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viernes, 30 de enero de 2026

Nosotros, digitales: Manual para sobrevivir a la hiperconectividad

Estimad@s amig@s

Sinopsis

Hemos entregado a las pantallas el control de nuestro tiempo y de nuestra mente. Debemos recuperarlo.

¿Sientes que vives sobrepasado? ¿Que no puedes ni sabesdesconectar? ¿Que el móvil se ha convertido en una fuente constante de ansiedad? ¿Que la lluvia incesante de notificaciones y alertas te dispersa y te arrebata la atención?

Es la consecuencia de la era digital: la era de los milagros tecnológicos, de la hiperconectividad y de la omnipresencia.

Un tiempo en el que el vértigo tecnológico arrasa con nuestros mecanismos más esenciales de reflexión y nos impone una cultura de la inmediatez que reconfigura nuestro cerebro. Nos transforma en seres más superficiales, distraídos y vulnerables.

Javier Lorente, ingeniero en Telecomunicaciones y especialista en el impacto de la tecnología en las personas, actor de esta transformación, nos convoca en esta obra a replantear nuestra relación con lo digital. Nos guía para entender y aprovechar las infinitas virtudes y superpoderes de la digitalización sin sucumbir a sus sombras para alcanzar una convivencia sana y consciente con la tecnología.

Nosotros, digitales es un manual de supervivencia en la era de los algoritmos, las pantallas y la inteligencia artificial. Una guía poderosa para recuperar la soberanía mental y emocional, y para aprender a dominar la tecnología en lugar de vivir sometidos a ella.

En sus páginas aguardan estrategias de resistencia e higiene digital: reflexiones y recursos para sanar la mente, restaurar la atención, pensar con claridad, crear sin distracciones y liberarte del hechizo del scroll infinito.

Una obra urgente y esperanzadora para quienes aún creen que la tecnología puede —y debe— ser humana.

Este libro es el manual de instrucciones que necesita tu cerebro para sobrevivir a la era digital.

 

«No es lo que sabes lo que te mete en problemas.

Es lo que sabes con certeza…

y resulta que no es así»[i]

 

Introducción

(…) la sociedad tiene cada vez menos capacidad de interpretar qué suponen ciertos avances (…) se limita a usarlos si se produce una utilidad y conveniencia a largo plazo. El rol de usuario de la digitalización es tan confortable que no incentivo alguno en plantearse el impacto en medio y largo plazo (…) sin preocupación alguna por el posible empacho, usamos las tecnologías digitales de forma maximalista (…)

 

(…) la tecnología está polarizando todos y cada uno de los aspectos de nuestra civilización (…) ejes de polarización (…) la ideología (…) los mercados (…) los estilos de vida (…) del empleo (…) de nuestras capacidades humanas (…)

(…) tenemos ante nuestros ojos un futuro incomprensible e incierto, y esa incertidumbre es un caldo de cultivo idóneo para que nuestra amígdala, la parte de nuestro cerebro que busca nuestra supervivencia, se convierta en un amplificador de calamidades y dispare nuestra ansiedad.

(…) conociendo y comprendiendo reducimos incertidumbre y ansiedad. Entender las cosas en el primer paso hacia la conciencia de cómo nos afectan, y la conciencia el primer paso hacia la acción.

 

«Has oído hablar del software como servicio;

 ahora tienes al ser humano como servicio»[ii]


¿Humanos como servicio?

Ø  ¿Somos conscientes del impacto que la IA está provocando en las personas, el trabajo, los modelos de negocio?

Ø  ¿Qué rol queremos asumir, callar y asentir o trabajar para cambiar las cosas?

Ø  ¿Qué rol podemos asumir?

o   ¿Por qué?


No podemos desconectarnos de lo digital y volvernos negacionistas tecnológicos, tampoco podemos delegar nuestra autonomía en la IA. Tenemos que hacer una gestión eficiente de la tecnología, conectarnos cuando haya que hacerlo y después desconectarnos.

Ø  ¿Es viable vivir conectado 24 /7 /365? Si no lo es ¿Por qué no te separas del smartphone?

 

Javier Lorente nos propone en Nosotros, digitales racionalizar el uso de la tecnología, ser proactivos pero no hiperconectados —gestionar—, ser consciente de los riesgos a los que nos exponemos por acción u omisión, muchas veces preferimos no saber para evadirnos de las responsabilidades. Estamos a tiempo de cambiar, hazlo o sufre en el camino.

 

«Se necesita disciplina para que las redes sociales

no te roben todo su tiempo»[iii]

 

Es difícil tener visión de los cambios que se producen cuando uno los está viviendo desde dentro. Y es muy fácil apuntarse al carro de haberlos visto venir cuando a posteriori y con retrospectiva se sacan una serie de aprendizajes (…)

 

¿Acepto la incertidumbre inherente a lo digital como un obstáculo, o como un espacio para la creatividad y la adaptación?

¿Hasta qué punto me siento sobrepasado por la velocidad de los cambios tecnológicos, y qué estrategias puedo usar para no quedarse paralizado?

¿Cómo puedo equilibrar la conciencia de los riesgos digitales con la oportunidad de aprovechar sus ventajas para mejorar mi vida o mi trabajo?

 

«Nos ahogamos en informaciones,

mientras pasamos hambre de sabiduría»[iv]

 

(…) la omnipresencia digital conlleva compartir información con cualquiera esté donde esté (…)

 

La inmediatez se combina con la inmensidad de información accesible (…) la propia abundancia de información es en muchos casos del problema (…)

 

La hiperconectividad es esta conexión constante de todo con todo. Es posiblemente la causa raíz de la mayoría de los males de los que se culpa al smartphone, en especial de las adicciones (…)

 

«La tecnología no sustituye los trabajos,

los modificaciones»[v]

 

El miedo no es solo laboral o económico, es también ontológico. En un mundo donde las maquinas no sólo hacen, sino que deciden, ¿Qué queda para el ser humano? ¿Dónde ponemos nuestra dignidad, nuestro propósito, nuestro orgullo? ¿Podemos imaginar una civilización donde no trabajemos, no por desempleo, sino porque ya no haga falta? (…)

 

«Si crees que la tecnología puede resolver tus problemas de seguridad,

 entonces no entiendes los problemas

 y no entiendes la tecnología»[vi]

 

(…) debemos imaginar un propósito que no se limite a reproducir en lo digital las energías de lo predigital (…) ¿Cómo puede cada uno de nosotros aprovechar estos superpoderes en sus propios proyectos, ideas o decisiones?

 

¿Estoy usando estos superpoderes digitales de manera consciente o simplemente me dejo arrastrar por ellos? ¿Les saco el máximo partido o me limito a usarlos sin pensar en sus posibilidades y consecuencias?

¿Qué reglas nuevas necesitamos construir para que lo digital no reproduzca los errores del pasado? ¿Qué puedo hacer yo para que se pueda plantear de verdad una reflexión como la que tuvieron en Estonia, partiendo de cero para buscar el mejor escenario?

¿En qué ámbitos de mi vida personal o profesional podría aprovechar mejor estas capacidades?

¿Soy capaz de ver tanto los beneficios como los riesgos sin caer en el entusiasmo ciego ni en el rechazo absoluto?

 

¿Estoy interpretando la disrupción digital como algo lejano o como un factor que ya condiciona mi vida y mi trabajo?

¿Qué señales de cambio tecnológico estoy ignorando hoy porque me resulta más cómodo pensar que “todavía funciona lo de siempre”?

¿Estoy dispuesto a experimentar, aprender nuevas competencias, replantear modelos de negocio?

¿Estoy preparado para leer de forma crítica los mensajes y las narrativas que circulan en entornos digitales, o me dejo arrastrar por ellos?

¿Cómo puedo reforzar mi capacidad personal y profesional para que la próxima disrupción no me pille desarmado?

 

«Un hombre con un reloj sabe la hora que es;

un hombre con dos relojes nunca está seguro»[vii]

 

¿Por qué acepto tan fácilmente servicios gratuitos sin preguntarme qué obtienen a cambio?

¿Intento distinguir cuándo un diseño digital busca ayudarme y cuándo busca manipularme?

¿Soy consciente de la manera en que mis sesgos y simplificaciones hacen más fácil que me persuadan?

¿Qué parte de la polarización digital nace de las plataformas y que parte nace de mis propias elecciones?

¿Qué puedo hacer para disfrutar de las bondades del “Capitalismo de la Vigilancia” sin sufrir sus consecuencias negativas?

 

«Oír, oiréis, pero no entenderéis.

Mirar, miraréis, pero no veréis»[viii]

 

¿Qué prácticas digitales de mi día a día podrían estar siendo excesivas, aunque me parezca útiles y normales?

¿Estoy dedicando tiempo a proteger mi atención y mi salud mental frente al acceso ilimitado a estímulos digitales?

¿Qué señales debería reconocer en mí mismo o en mi entorno como síntomas de un empacho digital?

¿Qué papel debería tener la regulación y qué papel la responsabilidad personal en limitar los excesos digitales?

 

«La fábrica del futuro solo tendrá dos empleados;

un hombre y un perro.

El hombre estará allí para alimentar el perro.

Y el perro,

 para evitar que el hombre toque las máquinas»[ix]

 

¿Qué normas de hoy considero obsoletas frente a los desafíos que plantea la IA y qué nuevas reglas serían necesarias?

¿Cuántas de las soluciones que percibo como automatizadas esconden todavía trabajo humano invisible?

¿Estoy proyectando sobre la inteligencia artificial expectativas o temores que en realidad hablan más de mis sesgos que de la tecnología en sí?

¿Qué significa para mi convivir como un mestizo digital? ¿Qué quiero conservar de lo humano y qué estoy dispuesto a delegar en las maquinas?

¿Estoy abierto a reconsiderar mi esquema de valores laboral y social para buscar uno que se adapte mejor al mestizaje digital?

 

«Cuando ya no podemos cambiar una situación dada,

la vida nos desafía a cambiarnos a nosotros mismos»[x]

 

Tácticas de higiene digital

-     Protege tu atención, te la intentan robar

-     Lucha por tu objetividad, especialmente en el mundo digital

-     Activa los tres modos de tu cerebro: Crear, entrenar y producir

-     Recupera el aburrimiento y no huyas del silencio

-     Practica el monotasking

-     Vuelve a lo analógico, sobre todo en escritura y lectura

-     Recupera el control sobre tu tiempo de ocio

-     Dedica tiempo a entender la tecnología y su impacto

-     Domina la IA generativa para los tres modos de tu cerebro

-     Toma los mandos de tu relación con los superpoderes digitales

 

¿Creo realmente que necesito tácticas concretas para protegerme en lo digital, o confió en que yo controlo y no está pasando nada malo?

¿Qué señales me indicarían que la tecnología está empezando a controlar mis hábitos más de lo que yo la controlo a ella?

¿Uso la tecnología como una herramienta a mi servicio o como un refugio que me roba tiempo y energía sin darme cuenta?

¿Qué ejemplos de mi vida muestran que un pequeño gesto consciente ha marcado una gran diferencia en mi relación con lo digital?

¿Estoy dispuesto a invertir esfuerzo diario para ganar libertad digital, igual que lo hago con otros hábitos de salud o trabajo?

 

«Es difícil hacer predicciones,

especialmente sobre el futuro»[xi]

 

Conclusiones

Avanzando hacia el futuro incierto

(…) “quiero ser feliz en un mundo que no entiendo”[xii] (…) quiero ser feliz en un mundo incompresible que intento entender.

Ø  ¿Entendemos la diferencias de la afirmación de Nassim Taleb y la de Javier Lorente?

o   ¿Con que frase nos quedamos?

§  ¿Por qué?

Ø  ¿Qué queremos? ¿Ser felices, comprender el mundo, controlar la tecnología y no a la inversa?

o   ¿Por dónde empezamos?

 

«Los sistemas están diseñados para

convertirnos en adictos»[xiii]

 

Nosotros, digitales

Manual para sobrevivir a la hiperconectividad

Cómo construir una relación inteligente con la tecnología

Javier Lorente Martínez

Erasmus

 

Link de interés

Transformación digital para directivos: Una visión humanista y eficaz hacia la metamorfosis de los nuevos modelos de negocio

• Guía estratégica para la transformación digital: Reinventa tu negocio para la era digital

• Trabajar en la era digital Tecnología y competencias para la transformación digital

● Digitalízate o desaparece: Claves para transformarse y competir en la nueva era

● Digitalízate: Cómo digitalizar tu empresa

 

«El multitasking es lo opuesto

a la presencia atenta»[xiv]

 

ABRAZOTES

[i] Mark Twain

[ii] Jeff Bezos

[iii] Alexis Ohanian

[iv] Edward O. Wilson

[v] James Bessen

[vi] Bruce Schneier

[vii] Lee Segall

[viii] Isaías

[ix] Warren Bennis

[x] Viktor E. Frankl

[xi] Niels Bohr

[xii] Nassim Taleb

[xiii] Tristan Harris

[xiv] Beth Lown 

lunes, 15 de abril de 2024

Silver surfers: El futuro laboral es para los mayores de 40

Estimad@s amig@s

Sinopsis

¿Sabías que nuestra esperanza de vida se incrementa cinco horas cada día? Hemos conseguido vivir más, vivir mejor. La edad cronológica del ser humano se está alargando hasta los 100 años y biológicamente somos y parecemos 10 años más jóvenes. A la vez, la escasez de nacimientos provoca un ritmo de envejecimiento social del 150%. Esto desembocará en un fenómeno demográfico insólito: en 2050 habrá más personas mayores de 65 que menores de 5 años.

Esta pirámide social invertida afecta a todo, especialmente al trabajo. La fuerza laboral recaerá demográficamente en los profesionales séniors de 40, 50 y 60 años que, pese a estar en el tramo de edad en el que más discriminación laboral, prejuicios y barreras invisibles se generan, quieren seguir aportando valor y no aceptan un presente-futuro invisible e inactivo. Los Silver surfers son generadores y receptores de una nueva economía (silver economy), diseñan con energía su hoy a la vez que planifican estratégicamente su mañana.

Nuestra nueva larga vida laboral nos invita y obliga a desarrollarnos como trabajadores ágiles, en continuo aprendizaje, para convertirnos en exploradores de soluciones de lo desconocido. ¿Qué competencias debemos adoptar? ¿Cómo podemos poner en valor nuestro talento? ¿Y las empresas están preparadas? Ahora es el momento de que las compañías generen una adecuada política de age management, pues el futuro será para los robots, la inteligencia artificial y los jóvenes, sí, pero en combinación con el poder de los Silver surfers, cuyo talento plateado marcará la diferencia.

 

«Cuando el futuro es incierto la educación no es el objetivo,

sino el camino»[i]

 

Prólogo[ii]

Hoy vivimos varias generaciones en el mismo plató de trabajo, nuestra población crece por la cola (pirámide invertida) y la necesidad de agilidad, innovación y rentabilidad aumenta. Este novedoso fenómeno demográfico es tan rico como complejo de gestionar, por lo que un libro como Silver surfers resulta vital para los profesionales (autónomos o por cuenta ajena), empresarios, profesionales de recursos humanos y líderes.

Ya sabemos que ser millennial es una actitud ante la vida, una mentalidad, más allá de la edad con la que uno cuente (…)

• Carreras más largas…

Learning Agility…

• El papel de las empresas…

 

Como profesional de recursos humanos, si me preguntaran cuál debería ser el estado ideal de los empleados de hoy en día (…) deben estar incómodamente motivados (…) «los únicos que están en riesgo son tanto los empleados como las empresas que se sientan demasiado cómodos».

 

«No dejemos nunca de surfear,

de aprender»[iii]

 

Introducción

Es el momento de repensar no solo qué significa trabajar, sino la naturaleza misma del trabajo. Construir una buena vida longeva activa y participar en la concienciación social de que sumar años nunca resta, multiplica.

 

«El profesional del futuro

es un trabajador ágil»[iv]

 

¿En qué etapa vital estamos? La respuesta dependerá si le preguntas a mi DNI o a mi cerebro. El primero dirá que soy un profesional de más de cincuenta años que las canas han entrado en escena y que va siendo hora de tomarse las cosas con más calma. Si por el contrario le preguntas a mi cabeza, te dirá que tengo las mismas ganas de luchar o más que cuando era más joven.  

 

Lo anterior podría ser una de las reflexiones que podemos extraer de Silver surfer donde Raquel Roca nos invita a reinventarnos, no envejecer de manera inactiva, continuar siendo profesionales en continua evolución (mentalidad knowmads), no rendirnos, nos queda mucho que aportar, compartir, enseñar, aprender…

 

Somos una generación con cuerda para rato, no bajemos los brazos, no dejemos de trabajar, explorar, luchar, perseguir… una longevidad activa… soy mayor de 40 y tengo un gran futuro por delante.

 

«La empresa innovadora es aquella que

tiene a todos sus miembros en alerta creativa»[v]

 

Silver surfer es quien, a partir de los 40 años, se preocupa por cuidar y planificar su nueva longevidad profesional. También te hace silver esa sabiduría, inteligencia emocional y pensamiento transversal que se adquiere con la edad. Es, por tanto, un momento perfecto para impulsar el cambio en nosotros, en nuestros entornos, en los demás.

 

No podemos pensar en desprendernos de las personas séniors porque, en casi todo el mundo, los mayores de 40 y 50 años vamos a ser el 50% de la fuerza laboral.

 

Transición silver surfer

• Reflexiona ¿Qué quiero?

• Explora ¿Cómo, dónde?

• Conecta ¿Con quién?

• Elige ¿Para qué?

• Haz el equipaje

• Actúa

 

Ciclo de aprendizaje ágil

• Innovar

• Actuar

• Reflexionar

• Tomar riesgos

• No defenderse

 

Competencias digitales

• Sumar conocimientos economía digital

• Aplicar autogestión virtual

• Dominar comunicación digital

• Saber trabajar en red

• Tener orientación al e-cliente

• Desarrollar estrategia online

 

«La soledad es lo que de verdad nos mata»[vi]

 

Silver surfers

El futuro laboral es para los mayores de 40

Raquel Roca

LID editorial

 

Link de interés

knowmads Los trabajadores del futuro

La segunda carrera: Todo lo que un directivo debe hacer tras finalizar su etapa ejecutiva

• Jubilado ¿Y ahora qué? Emprender en la jubilación

Reinventarse: tu segunda oportunidad

 

«Jamás se descubriría nada

 sí nos considerásemos satisfechos con las cosas descubiertas»[vii]

 

ABRAZOTES


[iii] Ídem

[iv] Raquel Roca

[v] Ídem

[vi] Ídem

[vii] Séneca