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lunes, 20 de octubre de 2025

Hijos del pasado, padres del porvenir: Familias y empresas. Psicología de las Empresas Familiares

Estimad@s amig@s

Sinopsis

Es innecesario reiterar la importancia de las empresas familiares para la economía mundial. Justamente es esta importancia la que hace que exista un creciente interés por parte de las mismas familias —y de los profesionales que las asisten—, en saber cómo aumentar su eficiencia y cómo seguir funcionando con el menor desgaste físico y emocional. Este libro aporta conceptos inéditos que se complementan con las dos obras anteriores del autor —Empresas de Familia y Emociones en Empresas de Familia—, adentrándose en la psicología de las Empresas Familiares a través de temas como la comunicación, los cambios, el liderazgo y la gestión de situaciones conflictivas. Incluye además un capítulo con herramientas para las familias y un anexo para consultores —y no consultores— que aportan metodologías dirigidas a los profesionales vinculados a las familias empresarias. La presente obra está dirigida a los miembros de familias empresarias, directivos, consultores y profesionales que trabajan en y con empresas familiares (contadores, licenciados en administración, en recursos humanos, en relaciones del trabajo, psicólogos, abogados, escribanos, etc.), al igual que a alumnos de estas carreras. También resultará de sumo provecho a todo profesional cuyas tareas estén vinculadas con empresas de familia, así como a los interesados en esta temática desde una perspectiva sistémica y latinoamericana.

 

«Tomar decisiones es como hablar en prosa,

 la gente lo hace todo el tiempo,

lo sepa o no (…)»[i]

 

Palabras iniciales

La responsabilidad del consultor es saber [por formación y por experiencia] como delimitar el sistema y los subsistemas sobre los cuales se va a intervenir y qué personas son las que van a estar involucradas en esa intervención (…) el consultor se puede equivocar, pero es su responsabilidad evitar que “todo tenga que ver con todo” y así “nada tiene que ver con nada”.

 

 

 

«No puedo parar de trabajar.

Tendré toda la eternidad para descansar»[ii]

 

¿Somos Hijos del pasado o padres del porvenir?[iii]

Ø  ¿Qué deberíamos ser?

o   ¿Por qué?

 

Eduardo Press nos invita a pensar de manera crítica y constructiva sobre la empresa, familia y el sumatorio la Empresa Familiar. A través de infinidad de preguntas y respuestas podemos debatir con nosotros mismos y /o con la familia sobre el presente y el futuro de la familia empresaria.


¿Qué queremos ser Hijos del pasado o padres del porvenir?

Ø  ¿Nos hemos parado a preguntárnoslo?

o   ¿Dónde aportamos más valor en el rol de hijo o en el de padre?

§  ¿Por qué?

o   ¿Dónde captura más valor la compañía?

§  ¿Por qué?

o   ¿Dónde reparte más valor la familia?

§  ¿Por qué?

 

«Aquello que no escribes,

 no lo puedes compartir ni tampoco discutir»[iv]

 

El 81% de los directivos de Empresas Familiares (…) en España, Portugal y Latinoamérica considera que la comunicación es una herramienta que ayuda a transmitir sus valores, pero el 76% no dispone de un protocolo específico para gestionarla con los medios ni con otros grupos de interés (…)

Ø  ¿Qué estamos haciendo en el seno de nuestra Empresa Familiar para mejorar la comunicación?

Ø  ¿Qué deberíamos estar haciendo?

o   ¿Qué frenos impiden que se haga?

 

(…) hay dos grandes temas en las consultas que hacen las familias empresarias: las discusiones muy fuertes e intensas que no permiten sostener una conversación, y lo que refieren como “no tenemos comunicación” (…) las peleas suelen ser por motivos no muy trascendentes, porque los temas importantes, tanto para la familia como para la empresa, no se conversan, entre otras cosas “para evitar discusiones”. Temas importantes que quedan postergados y sin resolver.

Ø  ¿Cuántos asuntos urgentes, prioritarios… postergamos en las reuniones de propiedad, gobierno y gestión en la Empresa Familiar?

o   ¿Por qué?

 

(…) uno de los motivos principales de por qué las reuniones de la familia en las Empresas Familiares suelen ser tan improductivas: se usa demasiado tiempo para pocos y pobres resultados.

Ø  ¿Cómo podemos revertir la situación?

 

(…) los cambios son y serán una de las características principales en las Empresas Familiares. Cambian los negocios, cambian las familias, cambia la distribución de la propiedad (…)

 

(…) ninguna Empresa Familiar sobrevive bajo los efectos de un cambio permanente, como tampoco lo puede hacer bajo los efectos de la inmovilidad absoluta.

 

Ya sean cambios buscados o imprevistos, lo que suceda va a depender de como éste preparada la empresa para afrontarlos[v].

Ø  ¿Dedican las personas de vértice de la compañía tiempo a pensar, preparar, diseñar escenarios?

 

(…) siempre vamos a encontrar personas que van a poner el pie en el acelerador ―promueven los cambios― y personas que ponen el pie en el freno ―imponen reparos―. Todos hacen falta (…) los que avanzan no advierten de las señales de peligro ni los riesgos (…) lo que frenan nos ayudan a prestar atención a estas señales (…)

Ø  ¿Les buscamos acomodo?

Ø  ¿Cómo maximizamos el valor de sus aportaciones al debate?[vi]

 

(…)  pensar “el liderazgo” como un concepto único en las Empresas Familiares suele traer por los menos confusiones (…)

Ø  ¿Cómo vemos el liderazgo en el seno de la Empresa Familiar?

Ø  ¿En la empresa?

Ø  ¿Y en la familia?

o   ¿Qué patrones son coincidentes?

o   ¿Cuáles son divergentes?

§  ¿Por qué?

 

(…) el líder en la familia es quien mantiene la cohesión y transmite los valores, el que enseña a querer a la empresa más allá de los beneficios económicos que esta pudiera generar.

 

(…) escuchar sea la cualidad más importante de un líder, junto con la de saber elegir a sus colaboradores (…)

Ø  ¿Cómo elegimos a los miembros de nuestro equipo?

 

Lo indiscutible es que el liderazgo (…) tiene que ver con el arte de conducir personas. Tarea muy difícil y complicada. Mucho más si, además, está la familia de por medio.

 

(…) los dueños trabajan “de dueños” (…) múltiples funciones no bien definidas, muchas de ellas superpuestas con las de otros, y con la joven generación a cargo de diferentes áreas de la empresa (…)

 

(…) tipos de poder: el poder de la autoridad, el del conocimiento, el del cariño, el de la atracción, el de la experiencia, el de la empatía, el de la persuasión.

 

(…) ningún gran problema nace grande, hay pequeñas situaciones que pueden ser leídas como señales que (…) se pasan por alto y la cuestión sigue, hasta que adquiere la dimensión de “problemón”.

 

(…) los sueldos, ¿Suele haber problemas entre los hermanos?

(…) es un tema problemático. Entre los hermanos (…) surgen las comparaciones respecto del tiempo que llevan en la empresa, de las horas durante las que trabajan, de la duración de las vacaciones, de la distribución de tareas y responsabilidades. Todo es materia de comparación.

La mayoría de las veces, las remuneraciones las decide el padre, o la madre, aquel que esté en la cabeza de la empresa.

Los procedimientos para hacerlo son mayormente caprichosos y no responden a cuestiones objetivas de valores de mercado (…)

Ø  ¿Cómo se fija la retribución de los familiares que trabajan en la Empresa Familiar?

Ø  ¿Qué políticas debemos estar aplicando?

o   ¿Por qué no se aplican?

(…) Quién está cubriendo las necesidades[vii] de los hijos, ¿La familia o la empresa?

Ø  ¿Quién debe hacerlo?

o   ¿Por qué?

 

Los líos se arman por una especie de doble /triple lealtad que padecen los miembros de la familia empresaria; por un lado está la lealtad y fidelidad a su familia de origen (…) la lealtad a la empresa (…) la lealtad y fidelidad a su familia de elección. El equilibrio es una línea muy fina que muchas veces se rompe (…)

Ø  ¿A quién debemos lealtad?

o   ¿Por qué?

Ø  ¿A quién prestamos lealtad?

o   ¿Por qué?

 

¿Qué puede hacer una familia con Empresa Familiar para ayudarse? (…)

(…) tomar conciencia de que necesita ayuda; después pedirla, y después permitirse recibir la ayuda (…)

Ø  Tomar conciencia de la necesidad de ser ayudados, pedir ayuda y dejarnos ser ayudados. Tres tareas difíciles —no lo negaré, pero necesarias si queremos avanzar.

 

A veces manifestar “No sé qué decirte, pero quiero que sepas que contas conmigo”, o “Gracias por contármelo”, vale más que cualquier consejo o sugerencia. “¿Qué puedo hacer por vos?” suele ser una frases mágica para alguien en un determinado momento.

Ø  Una llamada a la acción que me funciona después de dar un paseo peripatético[viii] con un “cliente” es preguntar directamente llegados a este punto ¿En qué te puedo ayudar?

 

(…) se trata de transformar una “familia tradicional” en una “familia empresaria”. La familia tradicional está unida por una historia, un pasado en común; la familia empresaria está unida por un futuro, un proyecto común.

 

¿Cómo hago lo que hago?

(…) la primera etapa consiste en una evaluación o diagnóstico que me permita entender qué está sucediendo, para poder explicárselo a la familia y proponer un plan de trabajo (…)

Ø  ¿Cómo podemos trabajar /hacer nuestro trabajo sin un buen diagnóstico?

Ø  ¿Cómo explicar a la familia el alcance del encargo si no tenemos una idea de arranque de los retos que tiene por delante la Empresa Familiar?

o   ¿Cómo lo hacéis vosotros?  

 

«Aconsejar

es casi ayudar»[ix]

 

Palabras finales

No podemos dejar de lado la incertidumbre, el azar y la imposibilidad de predecir el futuro. Debemos reconocer con humildad que podemos ser experto en Empresas Familiares, pero que los mejores expertos en sí mismo son las propias familias. Nadie conoce mejor que ellos lo que sucede en la familia y en la empresa… aunque no acierten en cómo resolver los problemas.

 

(…) la eficacia máxima del conocimiento y de la estrategia consiste en que intervenir sea totalmente innecesario[x]. La eficiencia de desarmar problemas antes de que sucedan (…) evitar que algo ocurra es una acción que no se (…)

Ø  Un indicador de lo bien o mal que hacemos nuestro trabajo de acompañamiento a las Empresas familiares ¿Podría ser que fuésemos invisibles? Si trabajamos más como asesores (modo predictivo) que como consultores (modo curativo) podríamos pasar más inadvertidos. El foco debe estar en la Empresa Familiar y en cómo hacer trascender el legado, no en los profesionales externos.  

 

«Un escultor no se define por el cincel que empuña,

sino por la sensibilidad y el propósito con que lo maneja»[xi]

 

Hijos del pasado, padres del porvenir

Familias y empresas

Psicología de las Empresas Familiares

Eduardo Press

Granica


Link de interés

• Empresas de familia: Del conflicto a la eficiencia

• Emociones en Empresas de Familia

• Cómo trabajar con la Empresa Familiar: Guía para el asesor profesional

• Claves en la consultoría de Empresa Familiar: Libro de casos

• Manual del consultor de dirección

• Personas Vértice

• El diseño de escenarios en el ámbito empresarial

• Liderazgo en la Empresa Familiar

• El director general externo en la Empresa Familiar: Una guía para propietarios y directivos

• El poder en la empresa

• Las 50 leyes del poder en El Padrino

• La mediación en la Empresa Familiar: Reflexiones de un mediador

• Trabajando el Consejo de la Empresa Familiar

• El Consejo de Familia y su función de Gobierno en la Empresa Familiar

• El protocolo familiar: La experiencia de una década

• El régimen jurídico del protocolo familiar

 

«Para andar por el mundo

 se necesita más crédito que dinero»[xii]

 

ABRAZOTES


[i] D. Kahneman

[ii] Madre Teresa de Calcuta

[iii] “Procuremos más ser padres de nuestro porvenir que hijos de nuestro pasado”, Miguel de Unamuno

[iv] Xavier Martí

[v] Pp., 65 (…) cuando se propone un cambio, se debe tener cuidado con la forma en que se presenta o se expone (…)

[vi] Pp., 82 (…) transformar esa energía negativa en actitudes y gestos que estén al servicio de la gestión.

[vii] Pp., 112 (…) “Si tengo que cambiar la heladera le tengo que pedir la plata a mi papá; él me da pero yo no puedo disponer de mi propio dinero bien ganado para hacerlo”.

[viii] Un "paseo peripatético" se refiere a la enseñanza o reflexión filosófica que se realiza caminando, un método originado por Aristóteles y sus seguidores en la antigua Grecia.

[ix] Plauto

[x] Sun Tzu

[xi] Josep Tapies

[xii] Goethe

jueves, 8 de diciembre de 2016

ESPEJISMOS; La FALSEDAD OCULTA de los RAZONAMIENTOS económicos

Estimad@s amig@s

Sinopsis
¿Por qué es tan difícil identificar los factores que determinan el éxito? La respuesta está en que muchos estudios que prometen soluciones mágicas carecen de validez para predecir resultados. Phil Rosenzweig nos muestra por qué ciertas teorías pertenecen en realidad al ámbito de las fábulas, por muy atractivas que nos parezcan: los análisis retrospectivos, basados en impresiones generales, transmiten la ilusión de que existen estrategias infalibles. Cuando una empresa triunfa, deducimos que su líder siempre tomó decisiones acertadas. Pero ante resultados desalentadores, tendemos a conjeturar una mala gestión o incapacidad para encajar el acoso de la competencia. El futuro es más impredecible de lo que algunos pretenden hacernos creer. Por eso espejismos es la mejor arma para enfrentarnos a la incertidumbre: nos enseña a desconfiar de las soluciones simples para problemas complejos.

«No es la filosofía lo que me puede, es la pomposidad.
¡Si por lo menos se rieran de sí mismos! Si dijeran:
˂Yo creo que es así, pero von Leipzig pensaba que
era asá y no apuntaba mal˃. Ojalá explicaran que se
trataba de su mejor conjetura»
Feynman

El efecto espejismo y otras ilusiones empresariales
Ilusión 1: el efecto espejismo
Tendencia a observar los resultados globales de una empresa y atribuirlos a su cultura, su liderazgo, sus valores y otros elementos. De hecho, muchas de las cosas  que según afirmamos, son el motor del rendimiento de una empresa no son más que simples atribuciones basadas en su actuación anterior.

Ilusión 2: la ilusión de la correlación y la causalidad
Es posible que dos cosas estén correlacionadas, pero quizá no sepamos cuál el efecto.  ¿La satisfacción de los empleados lleva a un mayor rendimiento? La evidencia señala que es sobre todo al revés: es el éxito de la empresa lo que tiene un mayor efecto en la satisfacción de los empleados.

Ilusión 3: la ilusión de la explicación única
Muchos estudios muestran que un factor en concreto ─una cultura empresarial fuerte o la concentración en el cliente o un gran liderazgo─ conduce a mejores resultados. Pero dado que muchos de esos factores están estrechamente correlacionados, el efecto de cada uno, individualmente, suele ser menor de lo que se dice.

Ilusión 4: la ilusión de conectar los puntos ganadores
Si elegimos unas cuantas empresas de éxito y buscamos lo que tienen en común, nunca aislaremos las razones de su éxito, porque no tenemos manera de compararlas con otras de menos éxito.

Ilusión 5: la ilusión de la investigación rigurosa
Si los datos son de buena calidad, no importa cuántos hayamos recogido ni los sofisticados que parezcan ser nuestros métodos de investigación.

Ilusión 6: la ilusión del éxito perdurable
Casi todas las empresas de alto rendimiento experimentan una regresión después de un tiempo. La promesa de un plan infalible para el éxito perdurable es atractiva, pero no realista.

Ilusión 7: la ilusión del rendimiento absoluto
Los resultados de una empresa son relativos, no absolutos. Una compañía puede mejorar y, al mismo tiempo, quedar rezagada respecto a sus competidores.

Ilusión 8: la ilusión de coger el rábano por las hojas
Quizás sea verdad que, con frecuencia, las compañías de éxito aplican una estrategia muy focalizada, pero esto no significa que las estrategias muy focalizadas conduzcan, de forma frecuente, al éxito.

Ilusión 9: la ilusión de la física tradicional
Los resultados de una compañía no obedecen a leyes inmutables de la naturaleza y no pueden predecir con una exactitud científica (…) pese a nuestros deseos de certidumbre y orden.

«Nos centraremos en la rentabilidad, en especial en el atractivo potencial de nuestros productos principales»
Kristiansen

Prefacio
Este libro trata de empresas y gestión, éxito y fracaso, ciencia y narración de historias. Está escrito para ayudar a los empresarios a pensar por su cuenta, en lugar de escuchar al desfile de consultores, expertos en gestión y directores generales célebres, cada uno de ellos afirmando que están en posesión del último y definitivo invento. Entiéndalo como una guía para el empresario reflexivo, una manera de separar el trigo de la paja.

Los empresarios son personas muy ocupadas, que están sometidas a una enorme presión para conseguir ingresos más altos, beneficios mayores, y una mayor rentabilidad para los accionistas (…) buscan respuestas fáciles, soluciones listas para usar que les proporcionen ventaja sobre sus competidores. Y las personas que escriben libros de negocios ─consultores, profesores de escuelas de negocios, y gurús de la estrategia─ los complacen gustosamente la demanda estimula la oferta, y la oferta encuentra una demanda disponible (…)

¿Es espejismo una palabra demasiado fuerte? No lo creo (…) la diferencia entre espejismo e ilusión  (…) cuando Michael Jordan parece flotar inmóvil en el aire durante una fracción de segundo en el momento en el que está a punto de clavar una canasta, eso es ilusión. Los ojos te engañan. Pero si crees que puedes calzarte un par de Nikes, coger una pelota de baloncesto y hacer lo mismo que Jordan, bueno eso es un espejismo. Te estás engañando a ti mismo (…)

«Actúa siempre bien.
Esto gratificara a algunas personas y dejará estupefactas a las demás»
Mark Twain

Por norma general suelo ser muy crítico con los libros de negocio. No todos estamos preparados para escribir un libro, o todo lo que se cuenta en él hay que seguirlo a pies juntillas. Este blog nació para recomendar libros que yo previamente había leído a mis compañeros, alumnos y demás grupos de interés, pero con un espíritu crítico a la vez que constructivo. 

Los profesionales, empresarios, directivos debemos ser más selectivos con lo que leemos, recomendamos e incluso ponemos en práctica. Con demasiada facilidad nos dejamos llevar por los cantos de sirena que leemos aquí o allí y escogemos como modelos a imitar, a éste o aquel empresario que pasados los años ya sabemos cómo acabo la historia, era solo un espejismo de empresario de éxito.

Recomendaciones:
·         Si las variables independientes no se miden de forma independiente, podemos acabar metidos en espejismos hasta el cuello.
·         Si los datos están llenos de espejismos, no importa cuántos hayamos recogido ni lo depurado que parezca ser nuestro análisis.
·         Es raro que el éxito dure tanto como nos gustaría; en su mayor parte, el éxito, perdurable es una ilusión basada en una selección hecha a posteriori.
·         El rendimiento de una empresa es algo relativo, no absoluto. Una empresa puede mejorar y rezagarse al mismo tiempo.
·         Quizá sea verdad que muchas compañías de éxito apuestan por posibilidades remotas, pero ese tipo de apuestas no suele conducir al éxito.
·         Cualquiera que afirme haber descubierto leyes de física empresarial o entiende muy poco de negocios, o muy poco de física, o muy poco de ambas cosas.
·         Buscar los secretos del éxito revela poco sobre el mundo de los negocios, pero dice mucho sobre los que buscan, sobre sus aspiraciones y sus ansias de certidumbre.

Una vez que nos hayamos librado de esas ilusiones ¿entonces qué? Cuando se trata de dirigir una empresa para conseguir un alto rendimiento un empresario sensato sabe; 
·         Cualquier buena estrategia entraña riesgos. Si creemos que la nuestra es infalible, es posible que los falibles seamos nosotros.
·         La ejecución es, también incierta; lo que funciona bien en una empresa, con una fuerza laboral dada, quizá rinda resultados diferentes en otra.
·         Con frecuencia, la suerte tiene un papel mayor del que creemos o del que a los empresarios de éxito les gusta admitir.
·         El vínculo entre lo que se hace y los resultados es tenue. Unos malos resultados no siempre significan que los empresarios han cometido errores, y unos buenos resultados no siempre significan que han actuado de forma brillante.
·         Pero una vez que la suerte está echada, los mejores empresarios actúan como si la fortuna no tuviera nada que ver; la tenacidad y la perseverancia lo son todo.

«Los que reescriben la historia probablemente creen, en una parte de su mente, que están impulsando realmente hechos hacia el pasado… Sienten su propia versión fue lo que sucedió a los ojos de Dios, y que tienen motivos para reorganizar los informes en consecuencia»
George Orwell
Notes on Nationalism, 1945

¿Cómo debemos responder a una pregunta científica? Feynman explicó: «La técnica es, fundamentalmente, ésta: probemos y veamos. Y luego, reunamos una gran cantidad de información partiendo de esos experimentos» (…)

Nuestra incapacidad para captar toda la complejidad del mundo empresarial por medio de experimentos científicos ha alimentado las críticas a las escuelas de negocio (…)  Warren Bennis y James O`Toole (…) «Este modelo científico se basa en un erróneo supuesto de que la empresa es una disciplina académica, igual que la química o la geología, cuando en realidad, es una profesión, y las escuelas de negocio son escuelas profesionales (…) o deberían serlo» (…)

El mundo de los negocios está lleno de la Ciencia del Culto a los Aviones de Carga, libros y artículos que afirman ser una investigación científica rigurosa, pero que funcionan principalmente a nivel de la narración de historias (...)

(…) se habló, una y otra vez, de orientación al consumidor, de liderazgo y organización eficiente, pero estas cosas son difíciles de medir obviamente, así que tendemos a hacer atribuciones sobre ellas, basándonos en cosas de las que nos sentimos seguros: ingresos, beneficios y precio de las acciones. Quizá no sepamos realmente qué conduce a un alto rendimiento y, por tanto, buscamos frases sencillas que den sentido a lo sucedido.

«La diferencia entre una dama y una florista no es cómo se comporta, sino como la tratan»
George Bernard Shaw
Pigmalión, 1916

El Efecto Espejismo moldea la manera en que solemos hablar de muchos temas de negocios, desde los procesos de toma de decisiones hasta los empleados. El liderazgo y mucho más. Aparece en nuestras conversaciones cotidianas y en los artículos de casos y en las encuestas de muestreo amplio. No es tanto el resultado de una distorsión consciente como de la tendencia humana natural a emitir juicios sobre cosas que son abstractas y ambiguas, basándose en otras cosas que se destacan y parecen obvias. Lo que sucede en el Efecto Espejismo es demasiado fuerte, que el deseo de contar una historia coherente es demasiado grande, y la tendencia a unirse a la mayoría, demasiado atractiva.

Cualquiera que tenga una formación sólida en métodos de investigación debería saber que es preciso evitar las fuentes de datos que están teñidas por el Efecto Espejismo. Lo mismo puede decirse de la correlación y la causalidad: son bien conocidos los peligros de deducir causalidad de uso datos cruzados. Pero incluso si nos prevenimos contra estos dos problemas, a veces las investigaciones sobre el rendimiento de una compañía se dan de cabeza contra otro problema espinoso: en de las explicaciones únicas. 

(...) en lugar de centrarse en las empresas de éxito de ese momento ─muchas de las cuales quizá podrían fallar pronto─, Collins y Porras dedicaron su atención a las empresas que tenían éxito desde hacía mucho tiempo, que habían superado la prueba del tiempo. Esperaban descubrir «los principios y patrones fundamentales, intemporales y subyacentes, que pueden ser pertinentes a lo largo del tiempo (…) el título del libro lo decía todo Built to Last: Successful Habits of Visionary Companies [Empresas que perduran; principios básicos de las compañías con visión de futuro].

Collins y Porras empezaron identificando 200 compañías líderes en muy diversos sectores, y luego hicieron una criba para seleccionar las más duraderas y exitosas de todas, «las mejores de las mejores». Encontraron solo 18 compañías merecedoras de esta distinción; empresas auténticamente excepcionales, duraderas y visionarias (…) eran un grupo notable de verdad. Mientras que, en 1926, 1 dólar invertido en el mercado general habría aumentado hasta los 415 dólares en 1990, 1 dólar invertido en estas 18 compañías habría crecido  hasta los 6.356 dólares, ¡15 veces la media del mercado durante esos 64 años!

Collins y Porras sabían que En busca de la Excelencia había cometido un error fundamental al limitarse a buscar qué tenían en común las empresas de éxito: habían conectado sólo los puntos ganadores (…) dieron un paso más: para cada una de sus compañías visionarias, identificaron una compañía de comparación del mismo sector, que contara aproximadamente la misma edad y que tuviera buenos resultados (…) tenían dos grupos claramente diferentes para comparar (…)

Al final de su investigación, Collins y Porras destilaron sus descubrimientos en una serie de «principios intemporales». Aquí están, la llave para la grandeza duradera, las cosas que diferenciaban a las 18 compañías visionarias de las 18 empresas de comparación:
·         Tener una sólida ideología de base que guía las decisiones y la conducta de la compañía.
·         Construir una firme cultura de empresa.
·         Fijar objetivos audaces que puedan inspirar y exigir a las personas; las llamadas metas grandes, audaces y peligrosas, o BHAG [Big hairy audacious goals].
·         Buscar el desarrollo de los empleados y potenciarlos desde dentro.
·         Crear un espíritu de experimentación y asunción de riesgos.
·         Buscar la excelencia.

(…) pese a todas sus promesas Collins y Porras no abordaron un problema básico: El Efecto Espejismo (…)

«Una vez que has interiorizado la idea de que no puedes probar nada de forma absoluta, la vida tiene más que ver con probabilidades, azar y trueques. En un mundo sin verdades demostrables, la única manera de mejorar las probabilidades que quedan es por medio de unos conocimientos y un entendimiento mayores»
Robert E. Rubin
In an Uncertain World: Tough Choises from Wall Street to Washington, 2003



Link de interes

«Ése es el centro de atención los clientes (…)»
John Doerr

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