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viernes, 8 de mayo de 2026

Decidir bien: Cómo nuestras decisiones configuran nuestro futuro

Estimad@s amig@s

Sinopsis

¿Cómo influyen nuestras decisiones en el tipo de persona que llegamos a ser?

Cada día tomamos decisiones: en el trabajo, en la familia, en nuestras relaciones y proyectos. Algunas parecen pequeñas; otras marcan un antes y un después. Pero todas configuran nuestro futuro.

En Decidir bien, Miguel Ángel Ariño, Nuria Chinchilla y Pilar García-Lombardía ofrecen un marco riguroso y accesible para comprender cómo decidimos y cómo podemos mejorar la calidad de nuestras decisiones.

A través de casos reales, ejemplos prácticos y una sólida base conceptual, el libro aborda:

• La diferencia entre motivación espontánea y motivación racional

• Los resultados extrínsecos, intrínsecos y trascendentes de toda decisión

• El aprendizaje positivo y negativo que generan nuestras acciones

• El impacto de nuestras decisiones en los demás y en nosotros mismos

Dirigido a directivos, profesionales, formadores y a cualquier persona interesada en su desarrollo personal, este libro no ofrece recetas rápidas. Ofrece criterio.

Porque decidir bien no es solo elegir lo más eficaz a corto plazo.

Es actuar con coherencia, responsabilidad y visión de largo plazo.

Decidir bien es aprender, construir confianza y avanzar hacia una vida lograda.

 

«Decidir es ejercer la libertad»[i]

 

Introducción

Decidir: Una acción que nos transforma

Las personas decidimos constantemente. Decidimos qué decir y que callar, a quién dedicar tiempo, qué prioridades establecer, qué riesgos asumir y cuáles evitar. Decidimos en el trabajo, en la familia, en la vida social (…) decidimos sin ser plenamente conscientes de lo que estamos haciendo (…) de ellas dependen no solo los resultados que obtenemos, sino también el tipo de personas que llegamos a ser y la calidad de las relaciones que construirnos con quienes nos rodean.

Decidir no es una actividad neutral. Cada decisión implica una acción que desencadena consecuencias (…)

 

El reduccionismo de los resultados

En el ámbito profesional (…) en el directivo, la toma de decisiones suele abordarse desde una perspectiva predominantemente instrumental. Se espera que quien decide lo haga de manera racional, analizando alternativas, evaluando costes y beneficios, minimizando riesgos y maximizando resultados (…)

 

El enfoque cortoplacista en la toma de decisiones no suele presentarse como una opción explícita, sino como una deriva progresiva. Se empieza priorizando resultados “por esta vez”, se justifica la excepción por la presión del contexto y, poco a poco, se consolida un modo de decidir que sacrifica sistemáticamente todo aquello que no es inmediatamente medible (…)

La experiencia que no encaja en los modelos

Cualquier persona con experiencia directiva ha sido testigo (…) de situaciones difíciles de explicar desde los modelos habituales de decisión (…)

 

Decidir es actuar con otros y sobre otros

(…) actuar implica siempre una relación: alguien actúa esperando una respuesta de otros.

Toda decisión pone en marcha una interacción (…)

 

Las decisiones y el aprendizaje

(…) las personas aprenden a decidir a través de sus decisiones. Cada decisión modifica, en mayor o menor medida, la manera en que la persona afronta decisiones futuras (…)

 

La dimensión afectiva en las decisiones

Las decisiones humanas no solo movilizan la razón y la voluntad; movilizan también la dimensión afectiva de las personas (…)

Decidir bien (…) implica aprender a reconocer cómo nuestras decisiones amplían o restringen la posibilidad de relaciones humanas auténticas y sostenibles en el tiempo.

Tres criterios para evaluar una decisión

(…) la eficacia (…) se refiere a los resultados externos de la decisión: si se ha alcanzado o no el objetivo propuesto (…) es necesario, pero no suficiente.

(…) la eficacia, entendida no en una acepción económica habitual, sino como el impacto de la decisión en la persona que decide. Toda decisión genera un aprendizaje: refuerza hábitos, actitudes y modos de actuar. Evaluar la eficiencia implica preguntarse qué tipo de persona me estoy convirtiendo al decidir de este modo.

(…) la consistencia (…) alude a los efectos de la decisión en las personas afectadas por ella. Las decisiones modifican la confianza, la disposición a colaborar y la calidad de la relación. Una decisión inconsistente puede ser eficaz hoy, pero destruye su propia eficacia al ser repetida, pues erosiona pudiendo llegar a destruir la confianza entre los afectados, su compromiso y su disposición a seguir interesados.

 

Decisiones, relaciones y futuro

Decidir bien no consiste únicamente en resolver un problema presente, sino en preservar y ampliar las posibilidades de acción futura (…)

Un libro exigente

(…) revisar críticamente sus propios criterios de decisión (…) tiempo, reflexión, y cierta disposición a cuestionar supuestos arraigados.

Ø  ¿Tenemos costumbre de chequear nuestras decisiones, sesiones?  Una de las muchas enseñanzas que me lleve de mi formación para ser profesor de escuela de negocios es la de hacer autopsias de las sesiones.

o   ¿Se cumplieron los objetivos que habías marcado para el caso que impartías?

o   ¿Los participantes interactuaron pudieron participar?

o   ¿Qué mejoras has detectado para la próxima vez que impartas el caso?

 

(…) no promete eliminar la incertidumbre ni garantizar el éxito (…) sí mejorar la calidad del proceso decisional (…) la calidad de los aprendizajes que se deriven de él.

 

«Las personas decidimos,

 y al decidir,

 nos construimos»[ii]

 

¿Qué estamos construyendo?

Ø  ¿Es lo que queríamos hacer?

Ø  ¿Es lo que nos han dejado hacer?

Ø  ¿Es lo que nadie quería hacer?

 

¿Qué criterios usamos para tomar decisiones en el Consejo de Administración /de Familia?

Ø  ¿Y en el comité de dirección?

o   ¿En nuestra área de responsabilidad?


¿Cómo impactan nuestras decisiones en la compañía, en sus stackeholders a corto, medio y largo plazo?

Ø  ¿Lo que beneficia a X a corto como lo hace a medio?

Ø  ¿Lo que perjudica a Y a medio plazo como puede rentabilizarlo a largo?


¿Cómo estamos evaluando nuestras decisiones y su impacto?

¿Cómo se nos está retribuyendo por las decisiones que tomamos?

Ø  ¿Cuán rehén de nuestras decisiones en la forma en la que nos entrega el bonus la compañía?

o   ¿Tiene la compañía mecanismos para exigirnos la devolución de determinadas cantidades entregadas por el impacto que se produjo en el corto, pero que a medio plazo han generado un impacto negativo en la cuenta de resultados, la relación con los clientes, la reputación de la compañía, etc.?

 

Decidir bien, es lo que deberíamos hacer y es a lo que nos invitan Miguel Ángel Ariño, Nuria Chinchilla y Pilar García-Lombardía lee el libro, pero sobre todo trabaja cada una de las partes en las que se dividen sus capítulos, haz un plan de acción y activa tu plan de mejora continua.   

 

«El significado de mi vida es ayudar a otros

 a encontrar significado en las suyas»[iii]

 

Decidir bien

Cómo nuestras decisiones configuran nuestro futuro

Miguel Ángel Ariño

Nuria Chinchilla 

Pilar García-Lombardía


Link de interés

• Fundamentos de la dirección de empresas

Teoría de la acción humana en las organizaciones: La acción personal

Toma de decisiones y gobierno de organizaciones

Con la misma piedra: Los 10 errores que todos cometemos al decidir

Iceberg a la vista: Principios para tomar decisiones sin hundirse

Integrar la vida: Liderar con éxito la trayectoria profesional y personal en un mundo global

Dueños de nuestro destino: Cómo conciliar la vida profesional, familiar y personal

De la mano de las mejores: Claves para un liderazgo sinérgico

Emprendiendo en femenino

 

«El hombre (…)

¡Es capaz de vivir e incluso de morir

por sus ideales y sus valores!»[iv]

 

ABRAZOTES


[i]

[ii]

[iv] Ídem  

lunes, 13 de abril de 2026

¿Cuándo hay que vender una empresa?

Fuente: TRANSFER

Estimad@s amig@s

Introducción

Para un empresario es muy difícil considerar la venta de su empresa de una forma rigurosa y objetiva (…)

Poco que añadir a la afirmación ¿Qué consecuencias no tenemos en cuenta al descartar la venta?

Ø  ¿Cómo nos mantenemos a flote a partir del día n+1?

Ø  ¿Es lo mejor para la supervivencia de la empresa y sus trabajadores?

Ø  ¿Es una opción viable para el empresario?

 

(…) estimular la reflexión sobre una de las decisiones más importantes a las que se enfrenta un empresario en su carrera. Es preferible seguir y en ese caso qué hay que hacer, o es difícil seguir y en ese caso hasta qué punto es posible vender (…)

Ø  ¿Hasta cuándo está abierta la ventana de venta de la empresa?

Ø  ¿En qué momento la empresa empieza a perder valor /se puede convertir en un activo no vendible?

o   ¿Cuántas empresas zombis conocemos?

§  ¿Cuánto valor se destruyo durante ese declive que no quisimos ver aceptar?

 

«En mi balance faltan dos partidas:

el valor de mi marca

y la calidad de mis equipos humanos»[i]

 

¿Qué falta en el balance de nuestra compañía?

Ø  ¿Nos hemos parado a preguntárnoslo?

 

¿Hay que vender la empresa?

Ø  ¿Cuándo?

Ø  ¿Cómo?

Ø  ¿Por qué?

Ø  ¿A qué valoración?

Ø  ¿Dónde emplear ese dinero?

Ø  ¿Qué impacto fiscal tiene la venta?


¿Vender es tirar la toalla?

Ø  ¿Enajenar se puede convertir en la mejor opción de futuro de la compañía? 


¿Debo vender mi empresa?

o   ¿Quién responderá a la pregunta, el corazón o la cabeza?

§  ¿Son respuestas distintas?

·       ¿Qué provoca esa asimetría?

o   ¿Cómo separar la reflexión fría de los factores emocionales[ii]?

Ø  ¿Por qué hacerlo?

Ø  ¿Para qué?

o   ¿Dónde invertiré los beneficios?

o   ¿A qué me dedicaré mañana?

o   ¿Qué pasará con mi equipo, mis antiguos activos, clientes, proveedores, etc.?

 

(…) carga emocional que a menudo acompaña a la creación y a la gerencia de la propia empresa (…) no se plantea siquiera la opción de la venta, aunque ésta sea una buena alternativa (…) estimación realista del valor presente y futuro de su empresa, y de analizar en qué momento los cambios en el entorno y la situación competitiva de la empresa pueden marcar un punto de inflexión en su valor (…)

 

Para poder decidir con garantías sobre el futuro de una empresa (…) análisis exhaustivo de cada uno de los factores que afectan su fuerza y posicionamiento competitivo, una valoración integral y conjunta del impacto de los cambios en cada uno de ellos, y una reflexión fría y objetiva sobre el mejor curso de acción a seguir.

 

¿Cómo vamos a mantener nuestra propuesta de valor a largo plazo?

Ø  ¿Cuál es nuestra ventaja competitiva?

o   ¿hasta cuándo?

§  ¿Estamos /deberíamos estar trabajando ya en la próxima iteración?

 

¿Somos conocedores de las tendencias que nos afectaran a medio plazo?

Ø  ¿Qué estamos haciendo para mantener nuestro liderazgo?

Ø  ¿Con cuánta anticipación trabajamos?

 

¿Tengo las fuerzas y /o el relevo generacional preparado para los próximos años?

Ø  La pregunta puede ser difícil de digerir. No estamos preparados para dar un paso al lado —atrás. Admitir que necesitamos un relevo en la alta dirección no quiere decir que abandonemos la empresa, es cambiar de posición. Por ejemplo, la dirección general que necesita hoy la compañía por el alto impacto de la geopolítica[iii] ¿Es la que tenemos? Tendremos que hacer una búsqueda —identificación de los perfiles que tenemos dentro o salir a la calle y fichar a un externo, pero si queremos perder competitividad hay que ser agiles, y saber donde nuestro desempeño captura un mayor valor para la compañía

 

¿Estamos dispuestos como propietarios a poner en peligro el patrimonio?

Ø  ¿Dónde ponemos el limité a la asunción de riesgos en un contexto de alta volatilidad?

 

¿Sabemos leer las señales que nos muestran el declive venidero?

Ø  ¿Quién hace de Marshalls[iv] en la compañía?

 

El empresario no debe esperar hasta que su empresa dé señales de declive (...) la opción de “no hacer nada” no existe en el mundo de los negocios. Se requiere una inversión continua en los procesos operativos, formación del personal, aumento de la fuerza de ventas o desarrollo de nuevos productos y servicios (...)

Ø  ¿Somos como la rana en la olla?

o   ¿Qué plazos nos marcamos para tomar decisiones?

§  ¿Son siempre los mismos indistintamente de la decisión a tomar?

 

¿Cuántos nuevos competidores han aparecido en los últimos tres años?

Ø  ¿Cuántos prevemos que aparecerán en el próximo trienio?

o   ¿Qué información no tenemos de lo que realmente pasará?

La disrupción digital y ahora la IA está provocando que aparezcan actores en nuestro sector que en nuestros análisis de la competencia no estaban. Las reglas del juego cambiaron en pleno partido, los agiles se adaptaron y siguieron compitiendo ¿y los dinosaurios qué pasó con ellos?

 

¿Cuándo hay que vender una empresa? Cuando estés en la mejor posición. En la cima se otea el horizonte, hay calma, tiempo, perspectiva, la caja está “sana”, los socios tranquilos[v] (…)


Estamos ante un documento de IESE escrito por Pedro Nueno, Josep Tàpies, Alejandro Rodríguez del que extraer conocimiento si lo  trabajamos. Si lo leemos en oblicuo perderemos la oportunidad de reflexionar.

 

«Los edificios envejecen y acaban derrumbándose.

Las máquinas se desgastan Las personas mueren.

Pero lo que se mantiene vivo a través de los tiempos son las marcas»[vi]

 

¿Cuándo hay que vender una empresa?

Pedro Nueno

Josep Tàpies

Alejandro Rodríguez

IESE


Link de interés

Cómo conseguir el mayor precio para mi empresa? Consejos para tomar la decisión más inteligente

¿Puedo comprar una empresa?

Roberto Verino estudia vender el 40% de su capital para impulsar su negocio exterior y online

• Ventaja competitiva

• La IA en los negocios: Liderando, compitiendo y prosperando en la era de la inteligencia artificial

• La sucesión en la Empresa Familiar

• Solo ante el peligro: La difícil gestión de la sucesión en la Empresa Familiar

• Retos y riesgos de la sucesión de la Empresa Familiar

 

«Hace falta coraje

para tener talento»[vii]

 

ABRAZOTES


[i] Henry Ford

[ii] Pp., 13 Las barreras emocionales puestas por los empresarios a las decisiones que afectan a su empresa no pueden tener otro efecto que el de retrasar las acciones necesarias, reducir el poder de negociación del empresario (…) reducir el valor que se puede extraer del negocio.

[iii] El tsunami geoeconómico no arrasa solo infraestructuras: arrasa categorías de pensamiento y coloniza la imaginación política. El vector de seguridad se ha instalado en el coste de la energía, la inteligencia artificial o las relaciones multilaterales (…)

El tsunami geoeconómico de la guerra de Irán

[iv] Los señaleros son personal especializado encargado de guiar aeronaves o buques utilizando señales visuales codificadas, banderas o varas luminosas. Su función es vital en zonas de visibilidad nula desde la cabina y en maniobras de precisión, actuando como los "ojos" del piloto o capitán en tierra o cubierta. 

[v] “Cabeza de hielo, corazón de fuego y, brazo de hierro”, José Ramón Pin