jueves, 8 de septiembre de 2016

Start-up nation: La historia del milagro económico de Israel

Estimad@s amig@s

Sinopsis
Start-up Nation responde a la pregunta de un billón de dólares: ¿cómo es posible que Israel - un país de 7,1 millones, 60 años, rodeado de enemigos, en un constante estado de guerra desde su fundación, sin recursos naturales - produzca más start-ups que naciones grandes, pacíficas y estables como Japón, China, India, Corea, Canadá y el Reino Unido?
Con la sagacidad de expertos en política exterior, Senor y Singer examinan las lecciones de un país impulsado por la cultura de la adversidad, que reduce las jerarquías y aumenta la espontaneidad - todo ello avalado por las políticas del gobierno centradas en la innovación.
En un mundo donde economías tan diversas como Irlanda, Singapur y Dubái han intentado recrear el efecto Israel, hay lecciones empresariales que bien merece la pena destacar. A medida que los EEUU relanzan su economía y el espíritu de puede hacerse, este es el mejor momento para volver la vista hacia esta notable y resistente nación para obtener algunas impresionantes y sorprendentes claves.

«Un buen capitalista de riesgo ayuda los emprendedores a crear sus empresas»

Prólogo
El kibutz se convirtió en una incubadora y el agricultor en un científico. La alta tecnologia en Israel nació con la agricultura aunque disponía de poca tierra y casi nada de agua, Israel se convirtió en un líder agrícola. La agricultura es considerada el paradigma de la “baja” tecnologia (…) el 95% del secreto de la increíble productividad agrícola de Israel reside en la tecnologia.

(…) la única opción que tenía Israel era buscar la calidad basada en la creatividad (…)

Para convertirse en un experto del futuro es necesario tener más visión que experiencia.

«Lo más prudente es atreverse»
Simon Peres

Introducción
(…)  Israel, el país del mundo, con mayor porcentaje de ingenieros  y el gasto más alto en investigación y desarrollo (…)

(…) la innovación es la única forma que tienen las economías para crecer de manera estable, sobre todo si la innovación surge en compañías start-ups (…)

(…) cuando [los emprendedores] tienen éxito, revolucionan los mercados. Cuando fracasan, se siguen manteniendo bajo la presión de la competición y así estimulan el progreso (…)

«Interesante discurso,
pero
¿qué es lo que vas a hacer?»
Simon Peres

Israel es el país con la tasa más alta de start-ups del mundo, además de contar con más compañías en el Nasdaq que todo el continente europeo. Estos dos datos son necesarios para poder hacer reflexiones ¿qué tiene Israel que no tengan otros países?

Los autores hacen mucho hincapié por ejemplo en el paso por el ejército, la mentalidad contestataria, el poco “respeto” a los galones, la capacidad de hacer autocrítica y de aprender de los errores. El clúster, la unión, la búsqueda de sinergias entre emprendedores, start-ups, la suma de recursos-capital público privado…

En mi más modesta opinión sobre la construcción de un ecosistema prospero, duradero, coherente, y que sea capaz de ofrecer tracción  a las start-ups, este libro que nos ocupa, es una lectura necesaria y creo que se pueden sacar muchas enseñanzas sobre cómo podemos cada uno de nosotros sumar a ese “clúster” que haga prosperar el tejido emprendedor de nuestro país.

« (…) Cuando aprenden a luchar juntos, empiezan a confiar y creer los unos en los otros (…)»
Goh

(…) en algún momento de sus vidas ─ya sea en casa, en la escuela o en el ejército─ los israelíes aprenden que lo normal es tener seguridad en uno mismo y que la reticencia no te deja avanzar.

(…) el ejército israelí tiende a considerar que cualquier actuación ─ya sea en la fase de entrenamiento y simulaciones o incluso en el campo de batalla─ tiene un “valor neutral”, haya salido bien o mal. Mientras los riesgos hayan sido asumidos de manera inteligente, y no imprudente, siempre hay algo que aprender.

«Hay que tener en cuenta que el miedo a perder es más fuerte que la esperanza de ganar»
Dov Frohman

(...) innovación táctica (…) inventar, adoptar y propagar tácticas a tiempo real (…)

«La llave del liderazgo es la confianza de los soldados en su comandante»
Yaalon

(…) ser asertivo o indolente; tener el pensamiento crítico e independiente o insubordinado; mostrar ambición y visión o arrogancia; las palabras se eligen según la perspectiva, pero todas juntas describen al típico emprendedor israelí. 

«Llega lejos,
tomate tu tiempo,
mira a tu alrededor»
Revista Outside

(…) los jefes de personal de las empresas se fijan en qué unidad militar ha servido el candidato a un puesto de trabajo; con esa información saben qué tipo de proceso de selección atravesó, cuáles son sus habilidades y qué experiencia relevante puede tener.

(…) enseñar a la gente a ser buena haciendo muchas cosas antes que ser excelente en una sola.

« (…) innovar significa encontrar ideas»
Shainberg

(...) en las unidades de elite de Israel, cada día es un experimento. Y cada día termina con una sesión agotadora en la que toda la unidad –todos los rangos- se sientan juntos para analizar lo que ha pasado durante la jornada, pase lo que pase en ese momento en el campo de batalla o en cualquier otro lugar del mundo (…)
En estos informes de grupo se espera total sinceridad, además de autocrítica,  para que todo el mundo aprenda de cada error, ya sean compañeros, superiores o subordinados.

« (…) si has metido la pata, tu trabajo es demostrar que has aprendido la lección. No se aprende nada de alguien que se pone a la defensiva»
Keinan

Los israelíes han convertido su economía y su reputación en los negocios en una cuestión de orgullo nacional.

«Los inmigrantes no son reacios a volver a empezar. Son, por definición,  personas arriesgadas. Una nación de inmigrantes es una nación de emprendedores»
Gidi Grinstein

Los emprendedores israelíes tuvieron que pensar en el mercado global desde el principio, creando productos para clientes en países a miles de kilómetros y con varias zonas horarias de diferencia (…) ¿Cómo se adaptaban los productos a las necesidades de esos clientes? ¿Cómo se fabricaban, se comercializaban y se distribuían productos para clientes que estaban tan lejos de las costas del Mediterráneo?

En aquella época los grandes empresarios judíos de la diáspora no invertían en Israel. Consideraban la filantropía y los negocios como dos cosas muy distintas. Podían aportar grandes sumas de dinero a organizaciones sin ánimo de lucro que beneficiaran a Israel, pero se resistían a invertir en proyectos tecnológicos israelíes.

(…) ¿Dónde está el Google europeo? Buena pregunta. ¿Qué pasaría si en los próximos diez años el Google europeo se desarrollara aquí con talento irlandés y europeo y capital estadounidense?

La mentalidad multitarea crea un ambiente de trabajo en el que nadie da demasiada importancia a los cargos o a la compartimentación que crean (…)

(...) un mashup más revolucionario nace de la combinación de tecnologías y disciplinas completamente distintas.
Las empresas israelíes en las que el mashup es más común son las de los sectores de biotecnología y equipamientos médicos (…) una start-up que ha diseñado una pastilla «PillCam» que transmite imágenes desde el intestino usando la misma tecnología óptica que las ojivas de los misiles.

¿Cuál es entonces la respuesta a la pregunta fundamental de este libro: Qué hace de Israel un país tan innovador y emprendedor? (…) la confluencia de excelentes universidades, grandes compañías, start-ups, y el ecosistema que las conecta –incluyendo los proveedores, el talento tecnológico o el capital riesgo (…)

(…) Israel tiene algo que anhelan otros países (…) lo que le falta a otros países es una cultura común solida construida a partir de una mezcla explosiva de agresividad y trabajo en grupo, de aislamiento y conectividad, de ser pequeño y pensar a lo grande.

(…) esperamos que Israel se convierta en un “país beta” (…) que se enfrente a retos aparentemente insuperables en los campos de la educación, alimentación, energía, agua y sanidad (…)

Convertir una buena idea en una empresa viable requiere de una cantidad enorme de tiempo, energía y trabajo duro. La mayoría de las start-ups fracasa (…) la innovación tiene que ver con el origen de esa determinación y aceptación del riesgo.

«Olvidaos de las industrias de antes. En el futuro, serán cinco las grandes industrias. Las nuevas energías, el agua, la biotecnología, los dispositivos, para el aprendizaje (…) y la seguridad (…)»
Simon Peres



Link de interes

«Dudar y argumentar: este es el síndrome de la civilización judía y del Israel de hoy»
Amoz Oz

Recibid un cordial saludo
Publicar un comentario en la entrada