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jueves, 26 de septiembre de 2019

Vivir dos veces; Transformación personal y organizacional basada en el modelo de los jesuitas


Estimad@s amig@s

Sinopsis
Vivir dos veces ofrece las claves para afrontar la transformación personal y organizacional en el siglo XXI tomando como punto de partida la espiritualidad y el liderazgo ignacianos.
Ignacio de Loyola, roto y hundido tras sufrir unas terribles heridas en combate, afrontó una honda transformación espiritual y constituyó una empresa religiosa como la Compañía de Jesús cuyo modelo de gestión ha permitido a los jesuitas alcanzar una proyección formidable durante cinco siglos. Y su pujanza continúa.
La vida es un proceso de cambio y de aprendizaje permanente y a lo largo de la misma todos nos enfrentamos a momentos claves en los que cuestionamos aquello que hemos hecho hasta entonces y en los que nuestras convicciones y certezas pueden tambalearse.
En el caso de Álex Aranzábal, el final de su brillante etapa al frente de la Sociedad Deportiva Éibar le condujo a una profunda reflexión sobre la necesaria transformación de las personas y las organizaciones y sobre cómo llevar a cabo con éxito ese proceso.
A partir de la propia experiencia del autor, inspirándose en la biografía, la espiritualidad y el liderazgo de Ignacio de Loyola, y ahondando en las ideas capitales ignacianas que ha conocido y puesto en práctica a lo largo de sus estudios y desempeño profesional entre los jesuitas, vivir dos veces ofrece las coordenadas imprescindibles para navegar con un rumbo en cualquier proceso transformacional.
Un viaje para el que deberemos contar con un atisbo de conciencia, de autoconocimiento, de lucidez y también con algo de coraje, a fin de convertir cualquier crisis en una buena oportunidad planteándonos desde el punto de vista personal y profesional cuál es nuestra misión y cuál es el mejor modo de proceder para alcanzar los objetivos fijados.

«Si puedes soñar sin que los sueños te dominen;
Si puedes pensar y no hacer de tus pensamientos tu único objetivo;
Si puedes encontrarte con el triunfo y el fracaso,
y tratar a esos dos impostores de la misma manera;
Si puedes soportar la verdad que has dicho,
tergiversada por villanos para engañar a los necios.
O ver cómo se destruye todo aquello por lo has dado la vida,
y remangarte para construirlo con herramientas desgastadas.

Si…»
Rudyard Kipling

Preámbulo
«Cuándo el diablo viene a visitarte en la mitad de la vida»

No te dejes vencer por el mal,
sino sigue venciendo el mal con el bien
San Pablo

Apelo a su voluntad: a la libertad del hombre para elegir entre aceptar o rechazar una oportunidad que la vida le plantea.
Viktor Frankl

No el mucho saber harta y satisface al ánima,
más el sentir y gustar de las cosas internamente.
Ignacio de Loyola

De una derrota profunda comienza a brotar una reflexión radical. Durante el tiempo de postración, ayudado por las lecturas, se interroga sobre lo que hasta ahora habían sido hasta entonces su vida y sus ambiciones, el sentido o el sinsentido de ello, y, en ese proceso, alcanza una suerte de iluminación (…)

(…) quienes hemos vivido estas experiencias de desgaste sabemos que, aunque resistamos y seamos duros, la ansiedad nos irá consumiendo sin darnos cuenta (…)

(…) ocasión para preguntarse: «¿Qué sentido tiene mi existencia?», «¿Qué quiero hacer a partir de ahora?»

Autoexaminarse y autoconocerse con sinceridad ─sin hacer trampas, quitándose las mascaras o caretas― es un ejercicio sumamente valioso (…)

(…) batallas por superar una crisis y alcanzar una regeneración, una transformación. En ese pasaje que cada uno ha recorrer está la clave.

«La pérdida no es otra cosa que transformación.
En eso se regocija la naturaleza universal».
Marco Aurelio

No tenemos siete vidas como los gatos, pero podemos vivir dos veces si tenemos el coraje de transformarnos, de sacar partido de la gestión del cambio, de convertir las debilidades en oportunidades, de trabajar sobre nuestras fortalezas.

Álex Aranzábal, va diseccionando de manera didáctica el espíritu jesuítico y varios de los libros que han marcado el devenir de la compañía de Jesús; Ejercicios espirituales, las constituciones, autobiografía, etc.

Soy un firme defensor de los valores jesuíticos y creo que el modelo que defiende el autor es muy válido, siempre y cuando tengas muy trabajada la filosofía ignaciana.

Es un libro recomendable, para leer despacio, interiorizando, argumentando ―discerniendo las respuestas que das a las preguntas que te vas encontrando a lo largo de sus páginas. Transformarse es posible, hay que tener claro que queremos hacerlo, hacía dónde queremos ir, cómo lo haremos, en cuánto tiempo, quienes serán nuestros compañeros de viaje, y quizás lo más importante por qué queremos hacer ese cambio ¿cuál es el objetivo que perseguimos?

«Para cambiar se precisa convencimiento personal 
y atrevimiento ante el salto vital y social que significa»
Ejercicios [5]

La misión
«¿Para qué existimos?»

Solamente deseando y eligiendo lo que más nos conduce para el fin que somos criados.
Ignacio de Loyola

Hemos olvidado que la vida es una búsqueda de sentido.
Rob Riemen

La pregunta más importante en la vida de toda persona tal vez sea la de «¿Qué sentido tiene mi existencia?» (…)

(…) «¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, sin con ello pierde su alma?»

(…) el primer paso en el camino es pensar sobre nuestras vidas y formularnos estas y otras preguntas semejantes (…) «¿Estoy haciendo lo que realmente quiero?»; «De mis ocupaciones, ¿cuáles me satisfacen y desearía desarrollar?», «A qué estoy esperando para adoptar las decisiones que se corresponden con lo que pienso?».

La indiferencia y la libertad
«Perder para ganar»

Hay que tener coraje para vivir, generosidad para
convivir y prudencia para sobrevivir. Esas son las tres
virtudes fundamentales.
Fernando Savater

Nadie puede hacer que otro se conozca a si mismo, de modo que los lideres tienen que hacerse a si mismos. Solo yo puedo reunir la voluntad, el valor y la honradez para examinarme a mi mismo (…) la función del director es «señalar, como con el dedo la veta de la mina para que cada uno la excave por sí mismo»[i].

La visión y la transformación de la realidad
«El liderazgo heroico»

Que sea asimismo discreto y apto para el gobierno y tenga uso en las cosas ágiles y experiencia en las espirituales.
Ignacio de Loyola

Crear es llegar hasta donde nunca se llega:
Desde donde cada vez se parte otro.
Hugo Mujica

«Elige siempre el camino que parezca mejor, sin importar lo duro que pueda ser. La costumbre pronto lo hará fácil y confortable.[ii]» (…)

Hay que saber romper o renovar ─cuando corresponda o haga falta─ los esquemas u objetivos trazados (…)

Recuperar la virtud
«El liderazgo ético»

La virtud consigue mucho más sin entrañar incentivos de recompensa
ni de castigo; siendo presentada en toda su pureza.
Immanuel Kant

Los lideres exigen acciones, resultados, comportamiento.
El modelo exige un ser, una forma de alma.
Pero al ser le sigue el querer y el obrar.
Max Scheler

Intenta conseguir el dominio sobre ti mismo, pues bajo esta condición te capacitas para poner en práctica los deberes para contigo mismo[iii].

(…) «el resistente no anhela el dominio, ni la colonización, ni el poder. Quiere, ante todo, no perderse a sí mismo, pero, de una manera muy especial, servir a los demás»[iv].

La gestión de la crisis
«En tiempo de desolación,
nunca hacer mudanza»

En el mundo tendréis grandes tribulaciones, pero tened confianza:
yo he vencido al mundo.
San Juan

En las adversidades no te rindas: conserva la esperanza.
Marco Porcio Catón

En tiempo de desolación, nunca hacer mudanza, más estar firme y constante en los propósitos y determinación en que estaba el día antecedente a la tal desolación, o en la determinación en que estaba en la antecedente consolación. Porque así como en la consolación nos guía y aconseja más el buen espíritu, así en la desolación el malo, con cuyos consejos no podemos tomar camino para acertar.[v]

Personas y liderazgo
«Que sea persona cuyo ejemplo en todas las virtudes ayude a los demás»

Dotado de gran entendimiento y juicio, para que ni en las cosas
especulativas ni en las prácticas que ocurriesen le falte este talento.
Ignacio de Loyola

El hombre está abierto a la plenitud del mundo,
y a la vez obligado por su verdad
Romano Guardini

(…) la autoexigencia es una característica y, de hecho, una condición para desplegar la verdadera línea de liderazgo.

Gobernarse y gobernar
«Magnanimidad y fortaleza de ánimo»

Entre otras cualidades, el crédito y autoridad para con
los súbditos; y tener y mostrar amor y cuidado con ellos
Ignacio de Loyola

Depende solo de ti, que dejando de lado los mitos
y los miedos, emprendas esta marcha que te conduzca a esa
meta de liderazgo servidor y a ser plenamente tú mismo.
Dionisio Aranzadi

Uno ha de descubrir quién es uno; con el autodesarrollo adquiere uno la confianza. La autoconfianza nace del conocimiento y de la fe en los propios líderes. El camino del futuro como el del liderazgo no es una autovía. No hay caminos (…) el camino se hace al andar (…) y «el punto de partida es la exploración del territorio interior».[vi]

¿Quién es capaz de ser líder en estos contextos? El que sirve, el humilde, el discreto, el agradecido, el que sabe atender y tratar a todos con humanidad.

La confianza que generes internamente, es tu equipo, con tus colaboradores, con tus clientes, es tu mejor patrimonio: el espejo que en buena medida te devuelve lo que eres y lo que transmites mediante tu actitud, comportamiento, acciones, silencios, disposición, los rasgos que componen tu perfil.

Nuestro decálogo
1.- Buscar el sentido y definir la misión.
2.- Visión y capacidad ejecutiva.
3.- Valores y excelencia.
4.- Generar un relato propio.
5.- Ser heterodoxo y trasgresor (cuando proceda)
6.- Aprovecha las oportunidades de las crisis.
7.- Indiferente y resistente.
8.- Cuidarse y cuidar a tu equipo.
9.- Dar libertad y confianza.
10.- Evaluación y mejora continua.

El examen y la toma de decisiones
«La vida es elección»

El determinar estará en su mano finalmente.
Ignacio de Loyola

La deliberación se abre, también, a un dominio intermedio entre la posibilidad que somos y la realidad que buscamos.
Emilio Lledó

(…) «Mientras no se haya puesto el punto final de la frase o de la vida, el sentido es susceptible de una constante reorganización».[vii]

El examen del día
1.- Un alto cada día.
2.- Ser consciente y agradecer.
3.- «El espíritu» en nuestra vida.
4.- ver la «película del día».
5.- Identificar las emociones y los sentimientos.
6.- Seleccionar lo significativo (para nuestra persona).
7.- Una senda de mejora permanente.
8.- Proyectamos hacia el futuro.

(…) «Nuestra ambición debe ser gobernarnos a nosotros mismos, el verdadero reino de cada uno de nosotros».[viii]

«Nuestra vida es la senda futura y recorrida.
El rigor ha tejido la madeja.
No te arredres»
Jorge Luis Borges


Link de interés
El pescador satisfecho

«La riqueza es como el agua de mar:
cuanto más se beba,
más sed se tendrá.
Lo mismo vale para la fama»
Arthur Schopenhauer

Recibid un cordial saludo


[i] Chris Lowney
[ii] Pitágoras
[iii] Immanuel Kant
[iv] Josep Maria Esquirol, La resistencia intima. Ensayo de una filosofía de la proximidad
[v] San Ignacio de Loyola
[vi] Dionisia Aranzadi, El arte de ser líder empresarial hoy
[vii] Boris Cyrulnik
[viii] Oscar Wilde

viernes, 13 de septiembre de 2019

Autoengaño y empresa


Estimad@s amig@s

Sinopsis
El autoengaño, también en la empresa, es el resultado de un análisis insuficiente de la realidad, de realizar planteamientos precipitados o incluso de sobrevalorar nuestras propias capacidades.
Este autoengaño es fácil de detectar por los demás y sus consecuencias son nefastas. El fracaso y el perder apoyos son solo dos de ellas. Aunque esta situación se da en muchos aspectos de la vida, es en el mundo de las empresas donde encontramos muchos ejemplos: engaños con la competencia, la contabilidad, la estrategia empresarial, los empleados, etc.
En autoengaño y empresa, el autor analiza numerosos ejemplos de autoengaño y explica cómo acabar con ellos para conseguir una mejor y más eficaz gestión empresarial.

«Bajo el precio,
pero gano participación de mercado»

Introducción
¿Nos hemos engañado nosotros mismos en alguna ocasión? ¿Hemos decidido algo pensando en una forma que pensamos qué podríamos hacerlo pero la realidad nos demostró que era más difícil de lo que quisimos pensar? ¿Nos hemos embarcado en algún proyecto que éramos capaces de llevar a cabo? ¿Hemos prometido dar algo a una persona en el futuro ─cargo, compensación premio― y luego no hemos podido cumplirlo? (…) estos autoengaños son el resultado de un análisis insuficiente de la realidad, de planteamientos precipitados, de perspectivas un tanto superficiales o incluso de una contaminación de nuestras decisiones con una cierta sobrevaloración de nuestros conocimientos y nuestras capacidades (…)

(…) el autoengaño no solo nos perjudica por sus resultados. Suele ser algo relativamente fácil de detectar por personas de nuestro entorno (…)

«Nunca llegarás a entender completamente otras culturas;
para tener éxito en el mundo recuerda dos cosas:
sé humilde y ten respeto»
Franklin Folts

En la introducción, el profesor Nueno ya lanza la pregunta ¿Nos hemos engañado nosotros mismos en alguna ocasión? 

Ésta da pie a otra serie de reflexiones ¿Qué obtuvimos con ese autoengaño? ¿Hemos vuelto a autoengañarnos? ¿Hemos aprendido algo sobre lo toxico que resulta no ser sinceros con nosotros mismos?  

Autoengañarnos tiene las patas muy cortas, y nos cerrara muchas puertas. La sinceridad debe volver a ser un valor importante, nunca debimos de meterlo en el cajón. Si queremos llegar lejos, el ser capaces de ver la realidad, de afrontarla, superarla, es crucial.

La humildad nos ayudara mucho a no engañarnos, a ser mejores personas, a seguir luchando por nuestros ideales, a diseñar estrategias por hitos realizables, conseguibles, a darnos cuenca que nos somos ni tan buenos como nos creemos, ni tan malos como creen nuestros competidores.

Seamos realistas, abordemos los temas con mente fría y capacidad analítica, pidamos ayuda si la necesitamos, evitemos el engaño.


«Siempre hay que afrontar la realidad de la situación,
no engañarse,
no esperar que los problemas se resuelvan milagrosamente»
Jack Welch

(…) importantísimo no mirar solo hacia adentro, a lo bien que lo hacemos, sino seguir con gran detalle qué está pasando fuera (…)

Hemos de combinar el cariño a nuestra empresa con una visión objetiva de su realidad.
Hay empresarios caídos en el problema que evitan tener un Consejo (…) evitan asesores o consultores porque, por un lado, les cuesta pagar sus costes (…) reciben de ellos el mensaje de vender la empresa mientras todavía valga algo (…)

Una de las obligaciones que tiene un profesor es evaluar a sus alumnos. Una de las obligaciones de un miembro del Consejo de Administración es evaluar al propio Consejo y a los altos directivos de la empresa (…) ¿Es posible que nos engañemos al evaluar a las personas?

(…) coherencia entre el valor de la persona [aportación, valores, conocimiento de la empresa], su nivel de responsabilidad y su compensación, y todo esto en un plan de carrera para retener, motivar y desarrollar al máximo a cada persona.

Muchos directivos cuentan con limitaciones en los puestos de trabajo que frenan la iniciativa, la creatividad y el entusiasmo de algunos directivos y empleados que dependen de ellos (…)

(…) estimación de valor, hagámosla con humildad (…) autoevaluarnos y colocarnos en lo que realmente somos (…)

(…) si pensamos en los procesos de fabricación, ¿Cuántas operaciones serán automatizadas? ¿Cuántas serán robotizadas? ¿Cuántas serán concentradas en lugares con costes laborales más bajos? ¿Cuántas deberán ampliarse en nuevos mercados crecientes?
Tenemos muchas preguntas y, sin duda, no todas las empresas acertarán con prontitud y avance sobre las demás las respuestas a todas ellas (…)

La competencia entre las marcas de prestigio no se basa en ir bajando los precios. Se compite con la imagen de la marca, la experiencia de compra, el lugar donde se encuentran las tiendas (…)

Crecer a base de endeudamiento es un alto riesgo. Tener una participación muy pequeña de mercado es también un alto riesgo (…)

(…) consejeros, asesores o consultores (…) creen que la mejor solución es vender la compañía que no se sorprendan si, al plantearlo, son mirados por el propietario como si tratasen de engañarlo o buscasen un interés particular. Pueden ser mal vistos y su servicio cancelado (…) pagarían a quién los apoyase en su autoengaño y prescinden de quienes les dicen la verdad.  

La humildad es un valor que ayuda a no engañarse. Si quienes te rodean te perciben como una persona humilde, es más probable que se atrevan a hablarte con franqueza y apertura, sin controlar cada persona por el riesgo de herir su personalidad cuya sobrevaloración no saben calcular bien hasta qué nivel llega.

La sobrevaloración es algo dificulta la colaboración y la negociación, y nadie se atreverá a deciros que nos sobrevaloramos (…)  

(…) reflexionar sobre el tema y tratar de evaluarnos a nosotros mismos, identificar las áreas en que podemos mejorar y tratar de identificar también valores, comportamientos, enfoques, que hemos visto en otras personas y que puedan nuestra capacidad de dirigir, gestionar y negociar.

(…) ¿Es posible que un Consejo de Administración se autoengañe? (…) no todos los Consejos tienen un nivel razonable de rigor.

Un Consejo de Administración de calidad no debería permitir un proceso de años de declive. Soluciones como un importante ajuste, la venta de la compañía, la adquisición de otra que facilite la entrada en un mercado importante, el cambio de directivos u otras soluciones deberían surgir del Consejo en el momento en que se detecta el inicio de un declive. Es difícil imaginar a ocho o más personas con gran experiencia en dirección de empresas, que se reúnen ocho veces al año durante medio día o un día entero, enfrentarse en cada reunión con un proceso de declive y durante años no aplicar una solución drástica para cambiar las cosas (…)
Si un consejero percibe está situación de autoengaño del Consejo, su obligación es plantearlo y estimular un cambio de actitud fijando un plazo de tiempo para revertir la situación (…)

Es grave y difícil resolver el autoengaño acerca de nosotros mismos. Es importante tener una idea sobre nuestro propio valor (…) liderazgo, conocimientos sectoriales, tecnológicos, empresariales y capacidad de gestión. ¿Cómo nos perciben de verdad nuestros colegas, nuestros empleados, nuestros competidores, nuestros clientes? (…) con humildad, apertura, respeto, esfuerzo y generosidad es más fácil autoevaluarse bien y evitar el engaño que con arrogancia y rigidez. Una buena autoevaluación puede orientarnos mejor a la hora de mejorar nuestras capacidades por vías que hemos propuesto, como la formación o el networking.

«De todas las estupideces que un hombre puede cometer,
engañarse a sí mismo es la peor»
Alicia Giménez Bartlett


Link de interés

«El autoengaño es el secreto de toda empresa imposible»
Carlos Ruiz Zafón

Recibid un cordial saludo

martes, 15 de septiembre de 2015

Todo se puede entrenar: los principios que han ayudado a Rafa Nadal a perseguir el éxito

Estimad@s amig@s

Sinopsis
Todo se puede entrenar toma como base el deporte, pero no es un libro de deporte para deportistas. Como su propio título indica, «pone la pista» para el desarrollo de cualquier disciplina, física o intelectual, individual o colectiva. Y lo hace de un modo ameno, directo y sin circunloquios teóricos ininteligibles.
Toni Nadal, con un atrevimiento que sólo puede conceder la seguridad de la experiencia, asegura que el método de trabajo ideal es el no-método: cualquier táctica, delimitada por rigideces y dogmas, remite inevitablemente a situaciones de inadaptabilidad, y no sabe responder a ellas.
Asimismo, y a lo largo de las páginas del libro, Toni Nadal va repasando algunos de los aspectos en los que es necesario poner el foco para construir una historia de éxito, pero lo hace siempre desde la originalidad, escapando a las convicciones comunes y a la retórica de autoayuda biempensante: la ilusión, la perseverancia, la responsabilidad, la resistencia, la autoexigencia, la fidelidad a los propios principios y al propio equipo, la dimensión humana de los actos públicos…
La larga historia deportiva de Rafa Nadal, de la que Toni Nadal ha sido no sólo testigo privilegiado, sino en buena medida artífice, avala este recuento de cualidades, de metodologías heterodoxas y de virtudes integrales.

“Hay que ser un fanático o un tonto para no tener dudas.”

Introducción
Lo último que pretendo es sentenciar. Solo procuro argumentar lo que he hecho en mi vida profesional y vital, que es grosso modo la misma realidad. No me gustaría nada ser dogmático. Me daría vergüenza y me parecería un atrevimiento dedicarme a dictaminar y a no dejar margen a otra argumentación u opinión. Sé que hay otras formas y caminos para perseguir retos y para vivir la vida. Bajo ningún concepto quiero aleccionar, aconsejar, enseñar, ni, mucho menos, predicar.

La finalidad de este libro es explicar en qué he basado mi labor de entrenador, cuál ha sido mi estilo de trabajo, pero para nada darlo como el adecuado  para todo el mundo. Puede que no lo sea, ni tan siquiera para nadie más… estoy totalmente seguro de que es muy mejorable incluso para nosotros mismos.

… mi forma de trabajar es simple y sencilla. No soy dueño de grandes teorías ni ejecutor de muchas complicaciones.

“Estos son mis principios;
si no le gustan tengo otros.”
Groucho Marx

¿Todo se puede entrenar? La respuesta es depende...

Depende de si tenemos a un buen entrenador con las habilidades y competencias necesarias para ello.

Depende del entrenado… podemos tener un entrenador como es Toni  Nadal, pero si no estamos dispuestos a darlo todo, a sacrificarnos, a luchar en cada uno de los nuevos retos que éste nos va marcando, será un fracaso para entrenador y entrenado.

¿Todo se puede entrenar? por supuesto que sí. Pero antes de comenzar tu proceso de entrenamiento que será duro, largo, costoso, sacrificado y un largo etc. elige bien a tu entrenador, rodéate del mejor, conquístalo, hazlo participe de tu proyecto personal o profesional, hazle caso, entrégate al proceso de entrenamiento al ciento por ciento, hazle partícipe de tus triunfos y tus frustraciones.

Los triunfos del entrenado, son también los triunfos del entrenador…

“La finalidad de un maestro debería ser conseguir que el alumno quisiera hacer lo que debe hacer.”
Daniel Goleman

Todo el trabajo realizado hasta el día de hoy está enmarcado, y profundamente marcado, por la historia personal de Rafael y por la mía.

Nuestra historia es, en realidad, la suma de dos ambiciones distintas aunque complementarias que se han forjado de forma paralela. Por una parte, está la aspiración de Rafael Nadal, un niño que desde muy pequeño supo que su pasión era el deporte, y su sueño, dedicarse profesionalmente a él... y por otra, está la mía, la de un entrenador de un pequeño club de cinco pistas, en Manacor, con una clara vocación por la instrucción deportiva.

El deporte formó desde siempre parte muy importante de los juegos de mi sobrino y de su forma de relacionarse con el mundo. Fue, y ha sido siempre, su máxima diversión y el motivo de una forma apasionada de entender la vida.

Puedo afirmar con rotundidad que la exigencia ha convivido con nosotros desde siempre, desde los inicios tenísticos de mi sobrino. Ya en esos años iniciales, cuando la diversión era la nota dominante en nuestras sesiones tenísticas, establecimos un código de trabajo en el cual la exigencia tiraba de mi sobrino…

… la exigencia es necesaria a lo largo de toda la vida… me cuesta concebir una vida que no tenga unos objetivos, unas ilusiones y, por consiguiente, unas exigencias.

“En tu ilusión y tu actitud está la posibilidad de ganar esta final.”

La ilusión es lo que da sentido a todo… si no tengo ilusión, muy difícilmente voy a perseverar y, por tanto, muy difícilmente voy a conseguir algo…

“Sin método, orden voluntad, esfuerzo y sacrificio no son posibles ni el genio ni el triunfo.”
Solón

Observar y aceptar nuestras debilidades es el punto de partida para superarlas y para luchar por unos objetivos. Yo no logro deducir por qué se evita tanto reconocer lo mejorable. Adivino que es porque nos lo tomamos como un insulto…

La única forma de avanzar es a base de que nos hagan reconocer que no sabemos lo suficiente o que no hemos desarrollado todo nuestro potencial…

La capacidad de mejora se tiene que alentar en la etapa de formación y no se debería entender como una crueldad si es en forma de crítica, si se hace con respeto y afecto, y ni mucho menos acción mutiladora o traumatizante.

“Ahora hay que seguir mejorando. Ese es mi próximo objetivo.”

La primera condición que se debe dar para adoptar la idea permanente de que hay que mejorar es saberse no suficientemente bueno.

Un segundo elemento imprescindible para ser capaces de mejorar es aceptar que aprender cuesta

… a pesar de conocer las propias carencias, de aceptar que aprender cuesta y de tener la voluntad de amar lo que hacemos, hay que dejar un espacio en nuestra ansia por mejorar, para un elemento imprescindible: tener confianza en uno mismo.

… ha dominado su voluntad y se ha quedado poco tiempo en la zona de comodidad

La formación del carácter consiste en dar lecciones a diestro y siniestro, a diario, en abrir interrogantes continuamente, en sembrar dudas para motivar la capacidad para superarlas. Es un aprendizaje constante a base de superar zancadillas y de no tener la sensación nunca de que ha llegado el momento de bajar los brazos y sentir complacencia.

“Con la responsabilidad gestionamos lo que depende de nosotros, la persecución de los objetivos que nos hemos marcado. Con la capacidad de aguante gestionamos lo que no depende de nosotros, es decir, la adversidad.”

Las rivalidades en el mundo del tenis se mueven en un margen tan estrecho que no permiten… ningún tipo de descanso

“La libertad significa responsabilidad: por eso, la mayoría de los hombres le tienen tanto miedo.”
George Bernard Shaw

En una sociedad realmente adulta sólo deberían estar exentos de ejercer responsabilidad los niños, y aun ellos, de forma relativa. Solo en proporción a su desarrollo y grado de formación.

… cualquier proceso de mejora, cualquier avance, cualquier ejercicio de superación, esta precedido por el ejercicio de la reflexión

“Ganarlo todo es difícil, es más bien imposible, pero no concibo no intentarlo.”



Link de interes

“Perseguir una meta ha marcado siempre mi forma de entender el mundo.”


Recibid un cordial saludo