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viernes, 24 de noviembre de 2023

¿Qué hacemos con los humanos? Por qué los robots, la inteligencia artificial y los algoritmos representan una amenaza para la supervivencia del ser humano

Estimad@s amig@s

Sinopsis

Una reivindicación humanista de la libertad frente al totalitarismo tecnológico.

¿Estamos a las puertas de un apocalipsis digital? ¿Perderá sentido o será sustituida o abolida definitivamente nuestra herencia espiritual acumulada a lo largo de milenios? ¿Estamos al final de nuestra civilización y desconocemos cómo será la que venga, así como el papel que tendremos en ella? ¿Nos conducen las nuevas tecnologías, los algoritmos y la inteligencia artificial a una especie de estado policial donde todos formaremos parte de una gran mente colectiva? ¿Dejaremos de actuar como individuos responsables y libres, esclavizados y vigilados por aparatos sin los cuales ya no podremos vivir?

Para el escritor, profesor y humanista César Antonio Molina, los mayores desafíos contemporáneos no provienen únicamente de las graves crisis ambientales, las amenazas de las guerras nucleares o las olas de renovados autoritarismos. Hay otro añadido que pone en grave riesgo existencial a la humanidad: la soberbia científica y el, hasta ahora, incontrolable desarrollo tecnológico en manos privadas desaprensivas.

¿Estamos preparados para sobrevivir a la mayor revolución tecnológica de la historia? ¿Qué hacemos con los humanos? es un intento de dar respuesta a este gran interrogante y una llamada de atención para preservar nuestra civilización, nuestra cultura, nuestras democracias, nuestras libertades y nuestro espíritu crítico.

 

«Las batallas que se están dando son como las antiguas:

ganar terreno sólo que ahora dentro de un terreno invisible»[i]

 

Introducción

¿Qué será de nuestra secular herencia espiritual? ¿Perderán sentido todos nuestros principios y valores éticos, morales, creadores, emocionales, sociales o económicos? ¿Acaso alguien se acordará de que hubieran existido? ¿Nos encontramos frente aquello que Kant denominó como “eutanasia de la razón”? ¿Estamos en una tremenda aceleración de la historia que acabará llevándonos por delante sin conmiseración? (…)

(…) las máquinas ya toman muchas decisiones por nosotros. Confundimos una supuesta seguridad con la libertad (…)

A la inteligencia artificial, los robots o los algoritmos, ¿los controlamos aún los seres humanos, o ya hay firmes indicios de que ellos han aprendido lo suficiente como para empezar a confundirse con nosotros tanto en nuestros sentimientos y emociones como en raciocinio? (…)

 

La libertad, como derecho y palabra, no existe en la Singularidad y, menos aún, el espíritu crítico (…) todo se nos daría gratuitamente a cambio de ceder nuestra individualidad (…) ¿Quién puede pagar todo esto y a todos los humanos? ¿Qué sucederá con la mayoría de los seres sobrantes? (…)

 

(…) estamos en peligro por el desarrollo de la robótica, los algoritmos y la inteligencia artificial (…) ¿Todo es tan malo y pernicioso? (…) la diferencia entre la inteligencia humana y la artificial se va reduciendo a pasos agigantados. ¿Podrá la inteligencia humana seguir gobernando a la otra? ¿Vamos camino de esa unión de los humanos con los ordenadores y los robots? ¿Estamos al borde de convertir al ser humano en lo que denomino “centauro tecnológico”? ¿Cuándo esto se produzca habrá que cambiar la propia noción de humanidad? ¿Las máquinas controlarán nuestros pensamientos o viceversa? ¿Podrán estar interconectados varios cerebros con un sinfín de instrumentos especializados? (…) ¿Estamos poniendo en practica una idea nietzcheana[ii] del Superhombre? ¿Las grandes corporaciones que se enfrentan a los Estados, los amenazan y no tributan a sus haciendas públicas son ya más poderosas que la propia política? ¿Bajo la idea del progreso y el paraíso terrestre generalizado nos están preparando en Estado policiaco?

 

(…) ¿Habría o habrá una nueva especie humana híbrida que desplazaría al Homo sapiens por el (…) Homo Deus, una unión de Homo sapiens con la inteligencia artificial? La ciencia y las tecnologías son hoy en día ¿aliadas o enemigas del ser humano? (…)

¿Es este ya nuestro mundo? (…) el cambio tecnológico es más rápido que la realidad del ser humano para adaptarse a éste. Ningún estado totalitario llegó a semejante control de sus ciudadanos (…) ¿Qué será del ser humano que tenga cada vez menos funciones, sobrante, inútil, sin trabajo, sin ingresos, sin dignidad? (…)

 

Y el mundo de Internet, ¿será ya un territorio inconmensurable y sin ley? ¿Será Internet un lugar para el activismo político transgresor o para la desobediencia civil? ¿Habrá sido abolido o censurado o tomado por esos mismos poderes transgresores? ¿Y el mundo de la nube a quién pertenecerá? ¿Será a lo mejor uno de los pocos lugares que, todavía, permanezcan liberados?

 

(…) hasta ahora el ser humano ha construido su existencia pensando en la muerte. Éramos seres para la muerte, la vida era un entrenamiento para no tenerla y enfrentarnos a ella con dignidad (…) y ese vivir indefinido, ¿a qué nos conduciría? ¿Vivir entonces para qué? ¿Ser infelices eternamente? ¿Estar solos eternamente sin esperar nada? (…) ¿Nos entregamos únicamente al placer que una máquina nos pueda dar a nuestro requerimiento? ¿Y el alma? ¿Y la alegría, el miedo extirpado y las emociones? ¿Vivir conectados a un placer que nos procuren las máquinas sin afectos personales o familiares? (…)

(…) ¿Podría tener conciencia una máquina? ¿Los humanos son algo más que máquinas bilógicas? (…)

 

(…) ¿Qué es el ser humano hoy? ¿Cuál es el papel en el mundo del ser humano? ¿Qué es el amor? ¿Pervivirá en el tiempo nuevo? (…) ¿Quién cuida de la soledad del cuidador? (…) ¿Quién cuida de la soledad del robot? (…) ¿Cuál es el futuro de quienes quedan marginados y la tienda ya no los quiere? (…)

 

(…) “no se llame libre al que nace con libertad, sino al que muere con ella”[iii] (…) “sólo merece la libertad, lo mismo que la vida, el que tiene que conquistarla día a día”[iv] (…) ¿Estamos luchando denodadamente por mantenerla?

(…) ¿Qué cosas nuevas sustituirán a estas ancestrales por las que nos hemos regido durante tantos siglos? ¿Valdrá la pena seguir viviendo? ¿Habrá todavía humanos o estarán en un zoológico? ¿Qué otros motivos se inventarán para dar sentido a la vida? ¿Quién definitivamente controlará y promoverá todo esto? (…)

 

«Mire vuestra merced -respondió Sancho-

 que aquellos que allí se parecen no son gigantes,

 sino molinos de viento,

 y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que,

 volteadas del viento,

 hacen andar la piedra del molino»[v]

 

El título del libro de César Antonio Molina ¿Qué hacemos con los humanos?, nos debería de incomodar y provocarnos preguntas:

― ¿El ser humano estorba a la inteligencia artificial?

- ¿Por qué?

― ¿A la inteligencia artificial le estorba el ser humano?

- ¿Por qué?

― ¿Qué papel están llamadas a jugar las próximas generaciones, cuando todas las decisiones y lo trabajos los realicen los algoritmos?

 

― ¿Qué está haciendo lo digital con nuestras mentes, además de volvernos cada día más prescindibles?

― ¿Somos congruentes en nuestra manera de actuar? Llevamos desde tiempos inmemoriales defendiendo el pensamiento crítico de la persona, pero ahora cada vez que tenemos que preparar una conferencia, clase, sesión, abrimos la computadora y le pedimos a ChatGPT o similar que nos haga el trabajo.

 

“La idea del progreso no puede existir sin la de la humanidad”[vi], no me considero un negacionista de las tecnologías emergentes, más bien todo lo contrario, lo que si niego de manera categórica es que la tecnología destruya la creatividad del ser humano. Hemos tardado siglos en construir una sociedad del conocimiento para permitir que lo artificial puede relegar a la persona. El progreso tecnológico no destruye puestos de trabajo. El aprendizaje automático, la robótica y la automatización sí (…)  

 

El director ejecutivo de OpenAI, Samuel Altman, confesó ante el Senado de los Estados Unidos de América que su mayor preocupación era “causar un daño significativo a la humanidad”. ¿Estamos nosotros preocupados como directivos, profesores, mentores, padres de familia…?

 

César Antonio Molina ha conseguido escribir un libro lleno de preguntas pero con pocas respuestas. Deberíamos ser capaces por nosotros mismos de encontrarlas. 


Una obra para todo aquel que tenga curiosidad por explorar el papel que estamos llamados a ocupar los humanos en la era de la inteligencia artificial. No tenga miedo a hacerse preguntas y encontrar contradicciones entre el ser y actuar.

 

«Toda escritura es collage y glosa, cita[vii] y comentario.

Escribir siempre es reescribir,

 pero jamás copiar»[viii]

 

(…) ¿Podrán crearse otros oficios que el ser humano aún pueda llevar a cabo? ¿Cuáles? Programadores, expertos en seguridad, reparaciones, ingenieros, diseñadores, consultores, expertos publicitarios. Todo absolutamente todo, está en peligro.

 

(…) Descualificación[ix] pérdida de competencias y capacidades (…) ¿Quién necesita escribir a mano? El ordenador ya lo hace. ¿Quién necesita conocer la ortografía? El ordenador ya lo hace. ¿Para qué tener el carnet de conducir? Los coches ya serán automáticos[x] (…) ¿Para qué necesitamos saber idiomas si las máquinas traducen simultáneamente? Cuanta más tecnología exista más dependeremos de ella y más desconocimiento de nosotros mismos tendremos.

 

El embrutecimiento digital erosiona la democracia con gran eficiencia y vuelve obsoleto todo debate. El empobrecimiento del lenguaje en los medios oficiales es tremendo y, muchas veces, no es un lenguaje de la conciliación sino de la confrontación (…)

 

(…) ¿Qué será del ser humano sin trabajo? ¿De qué manera podrá definirse si ya no se tiene una profesión, una dedicación, una utilidad? (…) estamos en manos de los algoritmos y los robots (…) traerá una grave crisis existencial de dimensiones desconocidas (…)

(…) ¿Qué pasará con la explosión demográfica en continentes como África y Asia? (…) Herfried Münkler se refiere a la democracia como una maquinaria lenta, para ralentizar la toma de decisiones. ¿Es necesario un dictador, un tirano, entonces, para acelerar las decisiones?

 

«Nosotros,

las civilizaciones,

 sabemos ahora que somos mortales»[xi]

 

¿Qué hacemos con los humanos?

Por qué los robots, la inteligencia artificial y los algoritmos representan una amenaza para la supervivencia del ser humano

César Antonio Molina

DEUSTO

 

Link de interés

• El transhumanismo: Un desafío para nuestro tiempo

• La Singularidad está cerca: Cuando los humanos transcendamos la biología

• Después de Internet

• Superinteligencia: Caminos, peligros, estrategias

• Superficiales, ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes?

• Manual de uso de los NFT: Cómo crear, vender y comprar Non Fungible Tokens, los activos digitales del futuro

• NFT: Qué son, para qué sirven y cómo van a cambiarlo todo

• Ética para máquinas

• Inteligencia Artificial: Cómo cambiará el mundo (y tu vida)

• Manual práctico de inteligencia artificial en entornos sanitarios

• Liderar personas con inteligencia artificial: Cambio y Digitalización

• El Metaverso: Y cómo lo revolucionará todo

 

«La voz del paciente deviene la vocación del médico.

 Y, entonces, en el encuentro de dos personas interviene el mito.

 El médico y el paciente empiezan a soñar el mismo sueño milenario.

Juntos aprenden el camino en busca del elixir de la vida»[xii]

 

ABRAZOTES


[i] Max Weber

[iii] Petrarca

[iv] Goethe, en el Acto V de Fausto II

[vi] Adorno en su Dialéctica de la humanidad

[vii] “Citar a alguien es hacer su elogio”, Aulo Gelio (Noches áticas)

[viii] César Antonio Molina

[ix] Deskilling

[x] Sería más apropiado hablar de vehículos autónomos

[xi] Paul Valéry

[xii] Dr. Szczeklik en Catarsis

miércoles, 1 de noviembre de 2023

No salgas de tu (zona de confort): Ideas transgresoras para el nuevo liderazgo

Estimad@s amig@s

Sinopsis

¿Por qué hay que salir de la zona de confort? ¿Es lo mismo confort que conformismo? ¿Es posible liderar sin resistencia al cambio? ¿Deben ir las empresas más allá de la felicidad de sus empleados? ¿La supervivencia de una empresa depende todavía de la adaptación?

Estas y otras preguntas son analizadas, retadas y cuestionadas por el autor, que busca hacer pensar y descubrir juntos. Estamos acostumbrados a asumir pensamientos o filosofías de manera automática, sin cuestionarlas; nos hemos convertido en repetidores, no en pensadores. Y esto tiene enormes consecuencias.
El libro recoge ideas transgresoras como: «No existe la resistencia al cambio per se» o «Todos deben ser líderes en una organización». No es una técnica marketiniana, sino la síntesis de un profundo y contrastado análisis para retar creencias tradicionalmente aceptadas.
El objetivo es mirar con diferentes perspectivas conceptos que condicionan la visión, nuestros comportamientos y cómo afrontamos el mundo en el que vivimos. ¿A quién va dirigido? A toda persona que desee ser retada a pensar y mejorar su liderazgo hacia sí mismo y hacia los demás.

¿Estás dispuesto a dejar atrás las viejas formas de pensar y liderar?

 

«Si lees algo que coincide con lo que piensas,

no estás aprendiendo nada»[i]

 

Prólogo[ii]

«Todos hemos oído o leído la frase “tienes que salir de tu zona de confort” aconsejada por psicólogos, coaches, gurús, directivos, compañeros o hasta familiares fruto de una sabiduría popular forjada en asumir frases y pensamientos sin la debida reflexión (…) ¿Por qué́? ¿Por qué debemos salir de la zona de confort? (…) cuestiona algo que asumimos, repetimos y aconsejamos sin tal vez haber profundizado mucho en su significado».

 

(…) ¿Es lo mismo tener empleados felices que tener empleados implicados? No siempre (…)

 

El sentido más usual de la palabra rutina se refiere a la desanimada reiteración de obligaciones que acaba conduciendo al hastío (…) ¡podemos vivir con la motivación intrínseca consistente en hacernos mejores personas! Y con otra trascendente: crear las condiciones de posibilidad para que quienes interactúan con nosotros disfruten de experiencias diferenciales y nunca sean recolectores de nuestras amarguras (…)

 

(…) gestionar es hacer que una organización funcione. Liderar es hacer que una empresa evolucione (…) ¿Qué es liderar? (…) mover, movilizar, avanzar, evolucionar (…) impulsar el cambio. Si no hay cambio, no hay liderazgo, hay gestión (…) gestión sin liderazgo genera estancamiento, y un liderazgo sin gestión origina caos (…) la diferencia es que en el liderazgo se inspira para el cambio, se exige para el cambio, se reta para el cambio, se acompaña para el cambio.

 

«Leer un libro es una conversación donde

tú estás callado»[iii]

 

Introducción

(…) la persona sabia nunca se negaría a cuestionarse; más bien al contrario: su deseo de evolucionar y descubrir la invita a escuchar creencias contrarias y pensamientos que sacudan, afiancen o renueven su forma de ver el mundo.

 

(…) cuestionar, profundizar, desechar o descubrir nuevas perspectivas de palabras, ideas y conceptos que forman parte de nuestro día a día.

 

«El problema no es el problema,

 sino que no se ve el problema»[iv]

 

¿Cuántas paginas son necesarias para provocarnos? Depende quien las haya escrito, si lo hace Juan Ferrer como queda claro en No salgas de tu (zona de confort) me vale con un breve ensayo.

 

¿Hay que ser transgresor?

― ¿Por qué?

Desde el conformismo poco se avanza. Necesitamos estar despiertos, dispuestos a evolucionar, ampliar nuestra zona de confort. Trabajar más sobre nuestras fortalezas, ser inconformistas.

 

A veces es necesario que alguien nos espolee, que un libro nos provoque a hacernos preguntas, que una película nos haga reflexionar, o que una sesión de auto-mentoring haga que tomemos las riendas de nuestro desarrollo, el conformismo no debe impedirnos la evolución.

 

«Vivimos en un momento de la historia en el que el cambio

 es tan acelerado que empezamos a ver el presente

 solo cuando ya está desapareciendo»[v]

 

Cuando encontramos esta zona donde se mezclan disfrute y evolución, placer y enriquecimiento, flujo y superación, logro y recompensa, es aconsejable cultivarla y ella sola crecerá (…)

 

La pasión generará la actitud para el éxito; el talento será el medio.  

 

¿Debería ser la felicidad de los empleados uno de los objetivos de las organizaciones? Empleados “felices” no es lo mismo que trabajadores “apasionados”, pero los empleados apasionados serán felices en el camino de lograr sus retos y sueños si la empresa se lo permite.

 

Si fichamos talento, dejémosle jugar y creemos las condiciones y las reglas básicas para que fluya en armonía y dé respuesta a los cambios radicales que nos esperan.

 

(…) ¿Cuánto tiempo dedicamos a reconocer, escuchar, retar y hacer crecer a quienes están bajo nuestra dirección? (…)

(…) ¿Cuánto tiempo se invierte en la formación para liderar, dar feedback adecuado o actuar con inteligencia emocional en los conflictos?

 

Antes de motivar, deberíamos descubrir y subsanar lo que desmotiva. Seria mas barato, efectivo y realista.

 

Misión, visión, valores: si lo que debe apasionar está en un documento y no en el alma de las personas, estaremos fallando.

 

(…) si lo que debe darle sentido a trabajar en una organización tiene más de una línea para describirlo, no apasionará. Si lo que nos haría superarnos está en un documento y no en nuestra alma, de nada servirá.

 

(…) de la rutina, al reto. ¿Podemos definir variables que añadan complejidad, motivación y afán de superación en una tarea metódica y rutinaria? (…)

 

Para resolver problemas: detén tu organización para diagnosticar y resolverlos con inteligencia y liderazgo colectivo (jidoka) y crea y fomentar la cultura de la sinceridad (Netflix[vi]).

 

Necesitamos los pequeños golpes, las pequeñas crisis, pues nos mantienen despiertos, hábiles y listos para evolucionar. Constituyen el entrenamiento que mantiene en forma nuestra capacidad de reaccionar (…)

 

(…) el gran problema de liderar no es saber qué es liderar (…)

(…) ¿Quién es líder y quién no lo es en la organización? ¿Cómo formamos a un líder si ya las propias definiciones son contradictorias? ¿Podemos trabajar en un concepto cuando todo el mundo piensa en una idea diferente? (…) “La enorme obsolescencia de los programas de liderazgo se basan en un mundo que era, no en un mundo que es o será”[vii].

 

Gestionar es hacer que una organización funcione. Liderar es hacer que una organización evolucione.

 

¿Podemos liderar a otras personas cuando no estamos siendo líderes de nosotros mismos? (…)  

 

Ser líder de nosotros mismos requiere tener un propósito, que será la estrella polar que garantice que no nos apartamos del camino (…)

 

¿Cuántos líderes durmientes tiene tu organización?

¿Por qué?

 

«El secreto del éxito no es prever el futuro,

 sino crear una organización que prospere en un futuro

 que no puede ser previsto»[viii]

 

No salgas de tu (zona de confort)

Ideas transgresoras para el nuevo liderazgo

Juan Ferrer

LID editorial


Link de interés

• Gestión del cambio

• Cambiemos las organizaciones: Cómo activar la inteligencia, la responsabilidad y el liderazgo colectivo en las organizaciones

• El cisne negro: El impacto de lo altamente improbable

• Dirección por misiones: Conectando a las personas con la estrategia a través del propósito

• Aquí no hay reglas: Netflix y la cultura de la reinvención

• Antifrágil: Las cosas que se benefician del desorden

 

« El cambio es una puerta

 que se abre desde dentro»[ix]

 

ABRAZOTES


[ii] Javier Fernández Aguado

[iii] Juan Ferrer

[iv]

[v] Ronald Laing

[vi] “En Netflix, no hablar cuando se discrepa con un compañero o se tiene una crítica que podría resultar útil se interpreta como deslealtad.

[vii] Roselinde Torres

[viii] Michael Hammel

[ix] Terry Neill

viernes, 28 de abril de 2023

Endurance: La prisión blanca

Estimad@s amig@s

Sinopsis

En diciembre de 1914, sir Ernest Shackleton y una tripulación de veintisiete hombres embarcaron en el Endurance rumbo al Polo Sur, con el objetivo de cruzar por tierra la Antártida, el último continente inexplorado. Un mes más tarde, el barco encallaba en el hielo del mar de Weddel sin poder tocar tierra, en las proximidades del Círculo Polar Antártico. Shackleton y sus compañeros sobrevivieron a la deriva en una de las regiones más inhóspitas del mundo antes de poder abandonar la nave y emprender un viaje de más de 2.000 kilómetros para alcanzar el puesto de mando más cercano a la civilización.

La odisea de Shackleton y sus compañeros es una de las más increíbles del siglo XX. Alfred Lansing tuvo acceso a los diarios de los miembros de la expedición y conoció a varios de los supervivientes. La voluntad y la energía demostradas por aquel grupo de hombres en su titánica lucha contra las fuerzas desatadas de la naturaleza superaron los límites conocidos de la resistencia humana. Endurance es una obra maestra de la literatura marítima y el relato definitivo de la fatídica expedición.

 

«Fortitudine vincimus»[i]

 

Prólogo[ii]

(…) Shackleton se consideraba un fracasado, aunque había logrado regresar a su país con todos sus hombres vivos (…) su historia quedo totalmente eclipsada por otro fracaso mucho más dramático: la muerte en 1912 de su compatriota el capitán Robert Scott y de los cuatro camaradas que iban con él. Ocurrió en la carrera por la conquista del Polo Sur, que ganaría finalmente el noruego Roald Amundsen.

El afán de Scott por llegar a la meta el primero aun a costa de la vida, su decepción por saberse perdedor, el sufrimiento de los últimos días, que dejo plasmado en una emotiva carta a su esposa… Todo ello convirtió al militar en un mártir, en una leyenda que ocupaba plenamente el imaginario popular como héroe Antártico.

 

(…) nunca culmino con éxito alguna de sus expediciones en las tierras polares (…) todas las que dirigió acabaron en un rotundo fracaso (…) uno de los exploradores polares más conocidos del mundo sea el que nunca triunfó. Es una paradoja que nos ofrece pistas de la excepcionalidad de una persona que consiguió su última y más perdurable victoria varias décadas después de muerto.

 

(…) aventurero, su tremenda capacidad como líder incuestionable, su actitud siempre positiva ante la adversidad, su afán en la lucha contra dificultades que a la inmensa mayoría parecían imposibles de superar, su valía para lograr mantener a su equipo cohesionado cuando todo a su alrededor se estaba desintegrando y cuando las posibilidades de supervivencia se hacían cada vez más remotas.

La lucha de Shackleton (…) es el triunfo del espíritu humano ante la adversidad más absoluta, ante la desesperanza, ante el miedo, y se convierte también en un ejemplo imperecedero de cómo las cualidades personales de un auténtico “jefe”, como le llamaban sus hombres, puede hacer superar lo insuperable (…)

 

(…) supo que la forma de ganárselos para su causa era con una mezcla de increíble fortaleza y valor como los que él tenía (…) poner en marcha la imaginación para que el equipo funcionara, incluso con estrategias que pudiesen resultar estrambóticas (…) utilizar la psicología para gestionar el equipo sin fisuras; y que logro transmitir una genuina preocupación por el bienestar de sus hombres (…)

 

(…) su habilidad para gestionar al equipo se percibe en numerosos detalles (…) fuertes divisiones en facciones dentro del grupo, el cuestionamiento del líder (…) la generación de bandos que resultan irreconciliables y hasta el motín abierto (…)

 

(…) no toleraba ningún privilegio con la comida o con la ropa, y hasta realizaba en igualdad de condiciones las tareas manuales más duras y menos agradables (…) el explorador llegaba al punto de enfadarse cuando descubría que el cocinero le había puesto más cantidad o que su comida era de mejora calidad que la del resto del equipo.

(…) utilizó su optimismo y su seguridad para ganarse la plena confianza de todos y hacer cundir la idea de que, si el grupo seguía cohesionado, saldrían adelante durante el duro invierno antártico.

 

«Busco voluntarios para un viaje peligroso.

Se ofrece: sueldo exiguo, frio intenso

 y se garantizan largas horas en absoluta oscuridad.

 Un regreso incierto.

Honores y reconocimiento en caso de finalizar el viaje con éxito»[iii]

 

—   ¿Fue Shackleton un líder?

-     - ¿Por qué?

-     ¿Qué atributos podemos identificar en la persona del explorador?

—   ¿Qué aprendizajes podemos sacar de los 26 tripulantes del Endurance?

-     - ¿Por qué?

 

Endurance la prisión blanca nos ofrece otra visión sobre la gran gesta llevada a cabo por Shackleton y su equipo. A día de hoy sigue siendo difícil entender como en un entorno o tan extremo como el que tuvieron que pasar, todos consiguieran volver a casa. ¿Cómo consiguieron mantener la unidad de acción a pesar de la incertidumbre, el hambre, la oscuridad, el hielo, la congelación, etc.?

 

Nos puede servir no sólo para entender que a pesar de tener todo en contra, hay un ultimo movimiento, nunca debemos de dar la partida por perdida. La fortaleza mental del equipo humano del Endurance pudo ser una de las grandes palancas que les sirvió para sobrevivir, pero no olvidemos que sin el liderazgo de Shackleton pudiera ser que no hubiesen vuelto a casa sanos y salvos.

 

«Fortitudine vincimus»[iv]

 

La orden de abandonar el barco se dio a las cinco de la tarde. Para la mayoría de los hombres, sin embargo, no fue necesario recibir ninguna porque para entonces todos sabían que el barco estaba acabado y que había llegado el momento de abandonar cualquier intento de salvarlo. Nadie demostró miedo o aprensión. Durante tres días habían estado luchando sin tregua y habían perdido. Aceptaron la derrota casi con apatía. Estaban demasiado cansados para preocuparse.

 

Pocos hombres han soportado tanta responsabilidad como Shackleton en ese trance. Si bien sabía que su situación era desesperada, en ese momento no podría haber imaginado los esfuerzos físicos y emocionales a los que se verían sometidos, los rigores que tendrían que afrontar, los sufrimientos que padecerían.

 

Aunque no se puede negar que Shackleton era un inadaptado e incluso un inepto para la mayor parte de la situaciones de la vida cotidiana, poseía un talento, un genio casi de verdadero jefe, que compartía solo con un puñado de hombres en la historia. El explorador era (…) “El líder más grande que nunca puso Dios en la tierra, sin excepción”. A pesar de todas sus debilidades e insuficiencias (…)

 

(…) hablando con suma convicción, señalo que ningún objeto tenía el más mínimo valor cuando se trataba de la supervivencia y los exhortó a que no cayeran en la sensiblería a la hora de llevar peso innecesario, con independencia de su valor.

 

(…) la adaptabilidad del ser humano es tal que de vez en cuando tenían que recordarse que se encontraban en una situación desesperada (…)

 

(…) la última decisión debería tomarla cuando todavía estuvieran a tiempo de actuar (…)

 

(…) temía a la desmoralización más que a cualquiera de sus peores enemigos: el frio, el hielo y el mar (…)

 

(…) habían mantenido la actitud que Shackleton se esforzaba incesantemente en inculcarles: una fe absoluta en sí mismos (…) que podían si era necesario, sacar fuerzas y determinación frente a cualquier obstáculo y vencerlo.

 

El objetivo principal seguía siendo salir de allí, aunque ahora se tratara de una frase vacía (…) no tenían una meta, ni siquiera un objetivo mínimo hacia el que dirigirse. Se enfrentaban hacía una incertidumbre absoluta (…)

 

La indomable confianza en sí mismo del jefe de la expedición daba como resultado un optimismo (…) encendía el espíritu de los hombres (…) era lo que hacía de Shackleton un gran líder.

(…) esa misma autosuficiencia le cegaba a veces ante la realidad. Esperaba que todos los que le rodeaban reflejaran también su optimismo y se mostraba casi petulante cuando no lo hacían (…) tal actitud se debía a que dudaban de él y de su capacidad de llevar la expedición a buen término.

 

Los primeros minutos fueron cruciales, de locura. Los hombres se esforzaron por remar al unísono, pero estaban torpes, les faltaba práctica y la ansiedad obstaculizaba sus movimientos. El hielo que les rodeaba atascaba los remos y las colisiones eran inevitables (…)  

 

(…) Shackleton buscó en el rostro de sus hombres la respuesta a la pregunta que más le preocupaba: ¿Cuánto más podían aguantar? No existía un único veredicto. Algunos parecían a punto de derrumbarse, mientras que otros mostraban la inequívoca determinación de seguir adelante. Pero al menos todos habían sobrevivido a la noche.

 

(…) la sensación general, al menos en apariencia, era de confianza. ¿Cómo podía ser de otro modo? Cualquier otra actitud habría sido el equivalente a admitir que estaban condenados irremisiblemente. No importa qué posibilidades tenga, un hombre no pone su última esperanza en algo y luego espera que ese algo fracase.

 

La moral fluctuaba según el estado del tiempo y según la banquisa se acercaba o se alejaba (…)

 

La vida se contabilizaba por periodos de horas o quizá solo de minutos: una sucesión inacabable de pruebas dirigidas a librarse del infierno particular del momento (…)

 

«Nunca para mí la bandera estará arriada,

nunca será el último intento»[v]

 

Endurance

La prisión blanca

Alfred Lansing

Península

 

Link de interés

• Lecciones de liderazgo: Las 10 estrategias de Shackleton en su gran expedición antártica

•  Atrapados en el hielo: La legendaria expedición a la Antártida de Shackleton

• La sociedad de la nieve: El relato definitivo de una vivencia extrema donde el liderazgo y la capacidad de superación fueron decisivos

• La brújula de Shackleton: Enseñanzas de un explorador polar sobre el éxito personal

• El liderazgo al estilo de los Jesuitas: Las mejores prácticas de una compañía de 450 años que cambió el mundo

 

«Para la dirección científica, dadme a Scott;

para un viaje rápido y eficaz a Amundsen;

pero cuando estéis en una situación desesperada,

cuando parezca que no existe una salida,

 arrodillaos y rezad para que venga Shackleton»

 

ABRAZOTES


[i] Resistir es vencer

[iii] Más de cinco mil personas se presentaron a la convocatoria

[iv] Resistir es vencer

[v] Shackleton