miércoles, 25 de julio de 2012

LAS ENSEÑANZAS DEL REY DESNUDO y otras historias del management


Estimad@s amig@s:

“La vida de cada hombre es un cuento de hadas escrita por la mano del señor.”

Sinopsis
Quien no recuerda algún cuento de su infancia con especial cariño. Como las viejas películas, algunos cuentos están llenos de enseñanzas para el directivo de hoy.
El reto que le ofrecemos en este libro es descubrir, con la lectura de cuatro fascinantes historias, algunas de las lecciones más relevantes para el directivo preocupado por la mejora continua de su organización:
·         * El liderazgo del conocimiento
·         * La comunicación abierta
·         * La cultura orientada al logro, a resultados
·         * La capacidad de crear equipos de alto rendimiento
Todos ellos son parte integrante de esa nueva gestión, tan necesaria hoy en día en nuestras empresas
Las conduciremos desde el encanto de lo inesperado, a las enseñanzas clave en gestión y a proponerle una agenda personal de mejora.
¿Se sube al tren y acepta el viaje?

“La vida en sí es el más maravilloso cuento de hadas.”

La amiga Marta Prieto Asirón me conto hace algún tiempo su proyecto de editorial Kolíma. Hace un par de días recibí recién sacado del horno uno de los primeros ejemplares de las enseñanzas del rey desnudo, uno de los tres primeros libros que han publicado.
Siempre es un placer que un amigo te regale un libro, y si es un “cuento”, casi que mejor aún, ya que a pesar de ser reflexiones sobre management, nos hace desconectar del día a día y retrotraernos a la infancia, querer compartir con nuestros hijos, recordar los momentos en los que tus padres y tu después leíais los cuentos y tebeos.
Las enseñanzas – reflexiones están en muchos sitios, lo que hace falta es pararnos a analizar y reflexionar. Al igual que soy aficionado y defensor del cine y el management, creo que acabo de descubrir una nueva herramienta para evangelizar sobre el management constructivo, la lectura de cuentos infantiles.

“Si soy honesta debo decir que todavía leo cuentos de hadas y son los que más me gustan.”

Una historia sobre la comunicación abierta en las organizaciones
El emperador. Aparece como un personaje obsesionado por su excesiva atención, casi una devoción, a su vestimenta…
Un personaje incapaz de rectificar con tal de mantener su dignidad (incluso sin ropa) y que aguanta la farsa hasta el final, aun sabiendo en su fuero interno que el pueblo tiene razón cuando le grita que está desnudo.
El viejo ministro. Se trata de un hombre honrado y de talento que desempeña bien su cargo, pero que se calla ante la mentira a pesar de ser consiente de no ver tela alguna… demuestra así ser capaz de cualquier cosa con tal de complacer al emperador…
 El niño. Es el héroe de nuestra historia. Representa la persona libre de ataduras y capaz de decir simplemente lo que ve a su alrededor, aunque ello le ponga en situación incómoda.
“¡Pero si no lleva nada!”

La similitud con nuestras empresas es apabullante: el directivo principal marca un camino, que incluso siendo percibido como erróneo por muchos otros directivos o por su propio equipo, se mantiene sin ser cuestionado de ningún modo. El “porque lo ha dicho el gran jefe”, se convierte en una lógica perversa pero muy frecuente, “mejor me callo mientras trato de conseguir mis intereses u objetivos personales”.
Cuando el pensamiento grupal se apodera de las organizaciones, el espíritu de innovación y la creatividad desaparecen
Claves: modelo negativo de liderazgo, pensamiento crítico, comunicación,

Un cuento sobre liderazgo del conocimiento
El consejo. Gobierna la ciudad… sin perder de vista sus intereses personales…
Los ratones. Representan lo inesperado, los cambios en el mercado, aquello que pone a prueba nuestro liderazgo…
El flautista. El héroe…
El líder, en cuanto persona que introduce grandes cambios, a veces también se sitúa como un forastero. El líder parece ver la calle “desde el balcón”, con amplia visión de entorno y de lo que ocurre a su alrededor.
Los niños… los empleados de a pie…

… en demasiadas ocasiones, vemos como la ética profesional desaparece; todo vale si se consiguen resultados. Se mezclan y superponen los intereses personales a los generales de la empresa. Lo único importante es que no se note, que no aparezcan “ratones” que lo pongan de manifiesto.
El (buen) líder por naturaleza es inspirador, tiene una visión de cómo las cosas deben ser y consigue transmitirla al grupo de modo que éste la acepte y la haga suya. Siguen a la persona que les dirige hacia esa meta, persiguiendo una visión que han adoptado como propia y, por lo tanto, por la que se esfuerzan y luchan.
Claves: egoísmo, intereses personales,

Una fábula sobre la orientación a resultados
La princesa. … el objetivo,
El pequeño sastre.
Los dos sastres mayores.
Los reyes. Dictan un bando, crean una oportunidad. Hacen público un reto claro con una gran recompensa.

con los resultados no se juega. No se puede abordar un objetivo con una actitud de “vamos a probar a ver si hay suerte”…
El directivo que no ejecuta, simplemente es un mal directivo. Planificación y ejecución son inseparables y se retroalimentan constantemente. Solo existe el líder que ejecuta, no hay liderazgo sin entrega de buenos resultados.
… sin integridad directiva, no puede existir confianza en la organización. La desconfianza hacia los propios directivos es la lacra de muchas empresas de hoy.
Claves: fracaso, objetivos, resultados

Un relato sobre equipos de alto rendimiento
El burro… personaje principal… experiencia… no acepta su destino… marca nuevos objetivos… es el líder que irá creando el equipo.
El perro… desmotivado y hundido
El gato.
El gallo. ... pasividad…
Los ladrones… tienen la granja

En la empresa, para formar un gran equipo, no hace falta gente muy brillante, sino gente normal con el fuerte deseo de trabajar como un equipo cohesionado.
… la tenacidad al perseguir el objetivo combinada con la flexibilidad que las circunstancias pueden requerir es una receta infalible de éxito.
… un equipo de alto rendimiento. Lo definimos como un conjunto de personas, con competencias complementarias, comprometidos con un propósito y objetivos comunes y que comparte un enfoque de trabajo común con un sentimiento mutuo de responsabilidad.
Claves: capacidad del líder, poner en valor el talento, flexibilidad.

Y colorín, colorado este cuento se ha acabado.

“Un cuento siempre adquiere los colores que le otorgan el narrador, el ámbito en que se cuenta y el receptor.”



Link de interés

“Un buen cuento alcanza a ser comprendido por todos. Se lo puede contar una y otra vez. Porque renace cada vez que se lo vuelve a contar o que se lo relee, tanto en voz alta como para uno mismo.”

Recibid un cordial saludo
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