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viernes, 24 de junio de 2022

Decidiendo: En tiempos de paz y de guerra

Estimados amigos

Sinopsis

El éxito en el trabajo y en la vida depende principalmente de la calidad de las decisiones que tomamos. Podemos aprender a decidir mejor. Para ello, necesitamos comprender por qué nos equivocamos y aprender de nuestros errores. Este libro es una guía práctica que ayudará a mejorar el grado de acierto de tus decisiones.

 

«Que tus decisiones reflejen tus esperanzas,

 no tus temores»

Nelson Mandela

 

Prólogo

¿Cuál es la clave del éxito? Esta es una de las preguntas respondidas más veces en el mundo a través de los libros, conferencias y debates (…)

(…) para tener éxito hay que tener suerte y tomar buenas decisiones (…) gran parte de nuestras decisiones dependen de nosotros mismos, no sucede así con la suerte, ya que es algo que viene y va, unas veces como aliada y otras como enemiga (…)

 

(…) el principal factor de éxito, tanto en nuestra vida profesional como en la esfera personal, sea la capacidad de tomar buenas decisiones, sin depender tanto de la suerte o de los que nos rodean (…)

 

(…) aprender a decidir bien tanto en tiempos de guerra como en tiempos de paz, garantiza el éxito a largo plazo.

 

(…) mejorar nuestra capacidad de aprendizaje en momentos de guerra y en momentos de paz hará que nuestro futuro dependa en menor medida de lo favorable que sea el contexto en el que nos toca decidir.

Luis Costa

 

«No soy producto de mis circunstancias,

soy producto de mis decisiones»

Steven Covey

 

Introducción

Si no hubiera estado rodeado de personas inteligentes dispuestas a contradecirme, mi carrera hubiera sido menos exitosa. Vivimos en un mundo complejo donde los cambios se suceden (…)

El éxito a lo largo de una carrera profesional es fruto de la calidad de nuestras decisiones sumado a un componente de suerte variable, siendo unas veces positiva y otras, negativa (…)

El éxito a largo plazo nunca es fruto del azar (…) una de las claves esta en la calidad de las decisiones que tomamos (…) el trabajo en equipo, la inteligencia emocional y la capacidad de discusión de sus miembros convergen en buenas decisiones y resultados (…)

 

(…) ¿Cómo rodearse de gente curiosa y con un buen nivel de inteligencia emocional? (…) hay que ser humilde y crear equipo. Si haces ambas cosas aprenderás a tomar la mejor decisión de entre todas las opciones posibles. No tendrás la necesidad de tener siempre razón, aprenderás, sabrás escuchar más y mejor y cuidaras los detalles. El equipo de ayudará a encontrar las mejores preguntas para garantizar las mejores respuestas. Si partimos de una mala pregunta, la respuesta ya no será mejor (…)  

 

«Jamás dejes que las dudas paralicen tus acciones.

 Toma siempre todas las decisiones que necesites tomar,

 incluso sin tener la seguridad o certeza

de que estás decidiendo correctamente»

Paulo Coelho

 

Hemos estado decidiendo en un entorno de guerra (Covid-19), ahora deberíamos estar haciéndolo en un tiempo de paz, analizando aprendizajes, mejorando, cohesionando al equipo…

 

A decidir se aprende decidiendo, viendo decidir, observando, haciendo el post-mortem de la decisión y preguntarnos ¿Por qué se tomó esa decisión?, ¿Era la mejor para la compañía, para el líder, para los stackeholders?

 

Decidir nos hace avanzar.

 

«La planificación a largo plazo no es pensar en decisiones futuras, sino en el futuro de las decisiones presentes»

Peter F Drucker

 

Decidir es escoger un camino y descartar otro. Cuando elegimos un camino siempre lo hacemos en detrimento de otro (…)

(…) ¿Cómo mitigar la incertidumbre?, ¿Cómo reducir el riesgo de error?

 

(…) cada decisión acertada que tomes anima al equipo. Saber analizar por qué se acertó nos llevara a mejorar (…) no hay que olvidar que se aprende tanto de los éxitos como de los errores (…)  ni la experiencia ni el aprendizaje son una garantiza de éxito, pero sí que reducen las probabilidades de error (…)

 

Las organizaciones que funcionan a muy largo plazo aprenden con el tiempo. Aciertan y se equivocan, y a toda su experiencia la transforman en aprendizaje (…) el aprendizaje de nuestros errores y de nuestros aciertos es lo que nos llevará hacia el éxito sostenido en el tiempo. Estar dispuesto a perder nos ayuda a ganar más tarde.

 

(…) si nuestras decisiones no están acompañadas de ningún aprendizaje, más adelante no estaremos preparados para tomar otras decisiones de mayor complejidad. Se puede aprender de absolutamente de todas las decisiones, sean nuestras o de los demás.

 

(…) el sesgo genera error, ese error consiste en favorecer una opción frente a otra de forma inconsciente. Los sesgos cambian con cada decisión, también lo hacen los ingredientes que la conforman (…)

 

(…) toda decisión debe comportar incertidumbre y cierto riesgo. La decisión conlleva duda. No existen las decisiones plenamente seguras, siempre va a existir un elemento de incertidumbre (…)

 

Se habla mucho sobre la importancia del capital humano ¿Pero lo creemos de verdad? (…) un equipo sólo funcionará bien si está formado por las personas adecuadas. Al líder corresponde la responsabilidad de montar equipos que funcionen y demostrar la valía de las personas con hechos (…)

 

Ante cada nuevo reto, un buen líder se pregunta: “¿Qué debo hacer?” (…) triangular ideas con varias personas dispuestas a mostrar su desacuerdo. Poner a prueba tu idea (…) no olvides que habrá personas que nunca te contradirán. Haz todo lo esté en tu mano para que tu propio equipo se sienta cómodo para manifestarte su desacuerdo (…)  

 

(…) el rol del líder también incluye anticiparse a esos ciclos para así hacer crecer equipos, promoviendo a personas, cambiado a las que no funcionan, estando siempre predispuesto a un cierto movimiento y rotación porque al generar oportunidades y promocionar a parte del equipo se crea talento para otras unidades de negocio (…) el objetivo principal debe ser crear un equipo con potencial para mejorar la eficacia del proceso de toma de decisiones (…)

 

(…) el ego es el gran enemigo del líder. La ecuación es sencilla de plantear y de entender: cuanto más ego, menos equipo, menos diversidad y menor capacidad para decidir eficazmente. El ego lleva a alejarse de la sociedad y del mundo, se pierde en perspectiva global y colectiva (…)

 

(…) un buen líder clarifica con antelación el rol del equipo. ¿Este equipo va a dar un consejo o bien va a decidir?, ¿La decisión será colectiva o responsabilidad de alguien del grupo?, Cuando no hay una definición nítida de los roles esto termina pasando factura, por lo que no debe confundirse dar la opción sobre algo con el hecho de decidir sobre ello.

 

(…) la clave es fomentar la cultura del cuestionamiento (…) ¿Por qué esto podría no funcionar? (…)

 

(…) el líder debe conocer bien a su equipo: cómo piensa cada uno de ellos, cuáles son sus capacidades, sus debilidades, cómo se expresan (…)

 

(…) ¿Cuánto puedo ganar si todo va bien?, ¿Cuánto puedo perder si fracaso? (…) al final conseguiremos llegar a un número limitado de alternativas con mayor upside que downside (…)

 

(…) aprender a decidir bajo presión es de suma importancia para un buen directivo. La actitud y la confianza son la base para alcanzar el éxito final.

 

(…) en periodos de crisis (tiempos de guerra) se aprende mucho, mientras que los tiempos de paz nos ofrecen el escenario ideal para probar lo aprendido, realizando los ajustes necesarios (…)

 

(…) un gran decisor es a su vez un gran sintetizador y, si no dispone de esa cualidad, hay que asegurarse de tener en el equipo alguien con esa característica que aporte es capacidad de síntesis o que por lo menos ayude a construirla.

 

(…) una vez que se ha tomado la última decisión el conjunto del equipo debe asumirla hasta el final sea cual sea el resultado, porque no hacerlo así supone restarle posibilidades al éxito de la propia decisión (…) comunicación abierta en los momentos de la discusión, pero una vez ha concluido, el equipo debe reunirse en torno al líder y la decisión tomada. La lealtad a la decisión es a su vez un espejo de la lealtad hacia el líder (…)

 

Admitir los errores públicamente con la pretensión de que el equipo aprenda es muy importante, además posiciona al líder como alguien humano el cual también se puede equivocar (…)

 

«¡La paz te prepara para la guerra!»


Decidiendo

En tiempos de paz y de guerra

David Cabero

Seurat

 

Link de interés

El cisne negro

Exuberancia irracional

La inteligencia como herramienta anticipativa Prospectiva; Del campo de batalla a la empresa

 

«El mundo está en manos de aquellos que tiene el coraje de soñar

 y corren el riesgo de vivir sus sueños»

Paulo Coelho

 

ABRAZOTES 

viernes, 6 de abril de 2018

El arte de callar


Estimad@s amig@s

Sinopsis
Demasiado a menudo olvidamos que un ser que habla es también un ser capaz de «producir silencio», y para recordarlo están los tratados de retórica de los siglos XVI y XVII. El arte de hablar es sin duda un arte excelente, pero ¿quién nos enseña el arte de guardar silencio?
Paradójicamente, el arte de callar constituye otro capítulo del ars retórica, del cual ha sabido asimilar todos los fines prácticos; pues no se trata simplemente de callarse, sino de una inducción más sutil: en definitiva, del arte de intervenir en el otro a través del silencio. Así, el Abate Dinouart nos inicia en los diversos tipos de silencio, enseñándonos los principios necesarios para callar en el debido momento, porque «hablar mal, hablar demasiado o no hablar bastante son los defectos ordinarios de la lengua».
Este ensayo fue escrito en París en el año 1771 por el Abate Joseph Antoine Toussaint Dinouart (1716-1786), un eclesiástico «mundano» y polígrafo del siglo XVIII. Escribió sobre los temas más diversos, sobre todo en torno a las mujeres, y en 1749 publicó Le triomphe du sexe, que le costó la excomunión.

«Solo de debe de dejar de callar
cuando se tiene algo que decir
más valioso que el silencio»
Abate Dinouart

Presentación
«La furia por hablar y por escribir sobre la religión, sobre el gobierno, es como una enfermedad epidémica, que afecta a un gran número de cabezas entre nosotros. Tanto los ignorantes como los filósofos del día han caído en una especie de delirio».

Pensar en Dios en silencio, meditar, reflexionar, hablar poco. Hacer del silencio una disciplina, antes que un mandamiento (…)

El primer grado en la sabiduría es saber callar; el segundo es saber hablar poco y moderarse en el discurso; el tercero es saber hablar mucho, sin hablar mal y sin hablar demasiado.

El hombre no es mas dueño de sí que en el silencio (…)

(…) no decir nada es decir que se sabe, o tal vez que se comprende (…) callar es hacer que los demás supongan que uno sabe (…)

(…) critica la precipitación, condena la furia de escribir; se escribe demasiado, hay que cultivar el estudio, la reflexión; es el tiempo del silencio, tiempo del pensamiento, que procede al tiempo de escribir y lo permite.

Es en el tiempo de silencio y del estudio cuando hay que prepararse para escribir […]. ¿Por qué os precipitáis arrastrados por la pasión de ser autores? Esperad, sabréis escribir cuando hayáis sabido callaros y pensad bien.

(…) llamamiento a la reserva, a la reflexión a la contención (…)
Jean-Jacques Courtine
Claude Haroche

«El sabio tiene un silencio expresivo
que se vuelve una lección para los imprudentes
y un castigo para los culpables»
Abate Dinouart

Prólogo
(…) ¡Cuántos de han perdido por la lengua, o por la pluma! ¿No sabemos acaso que muchos deben a una palabra imprudente, a unos escritos profanos o impíos su expatriación, su proscripción y que ni siquiera su infortunio han podido corregirlos?

«Hay un tiempo para callar
y un tiempo para hablar»
Abate Dinouart

Hace unos días leyendo la columna semanal en Expansión de Santiago Alvarez de Mon, recomendaba instaurar el Día internacional del silencio, y reflexionaba sobre el arte de callar.

Nunca un libro hizo tanto bien en una persona. Soy una persona que demasiadas veces peco de ser excesivamente sincero, muy pasional en mi manera de exponer mis razonamientos y no me callo una, pero la sinceridad sin barreras tiene connotaciones negativas cuando tu interlocutor no recibe bien el fedback que le estas dando. 

Callar es a veces la mejor manera de contestar un comentario desacertado, fuera de lugar o incluso una broma pesada. Callar es reflexionar, meditar, reposar tus comentarios. Callar es a veces no insultar, dejarte llevar por tus peores impulsos.

Me alegro haber leído el arte de callar,  creo poder gestionar mi silencio y cuando me encuentre a una persona que se crea que hablar demasiado o reírse de los desvalidos es ser un gurú…. Lo dejare hablar sin cortapisa, así esa persona puede quedar retratada con su propio comportamiento mientras los demás gestionamos nuestro silencio…

Os invito a buscar vuestro espacio de silencio amigos…

Introducción
(…) ¿Por qué entonces no habría de enseñarse el arte de callar, arte tan importante y tan poco conocido? (…)

«Para aprender a hablar,
hay que dirigirse a los hombres;
pero sólo a los dioses incumbe
enseñar perfectamente cómo se debe de callar»
Abate Dinouart

Hay un silencio prudente y un silencio artificioso.
Un silencio complaciente y un silencio burlón.
Un silencio inteligente y un silencio estúpido.
Un silencio aprobatorio y un silencio de desprecio. Un silencio político.
Un silencio de humor y de capricho.

«A veces el silencio hace las veces de sabiduría
en un hombre limitado,
y de capacidad
en un ignorante»
Abate Dinouart

Introducción
Hablar mal. Hablar demasiado o no hablar bastante son los defectos ordinarios de la lengua (…) digo lo mismo respecto a la pluma. Se escribe mal, unas veces se escribe demasiado y otras veces no se escribe bastante (…)

«Los ríos más profundos
son siempre los más silenciosos»
Quintus Curtius Rufus

Un erudito decide trabajar para el público; tomas sus medidas, piensa, medita algo extraordinario; pondrá en verso los Anales de Baronio o San Agustín. ¿Por qué no dejarlos en prosa? Así están bien y las personas sabias se muestran satisfechas con ellos. ¡Cuantas obras de este estilo se publican!

(…) cuando se escribe, se precisa gusto, costumbre, atención para no ir demasiado lejos, lo mismo que se precisa no entretenerse en el camino antes de haber alcanzado la meta.

Un hombre prudente y capaz de escribir, al que se preguntó cuando se decidiría a escribir un libro, respondió: «Será cuando me aburra de hacer otra cosa, y no tenga nada que perder». Dejo a los escritores impacientes la tarea de extraer todo el sentido a esta respuesta.

«Hay que guardarse bien de un agua silenciosa,
de un perro silencioso
y de un enemigo silencioso»
Proverbio judío


Link de interés

«El tiempo de callar debe ser el primero cronológicamente;
y nunca sabrá hablar bien,
si antes no se ha aprendido a callar»
Abate Dinouart

FUERTE ABRAZOTE