lunes, 3 de septiembre de 2018

El liderazgo de los jesuitas; Autoconciencia, ingenio, amor, heroísmo


Estimad@ amig@s

Sinopsis
A menudo, lo que hoy recibe el nombre de «liderazgo» no es más que una superficial sustitución de la sustancia por la técnica. Los jesuitas renunciaron a un estilo de liderazgo ostentoso y centraron sus esfuerzos en el cultivo de cuatro valores especiales que constituyen la sustancia de su idea de liderazgo:
autoconciencia,
● ingenio,
● amor,
● heroísmo.
En otras palabras, la Compañía de Jesús preparaba a sus miembros para triunfar formándolos como líderes que
● eran conscientes de sus fuerzas, sus debilidades, sus valores y su visión del mundo;
● se atrevían confiadamente a innovar y adaptarse a un mundo en constante cambio;
● comprometían a otros con su positiva y bondadosa actitud;
● se activaban a sí mismos y a los demás gracias a sus heroicas ambiciones.
Esta fórmula sigue moldeando actualmente a los líderes jesuitas, convencidos de que todo liderazgo comienza por el auto-liderazgo. Pero es una fórmula que sirve para formar líderes en todos los ámbitos de la vida y del trabajo.
El presente libro no se limita a analizar las causas que explican el éxito de los jesuitas en el siglo XVI, sino que además señala quiénes pueden ser considerados líderes y cómo se forman estos en cada generación, incluida la nuestra. Además, se analizan de cerca las razones que explican el éxito de los primeros jesuitas y, a continuación, se presenta esta sabiduría a las personas y organizaciones que hoy deseen conocer y poner en práctica un liderazgo efectivo e integral.
Chris Lowney, que fue jesuita durante siete años, trabajó para J. P. Morgan durante diecisiete años como director ejecutivo en Nueva York, Tokio, Singapur y Londres. Actualmente vive en la ciudad de Nueva York, donde es asesor del Catholic Medical Mision Board.

«Trabaja como si éxito dependiera de tu propio esfuerzo,
pero confía como si todo dependiese de Dios»
Máxima jesuítica

De las cuatro valores principales del liderazgo de los jesuitas; autoconocimiento, ingenio, amor y heroísmo, me quedo con el primero.

El autoconocimiento es de vital importancia para poder avanzar, superarnos, mejorar, crecer, desarrollarnos, a la vez que poder generar los siguientes líderes que tendrán que consolidar nuestro proyecto.

Necesitamos conocernos
● ¿Cuáles son nuestras debilidades?
● ¿Dónde residen nuestras fortalezas?
● ¿Qué nos motiva—impulsa?
● ¿Cómo podemos buscar nuevas oportunidades?
●¿De qué forma podemos ayudar a otras personas a conocerse mejor desde nuestro ejemplo de autoconocimiento?

«Solo quienes conocen sus debilidades
pueden luchar contra ellas e incluso llegar a superarlas»

(…) sin experiencia alguna en dirigir escuelas, en apenas una década se las arreglaron para fundar y dirigir más de treinta centros de enseñanza. A finales del siglo XVIII, los jesuitas poseían setecientos colegios y escuelas de enseñanza secundaria repartidos por los cinco continentes (…)

¿Por qué tuvieron y siguen teniendo éxito los jesuitas? ¿Cuál era la fuente de creatividad, energía y afán renovador? ¿Cómo se explica que ellos hayan triunfado mientras tantas otras empresas y organizaciones se han ido quedando en el camino?

(…) en lugar de hablar de liderazgo, lo vivían (…)

El enfoque jesuítico analiza el liderazgo a través de un prisma muy distinto (…) refractado a través de ese prisma, la función del líder presenta también una imagen muy diferente. En su modelo destacan cuatro características:
Todos somos lideres y todos, mejor o peor, actuamos siempre como tales.
El liderazgo brota de dentro y refleja lo que soy como lo que hago.
El liderazgo no es una acción. Es mi vida, una forma de vivir.
La terea de ser líder no acaba nunca. Es un proceso constante.

(…) el líder fuerte disfruta de la oportunidad de seguir aprendiendo acerca de sí mismo y del mundo, y le atrae la idea de realizar nuevos descubrimientos e intereses.

(…) el rasgo que define al líder es su habilidad para motivar (…) recurre a su experiencia, sabiduría y conocimiento del juego (…)

(…) el equipo de los jesuitas confió en el talento de cada uno de sus miembros.

¿Cuáles eran los secretos del liderazgo jesuita? ¡Cómo accedieron individualmente al liderazgo des miembros de la compañía y por qué sus esfuerzos corporativos se vieron coronados por el éxito?

Autoconciencia: «Ordenar la propia vida»
Los líderes maduran al comprender quiénes son y qué es lo que valoran, al tomar conciencia de las propias limitaciones o flaquezas que los llevan por mal camino, y al cultivar el habito de la autorreflexión y el aprendizaje continuos.
Únicamente quien sabe qué es lo que desea puede emplear todas sus energías en alcanzar esa meta y animar a otros a hacer lo mismo. Únicamente quienes conocen a fondo sus debilidades pueden sobreponerse a ellas (…)

La autoconciencia nunca es un producto acabado (…)

Ingenio: «El mundo entro será nuestra casa»
Los líderes se acomodan personalmente y hacen que los demás se acomoden también a un mundo cambiante. No les da miedo las sorpresas que puedan esperarlos a la vuelta de la esquina, sino que prefieren explorar con entusiasmo nuevas ideas, enfoques y culturas (…)
(…) jesuita ideal (…) siempre dispuesto a dar una respuesta a las oportunidades que se le presenten
(…) un líder tiene que desprenderse de hábitos, prejuicios y preferencias culturales arraigados y no justificarse nunca con la disculpa de que «las cosas siempre se han hecho así» (…)

(…) como hombres dispuestos a aceptar misiones siempre nuevas y cambiantes, «el mundo entero se convertirá en [vuestra] casa» (…) apresurarse, movilizarse y responder sin tardanza (…) describían el modo de pensar que todo jesuita debía compartir.

«Aspirar a grandes cosas»
fijándose metas heroicas

(…) no se contento con descubrir sus propios puntos fuertes y débiles, sino que, además, fue generoso, aplicado y lo suficientemente sincero como para enseñar a otros a examinarse a sí mismos.

¿Qué hacen en realidad los lideres? (…)
● están siempre enseñando y aprendiendo (…)
● forman a hombres y mujeres «brillantes y eximios» (…)
● perseveran (…)
● se cargan de energía una y otra vez gracias a la pura y simple ambición de sus heroicas metas (…)
● innovan abordando sus desafíos como sus predecesores jamás habían imaginado (…)
● se consagran a la excelencia (…)
● permanecen abiertos a nuevas ideas, incluso a edades avanzadas (…)
● honran a la verdad por encima de su ego personal (…)
● influyen en otros con su ejemplo, sus ideas y su instrucción (…)

El liderazgo no consiste simplemente en realizar un trabajo; se trata más bien del modo en que se realiza (…) esto significa influir, prever, perseverar, transmitir energía, innovar y enseñar.

(…) ¿cómo se ordena uno a si mismo? (…) evaluando las propias debilidades o flaquezas (…)

(…) cada día, «luego de levantarse», los jesuitas deben recordar cuáles son sus objetivos personales más importantes (…)

(…) pocas personas están dispuestas a dedicar ni siquiera un día al año para reflexionar sobre sí mismas, pero cualquiera puede reservar para ello cinco minutos tres veces al día.

«¡Pues, sus!
¡Heme aquí!»

«Hazlo,
y ya vendrán»
Francisco Javier

(…) espíritu luchador, infatigable y perseverante (…) «¡Échame por la puerta, que ya encontraré yo la manera de volver a entrar por la ventana!» (…) estilo de liderazgo estimulante (…)

«La compañía necesita hombres tan perfectos
 como sea posible en cada una de las disciplinas
que le ayuden a alcanzar su objetivo»
Jerónimo Nadal

(…) los lideres jesuitas mostraron la necesaria dosis de tolerancia al riesgo, creatividad, empuje para aprovechar la oportunidad.

Magistri sint insignes,
«Los maestros han de ser sobresalientes»

(…) para que una misión sea motivadora tiene que ser persona. y únicamente cuando una hace de la búsqueda del magis[i] un hábito reflexivo de cada día es sostenible dicha misión (…) busca incansable algo más, y algo más grande (…)

(…) enseñar a otros es en sí mismo un proceso de aprendizaje para quien enseña (…)

«Los jesuitas aprenden mejor
enseñando a otros»



Link de interés

 Trabajar
«con más amor que temor»
Ignacio de Loyola

Recibid un cordial saludo


[i] Magis n latín, «más») es un término extraído de la Espiritualidad Ignaciana de la Compañía de Jesús. Es atribuido a San Ignacio de Loyola.
Es palabra latina y sus aplicaciones en educación (magisterio, clase magistral), en muchas ramas profesionales (magíster) significa aumentar las propias competencias y capacidades para ponerlas al servicio de los demás (prójimo), y de esa manera, hallar realización, procurar trascender y encontrar felicidad en el propio desprendimiento voluntario y en el compartir solidario.
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