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viernes, 30 de octubre de 2026

Anticiparse al futuro: Pensamiento estratégico y liderazgo anticipador

Estimad@s amig@s

Sinopsis

En un mundo que cambia a gran velocidad, la ventaja no está en reaccionar antes que los demás, sino en desarrollar la capacidad de anticiparse. Los líderes que marcan la diferencia no esperan a que el futuro llegue: lo empiezan a construir desde las decisiones que toman hoy.

En Anticiparse al Futuro, Miquel Lladó comparte su experiencia como ejecutivo, profesor y asesor de alta dirección para ayudar a desarrollar un liderazgo anticipador: una forma de pensar que permite descubrir las certezas sobre las que construir el futuro, interpretar las señales del cambio y convertir la anticipación en una ventaja competitiva.

A través de experiencias reales, casos empresariales y herramientas de estrategia y liderazgo, el autor propone una manera diferente de mirar hacia adelante: no intentar predecir el futuro, sino descubrir las tendencias que ya están transformando el mundo, imaginar escenarios y actuar antes que los demás.

Un libro para directivos y profesionales que quieren desarrollar un pensamiento estratégico más anticipador, tomar mejores decisiones y liderar con una visión de largo plazo.

 

«El futuro no se espera.

Se anticipa y se construye»[i]

Ø  ¿Qué estamos anticipando?

Ø  ¿Qué estamos construyendo?

 

Prólogo

El futuro no se espera, se escribe

(…) todo lo que decimos y hacemos hoy tiene consecuencias que se materializarán en el futuro, ese lugar incierto donde ocurrirá todo y no sabemos exactamente el qué (…) es incertidumbre (…) debe motivarnos y despertar nuestro deseo de avanzar, porque, si el futuro no nos inspira ni nos atrae, corremos el riesgo de que nuestras acciones diarias pierdan sentido y energía. Tener una visión, un horizonte hacia el que caminar, nos llena de vitalidad y propósito (…) lo que logra una buena estrategia: da energía tanto a las organizaciones como a las personas (…)

 

(…) la paciencia y la visión a largo plazo son tan importantes como la técnica y la disciplina diaria (…)

(…) el verdadero liderazgo no es solo el que brilla en el presente, sino el que pone intención, forma y se enamora del futuro.

(…) enamorarse del futuro es también aprender a prepararse para él, a dotar de sentido cada decisión presente sabiendo que todo lo que hagamos hoy define ese mañana aún por escribir (…) saber (…) anticiparse (…) ¿Cómo gestionamos ese trayecto hacia el futuro? ¿Cómo nos anticipamos a un futuro por escribir?

 

(…) Preguntas clave:

● ¿Dónde está el futuro de mi mercado ahora mismo?

● ¿Quién lo está construyendo y qué puedo aprender de ellos?

● ¿Cuánto tiempo dedico a “viajar” al futuro y traer ideas útiles a mi presente?

 

«(…) anticiparse no es solo imaginar el futuro,

es ir a buscarlo allí donde ya está ocurriendo»[ii]

Ø  ¿Qué estamos imaginando?

Ø  ¿Qué estamos buscando?

 

¿Nos estamos anticipando al futuro?

Ø  ¿Cómo?

o   ¿En qué campos estamos trabajando?

o   ¿Con qué equipo?

o   ¿Medios?


¿Qué estamos dejando de hacer para priorizar el cambio que viene?

Ø  ¿A qué velocidad?

Ø  ¿Qué apoyo estamos recibiendo del Consejo de Administración?

 

Miquel Lladó a través de Anticiparse al futuro pone el foco en el pensamiento estratégico y el liderazgo anticipador, habilidades que el líder del siglo XXI tiene que tener interiorizadas y entrenadas.

 

Tenemos que ser capaces de visualizar el futuro [con ojos de aprendiz, no de experto] para poder construir hoy la autopista que nos lleve hacia la meta.

 

«El presente está lleno de limitaciones.

El futuro, de posibilidades»[iii]

Ø  ¿Qué nos limita?

Ø  ¿Qué posibilidades estamos identificando?

 

(…) el líder anticipador es el vigía eterno: lee señales —tendencias de otros mercados, patrones en startups, silencios con significado— y ajusta el rumbo antes de las crisis, generando oportunidades (…) anticiparse no es suerte, sino la brújula competitiva que separa a los que van por delante de los demás.

 

(…) el éxito sostenido no depende de tener más recursos, sino de la habilidad para detectar cambios, capturar oportunidades y transformarse con rapidez (…)

(…) detectar, aprovechar y transformar (…)

(…) el valor del strategic foresight (…) capacidad sistemática de mirar hacia delante, identificar señales débiles y traducirlas en decisiones estratégicas sólidas (…)

(…) las personas y empresas con inteligencia temporal son aquellas capaces de integrar de manera natural el aprendizaje del pasado con la eficacia en el presente y la preparación activa del futuro (…) un buen líder debe aprender a gestionar prioridades, riesgos e innovación en una misma línea de tiempo coherente (…)

 

Reaccionar resuelve el presente;

anticipar construye el futuro

 

Ø  ¿Diferenciamos entre reaccionar[iv] y anticipar[v]?

o   ¿Cómo lo hacemos?

 

(…) toda estrategia empieza con la aspiración: definir qué queremos ser y qué sueño nos impulsa (…) se decide donde jugar —mercados, productos, categorías y segmentos de interés—, cómo ganar —propuesta de valor y ventajas competitivas[vi]— qué capacidades desarrollar (…) qué sistemas organizativos y de gestión asegurar para que la ambición sea posible (…)

(…) construir el futuro como un diseño coherente (…)

 

(…) Construir (…) posibilidad de cambio exige alinear capacidades, recursos y sistemas para que el sueño —o la apuesta visionaria— no se quede en papel mojado.

 

Ø  ¿Dónde estamos mirando?

Ø  ¿Dónde deberíamos estar haciéndolo?

(…) dejamos de mirar solo donde el producto se vende y decidimos ir donde el producto se consume.

 

El arte de la anticipación reside (…) combinación ver, interpretar y actuar antes de que los demás vean (…)

 

● ¿Qué señales nuevas estoy observando?

● ¿Qué comportamientos o demandas inusuales estoy empezando a ver en mis clientes?

● ¿Qué cambios tecnológicos, sociales y regulatorios parecen irrelevantes, pero están avanzando con fuerza? ¿Qué mercados están avanzando más rápido?

● ¿Qué startups u otros actores desconocidos están ganando terreno sin hacer mucho ruido?

● ¿Qué valores o hábitos emergen en las nuevas generaciones que podrían cambiar el mercado?

 

(…) vigilar estratégica (…)

1.   Ver: detectar señales débiles en el entorno cercano y lejano.

2.   Interpretar: darles sentido, contrastar hipótesis, evaluar implicaciones.

3.   Actuar: traducir esas señales en decisiones, innovaciones y ajustes de modelo.

 

(…) la incertidumbre reina, pero no todo cambia ni todo es inseguro. Existen certezas —fundamentos, hábitos, mentalidades— que permanecen y son el ancla que permite encontrar estabilidad y confianza.

 

(…) “¿Cómo elimino la incertidumbre?” (…) “¿En qué certezas me apoyo para sostener la transformación?” (…) el trabajo del líder no es predecir cada detalle, sino identificar —y reforzar— esas bases sólidas que actúan como áncoras estratégicas: el aprendizaje continuo, la adaptación constante, el dominio del inglés, la mirada humana sobre el negocio, la capacidad de hacer las preguntas correctas y la habilidad de decidir bajo presión. ¿Te has parado a pensar cuáles son las certezas que pueden sostener tu liderazgo y tu organización?

 

(…) ¿Sobre qué certezas estás construyendo tu liderazgo, tu carrera o tu empresa? ¿Estás invirtiendo en reforzar esos fundamentos que te permitirán navegar —y no naufragar— entre olas imprevisibles?

 

(…) Las preguntas[vii] adecuadas desafían supuestos, abren posibilidades y fomentan un diálogo efectivo que fortalece la estrategia.

 

(…) el líder que quiere anticipar[viii] no puede confiar solo en la intuición, ni únicamente en escuchar las señales débiles, ni solo aferrarse a certezas (…) necesita marcos claros y modelos prácticos que dibujen el escenario futuro (…) debe proteger lo que funciona hoy mientras cultiva lo que permitirá crecer mañana (…) no podemos anticipar, identificar señales ni potenciar certezas sin herramientas.

 

(…) Anticipar es pensar de manera ordenada, estructurada y estratégica sobre el porvenir antes de que llegue, entender las fuerzas que lo moldean y preparar el terreno para aprovechar las oportunidades y mitigar los riesgos.

 

(…) leer el presente, interpretar el entorno y decidir con visión a largo plazo (…)

Ø  ¿Cómo estamos interpretando, decidiendo y visualizando el futuro?

 

(…) la esencia de la estrategia consiste en elegir ser diferente, no simplemente en ser mejor (…)

Ø  ¿En qué somos diferentes?

Ø  ¿Cuál será nuestra diferenciación a medio plazo?

 

(…) ¿Qué debemos seguir haciendo?, ¿Qué deberíamos hacer más?, ¿Qué deberíamos hacer menos?, ¿Qué deberíamos dejar de hacer?, ¿Qué deberíamos empezar a hacer?

 

La estrategia avanza cuando decides qué dejar de hacer

 

El pensamiento estratégico es un recurso clave que aporta valor diferencial a las organizaciones que lo integran en su cultura y funcionamiento diario (…)

 

El pensamiento estratégico necesita espacio en la agenda

 

(…) El corto plazo garantiza la supervivencia y la operatividad diaria; el largo plazo la dirección y el sentido a las acciones presentes (…)

 

Necesítanos luces cortas para operar

 y luces largas para anticipar

 

(…) anticiparse no garantiza el éxito inmediato de un formato, pero sí genera conocimiento, capacidades y opciones estratégicas.

(…) aprender sobre el comportamiento real del cliente, límites tecnológicos, costes operativos y barreras de adopción (…) la anticipación no crea un negocio definitivo, sino un laboratorio (…)

 

(…) separar aprendizaje de éxito comercial inmediato (…) entender la innovación como una cartera de opciones (…)

Ø  ¿Cómo entendemos la innovación en la compañía?

Ø  ¿Cómo la estamos trabajando?

 

El futuro no pertenece a los grandes,

sino a los que piensan en grande

 

Anticipar es retarse. Anticipar es incomodarse. Anticipar es construir entornos donde la exploración esté permitida y donde se anime a la gente a mirar más lejos (…)

 

Manifiesto del líder anticipador (…) principios para no llegar tarde

1.   El futuro no se predice, se prepara (…)

2.   Sin sentido de urgencia no hay cambio (…)

3.   El líder anticipador ve el potencial antes que la realidad (…)

4.   Arregla el tejado cuando no llueve (…)

5.   Nunca debilites tu ventaja competitiva para ahorrar costes (…)

6.   Escucha los silencios: dicen más que las palabras (…)

7.   Contrata por potencial, no por pasado (…)

8.   Viaja al futuro mirando otros mercados (…)

9.   El coste de no anticipar es mayor que el de anticipar mal (…)

10.              Tu agenda es tu estrategia: dedícale tiempo a lo importante (…)

 

«La planificación a largo plazo no es pensar en decisiones futuras,

sino en el futuro de las decisiones presentes»[ix]

 

Epílogo

Tu futuro empieza hoy

(…) anticipar no es adivinar ni una cuestión de “tener un don”, sino una manera de mirar y de actuar. Es entrenar la capacidad de ver señales débiles donde otros no miran, de hacerse buenas preguntas, de combinar curiosidad con disciplina, de explorar antes de dominar (…)

 

(…) preguntas incomodas:

● ¿Qué me falta aprender para el mundo que viene?

● ¿Qué estoy evitando mirar porque me incomoda?

● ¿Qué decisiones tomo hoy que abrirán —o cerrarán— caminos mañana?

 

● ¿Cómo imaginas tu vida y tu empresa dentro de diez años?

● ¿Qué sabrás hacer que hoy todavía no dominas?

● ¿Qué tipo de proyectos te gustaría liderar?

 

● ¿Qué tres aprendizajes clave necesitas activar ya?

● ¿Qué decisiones tendrás que tomar en los próximos doce o veinticuatro meses para acercarte a ese futuro?

● ¿Qué deberás dejar de hacer para liberar espacio mental y de agenda?

● ¿De quién te tendrás que rodear, a quién tendrás que escuchar, qué mercados tendrás que observar?

 

● Qué vas a poner en tu agenda en los próximos noventa días que sea coherente (…) a diez años?

● ¿Qué bloque de tiempo semanal vas a dedicar a anticipar, explorar y aprender, y no solo a reaccionar?

 

«El futuro no hay que preverlo,

sino hacerlo posible»[x]

Ø  ¿Qué estamos previendo?

Ø  ¿Qué estamos posibilitando?

 

Anticiparse al futuro

Pensamiento estratégico y liderazgo anticipador

Miquel Lladó

Plataforma editorial


Link de interés

● Enamorarse del futuro: Va de escribirlo, no de leerlo

 

«Las necesidades no atendidas del cliente

son oportunidades esperando a ser vistas»[xi]

 

ABRAZOTES


[i] Miguel Lladó

[ii] Pp., 17

[iii] Pp., 49

[iv] Pp., 31 Reaccionar es responder a los acontecimientos una vez que ya han sucedido o están en marcha (…) gestionar problemas, imprevistos o demandas cuando el impacto ya es visible (…) apagar fuegos, resolver crisis y adaptarse al cambio sin planificación, cuando este ya es inminente (…)

[v] Pp., 32 (…) anticipar es movernos un paso por delante y posicionarnos de manera proactiva para prever posibles escenarios, cambios o tendencias antes de que se manifiesten plenamente (…) ser activos, no pasivos; de verlo venir antes que pase (…) observar con inquietud constructiva aquello que todavía está germinando (…) Implica dedicar esfuerzos intencionados a la explotación, la reflexión estratégica y la experimentación (…)

[vi] PP., 55 (…) la verdadera ventaja competitiva no nace de reaccionar rápido, sino de mirar antes (…) observar con humildad (…)

[vii] Pp., 113 Las mejores estrategias empiezan con las mejores preguntas

[viii] Pp., 188 Anticipar no es intuición: es método con brújula

[ix] Peter F. Drucker

[x] Antoine de Saint-Exupéry

[xi] Pp., 82

lunes, 1 de junio de 2026

Cuando llega el invierno: El éxito de un liderazgo humanista en tiempos complejos

Estimad@s amig@s

Sinopsis

En un bosque donde el invierno pone a prueba a todos, una manada aprende algo que pocos líderes comprenden: correr no es lo mismo que avanzar.

Ø  ¿Qué diferencias encuentras entre correr y avanzar?

o   ¿En vuestra empresa sois más de uno o lo otro?

§  ¿La política de incentivos qué opción prima?

Balto, el perro más viejo, ya no corre como los jóvenes ni compite por el primer lugar. Pero ve algo que los demás aún no saben mirar: el horizonte. Y desde esa mirada enseña a la manada que liderar no consiste en mandar, sino en escuchar; que la fuerza no sirve de nada si deja a alguien atrás; y que una comunidad solo sobrevive cuando cada paso se da pensando en los demás.

A través de su viaje —cruzando lagos helados, enfrentando decisiones difíciles y descubriendo el valor de cada miembro del grupo— la manada aprenderá que el liderazgo auténtico no nace del poder, sino del cuidado; no del control, sino de la confianza.

Con una narrativa poética y profundamente humana, esta es una fábula sobre la vida en común, la responsabilidad de guiar a otros y la importancia de no perder nunca la capacidad de mirar más lejos. Un relato que habla de perros, pero que, en realidad, habla de nosotros y del liderazgo empresarial.

 

«La verdadera medida del liderazgo es la influencia,

nada más,

nada menos»[i]

 

Prólogo

Comprender el horizonte, la sabiduría del líder

(…) la velocidad no siempre lleva al destino (…) la vida no es ir más rápido, sino ir más lejos.

(…) había aprendido a detenerse. A detenerse para observar, para recordar, para compartir (…) detenerse para mirar al horizonte.

El horizonte era distinto (…) algunos lo confundían con el final del camino; otros, con el lugar al que debían llegar cuanto antes; varios ni siquiera lo miraban, de puro miedo a entenderlo (…) el horizonte no era un sitio, sino un espejo. Un lugar donde decidir cómo caminar.

Ø  ¿Cómo miramos al horizonte?

o   ¿Lo entendemos?

o   ¿Le tememos?

 

(…) querían aprender a mandar sin gritar, a influir sin someter, a ser respetados sin exigirlo.

(…) los miro uno a uno (…) vio futuros líderes, pero también futuros tiranos (…) sabía que todo líder está en dos decisiones de convertirse en su propia caricatura.

 

(…) los silencios (…) son más peligrosos que los lobos (…) a veces el liderazgo no es decir “síganme”, sino “estoy aquí, incluso cuando no me veáis”.

Ø  ¿El equipo siente que estás presente aunque no lo estés?[ii]

 

(…) los pasos no se miden por su velocidad, sino por la huella que dejan quienes vienen detrás.

 

«Qué se lidera cuando se acompaña.

Que se manda cuando se inspira.

Que se enseña cuando se mide.

Que se deja huella cuando se camina con alma»[iii]

 

Escribiendo el post me viene a la memoria una afirmación que solía hacer un profesor en sus sesiones ¡Con el viento a favor, hasta las gallinas vuelan! ¿Qué pista debemos tomar para coger el viento de cola?

Ø  La pregunta nos puede recordar a Alicia en el país de las maravillas ¿Qué pista [camino] debo tomar?


¿Cómo volar en tiempos complejos?

Ø  ¿Quién nos enseña a liderar en pleno entorno VUCA, BANI, PLUTO…?

o   ¿Qué paso es el siguiente que debo dar?

§  ¿Cómo adaptar la organización?

§  ¿Cómo dar ejemplo?

§  ¿Cómo ser ejemplo?

·       ¿Cómo integrar a todos?


Ø  ¿Qué pasa Cuando llega el invierno?

Ø  ¿Qué aporta el liderazgo humanista?

Ø  ¿Qué sostiene nuestro equipo?

 

Carlos Ranera a través de una fabula y un personaje principal pone en el centro de la conversación el liderazgo humanista. A partir de ahí va pelando la cebolla. A través de preguntas y diálogos entre los diferentes personajes, busca que aflore desde nuestro interior esa humanística que por acción u omisión invisibilizamos y a su vez empobrece nuestra calidad directiva, destruye valor y equipos.

 

«Una manada no se mide por la fuerza del primero…,

sino por la resistencia del último»[iv]

 

(…) ninguna manada avanza sin visión. Ninguna vida perdura sin un propósito mayor que el hambre del día.

 

(…) no hay manada sin rumbo ni líder sin horizonte[v]

Ø  ¿Qué rumbo lleva la compañía?[vi]

o   ¿Quién lo fijó?

§  ¿Quiénes están comprometidos con él?

o   ¿Cada cuánto tiempo el vértice manda fijar las velas y ajustar el rumbo?

 

¿Vamos a reaccionar a lo que ya es visible, o vamos a prepararnos para lo que todavía no se ve?

Ø  ¿Cómo nos anticipamos?

o   ¿De qué manera trabajamos con un equipo de exploradores?

§  ¿Cómo separamos riesgos, de tendencias y tendencias de modas?

Ø  ¿Cómo podemos traducir la infinidad de datos que tenemos en inteligencia y que a su vez nos sirva como herramienta para tomar mejores decisiones?

 

• ¿Qué parte de mi liderazgo está orientado solo al hoy?

-     ¿Me esfuerzo por ser escuchado o por escuchar antes de decidir?

• ¿Qué hago cada día para que el futuro llegue con menos incertidumbre para los demás?

 

(…) una manada no debe esperar a tener hambre para moverse.

Ø  ¿De qué tiene hambre nuestra compañía?

o   ¿Y el equipo humano?

§  ¿Cómo le despertamos su apetito?

 

(…) fuerza sin visión. Puede cargar más peso, correr más rápido, pero no puede sostener solo una decisión colectiva (…) los “profesionales estrella” no sirven para nada si el resto del equipo no puede confiar en ellos.

Ø  ¿Qué significa para nosotros la confianza?

o   ¿La tiene nuestro equipo en su líder?

§  ¿Confiamos en ellos?

·       ¿Se lo recordamos periódicamente?

o   Si el “eslabón” confianza se rompe, ¿Cuál es el plan B?

 

La escucha es la habilidad más infravalorada del líder (…) lo que se rompe casi siempre avisa antes… si alguien está dispuesto a escuchar.

Ø  ¿Dedicamos tiempo de calidad a escuchar al mercado, a las personas, las señales…?

o   ¿Esa escucha activa qué provoca?


• ¿Quién está corriendo solo en mi equipo y por qué lo permito?

-     ¿Qué tanto valoramos la rapidez[vii] frente al ritmo compartido?

-     ¿Tenemos un plan o solo un objetivo?

-     ¿Qué “hielo” estamos cruzando sin medir su resistencia real?


—   Nadie puede dirigir bien (…) sino sabe primero dónde está parado. Las ilusiones y los deseos no son brújulas. La realidad, aunque duela, siempre lo es.

Ø  ¿Dónde estamos?

o   ¿Dónde queremos estar?

§  ¿Qué camino debemos elegir para llegar?

 

(…) “No lidera quién responde primero. Lidera quien se atreve a formular la pregunta que todos evitan” (…)

Ø  ¿Hay miedo en la organización a formular preguntas incomodas?

o   ¿Cómo gestionamos las conversaciones difíciles?

 

• ¿Tomas decisiones porque entiendes dónde éstas o porque tienes miedo a quedarte quieto?

-     ¿Escuchas para responder o para comprender?

-     ¿Tu equipo sabe qué está en juego o solo sabe que tú quieres que “avancen”?

 

(…) ¿Quién cuidaría a aquellos a los que no se les ve?[viii]

(…) su habilidad solo brillaba gracias a que alguien más cuidaba del resto. La fuerza sin cuidado se convierte (…) en presunción (…) más tarde, en ruina.

 

(…) lo que se mide es lo que se valora. Pero lo que se ignora es lo que se pierde.

Ø  ¿Qué medimos?

Ø  ¿Qué valoramos?

Ø  ¿Cuánto valor perdemos por no saber —querer gestionarlo?

 

(…) ¿Quién prepara lo necesario para tú puedas brillar? ¿Quién sostiene tu avance sin crédito por ello? Si no lo ves, pregúntalo. Si lo ves, reconócelo (…)

 

• ¿Quién está haciendo un trabajo necesario, pero poco visible en tu equipo?

-     ¿A quién admirarías más si te detuvieras a mirar de verdad?

-     ¿Qué tarea “menor” sostiene hoy tu éxito “mayor”?

-     ¿Qué historia se contagia de tu liderazgo si hablara (…) y no tú?

 

(…) el silencio era (…) una herramienta de confianza, no de distancia.

Ø  ¿Qué es para nosotros el silencio?[ix]

o   ¿Cómo lo utilizamos?

Ø  ¿Nuestros silencios[x] cómo los recibe el equipo?

 

—   Hay quienes ven el objetivo, y quienes ven el terreno. Ningún llega al río sin el otro[xi].

 

¿Quién es quién dentro de tú equipo?

-     ¿Escuchas lo que no quieres oír… o solo lo que confirma tu intuición?

-     ¿Cómo reaccionas cuando alguien trae una idea nueva? ¿La proteges? ¿La temes?

-     ¿Sabes distinguir cuándo hace falta decidir y cuándo hace falta aprender?

 

“Ya no puedo dirigirlos[xii] como a un rebaño. Debo dirigirlos como a una familia”.

Ø  ¿Qué cambió?

Ø  ¿Cómo se dirige a un rebaño?

Ø  ¿Y a una familia?[xiii]

 

• ¿Quién está caminando más despacio en mi equipo… y por qué no lo he visto?

-     ¿A quién estoy valorando solo por lo que hace y no por lo que aporta en silencio?

-     ¿Qué parte de mi cultura fomenta la pertenencia y qué parte fomenta la supervivencia?

Ø  ¿Qué construye /destruye esa cultura?

-     ¿Qué significa para mi “llegar juntos”?[xiv]


—   Una manada no se mueve porque la empujen. Se mueve porque cree en la dirección que toma.

Ø  ¿Qué hace que nuestro equipo de mueva?[xv]

 

• ¿Mi equipo entiende hacia dónde vamos… o solo lo que tienen qué hacer hoy?

-     ¿Estoy guiando… o empujando?

Ø  ¿Entiendo la diferencia?

-     ¿Quién no ha hablado en la última reunión… y qué dice eso de mí?

Ø  Durante la reunión ¿Qué debí hacer para que esta persona participase?

Ø  Después de la reunión ¿Debo tomar la iniciativa y conversar con él buscando —identificando qué frena su proactividad?

-     ¿Qué celebramos juntos? ¿Sólo los éxitos… o también las decisiones valientes?

 

“Quién solo lidera hacia dentro manda. Quien lidera hacia fuera trasciende”.

Ø  ¿Queremos mandar o trascender?

o   ¿Por qué?

 

• ¿Quién confía en mi equipo... sin decírmelo?

Ø  ¿Por qué no nos lo cuentan?

o   ¿Qué temen?

-     ¿A quién estamos beneficiando?

Ø  ¿Estamos perjudicando a alguien?

-     ¿Qué parte de nuestro éxito depende del esfuerzo invisible[xvi] de otros?

-     ¿Celebramos nuestros éxitos como propios o hacemos participes al equipo?

-     ¿Qué legado estamos dejando más allá del resultado?

 

• ¿Qué partes de mi organización están sosteniendo en silencio sin ser vistas?

-     ¿Quién está cansado sin decirlo… y por qué no lo estoy viendo?

-     ¿Qué celebramos siempre? ¿Y qué jamás agradecemos?

Ø  ¿Por qué?

-     ¿Quién está haciendo crecer, aunque no esté mandando?

Ø  ¿Qué lo impulsa?

o   ¿Cómo lo podemos recompensar?

 

(…) un líder verdadero no solo guía: también protege[xvii] al grupo de quienes no saben convivir con la responsabilidad.

 

(…) la mayor prueba de liderazgo no sucede cuando quien dirige está presente, sino cuando falta.

Ø  ¿Cómo se comporta el equipo cuando no estoy?[xviii]

o   ¿Qué aflora?

§  ¿Por qué?

 

En las organizaciones (…) el mayor riesgo no está en los rebeldes, sino en los obedientes sin criterio (…)

Ø  ¿Permitimos que aflore en las discusiones del equipo el pensamiento crítico o primamos a los que reafirman nuestros supuestos?

 

En invierno —como en una crisis organizativa— hay dos tipos de líderes:

Los que buscan culpables y los que buscan manos.

Los que esperan resultados y los que generan sentido.

Un jefe exige sin medir el frío que atraviesa el otro.

Un líder pregunta: “¿Dónde te duele? ¿Qué necesitas? ¿Cómo avanzo contigo?”

Ø  ¿Eres jefe o líder?

Ø  ¿Qué necesita la compañía?

Los líderes que dejan huella no son los que ganan siempre. Son los que ganan sin perderse.

Los que atraviesan territorios ajenos sin humillar.

Los que negocian con firmeza, sin cinismo.

Los que hacen lo correcto, incluso cuando nadie mira.

Los que entienden que cada paso no es solo avance: también es ejemplo.

 

«El éxito de un líder se mide

cuando ya no está»[xix]

 

Cuando llega el invierno

El éxito de un liderazgo humanista en tiempos complejos

Carlos Ranera

Almuzara


Link de interés

• Personas Vértice

• El liderazgo al estilo de los jesuitas: las mejores prácticas de una compañía de 450 años que cambió el mundo

• Autoliderazgo: Cómo dejar de vivir en piloto automático y empezar a pensar, decidir y actuar con propósito

• Tiempo para decidir: La gestión de la adversidad desde los valores del baloncesto

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• Hazte la cama y otros pequeños hábitos que cambiarán tu vida y el mundo

 

«Un buen líder no trabaja para ser imprescindible.

Trabaja para ser inolvidable»[xx]

 

ABRAZOTES


[i] John Maxwell

[ii] Pp., 11 “Ser líder no es estar delante (…) cuidar lo invisible: la esperanza, la ilusión, la compañía”.

Ø  ¿Qué estamos cuidando?

Ø  ¿Qué estamos dejando que se erosione?

[iii]

[v] ¿Cuál es nuestro horizonte temporal?

Ø  Trump negocia a seis meses; Xi, para las seis generaciones

o   ¿Las Empresas Familiares tenemos más una visión USA o China?

§  ¿Por qué?

[vi] Pp., (…) La espera sin rumbo es la madre del miedo (…)

[vii] Ir rápido no tiene por qué equivaler a avanzar.

Pp., 25 Llegar primero no es un logro. Llegar todos es un legado.  

[viii] Cuidar lo invisible es reconocer que lo que no se muestra también importa. Es validar lo que sentimos, aunque no sea fácil de explicar. Es comenzar a mirarnos con más profundidad y menos juicio.

Pp., (…) “Las organizaciones no se rompen por su falta de talento. Se rompen por su falta de vinculo”.

[ix] “El sabio tiene un silencio expresivo que se vuelve una lección para los imprudentes y un castigo para los culpables”, Abate Dinouart

[x] “A veces el silencio hace las veces de sabiduría en un hombre limitado, y de capacidad en un ignorante”, Abate Dinouar

[xi] Pp., 42 La inteligencia estratégica consiste en ayudar al grupo a ver lo que uno solo no puede.

[xii] Pp., 48 (…) Dirigir no es gritar, ni empujar, ni tener todas las respuestas. Dirigir es escuchar los pasos de los que te siguen y no hacerlos sentir solos (…)

Ø  Dirigir es educar

[xiii] Pp., 49 “Un líder no cuida al grupo. Cuida el vínculo que los hace grupo”.

[xiv] «[…] Estoy seguro de que intentar una marcha es lo correcto […]

Será mucho mejor para todo el grupo sentir que, aunque progresamos lentamente, vamos hacia tierra, que quedarse sentado esperando una deriva hacia el noroeste que nos saque de esta extensión de hielo», Frank A. Worsley

«Shackleton siempre se opuso a dividir el grupo, y muy sensatamente rehusó considerar tal opción […]  aunque la tentación de explorar […] era casi irresistible», Frank A. Worsley

Ø  Lecciones de liderazgo Las 10 estrategias de Shackleton en su gran expedición antártica

[xv] Pp., 57 (…) “Un equipo no avanza por tener un líder al frente, sino por creer todos en el lugar al que van”.

[xvi] Pp., 72 “Lo visible construye autoridad. Lo invisible construye legado”

Ø  ¿Qué queremos construir?

o   ¿Para qué la autoridad?

o   ¿Por qué el legado?

Ø  ¿Cómo podemos convertirnos en un constructor ambidiestro?

[xvii] Pp., 78 “Aquí no venimos a romper, sino a construir”.

-          (…) Quien no está dispuesto a asumirlo debe tener una salida clara: o se alinea… o se aparta.

[xviii] Pp., 82 Cuando una persona falta, hay dos formas de que el sistema responda:

• El grupo se congela, esperando la indicación.

• El grupo se mueve, recordando la intención.

Ø  ¿Qué hace nuestro equipo?

o   ¿Por qué?

[xix] Pp., 111 Los lideres que entienden su labor como servicio siembran tres cosas en sus equipos:

• Alas para volar: confianza para que cada persona pueda crecer, moverse y decidir sin miedo.

• Raíces para volver: vínculo emocional profundo con una misión compartida.

• Motivos para quedarse: sentido, respeto y un lugar donde sentir que se aporta y se pertenece.

Ø  ¿Qué estamos sembrando en nuestro equipo?

Ø  ¿Qué no debemos sembrar /permitir que aflore?

Ø  ¿Qué necesita el equipo que sembremos?

o   ¿Por qué?

[xx] Carlos Ranera