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viernes, 30 de agosto de 2024

Los años que todo lo cambiaron: Memoria política de la transición

Estimad@s amig@s

Sinopsis

Alberto Oliart ha sido un testigo privilegiado de la vida política española durante los años cruciales que vieron el final de la dictadura y el advenimiento de la democracia a nuestro país. En Los años que todo lo cambiaron, el autor comienza describiendo con viveza la evolución de la sociedad española durante el final del franquismo. Además en plena debacle financiera por la crisis del petróleo del año 1973, Oliart, al frente del Banco Hispano Americano, pudo observar de cerca las inquietudes económicas del aquel convulso momento, magníficamente rememorado en estas páginas.

Más adelante, ya en la Transición, Oliart fue ministro en los sucesivos gobiernos de Adolfo Suárez y Leopoldo Calvo Sotelo, de quienes estás memorias ofrecen jugosos retratos, como del rey Juan Carlos I, Felipe González, Eduard Punset y otras figuras clave de aquel periodo. Los recuerdos personales ―lecturas, viajes y dolorosas experiencias familiares― se funden en estas memorias con la gestación de los Pactos de la Moncloa de 1978, los estatutos vasco y catalán y, sobre todo, la crónica de golpe de Estado de Tejero en 1981 y el posterior juicio de los implicados en la intentona, cuando la joven democracia pendió de un hilo.

 

«Uno debe ser como un junco cuando el viento es fuerte:

no dejarse partir, sino flexibilizarse,

doblarse y volver a elevarse»[i]

 

¿Qué aprendizajes podemos sacar de personas que fueron claves en la transición española? Reconozco que no me gusta leer libros de política ―salvo los de empresa― y en el caso de las memorias de Alberto Oliart quise hacer una excepción porque lo veía como un hombre de empresa, que estuvo en infinidad de Consejos de Administracion y gracias a una recomendación de mi buen amigo Antonio Gullón surgió este libro, a través de un debate sobre la importancia de limitar la participación de los Consejeros en no más de cuatro o cinco Consejos  

 

¿Qué podemos resaltar de Alberto Oliart? Abogado del estado, director administrativo y financiero de la RENFE, Consejero[ii], Director General del Banco Hispano Americano, Ministro de Industria y Energía, Sanidad, Defensa, presidente de la Corporación de RTVE, Ministro de Industria y Energía , Sanidad, Defensa… me quedo con que fue un hombre de consenso.

¿Cuántos profesionales de consenso conoces?

-    ¿Los hay en tú empresa?

o   ¿Qué aportan?

o   ¿Qué soportan?

§  ¿Por qué lo hacen?

o   ¿Cómo atraerlos, retenerlos, motivarlos, ponerlos en valor?

§  ¿Qué les motiva?

 

Que falta nos hace el consenso en las empresas y en la vida pública y que vilipendiado está. Recordando una frase mítica de Adolfo Suárez “no seriamos nada sin una voluntad total de servicio”, no perdamos nunca la voluntad de servir al prójimo.

 

«Agradeceré busquen siempre las cosas que les unen

 y dialoguen con serenidad y espíritu de justicia

sobre aquellas que les separan»[iii]

 

Los continuos viajes de Madrid a Barcelona o a Huelva, así como al extranjero; el cambio constante de escenario y temas de trabajo me producían una creciente sensación de dispersión mental y vital (…) un enorme cansancio tanto físico como psicológico (…)

 

(…) costumbre de trabajar en equipo (…) mi intención era reunirme con ellos todas las mañanas para enterarme de los problemas o los asuntos importantes que pudieran tener cada uno de ellos y así adentrarme en el conocimiento del funcionamiento y los problemas del banco, y en el caso de los problemas, tratar en nuestra comisión de cómo hacerles frente para resolverlos o encauzarlos (…)

 

(…) él mandaba, pero no se comprometía opinando ni comentando (…)

 

(…) es mucho más eficaz que dar gritos. Ese silencio tenía una fuerza enorme (…)

 

(…) desde la edad que tengo puedo decir que, si uno confunde el puesto temporal de poder que tiene con lo que él es como persona, siempre se equivoca.

 

La comida de los presidentes de los entonces siete grandes bancos del país se celebraba en la sede el que aparecía como primero del ranking (…)

 

(…) entrar en el Consejo, previo permiso (…) al director adjunto o subdirector general responsable del asunto que se iba a tratar para que fuera él quien informara al Consejo.

 

(…) en una orquesta puede haber muy buenos violinistas, contrabajistas, lo que usted quiera, pero si falla el director de la orquesta… falla la orquesta (…)

 

(…) era un político[iv] que olía lo que había que hacer en cada momento en política lo mismo que un marinero que huele e viento.

 

(…) entré sin pedir nada; iba a dejar el banco tambien sin pedir nada (…) era costumbre de esos puestos seguir percibiendo un sueldo de la empresa después de marcharse de ella (…)

 

(…) la larga duración de los Consejos (…) creo que además de tratar asuntos importantes, nos podíamos pasar horas discutiendo sobre temas como el precio de la pera limonera, o el impacto en el precio de nuestro aceite de oliva y los aceites de otros tipos.

 

―Tiene usted una ventaja como persona, no sé si como político, que habla claro, dice lo que piensa y, además, con guante de seda y una mano que no estoy seguro de que echa un puño sea blanda[v].

 

(…) me mandáis como en la Guerra de Marruecos se enviaba a los tenientes jóvenes a un blocao diciéndoles: “Si tiene suerte, volverá usted con vida” (…)

 

«La púrpura del poder es pesada

y deja más alivio que nostalgia cuando se pierde»[vi]

 

Los años que todo lo cambiaron

Memoria política de la transición

Alberto Oliart

TusQuets


Link de interés

• Personas Vértice

• El quehacer del director: Reflexiones sobre la dirección estratégica de organizaciones

• El arte de mandar bien: Querer, poder, saber

• Ser ejemplo: Pequeños grandes lideres

• El hombre en busca de sentido

 

«La soledad del poder consiste en saber que éste es siempre el último teléfono que suena.

 Y que yo tengo que decidir.

 No puedo trasladar la decisión a una instancia superior»[vii]

 

ABRAZOTES


[i] Mao Zedong

[ii] Pp., 22 (…) llegue a formar parte de once.

Siemens España,  Metro de Madrid S.A., Cross S.A., Tabacos de Filipinas S.A., Barral editores S.L., Astilleros españoles, Asociación Mercantil Española S.A., Banco Urquijo, Explosivos Río Tinto, Río Tinto Minera,

[iii] Adolfo Suárez

[iv] Se refiere a Francisco Fernández Ordoñez

[vi] Leopoldo Calvo Sotelo

[vii] Felipe González

lunes, 25 de octubre de 2021

Mayores dirigiendo bien: en forma más allá de los 80 años

Estimad@s amig@s

Sinopsis

Tras muchos años de experiencia a nivel internacional en el campo de la dirección de empresas, en Mayores dirigiendo bien el profesor Pedro Nueno profundiza en la última etapa empresarial de diversos directivos y cómo evoluciona a medida que aumenta la esperanza de vida en buenas condiciones físicas y mentales.

Este libro se centra en la gestión y el gobierno de la empresa de un sector de la población para el que todavía no existen reglas y criterios de aplicación claros y efectivos Analizando diversos aspectos de la vida de los directivos más allá de los ochenta años como la jubilación, las expectativas de los más altos directivos, las regulaciones, el mercado, la relación con los clientes y los proveedores la organización de la sucesión, entre muchos otros, en estas páginas el lector encontrará que cuando nuestras capacidades nos lo permiten no hay ningún impedimento para dirigir con éxito más allá de los ochenta.

 

«Un buen modelo de negocio

es global»

Pedro Nueno

 

Introducción

(…) hay empresas, sobre todo familiares, en las que el Consejo ha elaborado unas normas para sustituir la Presidente o al Consejero Delegado por razones de tiempo de permanencia en el puesto, edad o resultados (…) el nombramiento como Consejero será por cuatro años prorrogables otros cuatro para Consejeros que en el momento de la posible prórroga no hayan alcanzado los setenta años. La presidencia de la empresa no tendrá un plazo predeterminado, pero el presidente será sustituido a partir de los setenta años en el momento en que se disponga de una alternativa adecuada. El propio Consejo puede supervisar el cumplimiento de estas normas, aunque muchos Consejos pasan está responsabilidad a su subgrupo, la Comisión de Nombramientos y Retribuciones[i], integrada por algunos Consejeros con buen conocimiento de la empresa y eventualmente algún alto directivo.

 

 

 

«Nos gustaría que usted cogiera la jubilación anticipada, retrospectiva desde el día que comenzó a trabajar aquí»

 

En Mayores dirigiendo bien el profesor Nueno nos invita a reflexionar sobre dos temas que deben estar en la agenda de la alta dirección de la compañía.

 

El primero es, el buen gobierno. Los altos directivos y gobernantes siempre lo debemos tener presente, el hacer las cosas por el bien común teniendo siempre en la mente lo mejor para la compañía y sus stackeholders.

 

El segundo punto, es no jubilar —prescindir de las personas por la edad. No negaré la importancia de tener preparada la sustitución de las persona de vértice, pero cuando llegue el momento, no porque haya cumplido los 65 años. Cada vez más estamos viendo como los 65 son los nuevos 50. ¿Por qué prescindir de una persona que está en plenitud de facultades, presidiendo el Consejo de Administración de la compañía, planificando el largo plazo de la compañía, dando año tras año resultados positivos? ¿No sería más positivo dejarlo como Presidente pero ir seleccionando en la compañía o fuera de ésta perfiles con proyección para sustituirlo (cuando llegue la hora, insisto), que sean mentorizados por esta persona, le pueda transmitir conocimiento y sea su mentor?

 

La puerta debe estar abierta para aquellos profesionales que llegados a la edad de jubilación decidan tomar esa decisión, descansar, pasar a una segunda actividad, pero también debe estar la compañía preparada para aquellos que se quieran quedar.

 

Quedarse si, pero no a cualquier precio. Se debe someter como todos los Consejeros —altos directivos a una evaluación del desempeño y ser consciente que cuando este baje debería abandonar la compañía, incluso antes que esta le “obligase a hacerlo”, por responsabilidad debería ser el que diese el paso.

 

Hay debate, pero debemos abordarlo de manera constructiva, pensado siempre en la compañía, el largo plazo y sus stackeholders.

 

«No necesitamos reinventar la rueda,

solamente el informe de resultados»

 

(…) ¿Tiene sentido jubilarse con sesenta y cinco años y vivir en buen estado más de treinta y cinco años más? (…)

 

(…) ¿Qué puede ocurrir durante esos largos periodos de vida jubilados?, ¿Puede haber un periodo de larga inflación? (…)

 

(…) la experiencia de los altos directivos con más de ochenta años es extraordinaria, y en su carrera han vivido muchos cambios legales, fenómenos económicos y sociales, cambios de gobierno (…) sus aportaciones pueden ser muy valoradas (…) la experiencia de muchos de los directivos de cincuenta años o menos, aunque menos extensa, suele ser más internacional (…) tecnológica.

 

Algunas empresas familiares diversificadas tienen una buena organización para su gobierno. Puede haber un Consejo Familiar bajo el cual estén las varias empresas en distintos sectores en que con los años se ha invertido y, muchas veces, además, activos financieros que se han «guardado» a nivel familiar por si un día apareciese alguna nueva oportunidad que requiere una inversión, o por si hubiese un cambio económico que aconsejase apoyar financieramente a alguna de las empresas del «holding familiar» (…)

 

(…)  un conjunto de cambios, nuevas tecnologías, digitalización, internacionalización, fusiones y adquisiciones eleva la velocidad de las empresas. Quienes van con lentitud en estas cosas han de acabar vendiéndose o teniendo que cerrar si no llegan a tiempo a venderse, porque otras empresas pueden servir mejor a sus clientes y estos cambiaran de proveedor.

¿Pueden los directivos de más de ochenta años gestionar eso?

 

(…) los empresarios han de mantener relaciones sociales encontrándose en actos con otros empresarios, con políticos, expertos nacionales e internacionales (…)

 

(…) el networking bien hecho sirve para vender e incluso para iniciar el estudio de temas que pueden tener un interés importante para la empresa, y los Presidentes mayores de ochenta años lo saben y lo facilitan, evitando, eso sí, hacer cualquier declaración que pudiese hacerse pública.

 

En alguna empresa familiar puede ocurrir que, cuando un miembro de la familia, que es Presidente, alcanza la edad acordada para su sustitución, no haya nadie de la familia que pueda sustituirlo. En estos casos el Consejo deberá buscar una persona, en la empresa o fuera de ella, que cumpla con los conocimientos y requisitos necesarios para asumir la presidencia (…)

 

(…) es conveniente que esté claro que existe un proceso para sustituir al Presidente, aunque esto no vaya necesariamente ligado a la edad (…)

 

¿Piensan los mayores de ochenta años que están en el primer puesto de la empresa en cómo será su sucesión? La verdad es que sí (…)

 

(…) regulación en la que se establece que ha cierta edad el primer directivo ha de dejar su puesto. Es responsabilidad del Consejo que estas regulaciones se apliquen y, obviamente, su aplicación es esperada y no provoca ninguna crisis (…)

 

¿Qué pasará en los próximos años? Lo más probable es que haya un cambio social hacia la idea de atrasar la jubilación (…)

 

(…) queda mucha labor por hacer para que los empleados disfruten con su trabajo. Esto implica más formación y un mejor análisis de la organización del trabajo (…) escuchar e incluir recomendaciones acertadas que procedan de los trabajadores y sus mandos intermedios.

 

(…) veremos más directivos con más de ochenta años en el futuro (…) su preparación, su capacidad de estar al día, su relación con otros directivos, los buenos resultados conseguidos (…) busquemos la forma de organizar las cosas bien y valorar a los Presidentes más por la calidad de su gestión y menos por su edad.

 

(…) es conveniente incluir en el gobierno corporativo de las empresas algunas normas para la sustitución del Presidente, eso sí, con flexibilidad para que eso no deba ocurrir a una edad concreta.

 

«Un líder no es el que tiene el poder,

sino el que lo usa bien»

Nuria Chinchilla

 

Mayores dirigiendo bien

En forma más allá de los 80 años

Pedro Nueno

Plataforma

 

Link de interés

• Dirigiendo con velocidad

• Jubilado ¿Y ahora qué?; Emprender en la jubilación

• Gracias, China

• El Consejo 2020; El futuro de los consejos de administración

• Cartas a un joven emprendedor

• En busca de la mente

• Trabajando el consejo de la empresa familiar

• El Consejo de Familia y su función de Gobierno en la Empresa Familiar

• La revolución de las canas

• No puedes despedirme, soy tu padre

 

«Yo era un periodista de investigación

hasta que me investigaron a mí»

 

Recibid un cordial saludo


[i] La mencionada comisión también la podemos encontrar renombrada como Comisión de Nombramientos, Retribuciones y Buen Gobierno.

Comisión de Nombramientos, Retribuciones y Buen Gobierno de Telefónica 

martes, 1 de mayo de 2018

La vida de 100 años; Vivir y trabajar en la era de la longevidad


Estimad@s amig@s

Sinopsis
La vida de 100 años ha llegado porque durante los últimos doscientos años, cada década, la esperanza de vida de vida ha crecido entre dos y tres años. ¡Es casi como si descubrieramos que al final de cada día tenemos otras ocho horas adicionales!
Para lograr convertir todo esto en un regalo nosotros creemos que casi todo tendrá que cambiar y que el resultado no estará muy lejos de una revolución social que afectará a todos nosotros. ¿Cómo trabajamos, cómo nos educamos y formamos, con quién y cuándo decidimos compartir nuestras vidas, cuándo tendremos hijos, cómo disfrutamos de nuestro tiempo de ocio, cuál va a ser el rol de la mujer en la sociedad? etc… todas estas preguntas verán respuestas muy distintas a las actuales.
El paradigma actual de una vida basada en tres etapas, educación, trabajo y jubilación va a ser sustituido por el de una vida de múltiples etapas, con más fases, nuevas edades y un tremendo potencial para que las personas puedan organizar su existencia con mayor riqueza de experiencias. El reto consiste en que realmente no tenemos modelos que seguir, sino que tendremos que ir experimentando a medida que transitemos por la vida. La obra La vida de 100 años; vivir y trabajar en la era de la longevidad aporta una visión clara sobre las opciones y elecciones que tendrás que tomar en tu devenir vital.

«No hay más que una vida;
por lo tanto,
es perfecta»
Paul Eluard

Introducción
Quienquiera que seamos, donde quiera que vivamos y tengamos la edad que tengamos, necesitamos comenzar a pensar ahora sobre las decisiones que debemos tomar para poder sacar provecho de esta longeva vida. Lo mismo sucede a las empresas para las que trabajamos y a la sociedad en la que vivimos.

Una vida bien vivida requiere una planificación cuidadosa para equilibrar lo financiero y lo no financiero, lo económico y lo psicológico, lo nacional y lo emocional. Tener las finanzas saneadas ese esencial para la vida de 100 años, pero el dinero está de lejos de ser el recurso más importante. La familia, las amistades, la salud mental y la felicidad son todos ellos factores fundamentales.

«La vida es aquello que te va sucediendo
 mientras tú te empeñas
en hacer otros planes solo»
John Lennon

Para nuestros antepasados era impensable llegar a vivir los años que estamos viviendo nuestra generación.  A nosotros se nos hace difícil llegar a pensar la vida más allá de los 100 años, y las nuevas generaciones ya empiezan a plantearse que es alcanzable inmortalidad.

Todo lo anterior choca con algunas cuestiones que necesitamos meditar y plantearnos planes de actuación individuales:

● ¿Si voy a vivir más de 100 años cuantos debo dedicar a trabajar?
●¿Cómo mantenerme competitivo y actualizado ante las nuevas generaciones?
● ¿Cuándo me podre jubilar?
● ¿Podré mantener mi mente activa durante tantos años?
● ¿Dónde invertir para poder tener unas finanzas saneadas que me permitan llegar de manera digna al final de mis años?

Hasta hace poco tiempo hablamos de la segunda carrera profesional que para muchos comenzaba a los 55 años cuando se prejubilan de las organizaciones. Me cuesta mucho pensar en que hacer durante un mínimo de otros 55 años que puede ser que llegue a vivir, de ahí la necesidad de hacernos muchas preguntas.

● ¿Estamos preparados para vivir más de 100 años?
● ¿Tenemos un modelo de vida que lo soporte?
● ¿A qué vamos a dedicar tanto tiempo y durante tantos años?
● ¿Los gobiernos tienen claro como cobraremos las pensiones?

Como os decía antes, me cuesta mucho verme con más de cien años, a la vez que no me veo sentando en una mecedora viendo pasar el tiempo. Si voy a vivir más de 100 años, quiero plantear un plan de vida donde todo tenga sitio, trabajo —formación, familia —amigos, aportar —retornar a la sociedad parte de valor recibido.

Me tendré que plantear irme a un monasterio unos días y hacer un plan estratégico personal (PEP) ¿qué voy a hacer después de cumplir…?

La vida que tenemos por delante es apasionante, la velocidad a la que la estamos viviendo, el impacto de las tecnologías emergentes, las nuevas generaciones, la posibilidad de vivir más de 100 años, nos obliga a replantearnos muchas cosas.

La vida de 100 años nos permite abrir una nueva hoja de nuestro cuaderno y plantearnos preguntas, posibles respuestas a escenarios no fáciles de imaginar —representar en un papel, si quieres vivir una vida plena deja de perder el tiempo y ponte a dibujar tu plan de vida vital.

«Solo los artistas y los niños
ven la vida como es»
Hugo von Hofmannsthal


Link de interés

«A más de uno que dice que la vida es breve
le parece el día demasiado largo»
Ch. Friedrich Hebbel

Recibid un cordial saludo