Estimad@s amig@s
Sinopsis
Guía para que el líder del momento
sobreviva
Hay profesiones de moda. Los yuppies
en los ochenta, los blogueros con el cambio de siglo o los influencers
en la década pasada. Ahora todo el mundo quiere ser CEO, sin saber
apenas qué supone. Para que nadie se lleve a engaño, este libro explica que el CEO
es la persona más comprometida con la empresa; quien debe lograr los objetivos
de ventas, la satisfacción del usuario, el ahorro de costes y la financiación.
Rendir cuentas a los dueños, convencer a clientes y proveedores, empleados e
inversores, sindicatos, políticos y a cualquiera que opine en redes sociales.
También trabajar de sol a sol; ser el mayor experto de su industria; simpático
y asertivo; con la honestidad por bandera y una inteligencia por encima de la
media, además de conocer la geopolítica y dominar los mercados. Y, aun así, una
fatalidad puede dejarle sin empresa y sin trabajo. La clave para afrontar con
éxito este mastodóntico reto es el liderazgo audaz. Audaz porque hay dos
opciones: esconderse o plantar cara. Audaz porque la osadía está detrás de los
grandes logros empresariales. Audaz para no racanear ni esfuerzo ni humildad,
sin perder la racionalidad y las ganas de comunicar. Audaz porque jugarse el
pellejo será la única manera de ser CEO.
«Audacia,
más audacia,
siempre audacia»[i]
Prólogo
(…) el planeta entero es CEO o quiere
serlo (…) son muchos lo que se definen como CEO de una PYME, aunque en
ocasiones sea tan pequeña que pueda tildarse de autoempleo. También aquellos
que te contactan como CEO de compañías que ni siquiera se han creado y
que son solo un proyecto de empresa pintado en una atractiva presentación para
levantar fondos o empezar a vender una idea.
Quizás la razón es que el término CEO
es una sigla fácil de recordar o tal vez porque las empresas más grandes del
planeta son americanas y allí se usa mucho (…) los CEO más conocidos
tienen sueldos con muchos ceros (…) todo el mundo quiere tener el cargo de CEO
en la firma (…)
El CEO es literalmente el que tiene la
última responsabilidad en una empresa (…) la persona más comprometida de la
empresa (…) tiene que conseguir los objetivos de ventas, la satisfacción del
cliente, al ahorro de costes o la financiación, por citar solo algunos de los
cientos de indicadores de los que ha de responder un CEO (…)
(…) si todo el mundo quiere ser CEO,
todo el mundo puede escrutar al CEO (…) van a exigirte más que a nadie:
trabajar de sol a sol, ser el mayor experto de la industria en la que operes,
simpático y asertivo todos los días de tu vida, tener la honestidad por
bandera, jamás dudar y disfrutar de una inteligencia por encima de la media (…)
conocer la geopolítica como un diplomático y dominar los mercados de valores
del planeta (…)
(…) en los últimos años (…) los
requerimientos para ser CEO han ido cambiando a la vez que se reducía la
permanencia en dicha posición (…) cada vez más CEO cesan, cada vez es
más improbable volver a ser CEO tras una salida y cada vez el título de
ce CEO supone una mayor espada de Damocles (…)
(…) solamente los CEO
transformarán compañías y seguidores si son capaces de liderar con audacia los
tiempos revueltos que ya han llegado (…)
(…) el liderazgo audaz exige jugar con
los naipes que tengas; el viejo liderazgo era simplemente esperar a que te
repartieran buenas cartas, a que otros tomaran decisiones por ti (…) los CEO
no solo tendrán que ser audaces, sino asumir altas cargas de esfuerzo y
humildad sin perder la racionalidad (…)
«(…) para tener voz en las decisiones,
has de pagar parte del precio si algo sale mal»[ii]
¿Qué coste estás dispuesto a asumir por tener voz?
Ø ¿Y voto?
o
¿Es asumible?
Ø Para responder a la pregunta que nos plantea Iñaki Ortega además de leer su libro sería bueno tener presente otra obra muy recomendable para directivos El hombre en busca de sentido y reflexionar…
o
¿Para qué ser CEO?
o
¿Por qué me quiero jugar el pellejo?
¿Tiene sentido dar el paso y prepararme, postularme para ser la próxima persona de vértice de la compañía?
Ø ¿Qué puedo aportar?
Ø ¿Qué espero recibir?
Ø ¿Tengo encaje en el proyecto empresarial?
Ø ¿Qué espera la compañía que aporte?
Ø ¿Qué compartimos?
o
Valores
o
Cultura
o
Propósito?
Ø ¿Qué nos separa?
«El significado de mi vida es ayudar a otros
a encontrar
significado en las suyas»[iii]
Audacia[iv]
(…) los directivos encuentran a lo
largo de su carrera momentos de la verdad en los que se la juegan. Un cambio de
accionistas, una nueva propuesta de valor disruptiva frente a lo que siempre se
ha hecho, mercados o productos ignotos llenos de oportunidad y riesgos; o
también una entrevista en un medio de comunicación masivo y hasta una
intervención incomoda en un Consejo de Administración, por no hablar de relevos
en los equipos más cercanos o evaluaciones del top management. Prepararse para
esos momentos de la verdad exige habilidades blandas (…)
(…) la responsabilidad individual (…) solo se puede confiar en aquellos expertos que toman decisiones que les afectan personalmente (…) directivos que aconsejan sin riesgo alguno; la verdadera moralidad del ejecutivo es tener “algo en juego”.
Ø ¿Qué nos jugamos cada vez que tomamos decisiones?
o Euros
o Reputación
o Puesto
de trabajo
(…) hay que atreverse a contar lo que
verdaderamente importa, ser valiente para prepararse ante las verdades
incomodas. Es aquí donde aparece el liderazgo audaz (…)
(…) un CEO que no afronta sus
elefantes[v] está condenado a tropezar con ellos en
el peor momento (…)
(…) el CEO en una empresa no
puede abandonar la ingenuidad del primer día para acabar convirtiéndose en el
rey del cuento, cegado por el ego y la soberbia del
poder corporativo (…) emplaza al primer ejecutivo de la compañía a contar con
equipos honestos que no teman decirle que está desnudo por miedo a echar por
tierra sus carreras.
Ser el mejor hoy no es garantía de
serlo mañana (…)
(…) por muchas crisis que hayan
bandeado, la última siempre es la peor (…)
(…) ¿Se habla lo mismo en mi comité de dirección que en la calle? (…)
Ø ¿Estamos conectados con la realidad?
«Empezar
es la mitad en la camino»[vi]
Esfuerzo[vii]
(…) la voluntad es el deseo de actuar,
pero ¿Cómo se logran esas ganas de hacer?
(…) “Llevo desde los seis años practicando una media de 14 horas al día con la guitarra y en mi tierra a eso se llamada 'duende'”.
Ø ¿Tenemos duende?
«Si no eres parte de la solución,
eres parte del problema»[viii]
Humildad[ix]
(…) al mismo tiempo que tanta
exhibición morbosa, nos queda el ejemplo de líderes empresariales que
contrapesan tanta altivez. La templanza, coralidad, humildad, sacrificio e
historias auténticas. CEO hechos a sí mismos que han llegado a la
cúspide empresarial (…) siguen mirando hacia abajo, con humildad. Son una
mayoría, aunque unos pocos directivos presuntuosos y ostentosos nos hagan (…)
pensar lo contrario.
(…) en el trabajo directivo,
reproducimos los códigos de las redes sociales (…) dedicamos menos tiempo a los
que queremos (…) menos tiempo a pensar el porqué de las cosas (…) a reflexionar
sobre lo que está bien o mal (…) solo pensamos en despachar rápido cada tarea
(…) para ir a por la siguiente (…)
En la empresa, urge domar nuestros egos para que nos lleven a la armonía y no al desgobierno (…)
Ø ¿Cómo podemos meter en cintura a nuestro mayor enemigo?
«Viene una época de camellos
ante la escasez de
unicornios»[x]
Racionalidad[xi]
(…) durante muchos años, los CEO
y sus directivos de ventas han sido expertos en conquistar mentes a través de las
emociones (…) deben aprender a influir en dos cerebros: el humano, con el que
se seguirá conversando de una manera natural, y el artificial, que decide ya qué
parte de esa conversación llega realmente al otro lado (…)
(…) nos creemos más fuertes de lo que
somos y pensamos que nosotros no caeremos ante las tentaciones del momento,
como la adulación gratuita, el egocentrismo de las redes sociales, la autosuficiencia
del líder o la soberbia del poder.
La vida de un consejero delegado está
llena de decisiones que tomar. Todos los días y a todas horas. A quién
contratar o a quién despedir. Qué producto promover o cuál otro retirar. Elegir
la mejor campaña de publicidad o el mejor banco para financiarse. En qué
partidas ahorrar o qué mercados priorizar. Cerrar negocios o crecer en otros. Escoger
un proveedor entre los mejores o ascender a un colega. Responder al headhunter o
cogerse vacaciones (…)
«Nada es más fácil que
censurar a los muertos»[xii]
Comunicación[xiii]
Nos importa la realidad, importa lo
que parece (…)
(…) saber cuándo ser zorro y cuándo
erizo. Encontrar las situaciones en las que aplicar la flexibilidad o bien la
constancia del “caiga quien caiga”. Cómo gestionar el fulgor del fuego y asumir
la miseria de las cenizas (…)
Aristóteles (…) los más eficaces
trucos mentales para convencer a las audiencias: ethos [el
comportamiento social], logos [los datos lógicos] y pathos [los
sentimientos] (…)
Hoy un sofista ya no es un embaucador,
sino que está más cerca de un ateniense que usaba la oratoria para llegar a la
verdad (…) Los CEO han de seguir
a pies juntillas uno de los pronunciamientos del maestro (…) “El discurso es un
amo peligroso”[xiv]
«Las ideas duran poco,
hay que hacer algo con ellas»[xv]
Epílogo
Pertrechados
(…) todos, seamos CEO o no, hemos de
pertrecharnos con valores que nos protejan de lo que siempre acompaña a la
guerra: odio, sectarismo y más violencia. La única manera de protegernos y no
contagiarnos del aullido, el señalamiento o la pancarta es la tolerancia, el
dialogo y la mente fría. Sin renunciar a tus principios, pero sin caer en la
trampa de acabar considerando como enemigo al que no piensa como tú (…)
«(…) solamente con la mano dura,
esfuerzo y
disciplina puede lograrse el éxito»[xvi]
Link
de interés
• Jugarse la piel: Asimetrías ocultas en la
vida cotidiana
• La IA en los negocios: Liderando,compitiendo y prosperando en la era de la inteligencia artificial
• La IA y la organización pulpo:
Construyendo la empresa superinteligente
• El cisne negro: El impacto de lo
altamente improbable
• Decidir bien: Cómo nuestras decisiones
configuran nuestro futuro
• El traje nuevo del emperador
• Antifrágil: Las cosas que se benefician
del desorden
• Liderazgo ético: La sabiduría de decidir
bien
• Fuego y cenizas: Éxito y fracaso en política
• Generación Z: Todo lo que necesitas saber sobre los jovenes que han dejado viejos a los millennials
• Disrupción: 100 reflexiones para entender el momento que
vivimos
• CEO, carrera y sucesión: Escalando hacia la cima
• Los Outsiders: Ocho CEOs inconformistas y sus métodos
radicalmente racionales para tener éxito
• Las 7 claves para pasar de cero a CEO
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• Iacocca: Autobiografía de un triunfador
• Pablo Isla: En el corazón de Zara
• El director general externo en la
Empresa Familiar: Una guía para propietarios y directivos
• ¿Hay que ser un cabrón para llegar a director general? Ser o no ser, esa es la cuestión
• Lo que importa: Lecciones para la búsqueda de la excelencia
• Ser ejemplo: Pequeños grandes lideres
• Relevo en la alta dirección: El proceso
de sucesión del CEO
«Hay tres cosas extremadamente duras:
el acero,
el diamante
y conocerse a sí
mismo»[xvii]
ABRAZOTES
[i] Georges Jacques Danton
[ii] Nassim Nicholas Taleb
[iii] Viktor Frankl
[iv] Del lat. audacia.
1.
f. Osadía, atrevimiento.
Sin.:
o valentía, intrepidez, osadía, atrevimiento, coraje, arrojo, arrestos, resolución, valor, bizarría, brío, temeridad.
o insolencia, descaro, desvergüenza, atrevimiento, descoco, desfachatez,
tupé.
Ant.:
o indecisión, cobardía.
[v] Pp., 31 (…) en todos los despachos de
los consejeros delegados debería haber una pizarra con los elefantes de la
empresa y los argumentos para contrarrestarlos (…)
Pp.,
33 (…) un CEO que quiera ejercer un liderazgo audaz debe conocer sus
elefantes —los propios y los de la empresa— (…) debe anticipar las preguntas
incomodas, no temerlas. Debe escuchar y agradecer a quien se atreve a señalar
las evidencias, incluso cuando duelan.
[vi] Horacio
[vii] De esforzar.
1.
m. Empleo enérgico de la fuerza física contra algún impulso o resistencia.
Sin.:
o impulso.
2.
m. Empleo enérgico del vigor o actividad del ánimo para conseguir algo venciendo dificultades.
Sin.:
o afán, empeño, ahínco.
3.
m. Ánimo, vigor, brío, valor.
Sin.:
o ánimo, ardor1, brío, denuedo, vigor.
Ant.:
o desánimo, desinterés.
4.
m. Empleo de elementos costosos en la consecución de algún fin.
Sin.:
o trabajo, sudor, sacrificio.
5.
m. desus. auxilio (‖ ayuda, socorro).
[viii] Proverbio Chino
Ø ¿Qué
somos?
Ø ¿Qué
deberíamos ser?
Ø ¿Qué
necesita la empresa que seamos?
[ix] Del lat. humilĭtas, -ātis.
1. f. Virtud que consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo con este conocimiento.
Sin.:
o
modestia, sencillez, llaneza, recato, moderación.
Ant.:
o
soberbia, vanidad, arrogancia, altanería, altivez.
2. f. Bajeza de nacimiento o de otra cualquier especie.
Sin.:
o
pobreza, estrechez, miseria, desamparo.
3. f. Sumisión, rendimiento.
Sin.:
o
sumisión, docilidad, obediencia, acatamiento, paciencia, suavidad, humillación.
Ant.:
o
rebeldía.
[x] Pp., 106
Ø
¿Qué está provocando la falta de
unicornios?
[xi] Del lat. rationalĭtas,
-ātis.
1. f. Cualidad de racional.
Sin.:
o
razón, lógica, sensatez, juicio, coherencia, cordura.
Ant.:
o
irracionalidad.
[xii] Julio Cesar
[xiii] Del lat. communicatio,
-ōnis.
1. f. Acción y efecto de comunicar o comunicarse.
Ant.:
o
incomunicación.
2. f. Trato, correspondencia entre dos o más personas.
Sin.:
o
trato, correspondencia, relación, intercambio, conexión.
Ant.:
o
incomunicación.
3. f. Transmisión de señales mediante un código común al emisor y al receptor.
4. f. Unión que se establece entre ciertas cosas, tales como mares, pueblos, casas o habitaciones, mediante pasos, crujías, escaleras, vías, canales, cables y otros recursos.
Sin.:
o
enlace, unión, conexión, correspondencia.
Ant.:
o
aislamiento.
5. f. Medio que permite que haya comunicación (‖ unión) entre ciertas cosas.
6. f. Papel escrito en que se comunica algo oficialmente.
Sin.:
o
comunicado, notificación, misiva, mensaje, oficio, nota, escrito, telegrama, circular, aviso, saluda.
7. f. Escrito sobre un tema determinado que el autor presenta a un congreso o reunión de especialistas para su conocimiento y discusión.
8. f. Ret. Petición del parecer por parte de la persona que habla a aquella o aquellas a quienes se dirige, amigas o contrarias, manifestándose convencida de que no puede ser distinto del suyo propio.
9. f. pl. Correos, telégrafos, teléfonos, etc.
Sin.:
o
correo, teléfono, transporte, telégrafo.
[xiv] Gorgias de Leontinos
[xv] Santiago Ramón y Cajal
[xvi] J.D. Vance
[xvii] Benjamin Franklin

