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miércoles, 15 de julio de 2026

Empresa Familiar: Cómo hacer del legado una palanca de futuro

Estimad@s amig@s

Sinopsis

En España, nueve de cada diez empresas tienen una historia familiar. Pero también cargan con algo menos visible: silencios heredados, expectativas imposibles, rivalidades enquistadas y el peso de un apellido que a veces impulsa y otras paraliza. Porque el verdadero desafío de la empresa familiar no suele estar en la cuenta de resultados, sino en todo aquello que nunca aparece en el balance.

Según el Instituto de la Empresa Familiar, en este tipo de compañías se tienen que dar dos condiciones: la mayoría de las acciones con derecho a voto, directo o indirecto, son propiedad de la familia que fundó la compañía, y al menos un representante de la familia o pariente participa en la gestión o gobierno de la compañía[i]. También apunta que el 89 % de las empresas españolas lo son: 1.100.000 compañías, responsables del 57 % del PIB del sector privado[ii]. Queda claro que se trata de un pilar del sistema económico.

En una Empresa Familiar un apellido ilustre puede ser, al mismo tiempo, un tesoro y un lastre para la siguiente generación encargada de tomar las riendas de la compañía. Y es que, aunque los logros cosechados por las figuras pioneras son una sólida base sobre la que construir la nueva etapa, esos mismos éxitos pasados también marcan la altura del listón con el que se va a comparar el desempeño de los nuevos responsables. Y no todo el mundo está preparado para soportar esa presión.

 

«El propósito

es el destino»[iii]

Ø  ¿Cuál es el destino de nuestra Empresa Familiar?

o   ¿Nos dirigimos hacia él?

§  ¿Con qué aliados contamos?

 

¿Estamos trabajando para merecer formar parte de la Empresa Familiar, o creemos que por llevar el apellido y la sangre ya tenemos el derecho a heredar?

 

¿Cómo hacer del legado una palanca de futuro para nuestra Empresa Familiar? El legado es la “masa hereditaria” que recibimos de nuestra familia, no solo está compuesta por los bienes materiales, también hay muchos activos  intangibles que tenemos que ser capaces de valorar y activarlos para que se conviertan en esa palanca que revindicaba Arquímedes para mover el mundo.  En nuestro caso buscamos perpetuar, mejorar, ampliar lo recibido.

 

Fernando Botella nos invita a leer este artículo pero también algo más impórtate, ponernos a trabajar por y para la Empresa Familiar con grandes dosis de espíritu de servicio.

 

Os animo a descargaros el artículo de la web de Harvard Deusto —si no sois suscriptores—, tenéis gratuitamente un artículo al mes.

 

« ¿Vives de "boquilla"

o haces que las cosas pasen?»[iv]

Ø  ¿Qué estas haciendo por la Empresa Familiar?

Ø  ¿Qué deberías estar haciendo?

Ø  ¿Qué deberías dejar de hacer?

 

La tensión entre identidad, tradición y profesionalización

El miedo a traicionar el legado histórico es uno de los principales frenos a la innovación en las empresas familiares (…)

Ø  ¿Qué miedos afloran en nuestra Empresa Familiar?

Ø  ¿Cómo los gestionan las personas vértice que lideran los respectivos círculos?

Ø  ¿Cómo les podemos ayudar?

 

(…) los miembros más jóvenes de la familia entienden mejor que sus mayores la necesidad de romper con determinadas inercias del pasado (…) Esa visión renovada implica tomar decisiones que a veces son impopulares, como la de incorporar a personas ajenas a la familia en puestos clave de la compañía.

Ø  ¿Se pueden romper las inercias en nuestra Empresa Familiar?

o   ¿Cómo lo hacemos?

Ø  ¿Los puestos clave en la dirección de la compañía se adjudican por apellido o merito?

 

Los difusos límites entre lo profesional y lo personal

En una Empresa Familiar (…) los debates sobre cómo afrontar un determinado problema o una decisión importante a veces trascienden los límites físicos del despacho o la sala de juntas y los temporales del horario laboral: con frecuencia se trasladan al fin de semana y a la comida del domingo.

Ø  Cuanto bien hace a la cohesión de la familia las comidas de los domingos y los cafés en la mesa de camilla y a la misma vez cuanto daño hacen al confundir el lugar y el día donde tener los debates que afectan a la empresa.

 

Esta es un arma de doble filo. Por un lado, puede representar una ventaja competitiva. Y es que en esas “horas extra” de debate pueden surgir ideas que acaben dando lugar a nuevas líneas de negocio, alternativas creativas o posibilidades interesantes que no se habían considerado. La contrapartida es que el trabajo acabe fagocitando por completo las relaciones familiares, interfiriendo en cada una de sus interacciones y perjudicando la convivencia entre sus miembros.

Ø  Respondamos con sinceridad —no lo hagamos buscando el aplauso de los agradaores, ¿Realmente creemos que “hacemos familia” tratando temas de trabajo que pueden acabar en discusiones—, en los momentos que tenemos para hacer familia?

o   ¿Qué imagen transmitimos a los miembros de la siguiente generación?

§  ¿Qué perciben ellos?

·       ¿Van a querer incorporarse a trabajar a una EF que no sabe separar los diferentes círculos?

 

Cómo formalizar las decisiones familiares

(…) cada decisión tiene que pasar por unos mecanismos de presentación, aprobación y ejecución (…) serán más o menos complejos y exigentes (…)

(…) Seguir un protocolo es signo de madurez y profesionalidad, nunca de pérdida de identidad.

 

El arte de heredar sin repetir

El relevo generacional es un momento de enorme trascendencia en una Empresa Familiar (…) elemento de ruptura con la tradición (…)

Ø  El relevo es /conlleva una serie de cambios que el sucesor poco a poco irá introduciendo, pero no tiene que significar una ruptura con la cultura, los valores, el saber hacer. El protocolo familiar puede ser una guía no solo para la transición, sino para el día después en el que dejamos al sucesor sin la tutela del sucedido.

Ø   Para ello será clave que dejemos por escrito las principales preguntas que se pueda hacer el sucesor:

o   ¿Qué puedo hacer?

o   ¿Qué líneas rojas marca la familia y no puedo traspasar?

o   ¿Qué cambios puedo hace en el organigrama?

o   ¿Ajustes /cambios bruscos en el modelo de negocio?

o   ¿Desinversiones en activos que se han considerado clave?

 

(…) trabajar sobre el legado recibido y con la premisa de continuidad (…) sin permitir que esa deuda con el pasado actúe como freno para la innovación. Los herederos (…) están obligados a honrarlo como a hacerlo evolucionar (…)

Ø  ¿Qué ayuda podemos prestar a los herederos para que sigan haciendo crecer el legado familiar?

Ø  ¿Qué ayuda necesitan?

o   ¿Cómo la quieren recibir?

 

(…) los procesos de sucesión suelen ser itinerarios planificados y sólidamente construidos durante años, a lo largo de los cuales los miembros más jóvenes van aprendiendo de sus mayores los entresijos de la organización, se empapan de su cultura y se foguean en puestos intermedios (…)

Ø  Desgraciadamente el papel lo soporta todo, y seguimos viendo el vaso medio lleno al hablar de los procesos de sucesión de manual. La sucesión sigue siendo el gran reto de la familia empresaria, es su mayor punto de dolor[v]. La mayoría de las familias sigue aplazándolas, y las personas de vértice sin querer abordar el tema de su retirada. Por otro lado cada vez tenemos menos cantera por la caída de la natalidad y la poca que tenemos no es fácil atraerla a la Empresa Familiar.

o   ¿Qué podemos hacer?[vi] Procedimentar, protocolizar, volcarnos toda la familia en “la película”. Todos podemos ayudar y a la vez entre todos por acción u omisión podemos boicotear el camino.

§  ¿En qué fotograma puedo aportar?

§  ¿Cuándo conviene que me haga al lado para no estorbar?

 

La progresiva profesionalización de procesos y estructuras es un paso imprescindible para cualquier Empresa Familiar que aspire a perdurar (…)

Ø  ¿Qué entiende nuestra familia por profesionalizar?

Ø  ¿Qué debemos priorizar?

o   ¿Por qué?

 

El liderazgo en transición

(…)  el futuro líder pase por distintos departamentos con el objetivo de obtener una visión panorámica del negocio en su conjunto (…)  ocupar un puesto de cierta responsabilidad próximo a la dirección general (…)

(…) el líder saliente debe ejercer una labor que combine el shadowing y la mentoría para transmitir a su pupilo toda su experiencia y conocimientos (…) ese trabajo se realice de manera generosa y dando al futuro responsable la suficiente confianza y margen de libertad para tomar sus propias decisiones.

 

La brecha entre sangre y talento

(…) un apellido no es garantía de talento ni de capacidad de gestión (…)

Ø  Se heredan las acciones /participaciones pero no los conocimientos.

 

(…) las Empresas Familiares suelen enfocar la sucesión en base a criterios genéticos antes que meritocráticos (…)

Ø  ¿Podemos cambiar la manera en la que valoramos los candidatos?

Ø  ¿Está la familia dispuesta a tener un director general externo?

Ø  ¿En qué órganos de gobierno podemos reforzarnos con perfiles no sanguíneos?

o   ¿Qué podemos esperar de ellos?

o   ¿Qué procesos de onboarding necesitamos crear para que sin serlo se sientan parte de la familia?

 

¿Qué hacer cuando el talento familiar disponible no puede o no quiere hacerse cargo de una determinada función crucial para la compañía? (…)

Ø  ¿Dónde captura más valor la familia teniendo a familiares a la cabeza?

o   El Consejo de Familia y /o el Consejo de Administración deberían mapear y protocolizar los puestos clave que deben ser asumidos por familiares y aquellos a los que pueden optar los no familiares.  

Ø  ¿Puede la compañía no tener a un gerente familiar?

Ø  ¿Puede El Consejo de Administrador tener un presidente no familiar?

o   ¿Qué aportaría?

Ø  ¿Quiere la familia tener consejeros independientes?

o   ¿Número?

o   ¿Qué perfiles?


Reescribir el propósito sin perder el ADN

Para evitar (…) deriva creativa acabe difuminando los rasgos identitarios de la compañía, es muy útil tener siempre la mirada puesta en el propósito (…) es el ancla que impide extraviar el rumbo incluso en escenarios de máxima disrupción y transformación. Es la meta intangible que impulsa a la empresa y a las personas (…)

 

(…) es obligación de las nuevas generaciones cuestionarse en todo momento su enunciado para dilucidar si sigue respondiendo a la razón de ser de la compañía y sus grupos de interés (…)

Ø  ¿El propósito que nos ha traído hasta aquí sigue vigente?

Ø  ¿Es el momento de modificarlo?

o   ¿Qué parte del propósito necesitamos repensar para ayudarnos a avanzar hasta la siguiente meta?

 

Nuevos horizontes de la Empresa Familiar

La Empresa Familiar que perdura no es la que vive anclada en la nostalgia ni la que reniega de sus raíces, sino la que convierte su legado en palanca de futuro (…)

 

«Las personas que viven en piloto automático

 quieren que las cosas sean diferentes,

pero se quedan en el verbo querer»[vii]

Ø  ¿Vive nuestra familia con la vista puesta en el pasado?

Ø  ¿Qué les impide ver la miopía del piloto automático?

 

Empresa Familiar

Cómo hacer del legado una palanca de futuro

Fernando Botella

Harvard Deusto


Link de interés

Recursos para la Empresa Familiar: Libros, casos, notas técnicas, artículos, papers, blog, podcast, formación...

 

«El silencio del CEO:

El coste oculto en la cuenta de resultados»[viii]

 

ABRAZOTES


[i] Qué es una empresa familiar

[ii] Instituto de la Empresa Familiar

[iv] Ídem

[v] Empresas Familiares sin sucesores: El 67% no asegura su continuidad

(…) unicamente una de cada tres empresas familiares en España ha establecido un plan de sucesión para asegurar la transición (…)

 

(…) falta de planificación del relevo generacional, un tema que muchos empresarios prefieren evitar por tratarse de un asunto emocional y complejo. "La generación saliente quiere asegurar el legado familiar, pero a menudo se pospone la preparación para ceder las riendas, lo que puede abrir la puerta a conflictos familiares" (…)

[vii] Fernando Botella

[viii] Ídem

viernes, 8 de marzo de 2024

Pasajero de la vida: Recuerdos y opiniones de un emprendedor

Estimad@s amig@s

Sinopsis

En la paupérrima España de la postguerra, José Lladró, junto a sus dos hermanos, levanto de la nada una empresa singular cuyos productos hace tiempo que están presentes en casi todo el mundo. Elevaron a la categoría de popular un artículo emblemático de lujo señorial. La porcelana, que hasta entonces había presidido los salones de la nobleza y la alta burguesía europeas, se traslado a los hogares más humildes sin necesidad de perder la pulcritud y la fragilidad que la habían distinguido desde que se instalará en Europa a principios del siglo XVII.

Mal que le pese a cierta élite intelectual, que con frecuencia las rechaza con notable irritación, las figuras que llevan el nombre de Lladró constituyen uno de los embajadores más eficaces de su país de origen y se pasean con desparpajo por los aeropuertos y los centros comerciales de todo el planeta. Este éxito, raro en aquellas circunstancias y por lo demás inusualmente rápido, suscitó explicaciones de todo tipo, a cual más rebuscada, como aquel rumor según el cual la propia Carmen Polo de Franco era una de las propietarias de la empresa.

Es una autobiografía que huye a propósito de la crónica en clave empresarial, José Lladró se encarga de desmentir esta y otras interpretaciones basadas en la excepcionalidad. Con una prosa cercana, sincera y coloquial nos proporciona una visión casi domestica del triunfo personal y económico, y se esfuerza por persuadir al lector de que él es rico no por lo que tiene sino por lo que, gracias al esfuerzo, a una cierta sagacidad natural y a su propensión a amar el prójimo, ha llegado a ser.

 

«El hombre a quien el dolor no educo,

 siempre será un niño»[i]

 

Una apasionante biografía[ii]

Si la figura de la madre de los Lladró adquiere una importancia relevante en la historia de sus hijos, también es reseñable, según nos cuentan estás páginas, el papel que ha desempeñado para mantener la cohesión de la empresa y de la familia la mujer de José Lladró (…) la personalidad de su mujer se nos aparece como auténticamente fundamental para el éxito personal, familiar y empresarial de todos los Lladró.

 

«La ira ofusca la mente,

pero hace transparente el corazón»[iii]

 

Nunca mucho costó poco[iv]

Las personas muy activas suelen tener la sensación de que trabajan poco. A los que no disfrutan con el trabajo, en cambio, toda tarea les viene grande; se ahogan en un vaso de agua. Hay quien nace para agila y quien nace para gorrión …

 

«Aprender a ser hombre entre los hombres ha sido,

 con mucha diferencia,

 lo más difícil»[v]

 

Prefacio

(…) la clave de nuestro éxito radica en nuestra capacidad de mantenernos unidos a través de los años, en nuestra capacidad para trabajar juntos y complementarnos.

 

«El árbol florido se alimenta

de lo que está escondido»[vi]

 

Con Pasajero de la vida concluyo la trilogía de la familia Lladró. Aunque no los he leído en el orden que se escribieron y aun me queda mucho que seguir leyendo sobre ésta familia empresaria, creo que seré capaz de extractar varios aprendizajes.

 

El primero es uno que últimamente va abriendo camino en las sesiones formativas sobre empresa familiar, el peso de la mujer.

¿Cuánto le debemos a nuestras madres, hermanas y mujeres de nuestro éxito personal, familiar y empresarial? Necesitaría varias vidas para darle las gracias a mi abuela, madre y esposa por lo que me han ayudado a ser. Si su apoyo desinteresado hubiese sido francamente difícil y por que no decirlo más bien imposible.  

Lladró habla en varios pasajes del libro en la encomienda que le hace su madre su mujer que mis hijos permanezcan unidos. Titánica tarea ―relativamente fácil―, mientras somos pocos, que va aumentando su dificultad a medida que la familia empresaria se va extendiendo.

 

Reflexionemos de manera individual o en un foro de familia:

¿Cuánto le debe cada una de las generaciones a su madre?

• ¿Cómo se lo podemos agradecer?

¿Qué podemos hacer por engrandecer la figura de las madres como cohesionadora de las empresas familiares?

 ¿Qué nos frena para no hacerlo?

 

«Cuanto más conozco al hombre,

 más me gusta mi perro[vii]

 

(…) saber servir a los demás es una cualidad que, paradójicamente, con el tiempo te puede llevar a liderarlos.

 

(…) mi madre tenía una gran obsesión: que no se separaran los tres hijos en el trabajo (…)

 

Mi madre es una figura decisiva en nuestra historia eso se ha repetido varias veces y es verdad. Nos aglutinó de muchas maneras y, como ya he dicho, consiguió mantenernos juntos incluso después de su muerte.

 

Hasta entonces, los tres hermanos lo habíamos compartido todo. pero a partir de un cierto momento, nuestras trayectorias comenzaron a ser distintas. Al menos, en parte. Cuando cada uno empieza a crear su propia familia, empiezan a entrar otras personas en juego, otros intereses. Cuando las familias crecen, como es lógico, hay ya más mentes pensando, cada cual a su manera. Las teclas del piano son cada vez más y cada una tiene un sonido que, aunque es parecido a la que se halla a su lado, es diferente. Entre mis hermanos y yo, entre nuestras respectivas familias, comenzaron a aparecer divergencias.

(…) jamás nos henos separado. Siempre ha habido alguien que ha sabido dar un paso atrás en el momento en que, de haber continuado en sus trece, se hubiera podido producir la ruptura.

 

(…) todos lo que ganábamos los reinvertíamos y tendíamos a realizar los mínimos gastos necesarios, incluyendo nuestros sueldos. Uno de los primeros problemas que recuerdo haber tenido con mi hermano fue precisamente por eso.

 

(…) nuestro éxito no pasaba desapercibido. Estábamos creando un producto nuevo y abriendo un mercado que hasta entonces permanecía inexplorado. Y de repente la codicia y la ambición desleal de algunos de nuestros colaboradores se volvieron contra nosotros.

 

(…) nos dimos cuenta de la necesidad de liderar el mercado y de construir herramientas para protegernos de la competencia.

 

(…) yo resultaba entonces un poco avasallador, que no sabia compartir mis ideas. Tenia mucha prisa, y a los ojos de algunos acaparaba demasiado protagonismo. Pero lo hacía de buena fe; me sentía clarividente y con una enorme fuerza para llevar a cabo todos los proyectos que se me agolpaban en la mente.

Lo que creo que ocurría por parte de mi hermano mayor era que (…) estaban saliendo a flote unas reticencias que se habían estado gestando a lo largo de todo ese tiempo en el que yo había pasado a llevar la iniciativa (…) estaba recibiendo consejos equivocados por parte de algunas personas de su entorno (…)

 

(…) no pienso que los hermanos Lladró seamos ni iguales ni complementarios. En todo caso estamos compensados, que no es lo mismo.

Estar compensados, encontrar el equilibrio, depende muchas veces de la buena voluntad de una de las partes (…)

 

(…) los sucesivos intentos de poner en manos de profesionales que venían de fuera la gestión de la empresa acababan en un revés.

(…) una de las razones: aunque se supone que venían para todo lo contrario, de una u otra manera acababan haciendo más inestable la relación entre los tres hermanos Lladró (…) inevitablemente se veían obligados a tomar partido.

(…) la mejor manera de formar un equipo dirigente fuerte es partiendo de la propia cantera de la empresa (…)

 

El mero hecho de llevar el apellido Lladró no capacita necesariamente a nadie para ser un buen empresario (…)

 

(…) nuestro mayor acierto ha sido (…) que el oficio, la filosofía y los conocimientos se han ido transmitiendo de unos a otros con total naturalidad.

 

«Un empresario al que no lo siguen sus trabajadores,

 en quien no confían,

 es un empresario sin futuro»[viii]

 

Pasajero de la vida

Recuerdos y opiniones de un emprendedor

José Lladró

Planeta

 

Link de interés

Lladró

Luces y sombras de la Empresa Familiar

El legado de Lladró

• DGI-239 Grupo Lladró: Los conflictos en la Empresa Familiar

La conjura de los necios

 

«A todos nos gusta el oro,

 pero no nos gusta el peso del oro»[ix]

 

ABRAZOTES 


[i] Tommaseo

[ii] Esperanza Aguirre

[iii] Tommaseo

[iv] Carmen Castelló

[v] José Lladró

[vi] Frase hecha

[vii] Mark Twain

[viii] José Lladró

[ix] Charlton Heston