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viernes, 19 de mayo de 2023

Asumir lo efímero de la existencia

Estimad@s amig@s

Sinopsis

Este breve texto inédito muestra el costado más humano de Viktor Frankl y nos invita a ocuparnos de la muerte como un horizonte que, lejos de paralizarnos, ha de servir para hacer crecer nuestras posibilidades de ser.

Después de sobrevivir a los campos de concentración en la Segunda Guerra Mundial, Auschwitz entre ellos, la finitud y el sufrimiento fueron un constante asunto de preocupación existencial y filosófica para Viktor Frankl. En la célebre conferencia recogida en este volumen, pronunciada en 1984 en Dornbirn (Austria), el lector se enfrenta a algunos de los grandes interrogantes que todo ser humano se ha hecho alguna vez: el sentido de nuestra vida, cómo encajar el dolor, por qué ayudar (o no) a nuestros semejantes, el transcurso de la vida y el envejecimiento y, sobre todo, cómo plantar cara a nuestro inevitable final.

Si “la muerte es solo un punto final del continuo decir adiós”, resulta urgente aprender a despedirse. Más aún en una sociedad y una época en las que se impone el valor de lo que no caduca, de lo que permanece inalterable frente al paso del tiempo: de lo que nunca muere.

 

«La vida de un hombre

es un continuo decir adiós»[i]

 

¿Tiene sentido nuestra vida?

¿Tiene sentido nuestro trabajo?

¿Tiene sentido estar todo el día de peleas con unos y otros?

 

Leer a Viktor Frankl es necesario de vez en cuando para sacar de nuestra mochila interior todo aquello que nos hace materialistas, egoístas, perseguir objetivos que no nos aportan, etc.

 

Asumir lo efímero de la existencia, es una breve obra cargada de sentido. Nos puede ayudar a entender la famosa frase memento mori[ii], que algunos me habéis escuchado citar en sesiones. Somos mortales por mucho que lleguemos a tocar la gloria, pereceremos, vive el momento, asúmelo, disfrútalo…

 

No dejemos de preguntarnos todos los días:

• ¿Cómo podría seguir teniendo sentido[iii] mi vida?

• ¿Cómo puedo ayudar a otras personas a que su vida recobre el sentido perdido?

 

«La persona que no ha encontrado ningún sentido a su vida

 no solo es infeliz,

 sino tambien incapaz de vivir»[iv]

 

(…) hoy no vamos a ocuparnos de como lidiar adecuadamente con el pasado, sino con lo pasajero (…) no vamos a hablar de la superación del pasado, ―ni siquiera de la del propio pasado―, sino de cómo el ser humano está en condiciones de asumir lo efímero de su existencia (…) de como el ser humano llega al punto de poder decirle “sí” a la vida a pesar del carácter efímero de esta: de como logra darle a la vida una respuesta afirmativa a pesar de su propia condición mortal.

(…) ante la muerte, la vida ha de ser dejada atrás. Pero no podemos olvidar que la propia vida es un continuo morir (…)

 

“Vive como si vivieras por segunda vez y como si la primera vez lo hubieras hecho tan mal como estás a punto de hacerlo ahora”.

¿Entendemos lo que eso significa?, ¿Entendemos que clase de llamamiento es a la conciencia de la responsabilidad, una de las bases esenciales de la existencia humana?, ¿Qué formidable y potente llamamiento supone esto, exhortar a que nos esmeremos por sacar de la situación que sea el mejor sentido posible, a que intentemos hacer realidad la posibilidad de sentido de cada situación desde el espíritu de la responsabilidad?

 

Deberíamos preguntarnos (…) ¿para qué habría de tener sentido? En la vida, ¿realmente necesitamos un sentido? Nos estamos preguntando (…) por el sentido del sentido.

 

(…) se trata de decirle “Sí” a todo, a todo. ¿por qué a la mayoría de las personas les cuesta tanto entenderlo? Doctor, yo no estoy sorda. A cambio, habla mi interior. Ya casi no puedo caminar. A cambio, puedo pensar. Y mi gratitud por ello es simplemente infinita.

 

«No puedes ponerle condiciones

 a la vida»[v]

 

Asumir lo efímero de la existencia

Viktor Frankl

Herder


Link de interés

• El hombre en busca de sentido

• Al final, asuntos de vida o muerte

• Aprender a morir para poder vivir

 

«La única manera de soportar la vida es tener siempre

una tarea que cumplir»

 

ABRAZOTES


[i] Viktor Frankl

[ii] "Recuerda que morirás", es una frase latina que recuerda la mortalidad del ser humano. Suele usarse para identificar un tema frecuente, o tópico, en el arte y la literatura que trata de la fugacidad de la vida.

Tiene su origen en una peculiar costumbre de la Antigua Roma, que quizás tenga origen sabino. Cuando un general desfilaba victorioso por las calles de Roma, tras él un siervo se encargaba de recordarle las limitaciones de la naturaleza humana, con el fin de impedir que incurriese en la soberbia y pretendiese, a la manera de un dios omnipotente, usar su poder ignorando las limitaciones impuestas por la ley y la costumbre.

[iii] “El hombre es un ser orientado al sentido (…) Paradójica e irónicamente la persona que ha encontrado un sentido no solo es feliz, sino que al mismo tiempo tiene una extraordinaria capacidad de sufrimiento”.

[iv] Albert Einstein

[v] Paul Polak

domingo, 30 de enero de 2022

Humanizar la soledad: Comprenderla y acompañarla

Estimad@s amigos

Sinopsis

La soledad tiene tantas caras como rostros tienen los seres humanos.

Es inspiración donde el amado suena con la amada. Es tema de canciones románticas. Es lugar filosófico de encuentro con las ideas y los interrogantes de la vida. Es territorio psíquico donde caben la cordura y la locura, el optimismo y la depresión, la pasión por la vida y las ideaciones suicidas, las serenidades y las obsesiones y las sensateces y las demencias. Es protectorado del alma que facilita la apertura de espacios de experiencia mística. Es terreno de encuentro con nosotros mismos. Es calabozo vital impuesto por la necesidad de compañía no satisfecha.

La soledad forma parte de la vida. Pero hay una soledad indeseada que hace sufrir. Una particular sensibilidad ante esta soledad se está urdiendo en nuestros días.

Estas páginas buscan comprender esta experiencia para humanizarla, para acompañarla saludablemente, para hacerla fecunda cuando es inevitable, para matarla cuando es evitable mediante acompañamientos acordes a la dignidad humana.

 

«La soledad no es estar solo.

Es estar vacío»

Séneca

 

Introducción

Escribir sobre la soledad, como una idea única, es como querer alcanzar un sueño paradójico, ya que todos los seres humanos tenemos una opinión sobre ella y cada un da una versión diferente al otro sobre la naturaleza. La soledad tiene tantas caras como rostros tienen los seres humanos, lo cual hace difícil definirla.

 

Puede ser hipótesis y teoría. Puede ser intuición, discernimiento, sagacidad e imaginación o también ceguera, inhibición, retraimiento y desesperación. Se puede presentar algo pasajero, puntual y efímero o como una manifestación crónica, permanente, endémica y grave.

 

(…) ¿Estamos condenados a la soledad?, ¿Es algo tan humano que forma parte de todos y cada uno de nosotros?

 

¿Odiamos o amamos la soledad?, ¿La buscamos o huimos de ella?, ¿La aceptamos como parte consustancial a nosotros o la disfrazamos con engaños, trampas, seducciones o fingimientos para no reconciliarnos son su “presencia”?, ¿Es posible acoger la soledad del saber estar con nosotros mismos en un mundo lleno de ruidos, redes sociales y distractores?, ¿Nos dejamos atrapar por la algarabía escandalosa de está época, llena de griterío, huyendo de lo fundamental? (…)

 

¿La soledad es un lugar, es un vacío, es un encuentro, es un sentimiento?, ¿Qué es la soledad?, ¿Hay asuntos vitales que requieren de la soledad o es un espacio que hay que esquivar?, ¿Por qué huimos de ella, qué es entonces lo que hace odiosa la soledad para muchos? (…)

 

«Siempre he amado el desierto.

Uno se sienta en una duna,

no ve nada, no oye nada.

Sin embargo,

a través del silencio algo palpita y brilla»[i]

 

La soledad la podemos abordar como una fortaleza o como una debilidad, para ello será necesario conocerla, ¿Qué es la soledad?, ¿Cómo me afecta?, ¿Qué he aprendido de, y en soledad?, Cómo puedo ayudar a personas que la sufren?

 

Humanizar la soledad puede ser una obra que nos ayude a entender como podemos acompañar a personas que sufren la soledad, como sacar partido de ella, y sobre todo como humanizarla. Aquellos que la sufren lo que más pueden apreciar -esperar de nosotros es comprensión y ayuda ¿Cómo podemos ayudarles? Desde la empatía, el acompañamiento, construyendo un espacio donde se sientan acogidos, no juzgarlos, conociendo los verdaderos motivos de su soledad, ayudando de manera desinteresada, estando a su lado sin que sientan invadidos…

 

«Te llamas soledad,

y sin embargo…

caminas, junto al que está solo,

¡qué triste…

es llamarte soledad!

cuando estas siempre,

junto al que ama.

 

¡Deberían llamarte,

amiga del alma!»

Anónimo

 

(…) se focaliza la soledad en la vejez, en la ancianidad, olvidándonos de las múltiples caras de la soledad. Hay niños que están solos, adolescentes y jóvenes que se sienten solos. Los pobres se sienten muy solos, los refugiados viven una soledad intensa y la raíz de eso es la falta de conexión social que se relaciona con lo que en sociología se denomina “pertenencia” (…)

 

(…) el problema de la soledad comienza cuando (…) el problema de la soledad comienza cuando estar con nosotros mismos y estamos con los demás para taponar el vacío que provocan las relaciones superficiales (…)

 

Sentirse solo (…) es un sentimiento punzante, particular completamente privado que provoca mucho malestar, genera ansiedad, preocupación y zozobra, y la persona lo vive como signo de debilidad (…)

 

(…) saber estar en compañía ayuda a saber estar en soledad (…)

 

(…) podemos hablar de diferentes tipos de soledades, como la soledad física, la soledad cognitiva, la soledad emocional, la soledad social y la soledad espiritual.

 

La soledad provoca múltiples preguntas, ¿Qué he hecho o para llegar a esto?, ¿Por qué todos me han abandonado?, ¿Por qué son tan egoístas, con todo lo que yo he dado? La persona siente miedo a estas preguntas (…) la soledad tiene un efecto reflectante y de reflexión (…)

 

La soledad existencial es tremendamente peligrosa, porque en ella se amontonan las ideaciones suicidas. Nada tengo, nada vale la pena, para qué vivir. Nada pierdo con la muerte. Relatos que hemos escuchado, con frecuencia, de aquellos que sienten esta soledad existencial.

 

En la adolescencia, todos se preguntan “¿Quién soy?” (…) hay que ir construyendo el “yo real” que se va configurando a través de muchas variables, pero una principal es, “¿Cómo me ven los demás?” (…) ¿Qué es lo que los demás ven en las redes? (…) ¿Se puede construir una relación así?, ¿Se falsea a veces el “yo real” con el objetivo de alcanzar un “me gusta”?, ¿Qué busca el adolescente con el “me gusta”?

 

La timidez es otro factor que puede empujar hacia la soledad y desde ahí al acoso (…)

 

Hablar de soledad fecunda es hablar de madurez, de inteligencia emocional, de autoconocimiento, de saber estar consigo mismo y de haber tenido en la vida oportunidades de crecimiento personal (…)

 

La soledad y con ella el silencio, son potenciadores de la creatividad (…) en la soledad, siempre que no se viva con angustia, el cuerpo y el espíritu se relajan. En una mente sosegada, las ideas fluyen (…) para crear, hay que dejar que la mente sea libre y para liberarla hay que silenciar los ruidos que frenan y obstaculizan la creatividad.

 

La soledad puede y deber ser un eslabón que nos una a los demás a través de los valores de la solidaridad y la hermandad con el que sufre (…)

 

Debemos parar, debemos pensar, debemos entender y no podemos ignorar que plantearnos cuestiones tan vitales requieren y exigen silencio (…)     

 

«Antes o después la soledad

nos visitará»

 

Humanizar la soledad

Comprenderla y humanizarla

Consuelo Santamaría

José Carlos Bermejo

Desclée de Brouver

 

Link de interés

• Centro de humanización de la salud

• La soledad el gran mal del siglo XXI

 

«¿Por qué en general,

se rehúye de la soledad?

Porque son muy pocos los que

Encuentran compañía consigo mismos»

Carlo Dossi

 

Recibid un cordial saludo