viernes, 7 de septiembre de 2018

Ignacio de Loyola; Un líder para hoy

Estimad@ amig@s


Sinopsis
Ignacio de Loyola es reconocido como un gran líder. Un liderazgo forjado en su historia, infancia y juventud, en su conversión y en las decisiones que fue tomando hasta formar la Compañía de Jesús. No se trata de una biografía o un relato de la vida del santo, sino una aproximación que busca mostrar, desde el ejemplo del fundador de los jesuitas, las claves de un liderazgo transformador.

«El hombre debe buscar la perfección,
porque su vida será mejor,
sino que la sociedad,
en su conjunto,
tendrá una vida mejor»

Prólogo
El «liderazgo Ignaciano» es una expresión acuñada no hace mucho que puede servir para pensar en profundidad en la tarea de acompañar a otros a realizar una misión, implicándose todos de manera personal e inspirando transformaciones sostenibles en las organizaciones (…) se fija más en la parte social o humanista y no tan explícitamente en lo religioso o espiritual.

(…) un líder se implica personalmente en una misión y en el acompañamiento y transformación de quienes comparten esa misión y de sus intenciones. No es frio calculador o analista que emite juicios o valoraciones lógicas y asépticas, quedándose en los medios sin profundizar en los fines (…)

«Lo trascendente es inmanente»

Prefacio
Para quien escribe estas líneas la atención al ejercicio o gestión del liderazgo ha sido una inquietud en la vida profesional de la que he extraído dos conclusiones: 1ª ser y ejercer de líder es un objetivo comprometido; 2ª no se nace con habilidades de director. Se nace mandón o habilidoso para persuadir e influir, para hacerse o ser jefe; pero para conducir personas y contribuir a desarrollar proyectos con ellas es necesario aprender de uno mismo y de los otros.

(…) toda disposición de poder es mayor capacidad de servicio a los prójimos (…) dos convicciones clave para el buen gobierno; la elección del dirigente y la lealtad de los colaboradores con el modo de gobernar. El dirigente debe gestionar el poder que se le ha otorgado y que acompaña a la autoridad.

«Hay que conseguir que cada persona sea un líder
y que cada líder se comporte como persona»

(…) todo aspirante a líder ha debido realizar un trabajo de análisis interior, de conocimiento propio, que inspeccione y considere su modo de proceder, su forma de actuar y de relacionarse con los demás. En Ignacio el liderazgo es fundamentalmente acción comprometida consigo mismo, con las personas y su perfeccionamiento humano (…)

(…) Ignacio es particularmente persuasivo, atractivo e influyente. Mueve a personas, dirige y orienta vidas, propone planes formativos para los suyos, promueve misiones, crea centros de acogida para marginados, instruye y organiza un nuevo servicio a la Iglesia de la reforma y su expansión (…)

Hablar de Ignacio es hacer referencia a valor o valores (…) a la manera de ser o de actuar que una persona o colectividad reconoce como ideal y que, hace atractivos o apreciables a los individuos o las conductas que se les atribuye (…)

(…) el valor clave de Ignacio es la dignidad humana, resultado de la libertad interior adquirida, de la calidad de la conducta, de la ambición de superación y del compromiso por el «servicio a los prójimos».

«No se trata de cambiar uno,
sino de cambiar para»
F. Xavier Albistur Marín

Sigo en la senda de profundizar en el conocimiento del liderazgo «preocupación por el autoconocimiento». Soy consciente y así lo defiendo, que debemos estar siempre en beta «nunca se creyó terminado —inacabado», mientras mayor sea nuestro grado de autoconocimiento, mayor será la oportunidad de mejora.

La formación «educación como oportunidad de transformación de la persona» es una gran palanca para mejorar personal y profesionalmente «quien forma directivos debe crecer» que, a su vez, me brinda poder ofrecer mejores soluciones a mis alumnos, mentorizados, etc. Como decía Séneca: Homines dum docent, esto es, [los hombres aprenden mientras enseñan][i].

«La primera condición de un líder es conocerse a sí mismo, conocer a sus colaboradores, y hace que estos se conozcan». En palabras de Sun Tzu «trata a tus hombres como si fueran tus hijos amados y ellos te seguirán hasta el valle más profundo».

El líder de hoy día «debe responder a las necesidades de su tiempo», para ello debe de estar en continua evolución, ser un «inductor e impulsor» de las nuevas capacidades que se demandan, carismático, [(…) sobre todo humilde, alguien que requiere opiniones, que escucha atentamente y que se muestre abierto a nuevas ideas. La humildad del líder debe hacerle sentirse un miembro más del equipo que, a su vez, debe responder reconociendo su preeminencia (…)][ii], «huye de la vanagloria», ejemplarizante, reformador, innovador, dispuesto a corregir permanente si hiciese falta su propia vida y conducta.

«Para cambiar se precisa convencimiento personal y atrevimiento ante el salto vital y social que significa»
Ejercicios [5]

(…) Ignacio, que no quiso dejar de sí un retrato, ni en pintura o escultura, tampoco nos dejó penetrar en su vida más de lo que él mismo quiso comunicar.

(…) aprendió cómo debía enfocar su vida por el método de analizar, de averiguar la razón de sus sentimientos y emociones (…) experimentar y penetrar en su propio mundo interior y aprender a evaluar, discernir y decidir la orientación de sus obras y sentimientos, creativos o anuladores, limitadores o impulsores (…) comprometido con la transformación de las personas como fundamento de su misión, no quiso ser imitado ni venerado como santo, sino como compañero, consejero o asistente (…)

(…) «Ignacio de Loyola, ¿Quién eres tú realmente? ¿Se han resuelto por fin las ambigüedades de tus actos, los contrastes e incluso contradicciones de tu personalidad?[iii].

(…) nunca se creyó terminado; siempre fue provisional, un proyecto perfectible, y en ello incluía su propia obra. Sus compañeros (…) le observaron como modelo, y de ahí su afán de idealizarlo y convertirlo en molde aplicable (…) el se resistió (…) huir de la vanagloria.

 (…) el hombre es una obra inacabada, en evolución, y que no precisa modelos a imitar, sino orientaciones, consejos y ayuda para él mismo ir transformándose (…)

(…) «El hombre no es justo ni prudente por casualidad o por efecto del azar»[iv]. El héroe virtuoso, el guía o líder debe ser digno de atención y reconocimiento (…)

(…) para Sócrates, la preocupación por el conocimiento, el saber interior, el conocerse a sí mismo y el cuidado del alma eran tareas que debían centrar el interés del ser humano (…)

«Emprendí la búsqueda de mi mismo»
Heráclito

(…) la prueba del espejo (…) «practican para asegurarse de que la persona que veían en el espejo por la mañana era la clase persona que querían ser, respetar y en la que creer» (…) «se fortalecen contra las mayores tentaciones del líder: hacer lo que goza de la aprobación general, en lugar de lo que es correcto»[v].

«Un líder comprende que una organización
se une  gracias a los valores,
creencias y compromisos compartidos»[vi]

(…) primero considera, y luego planifica, actúa y persevera. Las personas que alcanzan sus metas son tenaces, incansables, entusiastas y optimistas (…)

(…) convierte la conversación en un proceso metódico:
a)   escucha,
b)   considera el tema propuesto,
c)   prepara la respuesta,
d)   responde[vii].

Propone una nueva forma de vida religiosa (…) en lenguaje militar se llamaría «de intervención rápida»: pocos miembros, muy cualificados y disciplinados, cohesionados, de vida austera y con tres votos [pobreza, obediencia y castidad] (…)

El líder sabe que se mueve en terrenos dudosos (…) no lo oculta (…) subraya la incertidumbre que siente en las diferentes etapas (…) va de la inseguridad a la certeza (…)

(…) la educación (…) no es solo conocimientos, sino oportunidad de transformación de la persona, de la cualificación humana (…)

(…) el poder y la autoridad están en el gobierno es sí mismo y en la forma de gobernar (…)

¿Qué es gobernar? (…) atender a un fin[viii], atender al bien, tener cargo de, proveer, acordarse de las cosas, pensarlas y ordenarlas, resolver y determinar, ejecutar, mandar, ejercicio y uso de la autoridad[ix].

«Formó lideres
que han formado lideres»


Link de interés

 «El ser es lo importante,
y el poseer es solo instrumental»

Recibid un cordial saludo


[i] Repensando el liderazgo estratégico, Federico Aznar Fernández-Montesinos, p. 2019, Sílex ediciones, 2018.
[ii] Ibid., p. 219
[iii] André Ravier, Ignace de Loyola et I`art de la désicion, Bayard, Paris 1998.
[iv] Aristóteles, la política, Espasa calpe, Buenos Aires, 1941, p. 130.
[v] Peter F. Drucker, en Hesselbein Goldsmith Beckhard, El líder del future, Deusto.
[vi] William N. Plamondon, «Energía y Liderazgo», en el mundo del futuro, cit., p. 304
[vii] Autobiografía, n 42
[viii] Constituciones, n. 719
[ix] Para una información más amplia sobre las diversas interpretaciones del término «gobernar» en Ignacio, véase Urbano Valero, «Introducción a la Nona Parte»: Constituciones de la Compañía de Jesús, p. 305.
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