viernes, 30 de septiembre de 2016

Gregario

Estimad@s amig@s

Sinopsis
Charly Wegelius, nacido en Finlandia pero criado en York, Gran Bretaña, fue uno de los ciclistas británicos más prestigiosos del pelotón internacional, donde rodó como profesional durante la primera década de este siglo. Como profesional, nunca ganó nada. Como tantos otros ciclistas que no se vistieron de amarillo o no subieron nunca a un podio, su trabajo era el de gregario: ayudar a su jefe de filas a ganar, aun cuando esto supusiera renunciar a cualquier opción de victoria o gloria personal. Era un «soldado raso» y luchó para abrirse camino en uno de los deportes más duros y exigentes que existen. Gregario es un testimonio fascinante, honesto y duro del verdadero mundo del ciclismo profesional: el auténtico, el de los hoteles de mala muerte, el de los salarios bajos y la incertidumbre laboral, el de las caídas a toda velocidad que hacen peligrar toda una carrera, el de los dilemas del que sabe que nunca llegará a destacar y cuyo nombre no pasará a las historia. Pero, sobre todo, esta autobiografía es un canto formidable al sueño de un hombre: el de un ciclista de pura cepa que nunca se dopó —cuando muchos otros de su entorno sí lo hacían— y que llevó su cuerpo más allá del límite del dolor, sacrificando toda una juventud para poder ver hecho realidad su sueño de infancia, cuando, de niño, estudiaba fascinado los mapas del sur de Francia por donde se corría el Tour.

«Dulce bellum inexpertis»
(La Guerra es dulce para aquellos que no combaten)
Gerard Didier Erasmus

Nota del autor
El papel que desempeñé durante once largos años, el de gregario, el soldado de infantería del ciclismo, se convirtió a menudo en una tarea ingrata, en precario equilibrio entre los lodos y el firmamento de las estrellas. Esta es la única historia que me siento capacitado para contar, la de las experiencias vitales que he tenido.
Charly Wegelius

«Cipollini sabía que un buen ambiente de trabajo nos permitiría dar lo mejor de nosotros, y se propuso crear ese clima desde el primer momento»

Prólogo
Ser ciclista profesional es algo que decidí de forma consciente; había tomado esa decisión mucho antes de que dos directores del Mapei me abordaran en Canadá. Iba a hacerlo y no iba a descansar hasta que lo hubiera logrado

(…) era feliz y «vendía» mis habilidades de gregario a un equipo que las apreciaba (…)

El término «gregario» lo asociamos mayormente al ciclismo, pero también se utilizan figuras similares en otros deportes como el atletismo, que lo llama «liebre». Esta es la persona que ayuda al corredor a lanzar la carrera y a desgastar a los competidores.

En algunos foros se minusvalora la figura y el trabajo del «gregario», quiero pensar que en parte por desconocimiento de la figura de esté y como pone todo su talento y saber hacer a disposición del triunfo de su líder.

Sin sacrifico, entrega, compromiso, etc., del «gregario» sería difícil que la mitad de los ganadores de las grandes vueltas ciclistas las hubiesen ganado. Para muestra un botón, si en la última vuelta a España Nairo Quintana no hubiese contando entre las filas del equipo movistar con una serie de «gregarios» dispuestos a darlo todo por escoltar-protegerlo de los ataques del resto de equipos, tirar cada vez que había que desgastar a los rivales,  o el director del equipo lo pedía, hoy día probablemente tendríamos a otro ganador de la vuelta.

El trabajo en la sombra es tan necesario o más que el que hace el líder, no minusvaloremos los esfuerzos de nuestro equipo. Ni ellos se lo merecen, ni nosotros podemos llegar lejos sin la aportación de éstos. Por tanto cada vez que tengas ocasión reconoce de manera pública el trabajo de tus «gregarios».

«El que hace reír a sus compañeros merece el paraíso»
Mahoma

Si el desmantelamiento de un gran equipo modifica el equilibrio del pelotón de un modo negativo, la creación de uno nuevo tiene el efecto opuesto. Un equipo nuevo supone un gran estímulo para economía del pelotón y crea muchos puestos de trabajo nuevos, lo que, a su vez, aumenta el valor de los ciclistas y refuerza la seguridad laboral del grupo en su conjunto.

(…) los gregarios no son simplemente personas de buen corazón que quieren ayudar a los demás; los auténticos gregarios son asesinos a sueldo, como los otros especialistas. Hacen lo que hacen con profesionalidad. Es un trabajo con muchas facetas y complejidades (…)

(…) un equipo nunca deja sin contrato a un buen gregario sin un buen motivo (…) no era un gregario porque sí, o porque no supiera hacer otra cosa. Era un profesional y era bueno en mi trabajo.

(…) la sensación de saber que te vas a caer es quizá la peor que puede que puede imaginar un ciclista profesional (…) sabes que en ese momento tu carrera está en peligro (…)

(…) si puede llegar a la meta, al menos tendrá la posibilidad de tomar la salida al día siguiente. Si lo logra, no abandonará a su equipo, no perderá días de carrera y nadie lo considerara un estorbo.

(…) hay hombres que son líderes naturales, y hay hombres que tienen talento pero que tienen que aprender a ejercer el liderazgo (…) como gregario, una gran parte de mi trabajo era conocer el carácter de mi jefe de filas y permitir que diera lo mejor de sí mismo (…)

(…) con independencia del deporte y de la persona, terminar una carrera deportiva profesional es una especie de muerte (…)

« (…) confiábamos en que, aunque todo saliera mal y llegáramos tarde a la cabeza del pelotón (…) sabía que la mejor forma de motivar a ocho ciclistas agotados no era decirle al mundo que eran un atajo de inútiles (…)»


Link de interes

(…) iba todo el rato con las anteojeras: «Bebe un poco, come un bocado, y rueda en la cabeza del pelotón» (…)

Recibid un cordial saludo
Publicar un comentario en la entrada