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viernes, 17 de octubre de 2025

Berkshire más allá de Warren Buffett: El duradero valor de los valores

Estimad@s amig@s

Sinopsis

Un libro sobre los valores éticos y la visión a largo plazo que han cimentado el éxito de Berkshire Hathaway más allá de las cifras.

Una mirada única a uno de los conglomerados más admirados del mundo y a los valores que lo sostienen más allá de cualquier figura individual.

Berkshire Hathaway es sinónimo de Warren Buffett, pero ¿Qué ocurre cuando miramos más allá de su icónica figura? En Berkshire más allá de Warren Buffett, el reconocido autor y experto en inversión Lawrence A. Cunningham ofrece un análisis revelador del verdadero motor del conglomerado: su cultura corporativa.

Este libro desmonta el mito de que Berkshire no puede sobrevivir sin Buffett y revela los principios duraderos que han convertido a la empresa en un modelo de gestión empresarial. A través de las historias inspiradoras de sus principales subsidiarias —desde GEICO y Dairy Queen hasta Fruit of the Loom y Clayton HomesCunningham pone el foco en líderes que encarnan valores como la integridad, la autonomía y el compromiso a largo plazo.

 

«Más vale un negocio excelente a un precio justo,

 que un negocio justo a un precio excelente»[i]

 

Prólogo[ii]

Culturas empresariales exitosas

Warren Buffett es el inversor más estudiado y admirado del mundo de las finanzas. Se calcula que existen cerca de 300 libros sobre él y sobre todo el ecosistema de Berkshire Hathaway, su conocido vehículo inversor. Este interés pone de manifiesto la profundidad del pensamiento de Buffett, que sobresale de lo estrictamente bursátil.

Berkshire constituye un caso de éxito tremendamente singular por su duración y se erige como un objeto de estudio imprescindible para cualquier inversor, directivo o empresario con mentalidad de largo plazo y voluntad de excelencia. El texto del profesor Laurence Cunningham, que tengo el orgullo de prologar, permite explorar los hechos diferenciales que han forjado la cultura corporativa de Berkshire Hathaway y que en gran medida explican su extraordinario éxito de seis décadas batiendo al mercado.

(…) Berkshire ha sido capaz de dotarse de un andamiaje cultural propio que hace pensar que la compañía trascenderá a su genuino fundador, una cultura corporativa forjada a través de la conducta[iii] de Buffett y de su socio Charlie Munger a lo largo de los años que ha producido una especie de ADN empresarial propio.

(…) Cultura corporativa es una expresión siempre esquiva y sujeta a distintas interpretaciones, a partir de las pequeñas historias que hay detrás de cada una de las adquisiciones llevadas a cabo por la compañía (…) suma de pequeñas historias sobre liderazgo empresarial, negocios excelentes y empresas capaces de perdurar en el tiempo (…)

(…) capacidad de Buffett para saber localizar y atraer esas pequeñas joyas empresariales hacia su paraguas inversor (…)

(…) invertir con una mentalidad de capital permanente (…) pensado y diseñado para maximizar el interés compuesto a largo plazo (…) invertir sin especular.

 

(…) lanzar un potente mensaje (…) pagando un precio justo por los negocios, operando con mentalidad empresarial y de largo plazo (…) apoyando la continuidad de equipos directivos solventes y honestos (…) prima por integridad (…)

 

«Perder dinero de la compañía,

y seré comprensivo;

perded sólo una pizca de reputación de la compañía,

y seré despiadado»[iv]

 

Prólogo[v]

(…) construyó una empresa valorada en más de 300.000 millones de dólares, pero lo hizo adquisición tras adquisición, operación tras operación, un logro que asombró incluso a aquellos de nosotros que lo conocíamos desde hacía mucho tiempo. El libro (…) ofrece una mirada integral a muchas de las lecciones que se pueden extraer de la experiencia de Warren en la construcción de una organización diseñada para prosperar a largo plazo.

 

(…) La trayectoria de Berkshire Hathaway ha sido tan consistente y fluida que la propia transición profesional de Warren ha pasado casi desapercibida. Aquel hombre que comenzó su vida empresarial como un precoz inversor dedicado a «seleccionar acciones» se ha transformado en el directivo de uno de los mayores vehículos de inversión del mundo (…)

(…) comprar, mejorar y desarrollar. Warren ha hecho eso mismo a gran escala en Berkshire, con empresas repartidas por una amplia gama de sectores de actividad (…)

(…) es un estudioso del éxito empresarial y un hombre que aprecia profundamente cómo se crean y construyen los negocios, ladrillo a ladrillo (…) defensores de una filosofía de gestión descentralizada: creemos en contratar a las personas clave cuidadosamente, en delegar las decisiones dentro de la organización y en establecer principios generales resistiendo la tentación de involucrarse demasiado en los detalles (…)

 

(…) Nuestro objetivo es contratar a las mejores personas que podamos encontrar y darles la responsabilidad y la autoridad que necesitan para desempeñar sus funciones. Las decisiones se toman a nivel local, en consonancia con las responsabilidades básicas de la gestión corporativa (…)

 

(…) «Deberíais cultivar tres cualidades: integridad, inteligencia y energía». El detalle clave: «Si no tienes la primera, las otras dos te matarán».

El mensaje que transmitía cuando enunciaba esa máxima es que el carácter de los empleados es clave para construir una empresa (…) los mensajes clave deben venir siempre desde arriba, para que todos sepan lo que se espera de ellos (…)

 

(…) sectores muy diferentes, pero están unidos por ciertos valores clave, como la autonomía de gestión, el espíritu emprendedor, la austeridad[vi] y la integridad (…)

Warren quiere trabajar con personas a las que respeta y admira. Eso es muy importante para él (…) ha buscado empresas cuyos gestores compartan sus valores (…)

 

«Una promesa nunca es mejor

que la persona o institución que la hace»[vii]

 

Prefacio

(…) retrato de la cultura de Berkshire. Es distintiva, duradera y única (…) será dicha cultura la que precisamente permitirá que la empresa perdure tras la partida de Buffett.

 

(…) Buffett ha construido una institución que puede sobrevivir a su partida, siempre y cuando sus sucesores mantengan la cultura que ha hecho que la compañía prospere (…)  plan de sucesión escalonado y en varias etapas (…) previsto transferir gradualmente estos títulos a organizaciones benéficas (…)  

Las inversiones y operaciones quedarán en manos de directivos elegidos dentro del actual equipo de la compañía, todos ellos experimentados y capaces, pero obligados a asumir ahora una serie de responsabilidades y tareas más desafiantes que las que ha venido enfrentando Buffett, dada la huella que ha dejado el fundador en cada paso de la construcción de Berkshire (…)

(…) La fortaleza de la cultura de Berkshire proporciona una gran seguridad interna que avala su continuación indefinida. La mayor amenaza para mantener a Berkshire como un conglomerado cotizado de resultados sobresalientes es externa (…) cortoplacismo. Sus presiones siempre van a estar ahí (…)

 

« Berkshire ha sido el trabajo de toda la vida de mi padre,

y significa mucho para mí poder preservarlo»[viii]

 

Introducción

Berkshire Hathaway es el resultado de un accidente. Nadie lo planeó. Nunca se elaboró un plan estratégico para su desarrollo. Nació y creció con características muy inusuales, que van desde su gobernanza hasta su filosofía (…)

La empresa y su icónico líder (…) se hicieron famosos por su selección experta de acciones, que empezó a ser discutida ampliamente en la esfera pública durante la década de 1990 (…)

 

(…) el filtro más importante que Berkshire aplica al evaluar una posible adquisición pasa por determinar si la empresa tiene formas de proteger su capacidad para generar beneficios (…) ventajas como “fosos” defensivos, aludiendo a los fosos que se excavan alrededor de los castillos para llenarlos de agua y defenderse mejor de los invasores (…)

 

Cada negocio necesita un foso para perdurar y prosperar. Berkshire también necesita uno para superar a sus rivales en adquisiciones e inversiones. Si cada filial debe tener un foso, cabe plantearse cuál es el foso de la propia Berkshire  (…)

(…) cuando no se puede separar la identidad de una empresa de la de su líder, la durabilidad de la empresa se ve cuestionada (…) una empresa puede demostrar su sostenibilidad si logra prosperar a través de la sucesión de liderazgos, trascendiendo incluso a los administradores más icónicos (…) una empresa logra “valor permanente” sólo “cuando ya no depende de la vida o el trabajo de ningún individuo”[ix] (…)

 

(…) el “foso” de Berkshire no puede ser Warren Buffet (…)

 

(…) ¿Cuál es el foso de Berkshire? (…) la distintiva cultura corporativa de la compañía (…) el desarrollo y la consolidación de una cultura corporativa única (…)

La cultura de Berkshire ofrece valor a sus adquisiciones empresariales, lo que a su vez mejora la posición competitiva de la corporación frente a posibles compradores rivales (…)

 

(…) Benjamin Graham (…) enseño a Buffet a buscar inversiones donde el precio fuera significativamente inferior al valor, proporcionando un margen de seguridad. El precio es lo que pagas; el valor es lo que obtienes, medido generalmente por las ganancias o los activos netos (…)

 

«Dicen que el trabajo duro nunca ha matado a nadie,

pero yo pienso que es mejor no arriesgarse …»[x]

 

¿Podemos sacar aprendizajes de la estrategia de Berkshire? Sin duda el libro aborda campos como la sucesión del vértice, la venta de parte de la compañía, el miedo a la pérdida de control, la inversión a largo plazo, la independencia y a su vez la dependencia en algunos temas core, la compra de compañías que permitan aumentar las sinergias, los valores y la importancia de tener buenos dueños y gestores.


¿Podemos aprender de la estrategia inversora de Warren Buffet? Sí, es un maestro de la inversión a largo plazo y con su desempeño lo muestra. Parece que su sucesión está preparada e incluso puede que descontado su valor en bolsa.  

 

Berkshire más allá de Warren Buffet es un libro del que extraer mucha información pero sabiéndolo trabajar, no se puede leer a la ligera o pensando en el tamaño del holding empresarial [425 filiales operativas, junto con 75 divisiones, 25 sucursales y 25 unidades (…) 50 filiales sin actividad real (…) numerosos proyectos de joint venture, asociaciones de empresas, plantas de fabricación (…) 600 unidades de negocio].

Ø  ¿Cómo compran compañías?

Ø  ¿Por qué los vendedores quieren formar parte de Berkshire?

o   ¿Qué reciben?

Ø  ¿Cómo es posible proteger nuestro legado vendiendo la empresa?

Ø  ¿Qué valores ―cultura empresarial preside el ecosistema Berkshire?

 

«Trabaja duro,

juega duro»[xi]

 

(…) las oportunidades de acceder a este tipo de gangas eran comunes en aquel momento y generaban ganancias notables, aunque alguna de ellas fracasaron con el paso del tiempo porque carecían de ventajas competitivas duraderas (…)

 

(…) aprender qué no hacer es, a veces, la mejor lección posible (…)

Ø  ¿Cuántas veces hemos aprendido qué no hacer?

(…) no participar en adquisiciones hostiles y se prometió que nunca liquidaría una empresa filial que hubiese adquirido para el conglomerado (…) Berkshire sólo compraría empresas con gerentes de primer nivel al frente, para tener evitar tener que reorganizar los equipos de gestión (…)

 

(…) Munger implantó en Buffet un enfoque más cualitativo hacia la inversión, al considerar no sólo el análisis estadístico del balance o las ganancias, sino también factores intangibles, como el espíritu emprendedor, la integridad y la reputación.

 

(…) rasgo clave que se encuentra en todas las filiales de Berkshire hoy en día: la inversión en reputación[xii] e integridad (…)

 

(…) Berkshire se dedican a una multitud de negocios no relacionados, de forma que cada uno contribuye a su manera a la corporación. En un esfuerzo por organizar tanta diversidad, la carta anual de Buffet a los accionistas (…) esboza cuatro sectores[xiii] de actividad empresarial y desglosa cada uno de ellos en distintas divisiones (…)

 

(…) las empresas se seleccionan a si mismas para formar parte de la familia Berkshire. Los propietarios no venden a Berkshire (y Berkshire no compra empresas) a menos que estén de acuerdo con las normas y estándares de su cultura.

(…) podemos definir la cultura corporativa como el conjunto de creencias, prácticas y puntos de vista compartidos que determinan las expectativas de una empresa e influyen en el comportamiento de su personal hacia sus compañeros, clientes y propietarios. El tono de dicha cultura se establece en la cúpula y se difunde por toda la organización a través de las decisiones diarias, los retos y las crisis. Los valores de una empresa son el núcleo de su cultura, ya que establecen las normas para alcanzar sus objetivos.

(…) Berkshire busca empresas con una rentabilidad probada, buenos rendimientos no apalancados sobre el capital, una gestión apropiada, negocios razonablemente básicos y un precio justo.

(…) Buffet ha sido, ante todo, un accionista (…) siempre después, un gestor. Sus convicciones empresariales elevan los intereses de los accionistas. Buffet admira a aquellos directivos que dirigen sus empresas como si fueran de su propiedad (…) inculcó (…) valores de austeridad y pericia inversora.

 

(…) el Consejo de Administración (…) siempre ha estado compuesto por amigos y familiares

Ø  ¿Puntos fuertes de tener amigos y familia como miembros del Consejo?

Ø  ¿Puntos débiles ?

 

(…) los consejeros… actúan como propietarios: compran paquetes de acciones de la corporación, reciben una remuneración nominal sin opciones sobre acciones y prestan sus servicios sin el seguro de responsabilidad civil (…)

 

Los lideres empresariales constituyen culturas promoviendo o ejemplificando determinados valores. Los valores contribuyen a la toma de decisiones, y motivan y atraen a las personas que los comparten, al tiempo que repelen a quienes lo hacen. Cuanto más sencillos de transmitir sean esos valores, más duraderos tenderán a ser (…)

 

(…) todos los valores en un acróstico

·       B: Budget conscious (austero)

·       E: Earnest (serio)

·       R: Reputation (reputación)

·       K: Kinship (afinidad)

·       S: Self-starters (emprendedores)

·       H: Hands off (no intervencionista)

·       I: Investor savvy (conocedor de inversiones)

·       R: Rudimentary (rudimentario)

·       E: Eternal (externo)

 

Ni con toda la planificación del mundo se puede resolver todos los problemas de las Empresas Familiares. Pocos problemas son más agudos que los que afrontan los miembros veteranos de la familia que se ven divididos entre el deseo de proteger a la familia y el de liberarse de la compañía (…)

 

Intangibles como (…) [colaboración, generosidad, equidad mantienen unidas a las Empresas Familiares] (…) factores blandos, como la identidad familiar y el legado, estos rasgos ayudan a las Empresas Familiares a prosperar indefinidamente (…)

 

(…) el valor empresarial es el resultado de dejar que las personas responsables tomen decisiones, ya sea sobre fabricación, distribución, servicio al cliente, adquisiciones o cualquier otro aspecto del manejo de una compañía.

 

(…) impone a los directores ejecutivos de las filiales: 1) proteger la reputación de Berkshire; 2) informar con celeridad de las malas noticias que puedan surgir en la gestión del negocio; 3) consultar sobre los cambios en las prestaciones posteriores a la jubilación o sobre grandes gastos de capital en los que se pueda incurrir (…) 4) adoptar un horizonte temporal de 50 años; 5) remitir a Omaha cualquier oportunidad de adquisición por parte de Berkshire; y 6) presentar recomendaciones por escrito sobre la sucesión al frente de la compañía (…)

 

¿Cuál es el atractivo de este tipo de negocios? ¿Qué tienen este tipo de empresas elementales que hace que ese rasgo forme parte de la cultura de Berkshire?

 

El presidente y vicepresidente del grupo (…) han dirigido la compañía durante sus primeras cuatro décadas (…) ambos son multimillonarios y toman casi todas las decisiones corporativas importantes, con escasa supervisión del Consejo de Administración. Siguiendo una política de gestión no intervencionista que hace hincapié en la autonomía individual de sus distintas compañías, el resto de las decisiones la toman los directivos de las filiales (…) si tuvieras que predecir el destino de dicho conglomerado tras el fallecimiento de su presidente y vicepresidente, ¿Qué dirías?

 

(…) la capacidad de imaginar todos los detalles de una operación empresarial a partir de la simple lectura de sus estados financieros (…)

 

Las figuras capaces de ejercer un liderazgo memorable (…) imprimen un sello indeleble a sus empresas (…) los directores ejecutivos van y vienen, mientras que las culturas corporativas perduran (…)

 

(…) “¿Qué pasará con Berkshire si Buffet es atropellado por una camión?”.

Esta pregunta ha acosado a los dirigentes de la compañía desde hace al menos dos décadas. La preocupación emana de la convicción que tienen muchas personas que consideran que el destino del hombre en cuestión (Buffet) y el desempeño de la empresa que construyo (Berkshire) son lo mismo (…)

Buffet ha escrito sobre lo que sucederá cuando él ya no esté, y tanto él como el Consejo Berkshire han formalizado el plan (…) el plan de sucesión prescribe dividir el trabajo de Buffet en dos: por un lado, la gestión [con un director ejecutivo a cargo], y por el otro, la inversión [con uno o más directivos al mando] (…)

 

El plan de sucesión de Berkshire pretende garantizar la permanencia de la empresa. Mediante el nombramiento de directivos excepcionales que deberán cumplir una variedad de funciones que históricamente han sido manejadas por una sola persona, la sucesión está calculada para tener éxito. El plan de sucesión (…) prevé una larga transición en la que su influencia como accionista mayoritario de Berkshire irá disminuyendo gradualmente (…) Berkshire es el logro de toda una vida de trabajo y, sin duda, ese logro está destinado a tener vida propia (…)

 

(…) busca empresas de rentabilidad probada, con una gestión excelente y buenos rendimientos sobre el capital apalancado (…)

 

(…) ¿Qué lecciones pueden extraer otros sobre Berkshire y sus filiales?

Las características distintivas de Berkshire están hechas a medida de las circunstancias especiales (…) accionista atípico (…) convicción de que la cultura corporativa es importante (…)

El secreto de la corporación para gestionar una organización grande y compleja es administrar con parquedad, interfiriendo lo menos posible (…)

 

Reinvertir los beneficios en negocios prometedores es un bastión central de la cultura de Berkshire  (…) impulsa las adquisiciones tanto como matriz como en la operativa de sus filiales (…)

 

En el caso de Empresas Familiares, hay que abordar los complejos retos inherentes a un esquema de ese tipo fomentando valores como la identidad y la importancia de proteger el legado familiar (…)

Ganar dinero, mucho dinero, pero sin perder de vista el largo plazo (…)

 

No intervenir y conceder autonomía es una acto de fe basado en la confianza (…)

 

(…) gracias a que se ha infundido al negocio un conjunto de valores trascendentes, la compañía podrá sobrevivir a su líder (…)

 

(…) el liderazgo de Buffet motiva y retiene a sus talentosos directivos, haciendo que se sientan orgullosos de formar parte de la empresa (…) rasgo que podría esfumarse tras su fallecimiento (…)

 

«La cultura tan especial que tiene Berkshire

 está tan profundamente arraigada en nuestras filiales

 que sus operaciones no perderán el ritmo

cuando yo muera»[xiv]

 

Berkshire más allá de Warren Buffett

El duradero valor de los valores

Lawrence A. Cunningham

DEUSTO


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« Cuando lo has perdido todo,

 ¿Qué es lo peor que puede sucederte?

Desarrollarás seguridad en ti mismo»[xv]

 

ABRAZOTES


[i]

[ii] Luis Torras

[iii] La conducta del fundador…

Ø  Liderazgo ético: Cómo influir con el ejemplo

Ø  Ser ejemplo

[iv]

[v] Tom Murphy

[vi] Pp., 118 La austeridad (…) una práctica generalizada en todo el grupo Buffet

[vii]

[viii] Howard Buffet

[x] Ronald Reagan

[xi] Marla Gottschalk

[xii] La reputación es vital para la Empresa Familiar, un campo donde intangibles como el legado y la identidad demuestran tener grandes beneficios económicos (…)

[xiii] 1. Seguros,

      2. Industrias reguladas o intensivas en capital,

      3. Finanzas y los productos financieros,

      4. Empresas de servicios y compañías especializadas en la venta al por menor.

[xiv] Warren Buffet

[xv] Roberto Goizueta  

viernes, 25 de febrero de 2022

Infinitos heridos: El rescate de los vulnerables

Estimad@s amig@s

Sinopsis

Infinitos heridos son todos los seres humanos vulnerables. Somos muchos porque todos lo somos: los capacitados y los discapacitados, los sanos y enfermos, los niños y los ancianos, los jóvenes y adultos. También los que se consideran héroes lo son. La patria de los humanos es la vulnerabilidad, condición y hábitat natural de la existencia, nuestro traje original. En palabras de MacIntyre “todos pertenecemos a la escala de la discapacidad por la que subimos y bajamos a lo largo de la vida”. Con similares palabras sostiene Nussbaum “que los humanos vamos entrando y saliendo de fases de indefensión e interdependencia mutua y nadie lograr vivir al margen de esa inevitable gradación. La vulnerabilidad iguala a todos los hombres en dignidad. Los seres humanos son, en general, discapacitados: mortales, cortos de vista, de piernas débiles, con serios problemas de espalda y cuello, escasos de memoria...” El único modo de seguir sobreviviendo es la mutua ayuda, el cuidado, la solidaridad universal y la responsabilidad ética de unos por otros.

Tras la imprevisible pandemia de la COVID 19, las personas ancianas, los enfermos graves, los discapacitados (los más vulnerables) se han visto desprotegidos y, en algunos casos, excluidos de un atento cuidado. En una sociedad en la que prima la calidad de vida y el rendimiento, preocupa que las manifestaciones de vulnerabilidad se consideren indignas para la propia persona y una carga para los otros. Propongo un rescate de la dignidad de la vulnerabilidad encarnada en aquellos se encuentran en situaciones de enfermedad grave, y, sobre todo, al final de la vida.

Ante situaciones globales de crisis sanitarias la supervivencia radica en la solidaridad, no en la soledad. Aunque muy pronto alcanzaremos la inmunidad de rebaño, la verdadera emergencia sanitaria no consistirá en suprimir toda enfermedad y prevenir todo contagio. Más bien, lo urgente será mitigar la fragilidad humana mediante el cuidado propio y mutuo. Nos inyectarán en masa un remedio médico, pero precisamos a la vez del bálsamo paliativo del consuelo y del acompañamiento. El verdadero peligro que se cierne sobre la humanidad no es la amenaza pandémica, ni el peor confinamiento encerrarnos en casa. El riesgo de extinción reside en vivir sin sentido y aislados –desvinculados unos de otros–, sin tender hacia una plenitud mayor que la mera vida sana y productiva. El individualismo en nuestras sociedades se ha convertido en el virus más difícil de vencer. Y, sin duda, la mejor estrategia consistirá siempre en ser fieles a nuestra naturaleza vulnerable y necesitada de relacionalidad, fieles a nuestra esencia fraterna.

 

«La fragilidad del vulnerable

exige el deber de cuidarlo»

 

Prólogo

(…) alguien ha de ser la voz de los más vulnerables, de los pequeños, de los ancianos, de los enfermos, de los que no encajan en una sociedad obsesionada por la productividad y el placer (…)

 

(…) alguien ha de escribir a favor de los vulnerables, que hemos sido, que somos y que acabaremos siendo todos nosotros. Porque la vulnerabilidad es parte de la humana naturaleza (…)

 

(…) cuando se reconoce que la vulnerabilidad forma parte de la naturaleza humana, entonces sabemos, como supo en su día San Lorenzo, que ellos, los más débiles, son, en efecto, nuestros tesoros (…)

Todos tenemos la obligación moral de mitigar la vulnerabilidad humana, la propia y la del prójimo (…)

Alfredo Marcos

 

«Ya no controlo mi vida,

me controlan»

 

¡Todos somos vulnerables! Lo podemos negar, aceptar, obviar, interiorizar y un largo etcétera, pero la verdad es rotunda y la vulnerabilidad tarde o temprano volverá a nuestras vidas.

 

Tenemos que prepararnos para cuando ese momento vuelva. Debemos borrar de nuestra mente ese individualismo radical que día a día esta sociedad del “todo happy” nos está inoculando. Rescatar a los vulnerables es rescatarnos a nosotros mismos, es como hacer un viaje al futuro. Cuidemos a las personas como nosotros querríamos ser cuidados.

 

Pensemos de manera más humana, generosa, cuidemos ―acojamos, al vulnerable, no lo obviemos, cuidar nos hace más humanos, mejores personas; mejores personas, nos ayuda a construir una mejor sociedad; una mejor sociedad, nos ayuda a construir un mejor futuro para las siguientes generaciones.

 

«Nuestra autenticidad está más puramente esculpida

 por nuestros golpes y llagas,

que por nuestras laureadas coronas»[i]

 

 

Aceptar la fragilidad puede transformarse en un trampolín desde donde lanzarnos hacia arriba, por que lo más alto no se alcanza sin pasar por la nada, por la más bajo (…)

Nuestro destino es saber vivir o, mejor, saber convivir con fragilidades. Solo quien lo acepta, soportando la mayor de ellas ―la muerte―, sabe vivir y está dispuesto a lo máximo.

 

La biografía de cada hombre está atravesada por la vulnerabilidad, la precariedad, una “preciosa precariedad” (…) el ser humano “tiene un dentro” y “un fuera” y, en ambos, experimenta la indigencia, constata los riesgos que corre su vida y lo lejos que está de la perfección o de la realización personal.

 

(…) porque ser vulnerable “es parte de lo que consiste ser hombre” y, por tanto, vulnerable, se es siempre y no algunas veces o un poco. Representa un estatuto permanente en el ser humano y no una opción aplazable a los últimos años de la vida o a determinadas circunstancias desfavorables.

Vivir es ser vulnerable, y la aparición de enfermedades llover sobre mojado. Seguimos siendo hombres ―la misma persona― cuando enfermamos y cuando morimos (…)

 

(…) se están generando promociones de niños inexpertos ―incultos― en el arte de ser frágiles y de convivir con otros frágiles, para ayudarse mutuamente a superar las dificultades de la vida. Por temor a traumatizarlos, se les evita que crezcan y se formen en la cultura del esfuerzo que exige un constante sacrificio para superar los obstáculos que ofrece la vida (…)  crecen jugando en jardines de goma espuma, estregándolos a un mundo fácil que ya ha decidido qué hacer con ellos y cómo manipularlos, en donde la ley que impera es la del placer y el deseo, con derecho a satisfacerlos (…)

 

(…) evitar dañar consiste en desplegar la ternura por medio de caricias sobre el bebé y sobre el anciano enfermo. Representa el único modo de acercarse a la fragilidad humana y tocarla (…)

 

La vulnerabilidad da fundamento a la ética del cuidado: te cuido porque eres vulnerable y porque todos lo somos, dependemos unos de otros (…)

 

La ética del cuidado[ii] propone buscar el bien del otro vulnerable pero bajo la condición de la gratuidad, sin necesidad de esperar nada a cambio, sin recompensas (…) cuidar consiste en una apertura existencial ―no selectiva― hacia todos los que se sienten necesitados, creando vínculos con todos ellos (…)

 

(…) la consideración del anciano enfermo como un subproducto humano, resultado de una fase física y cognitiva degradante, nos hace plantearnos si no estamos ya ante la instalación de una nueva fobia social: la gerontofobia[iii] (…)

Tratar la ancianidad como un disvalor social genera en primer lugar su invisibilidad y, al mismo tiempo, una desigualdad con respecto a los que aún no han llegado a ella (…)

 

Mirar al que sufre requiere tiempo, pararse. No hay compasión sin tiempo: no hay verdadero cuidado con prisas (…)

 

Mirar a un enfermo grave que ya no puede expresarse es hablarle con los ojos, convirtiendo la mirada la mirada en una plegaria que lo acoge (…)

 

Sentirse cuidado cuando uno sufre por su vulnerabilidad, por estar enfermo o desahuciado, es encontrar una casa para la propia fragilidad, un hospicio en donde poder habitar en ella y sobrellevarla (…)

 

El que decide no cuidar al otro se convierte en un ser injusto ―inmoral― y con su dejación de ese deber natural desprotege la vida humana (…) la incapacidad de reconocer a los semejantes implica el desconcierto de uno mismo ―más todavía: la escasez de “uno mismo”― (…)

 

(…) la calidad humana y moral de un país y de sus dirigentes, la nobleza de un pueblo y de sus habitantes se mide y se prueba por el cuidado compasivo de sus ciudadanos más frágiles (…)

 

«La fragilidad del vulnerable

exige el deber del cuidado»

 

Infinitos Heridos

El rescate de los vulnerables

Emilio García Sánchez

Dykinson

 

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«El anciano no es un enemigo.

El anciano somos nosotros:

dentro de poco, dentro de mucho,

inevitablemente de todos modos,

inevitablemente si no lo pensamos.

Y si no aprendemos a tratar bien a los ancianos,

así nos tratarán a nosotros»

Papa Francisco

 

Recibid un cordial saludo