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jueves, 7 de mayo de 2020

Crisis: Cómo reaccionan los países en los momentos decisivos

Estimad@s amig@s

Sinopsis
En Armas, gérmenes y acero y en Colapso, Jared Diamond ya revolucionó nuestra visión del auge y la caída de las civilizaciones. Ahora, el autor concluye su monumental trilogía adentrándose en una dimensión psicológica que complementa el impresionante universo histórico, geográfico y económico recogido en su obra.
El resultado es este revelador estudio comparativo de cómo seis países han sobrevivido en su historia reciente a crisis decisivas mediante un duro proceso de autoevaluación y transformación. Diamond identifica patrones en la superación de la adversidad y, dirigiendo su mirada hacia el futuro, plantea que quizás el mundo esté desperdiciando sus recursos y embarcándose en un viaje de conflicto político y declive.
Una narración tan épica como irresistible.

«Lo que no nos mata,
nos hace más fuertes»
Friedrich Nietzsche

Prólogo
El legado de Cocoanut Grove
Dos historias • ¿Qué es la crisis? •
Crisis personales y crisis nacionales •
Lo que este libro es, y lo que no es • Plan del libro

A lo largo de la vida, la mayoría de nosotros pasará alguna vez, o varias, por un momento de inestabilidad o crisis y seremos capaces de solucionarlo, o no, mediante algunos cambios personales. De forma similar, los países también pasan por crisis nacionales que, de un modo análogo, pueden resolverse o no con éxito poniendo en marcha algunos cambios a escala nacional (…)

(…) a lo largo de la vida, muchos de nosotros experimentaremos alguna tragedia individual en primera persona o bien indirectamente, a través de la experiencia de algún familiar o un amigo (…)

(…) las crisis y las presiones para implementar cambios sobrevienen tanto a los individuos como a los grupos que estos conforman en todos los niveles: el de las personas concretas, los equipos, las empresas, los países y el mundo en su conjunto (…) saber gestionar satisfactoriamente estas presiones externas e internas requiere de la implantación de cambios selectivos. Y eso es tan cierto para el caso de las naciones como para el de los individuos.
La palabra clave aquí es «selectivos». Ni en el caso de las personas ni en el de los países es posible, ni deseable, realizar un cambio total, mediante el cual uno se deshaga de todo lo que conllevaba su identidad anterior. El reto, tanto para los países como para las personas en crisis, es saber determinar cuáles son los rasgos de su identidad que funcionan bien y no hay que cambiar, y cuáles han dejado de funcionar y sí deben modificarse. Tanto los individuos como los países que se encuentran bajo presión deben hacer un balance honesto de sus competencias y de sus valores. Deben decidir, de entre todo lo que tienen, qué es lo que funciona bien y qué cosas siguen siendo aptas incluso en el nuevo contexto (…) deben tener la valentía suficiente como para reconocer qué es lo que deben cambiar para hacer frente a la nueva situación (…)  saber trazar una línea y poner el acento en aquellos elementos que son tan fundamentales para su identidad que se niegan a cambiarlos.

¿Cómo podemos definir lo que es una «crisis»? (…) se podría relacionar la crisis con el momento de la verdad (…)

(…) ¿Cómo de breve, importante y poco habitual tiene que ser un punto de inflexión para merecer el apelativo de «crisis»? ¿Con qué frecuencia es útil clasificar los acontecimientos de la vida de una persona, o de un milenio de historia local, como una «crisis»? 

(…) la resolución de las crisis nacionales siempre conlleva interacciones de grupo y toma de decisiones en el seno de la nación (…)

(…) si las personas, o tan solo sus dirigentes, deciden reflexionar sobre las crisis vividas, quizás la comprensión del pasado nos ayude a resolver las crisis presentes y futuras.

«¡Nunca desperdicies
una buena crisis!»
Winston Churchill

Una crisis puede generar muchas oportunidades. solo si sabemos hacia donde dirigirnos, sabremos aprovecharas, ¿Qué hacemos?, nos dirigimos hacia el puerto más cercano para guarecernos o por el contrario salimos a mar abierto a pescar en océanos azules las oportunidades que vayamos detectando. Éstas pueden ser:
• Necesidades no cubiertas por los clientes,
• Nuevos hábitos de consumo,
• Sistemas de seguridad y protección personal contra contagios,
• Desarrollos de productos innovadores…

Las crisis generan aprendizajes, el aprendizaje nos debe de hacer avanzar, y los avances deben de conseguir que seamos mejores personas y por ende una mejor sociedad.

Tanto de las crisis personales como de las de los países debiéramos ser capaces de aprender. Jared Diamond nos brinda esa oportunidad examinando los doce factores que inciden en el desenlace de las crisis personales ─nacionales, en modo matriz, qué paso en esta circunstancia, qué aprendieron, que se pudo evitar, cómo están hoy en día.

Estamos inmersos en una crisis provocada por el Covid-19 que nos está haciendo desembocar en una segunda de índole económico y que conllevara desgraciadamente el cierre de muchas empresas, la destrucción de empleo, las perdidas de miles de vidas humanas… ¿Qué estamos aprendiendo del Covid-19? ¿Qué pudimos evitar? ¿Nos estamos reforzando cara a las siguientes pandemias, que todo hace indicar que vendrán?

«Las crisis pulen tu vida.
En ellas descubres
lo que realmente eres»
Allan K. Chalmers

Epilogo
Lecciones, preguntas y perspectiva
Factores predictivos • ¿Son necesarias las crisis? •
El papel de los lideres en la historia • El papel de unos
líderes específicos • Y ahora, ¿qué? •
lecciones en el futuro

1.- Reconocimiento de encontrarse en una situación de crisis. Reconocer esta situación resulta más sencillo para los individuos que para los países, porque en el primer caso no es necesario que escrita un consenso entre muchos ciudadanos: reconocer o no que se está pasando por una crisis es un asunto de una sola persona (…)
2.- Asumir la responsabilidad; evitar el victimismo y la autocompasión, y no echar la culpa a los demás (…) no entregarse a la autocompasión ni sentirse una víctima, sino reconocer la necesidad de realizar cambios personales (…)
3.- Construcción de un cercado: el cabio selectivo
4.- Ayuda de otros países. La cuestión de la ayuda ajena, que es muy importante en las crisis personales, han desempeñado también un papel, bien positivo, o bien negativos, en la resolución de la mayor parte de las crisis (…)
5.- Adopción de otros países como modelo.
6.- Identidad nacional.
7.- Autoevaluación honesta.
8.- Experiencia histórica de crisis nacionales anteriores.
9.- Paciencia ante los fracasos nacionales.
10.- Flexibilidad nacional ante situaciones específicas.
11.- Valores centrales nacionales.
12.- Ausencia de constreñimientos geopolíticos.

¿Es necesario que un país se vea enfrentado a una crisis para decidirse a actuar o, por el contrario, los países emprenden alguna vez acciones anticipándose a sus problemas? (…)

¿Qué podemos aprender de la historia? (…) ¿Qué podemos aprender de las respuestas a las crisis de los siete países que hemos visto en el libro?  (…) ¿Quién podía haber predicho correctamente en junio de 1944 cómo sería el mapa de Europa del Este en la postguerra?

¿Qué podemos aprender de las historias de la vida y de las biografías de las personas concretas? ¿Son las personas, como ocurre con los países, tan complicadas, tan distintas entre sí, y están tan sujetas a sucesos imprevisibles que es difícil predecir su comportamiento, y mucho menos extrapolarlo de una persona a otra? (…)

¿Qué lecciones de este tipo se pueden extraer del estudio de la historia humana? (…)

«La historia está gobernada
por las acciones de los grandes hombres»
Thomas Carlyle


Link de interés

«Sin crisis no hay méritos.
Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno,
porque sin crisis todo viento es caricia»
Albert Einstein

Recibid un cordial saludo

miércoles, 4 de mayo de 2016

Gestión transnacional: El desafío de dirigir en distintos países a la vez

Estimad@s amig@s

Sinopsis
Cada vez más las empresas no sólo tienen que exportar, sino abrir sucursales en otros países con otros modelos de negocio, otras costumbres, culturas y otra legislación. Cada vez más se pide de los altos y medios ejecutivos que sean capaces de dirigir no solo un equipo local sino también a equipos ubicados en distintos países del mundo.
Todo esto requiere de un especial entrenamiento y, sobre todo, de fijarse en determinadas circunstancias peculiares de cada lugar. En este libro, sus autores, ambos expertos con trayectoria internacional en distintos países, brindan teoría y casos prácticos reales para ayudar a entender todos los problemas a los que se puede enfrentar el ejecutivo actual.

“El ausente se marcha cada día.”
Proverbio japonés

Introducción:
¿Qué entendemos por gestión transnacional?
… Los desarrollos globales rápidamente cambiantes han creado grandes retos que parecen extraordinariamente complejos pero que al mismo tiempo han supuesto nuevas oportunidades que casi no parecen tener límites.
Directivos de todo el mundo se plantean preguntas parecidas a estas: ¿qué podemos hacer para reducir nuestra exposición a la actual crisis económica de la eurozona? ¿Cómo podemos aprovechar el enorme crecimiento de los mercados asiáticos? ¿Cómo deberíamos actuar ante la amenaza de los nuevos competidores que aparecen en los países en desarrollo? ¿Se puede usar el auge que viene del big data para rastrear y explotar nuevas tendencias? ¿Deberíamos usar el rápido crecimiento de las redes sociales para aprovechar nuestras conexiones directivas internacionales y nuestros procesos organizativos?

“Para investigar la verdad es preciso dudar,
en cuanto sea posible,
de todas las cosas,
una vez en la vida.”
Rene Descartes

Las empresas y por ende las personas que las dirigimos, nos enfrentamos cada día a nuevos desafíos, y uno de ellos es la dirección de unidades de negociodeslocalizadas”… las puedes llamar fábricas, factorías, oficina de ventas, de desarrollo de nuevos negocios, etc.

Al final los problemas son los mismos, hay que gestionarlos, con la idiosincrasia que cada país-región conlleva, freno del idioma, cultura, franja horaria, moneda…

Los directivos del siglo XXI tienen que estar capacitados para gestionar organizaciones transnacionales. Tenemos que ser capaces de mimetizarnos con los equipos humanos que tenemos en las diferentes zonas del globo y a su vez que estos interioricen la cultura de nuestra organización. No es tarea fácil, pero en parte para eso nos pagan.

El comercio no tiene fronteras, no se las vayamos a poner nosotros con nuestra “incapacidad” para gestionar la diversidad.

“La dificultad no consiste en tener una idea,
sino en recoger todo su fruto”
Condesa Tolstoi

… la habilidad de la empresa para competir a partir de una única ventaja competitiva ha mutado hacia la necesidad de desarrollar diferentes activos estratégicos simultáneamente: eficiencia y competitividad a escala global, sensibilidad y flexibilidad local, y capacidades de innovación y aprendizaje globales

Para tener éxito en el entorno actual de la actividad internacional, los ejecutivos transnacionales deben ser capaces de captar e interpretar adecuadamente los cambios complejos y dinámicos del entorno: de desarrollar e integrar múltiples habilidades estratégicas; y de diseñar y dirigir nuevas y complicadas organizaciones necesarias para dar una acción coordinada a nivel mundial…

… existen tres roles y responsabilidades clave que prácticamente siempre recaen sobre… el directivo: ser estratega de un negocio global, ser un arquitecto de la configuración de activos y recursos mundiales de su negocio, y ser un coordinador y controlador de las transferencias que cruzan fronteras.

… el reto que se enfrentan las organizaciones transnacionales: el de saber crear una generación de directivos que tengas las competencias y el sentido de visión necesarios para poder operar en un sistema multinegocio, multifuncional y multinacional.

“El silencio es el gran arte de la conversación.”
William Hazlitt



“Por la palabra,
el hombre es superior al animal;
por el silencio,
se hace superior a sí mismo.”
Paul Masson

Recibid un cordial saludo