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lunes, 14 de septiembre de 2026

El gobierno de las empresas sociales: Algunos principios

Fuente: El Referente 

Estimad@s amig@s

Introducción

Una empresa social es una organización que se plantea promover unos objetivos o resolver unos retos de naturaleza social. Dichos objetivos deben lograre, con un modelo que permita generar ingresos a través de una propuesta de valor concreta y sostenible.

Ø  ¿Qué objetivos tiene nuestra empresa?

Ø  ¿Qué nivel de cumplimiento conseguimos?

Ø  ¿Cómo generamos ingresos?

o   Una empresa social la podemos definir como non profit pero no como non benefit, ¿Hasta dónde podemos alargar nuestro impacto social sin beneficios?[i]

 

El desarrollo de una organización con la voluntad de perdurar en el tiempo por parte de sus promotores (…) plantea algunas reflexiones relativas a su gobierno (…)

• (…) existencia de un compromiso por parte de los fundadores, promotores y accionistas o patronos con el desarrollo a largo plazo de la entidad (…) formulación de un propósito o misión[ii] (…)

• (…) la voluntad de los promotores y /o accionistas de dotar a la entidad de unos órganos de gobierno adecuados para el cumplimiento de sus objetivos y el logro progresivo de su propósito.

• (...) definición de un modelo de empresa y de una estrategia que satisfagan de manera efectiva las necesidades sociales que aquella pretende abordar con sentido de profesionalidad para lograr la sostenibilidad económica imprescindible, para que el proyecto sea viable a largo plazo.

• (…) desarrollo de un equipo de personas (…) que lleven a término el proyecto y satisfagan unas necesidades reales a las personas beneficiadas por los servicios que presta la organización (…)

 

«El sentido del trabajo

es un trabajo con sentido»[iii]

Ø  ¿Qué sentido tiene nuestro trabajo?

o   ¿Cómo impacta en la comunidad?

§  ¿Qué más podemos hacer?

 

Jordi Canals nos propone a través de la nota técnica El Gobierno de las Empresas Sociales chequear lo que tenemos [diagnostico] y a partir de ahí, construir buscando el largo plazo y la sostenibilidad a través del mandato otorgado.


Podemos y debemos aprender de todo tipo de empresas, en este caso el documento está basado en las Empresas Sociales, pero el contenido es extrapolable a una Empresa Familiar, a una cotizada o a una startups es solo cuestión en buscar el marco que necesitamos y saberlo adaptar.

 

«Una empresa social debe estar,

al menos,

tan bien dirigida como cualquier negocio

que quiera maximizar beneficios»[iv]

Ø  ¿Está nuestra empresa social bien gobernada?

o   ¿Qué fortalezas identificas?

 

Misión y principios del buen gobierno

La misión del gobierno de la empresa social es procurar que ésta alcance su propósito, cumpla los objetivos que se ha planteado y promueva su desarrollo a largo plazo.

El buen gobierno de una institución debe estar orientado a su desarrollo sostenible a largo plazo y al cumplimiento gradual de su propósito.

Ø  ¿Cuál es el propósito de nuestra empresa?

o   ¿En qué nivel de cumplimento estamos?

§  ¿Dónde deberíamos estar?

Ø  ¿Cómo es la hoja de ruta que tenemos diseñada desde el Consejo /patronato[v]?

 

Actores[vi] principales y órganos de gobierno

Una empresa social debe definir un equilibrio razonable entre la influencia y capacidad de decisión de los promotores (…) y el Consejo [vii](…) y el equipo directivo. Este equilibrio se expresa a través de las competencias de decisión de los distintos órganos de gobierno (…) peso que tenga el Consejo[viii] (…)

 

Tareas criticas del Consejo de Administración

Propósito

(…) de una entidad social explica la razón por la cual el proyecto se pone en marcha y define algunos aspectos diferenciales de la contribución que pretende ofrecer a las personas y a la sociedad (…)

Es preciso que el propósito se refiera a una necesidad social concreta y bien definida de un grupo de personas en un entorno determinado (…)

(…) dimensión fundacional (…) fuente de inspiración para quienes trabajan en su consecución, imprime carácter a la entidad (…) la define hacia el exterior (…) influye en el modo de estructurar el gobierno (…)

 

Nombramiento y desarrollo del director general y equipo directivo

(…) La relevancia y las ampliaciones del trabajo del director general y su comité de dirección hacen que una labor fundamental del Consejo sea asegurar la formación, el desarrollo y los planes de sucesión de los integrantes (…)

-     Misión del comité de dirección

(…) propone los objetivos, la estrategia y las políticas relevantes del Consejo (…) desarrolla e implanta esas políticas en la organización (…)

 

-     Estructura

-     Reuniones y agenda

Estrategia de la empresa social

(…) define y explica qué actividades desarrollará esta y cómo las organizará [el modelo de negocio] para lograr su propósito y alcanzar los objetivos que se vaya proponiendo. El Consejo (…) debe debatir la estrategia, el plan estratégico y las distintas decisiones estratégicas con el director general, para —eventualmente— aprobarlos y hacerlos suyos.

 

Buen gobierno y funcionamiento del Consejo  

Ø  ¿Qué buenas prácticas tenemos implantadas?

Ø  ¿Cómo funciona el Consejo?

o   ¿Cuánto duran los mandatos de los Consejeros?

o   ¿Cada cuánto son evaluados?

o   ¿Cuántos miembros componen el órgano?

Ø  ¿Cómo trabajan el Presidente y el Secretario?

Ø  ¿Cómo se coordinan el Presidente y el CEO?

 

-     Reuniones y agenda del Consejo

(…) entre seis y ocho reuniones anuales. Una de ellas debería estar enfocada en temas de desarrollo de personal y equipo directivo y otra en temas estratégicos.

 

La agenda puede incluir (…) decisiones que exigen una aprobación formal del Consejo (…) revisión de las decisiones recientes adoptadas y marcha de la entidad desde la última reunión (…) reflexión y debate ordenado acerca de asuntos relevantes para la entidad y proyectos de futuro.

 

-     Dinámica del Consejo

(…) funcionamiento profesional, clara, respetuosa y orientada a la acción para ayudar al equipo directivo y a toda la organización (…)

 

-     Relaciones con los promotores y otras partes interesadas

El Consejo (…) debe tener presente el propósito fundacional de la institución (…) el legado pretendido por sus promotores (…) procurar formularlo de manera clara para que sea conocido y asimilado por quienes colaboran con la empresa social (…) el Consejo tiene que mantener una relación de escucha, colaboración y rendimiento de cuentas (…)

 

-     Consejo y equipo directivo

(…) el presidente procure un clima de trabajo en el Consejo basado en la colaboración, la profesionalidad y el compromiso (…) buscar el mayor consenso posible en las decisiones (…)

Las relaciones entre el Consejo y el director general y su equipo directivo deben estar fundamentadas en la profesionalidad, la confianza, el respeto y la transparencia. El buen gobierno (…) exige la profunda colaboración entre el Consejo y el equipo directivo, actitud que expresa y comunica claramente el nivel de colaboración en el conjunto de la organización.

 

Supervisión económica

El Consejo posee la obligación de supervisar la evolución económico-financiera de la empresa, así como sus resultados; debe establecer una políticas y unos criterios de gestión de riesgos que han de aplicarse por parte del equipo directivo.

Ø  ¿Qué riesgos tenemos identificados?

Ø  ¿Cuáles son de especial seguimiento?

o   ¿Por qué?

 

(…)  ha de procurar tener unas cuentas (…) saneadas, con resultados (…) positivos y un modelo financiero sostenible en el tiempo que permita mantener su proyecto (…)

Toda la información (…) ha de ser transparente con el Consejo o el patronato y rendir cuentas de manera regular acerca de la gestión económica y otros aspectos de la dirección de la empresa social (…) la transparencia y la rendición de cuentas son dos atributos indispensables del buen gobierno (…)

Ø  ¿Cómo es la información que llega al Consejo?

o   ¿Lo hace en tiempo y forma?

o   ¿En la cantidad y calidad que necesita el Consejo para tomar las decisiones pertinentes?

o   ¿Qué margen de mejora identificas?

§  ¿Lo has expuesto al Presidente y secretario respectivamente?

 

Impacto global de la empresa social

El Consejo (…) tiene que definir las variables principales que reflejen el propósito (…) así como aquellos indicadores que expresen de manera razonable los objetivos económicos y sociales que pretende alcanzar (…) asegurarse de que los objetivos no económicos son adecuados en cuanto a su naturaleza, coherentes con el propósito, suficientes en cuanto al ámbito que cubren y concretos y adecuados para la función que tienen.

 

«Un grupo humano no es una organización

 mientras su actuación conjunta no sea gobernada»[ix]

Ø  ¿Trabajamos en una organización o con un grupo humano?

o   ¿Entendemos la diferencia del en y el con?

Ø  ¿A futuro dónde queremos trabajar?

o   ¿Por qué?

 

Reflexiones finales

La mejora de la calidad del gobierno (…) es un proceso gradual que requiere establecer unos objetivos y unas etapas intermedias. Estas acciones le permitirán dotarse de unos mecanismos de toma de decisiones que le garanticen su continuidad a largo plazo.

Ø  ¿Cuál es el plan de mejora continua de nuestro Consejo?

o   ¿Cuáles son los objetivos?

§  ¿En cuantos hitos clave lo hemos dividido?

 

Las empresas sociales son instituciones esencialmente frágiles. Su viabilidad a largo plazo y su impacto positivo (…) exigen que su forma jurídica se modifique y ajuste a la más adecuada en cada momento para el logro del propósito (…) su desarrollo largoplacista requiere una gestión solvente y un buen gobierno.

 

«Nuestro proyecto en el inicio era un lugar donde los locos

y los tontos del pueblo iban a pasar el rato.

Hoy nos hemos convertido

 en un proyecto emblemático para la comarca

y nos batimos el cobre con las principales multinacionales del sector»[x]

Ø  ¿Qué pueden aportar los tontos y los locos bien dirigidos a la sociedad?

o   ¿Por qué nos empeñamos en discriminar a distintos colectivos por tener unas habilidades diferentes a las nuestras?

Ø  ¿A qué tenemos miedo?[xi]

 

El gobierno de las empresas sociales

Algunos principios

Jordi Canals

IESE Business School

 

Link de interés

Transformarse para perdurar: Consejos de Administración y gobierno de la empresa en épocas de cambios disruptivos 

   IESE Insight 21 Seis prioridades para la agenda del Consejo

En busca del equilibrio

La gestión del crecimiento en la empresa

CEO, carrera y sucesión: Escalando hacia la cima 

   SMN-705 El CEO: Tareas, retos y responsabilidades

Gobierno institucional: La dirección colegiada

La Fageda: Historia de una locura empresarial, social y rentable

Las empresas sociales: Una nueva dimensión del capitalismo para atender las necesidades más acuciantes de la humanidad

 

«Soñar ha sido la condición indispensable

para hacer lo que hemos hecho»[xii]

 

ABRAZOTES

[i] Pp., 1 (…) Sin sostenibilidad económica será difícil lograr un impacto social relevante y continuado en el tiempo.

[ii] Misión y propósito son dos conceptos similares (…)

[iii] La Fageda

[v] En caso de una fundación

[vi] Pp., 3-5

-          Promotores (…) aquellas personas físicas o jurídicas que desean desarrollar un proyecto a largo plazo con un propósito.

-          Accionistas (…) personas titulares de las acciones de una sociedad, cuando esta sea la forma jurídica adoptada por la entidad.

-          Consejo de Administración o patronato (…) tiene la misión de gobernar la empresa social (…) establece objetivos y toma decisiones que afectan a su orientación a largo plazo (…) no gestiona (…)

-          Comité de dirección y director general (…)

[vii] Pp., 3 (…) patronato, o el responsable legal último de la entidad (…)

[viii] Pp., 3 (…) corresponde supervisar la calidad de gobierno de la empresa social.

[xi] Alejandro Magno temía más a un ejército de ovejas liderado por un león, que un ejército de leones liderado por una oveja.

Ø  ¿Quiénes son tus temidas ovejas?

o   ¿Por qué les temes?

Ø  ¿Y el león?

o   ¿Qué lecciones puedes aprender de su manera de liderar?

[xii] Ídem  

viernes, 29 de mayo de 2026

Más allá de los modelos de negocio: Reflexiones sobre estrategia, valor y poder en la empresa

Estimad@s amigos

Sinopsis

Un ensayo estratégico que desafía todo lo que creías saber sobre el éxito empresarial.

En un mundo donde la complejidad redefine las reglas del juego, las estrategias tradicionales siguen prometiendo certezas que rara vez cumplen. José Antonio de Miguel nos sumerge en una reflexión incisiva sobre lo que ocurre más allá de los modelos de negocio: ese territorio invisible donde las decisiones reales se ven condicionadas por supuestos no cuestionados, dinámicas de poder y una peligrosa inercia intelectual.

Lejos de ofrecer fórmulas cómodas, este libro explora por qué tantas estrategias bien diseñadas terminan fracasando. A través de un análisis lúcido, el autor revela cómo el valor se erosiona hasta volverse indistinguible, cómo la innovación se convierte en una puesta en escena y cómo el aprendizaje pierde fuerza frente a estructuras que resisten el cambio.

El desgaste silencioso del valor

La ilusión de la innovación constante

El peso del poder en la toma de decisiones

Los marcos mentales que nunca se revisan

Más allá de los modelos de negocio no es un manual, sino un espejo incómodo para líderes, directivos y profesionales que saben que adaptarse no siempre es evolucionar.

Ideal para lectores de ensayo empresarial crítico, estrategia avanzada y pensamiento sistémico, este libro es una invitación urgente a dejar de jugar con reglas que ya no existen.

 

«No podemos controlar la complejidad del entorno,

pero sí podemos decidir desde qué problema la enfrentamos»[i]

 

Prólogo[ii]

Hay libros que responden a preguntas.

Y hay libros que cambian la forma en que nos atrevemos a formularlas.

 

(…) la incertidumbre no es una anomalía del sistema; es su condición estructural.

 

(…) ventaja competitiva (…) algo mucho más exigente: pensar con profundidad. Pensar cuando el valor se desplaza hacia la indiferenciación. Pensar cuando el pricing power revela la verdadera arquitectura de poder de una organización. Pensar cuando la inteligencia artificial no reemplaza al estratega, sino que expone las limitaciones y los supuestos ocultos del enfoque.

(…) tiempo: el valor no es una propiedad fija, sino una condición transitoria. Toda ventaja tiende a erosionarse. Toda posición privilegiada está sometida a un juego dinámico que rara vez se comporta de forma lineal (…) decidir estratégicamente no consiste en aspirar a un control imposible, sino en interpretar con lucidez las dinámicas que emergen cuando múltiples fuerzas interactúan (…)

 

«(…) deja de responder lo que creas que se espera que respondas

y atrévete a decir lo que realmente es necesario analizar»[iii]

 

¿Hay vida Más allá de los modelos de negocio?

Ø  ¿Cuánto nos queda que trabajar?

o   Reflexión, pensamiento estratégico, erosión del valor [ventaja competitiva], tiempo, ajuste, adaptación, propósito, el papel del estratega y como colofón la inteligencia artificial.


José Antonio de Miguel en este nuevo libro nos propone una gran vuelta de tuerca a muchos principios que han quedado atrás y otros que trae a las trincheras empresariales… lee con perspectiva, tomando distancia, despacio, busca puntos que puedas activar, otros que reconducir e incluso eliminar.


Estamos ante una obra de la que se puede extraer mucho contenido de impacto, pero hay que trabajarla, hacerle preguntas, avanzar retroceder en la lectura, buscar los “por qué” y sobre todo pensar fuera de la caja.

 

«Las grandes exclusivas de hoy

envuelven el pescado de mañana»[iv]

 

(…) cuando un directivo observa que una decisión “no ha funcionado”, suele buscar la causa en un elemento aislado: el responsable no ejecuto bien, el mercado no respondió, el equipo no estaba preparado. Rara vez se acepta que el resultado es el producto de un entramado de microdecisiones, muchas de ellas invisibles, que han interferido entre sí (…)

 

Muchas organizaciones (…) confunde visibilidad con control y control con eficacia. Introducen más indicadores, más informes, más procedimientos, más reglas, convencidas de que así reducirán la incertidumbre (…) desplazan la incertidumbre a otro nivel. Los equipos aprenden a optimizar para el indicador, no para el propósito (…) el resultado es una organización aparentemente controlada, pero estratégicamente ciega.

Ø  ¿Para qué está trabajando nuestro equipo?

o   ¿Qué estamos permitiendo que obvien?

§  ¿Qué estamos erosionando a medio plazo?

 

(…) en lugar de preguntar “¿Quién se equivocó?”, la pregunta relevante pasa a ser, “¿Qué interacciones produjeron este resultado y qué podemos aprender de ellas?” (…)

 

Aceptar esta complejidad no implica caer en el relativismo ni en la parálisis (…) desarrollar una sensibilidad distinta. El estratega deja de buscar relaciones causa−efecto simples y empieza a pensar en términos de patrones, probabilidades y campos de interacción (…) observar sin intervenir de inmediato (…) experimentar con cuidado. La microgestión se convierte en un laboratorio (…)

 

Durante décadas, la reflexión estratégica en las organizaciones ha estado condicionada por una escasez estructural: La falta de información, la dificultad para procesarla y la limitada capacidad humana para conectar múltiples variables en contextos de incertidumbre (…) la irrupción de la inteligencia artificial no introduce simplemente una nueva herramienta en el arsenal directivo; altera las condiciones mismas bajo las cuales pensamos, analizamos y decidimos (…)

 

(…) qué tipo de pensamiento estratégico sobrevivirá en un contexto donde las máquinas también “piensan”.  

(…) riesgos (…) confundir capacidad analítica con reflexión estratégica (…) la estrategia no consiste únicamente en analizar; consiste en elegir, elegir implica renunciar, asumir riesgos, tomar posición frente a un futuro que no puede ser completamente anticipado (…)

(…) ¿Qué papel queda para el directivo, para el estratega, para el líder?

 

(…) la máquina no cuestiona el marco; lo ejecuta (…) cuando el marco es erróneo, la eficiencia se convierte en acelerador del error.

(…) elevar el nivel de la conversación (…) abandonar la comodidad de los indicadores operativos (…) preguntarse por cuestiones más incomodas: ¿Qué estamos optimizando realmente?, ¿Para quién estamos creando valor?, ¿Qué futuros estamos descartando cuando entrenamos el modelo?, ¿Qué dimensiones del valor quedan fuera porque no son fácilmente cuantificables? (…)

 

(…) la estrategia se ha construido sobre horizontes temporales relativamente estables: planes a tres, cinco o diez años, revisados periódicamente. La inteligencia artificial introduce una dinámica distinta. Al permitir ajustes continuos, simulaciones a tiempo real y aprendizaje constante, empuja a las organizaciones hacia un presente perpetuo, donde todo puede optimizarse de manera incremental de forma casi instantánea (…)

 

(…) reflexión estratégica (…) no importa tanto que modelo utilizas, sino qué preguntas le haces y qué decisiones estás dispuesto a tomar a partir de sus respuestas.

(…) el poder (…) quien controla los modelos, los datos y los criterios de optimización controla, en mayor medida, la dirección estratégica de la organización (…)

(…) “el modelo dice que esta es la mejor opción” (…) nadie pregunta qué variables se han priorizado, qué escenarios se han descartado, qué intereses se han incorporado explícitamente (…) quienes diseñan, entrenan y validan ese modelo siguen siendo personas con incentivos, sesgos, y agendas propias (…)

 

(…) la reflexión estratégica no desaparece; se desplaza hacia un nivel más abstracto y más exigente.

(…) el valor del estratega no reside en su capacidad para formular buenas preguntas, para construir encuadres fértiles y para sostener conversaciones difíciles. El estratega deja de ser un analista brillante para convertirse en un arquitecto de sentido (…) conectar datos con propósito, escenarios con valores, decisiones con consecuencias a largo plazo. Allí donde la inteligencia artificial ofrece respuestas, el estratega debe insistir en las preguntas (…)

(…) cuando una decisión se toma apoyándose en el modelo, ¿Quién asume la responsabilidad si sale mal? ¿El directivo que aprobó la decisión, el equipo que diseño el modelo o la máquina que “recomendó” la acción? (…) la estrategia (…) exige asumir la responsabilidad de decidir sin garantías. Ningún algoritmo puede absorber esa carga ética.

 

(…) la necesidad de un pensamiento estratégico que no se limite a extrapolar, sino que sea capaz de imaginar lo improbable, lo que no encaja en los datos disponibles (…) imaginación estratégica (…) disciplinada que se atreva a cuestionar los límites del modelo.

 

La inteligencia artificial no viene a sustituir el pensamiento estratégico; viene a desnudarlo. Obliga a distinguir entre análisis y juicio, entre optimización y elección, entre eficiencia y sentido (…)

Pensar estratégicamente en la era de la inteligencia artificial exigirá (…) más humanidad (…) más capacidad de escuchar, de dudar, de reconocer límites. Más coraje para renunciar a la comodidad de las respuestas automáticas y sostener la incomodidad de las preguntas abiertas (…) no consiste en predecir el futuro con mayor precisión, sino en decidir qué futuro estamos dispuestos a construir (…)

 

(…) “cuándo no puedes transferir la innovación al precio, tienes un problema”[v] debería funcionar como una alarma temprana. No para dejar de innovar, sino para preguntarse con brutal honestidad qué tipo de innovación se está haciendo, para quién y con qué expectativa real de captura de valor[vi] (…) revisión profunda del modelo (…) del posicionamiento y de la estructura de poder de la cadena de valor.

 

(…) la pregunta no es solo qué producto tenemos, sino en qué escenario lo colocamos, cómo encuadramos su propuesta de valor y cuánto tiempo puede sostener su ventaja antes de ser alcanzado por la indiferenciación.

 

(…) se exige diferenciación constante, pero se paga como si se tratara de una simple commodities (…) “quiero lo último, pero cada vez más barato”.

Ø  ¿Cómo entregar lo que quiere el cliente a un precio que nos permita seguir creciendo?

 

(…) el cliente percibe las novedades como un derecho y no como un privilegio (…)

Ø  ¿Qué podemos hacer para que el cliente perciba de manera exclusiva lo que entregamos y quiera pagar por ellas?

 

(…) ¿Cómo de viejo es nuestro porfolio actual? (…) ¿Cuánto hace que una referencia dejó de aportar una ventaja clara y pasó a sostenerse solo por costumbres? ¿Cuánto hace que no se revisa de manera profunda su propuesta de valor, su posicionamiento, su pricing, su encaje en los escenarios de futuro que está dibujando el contexto? (…)

Ø  ¿Cuán vulnerable es nuestra compañía con el porfolio que tenemos?

o   ¿Por dónde empezar a innovar?

 

(…) toda estrategia auténtica activa defensas internas, resistencias calculadas y dinámicas de protección que (…) desembocan en la captura silenciosa de la organización por parte de grupos que han hecho del poder su principal territorio de juego (…)

Ø  ¿Quién tiene secuestrada la compañía?

o   ¿Por qué?

§  ¿Cómo es la arquitectura del poder “real”?

 

(…) diseñar una estrategia sin analizar el poder es como intentar cartografiar un territorio ignorando la geografía subterránea que explica por qué unas zonas se hunden, otras se elevan y otras permanecen estables a pesar del paso del tiempo (…)

 

(…) las estructuras de poder, cuando perciben una amenaza, luchan con todas sus fuerzas para que la transformación fracase (…)

 

(…) el secuestro (…) se practica en la sombra porque solo puede prosperar cuando la mayoría no lo percibe o no se atreve a nombrarlo.

Ø  ¿Está la innovación en la compañía encadenada a unos pocos elegidos?

o   ¡Si no nos favorece, no se innova!

 

(…) no me digas que tu empresa es innovadora; demuéstramelo con datos y con hechos. La innovación (…) es una práctica que debe dejar rastro. Si no hay impacto medible en el negocio, no hay innovación en sentido estratégico (…) no hay creación de valor.

Ø  ¿Cómo estamos midiendo la innovación?

o   ¿Cómo estamos recompensando a las personas implicadas?

 

(…) ¿Qué ha cambiado realmente en tu negocio como consecuencia de tus iniciativas de innovación? ¿Qué línea de ingresos no existía antes? ¿Qué margen se ha ampliado? ¿Qué problema estructural se ha resuelto? ¿Qué ventaja competitiva se ha construido?


(…) está “haciendo cosas”. Se confunde actividad con progreso (…)

Ø  ¿Cómo lo diferenciamos?

 

(…) mientras haya iniciativas en marcha, parece que no hay urgencia por cuestionar el modelo de negocio, el posicionamiento o el poder de fijación de precios.

 

(…) ¿Cuánto dinero dedica realmente la empresa a explorar nuevos modelos de negocio, nuevas propuestas de valor, nuevas fuentes de ingresos? ¿Está ese presupuesto protegido o es el primero en caer cuando hay que ajustar? ¿Quién decide sobre él y con qué criterios? (…)

 

(…) las metodologías se convierten en fetiches que sustituyen a la reflexión estratégica (…)

 

¿Cuál es el verdadero desafío estratégico[vii] de la compañía?

Ø  ¿Es tu visión o la comparte el equipo?

o   ¿Cómo lo estáis trabajando?

§  ¿Qué recursos se han puesto a vuestra disposición?

 

(…) preguntar por qué (…) técnica sofisticada de exploración. ¿Por qué estamos perdiendo clientes?[viii] (…) ¿Por qué no podemos competir en precio? (…) ¿Por qué nuestra estructura de costes es tan pesada? (…) ¿Por qué no hemos revisado el modelo? (…)

Ø  ¿Utilizas en las sesiones con tu equipo la teoría de los cinco Por qué?

o   ¿Qué feedback recibes?

 

¿Qué respuestas estamos aportando a las patologías que están aflorando en la compañía?

(…) deja de responder lo que crees que se espera que respondas y atrévete a decir lo que realmente es necesario analizar (…) no se resuelve con una frase ingeniosa ni con una diapositiva bien diseñada. Requiere introspección, capacidad de autocrítica, disposición a escuchar, voluntad de revisar decisiones tomadas en el pasado (…) coraje para admitir que la forma en que has encuadrado la realidad hasta ahora ya no sirve (…)

(…) no podemos controlar la complejidad del entorno, pero sí podemos decidir desde qué problema la enfrentamos (…)

Ø  ¿Qué problemas estamos abordando?

o   ¿Cuáles aparcando?

 

(…) ¿Sigue teniendo sentido nuestra propuesta de valor en el contexto actual? ¿Seguimos resolviendo un problema relevante para alguien o simplemente seguimos fabricando algo que durante años funcionó?[ix]

Ø  ¿Qué aporta nuestra propuesta de valor?

o   ¿Qué valor captura?

§  ¿Qué valor reparte?

 

(…) qué papel juega cada producto en la mente del cliente, qué lugar ocupa en su decisión, qué promesa le hacemos (…) la cumplimos.

Ø  ¿Qué sitio queremos ocupar en la mente del cliente?

o   ¿Qué estamos haciendo para ocuparlo?

§  ¿Y para consolidarlo?

 

¿Dónde se están poniendo nuestros competidores tradicionales?

Ø  ¿Qué nuevos actores pueden disrumpir el mercado?

o   ¿Con qué producto /servicio /solución pueden “robarnos” los clientes?

(…) los competidores (…) ¿Qué están haciendo que nosotros no estamos dispuestos a hacer? ¿En qué dimensiones del valor nos han superado sin que hayamos querido reconocerlo? ¿En qué segmentos estamos resistiendo solo por qué aun no han decidido atacarnos con seriedad?

Ø  ¿Cómo afrontaremos nuestra próxima mano?

 

(…) confusión (…) facturación y futuro (…) un producto siga vendiendo no implica que siga creando valor estratégico (…) aquello que paga las facturas se protege (…) también secuestra el pensamiento estratégico.

Ø  Siempre lo hemos hecho así y seguimos vivos. Facturar no es ser rentables

o   ¿Estamos vivos o somos una empresa zombi?

§  ¿Cuánta vida nos queda?

 

Cuando no sabemos por qué algo no funcionó, replicarlo se vuelve una ilusión peligrosa. Se toman los atributos visibles (…) lo esencial suele haber sido invisible (…) contexto (…) timing (…) disposición del mercado a aceptar algo nuevo.

 

(…) el éxito prolongado anestesia la percepción del peligro (…)

Ø  ¿Qué nos anestesia?

o   ¿Cómo revertir la situación?

 

(…) una organización que no se siente segura para pensar no puede ser estratégica. Puede ser operativa, puede ser eficiente, puede ser disciplinada, pero no será estratégica.

 

(…) una cultura que permite explorar hipótesis, que legitima la duda, que abre espacios para mirar el problema con otros ojos, se convierte en un entorno fértil para la estrategia.

 

(…) ¿Qué estás haciendo para construir un espacio donde la estrategia pueda nacer y crecer? (…) no nace en el silencio del miedo, ni en la obediencia automática, ni en la repetición de lo conocido. Nace en la conversación honesta, es la escucha autentica, en la posibilidad de disentir, en el permiso para pensar con libertad (…)

 

(…) una organización que no se siente segura para pensar no puede ser estratégica. Puede ser operativa, puede ser eficiente, puede ser disciplinada (…)

Ø  ¿Cómo de segura es nuestra compañía?

 

(…) un desacuerdo no sea interpretado como un ataque, sino como una oportunidad.

 

(…) una cultura que permite explorar hipótesis, que legitima la duda, que abre espacios para mirar el problema con otros ojos, se convierte en un entorno fértil para la estrategia.

 

(…) la incertidumbre no se gestiona con rutinas, sino con pensamiento.

 

(…) ¿Cuál es el gran reto que definirá nuestro futuro? Las organizaciones que no pueden responderla están atrapadas en la falsa planificación. Tienen planes, pero no dirección. Tienen objetivos, pero no propósito estratégico. Tienen herramientas, pero no pensamiento.

 

(…) el dinero, el tiempo, el prestigio o el esfuerzo invertido se convierten en cadenas invisibles que condicionan el pensamiento y limitan la capacidad de actuar con libertad estratégica (…)

 

(…) cada minuto que la organización dedica a sostener una decisión fallida es un minuto que deja de dedicar a construir alternativas (…)

 

(…) los incentivos (…) determinan (…) la conducta, las decisiones (…) la capacidad de adaptación de una empresa (…)

 

(…) la aversión al riesgo no es falta de visión, sino una respuesta racional a incentivos mal diseñados (…)

 

(…) ¿Qué comportamientos está promoviendo nuestra organización? (…)

Ø  ¿Cuáles debería de estar promocionando?

 

(…) ¿Cómo puede una organización convertir la renuncia en una ventaja competitiva[x]?

 

(…) renunciar implica redistribuir poder, y esa redistribución necesita ser gestionada con tacto, inteligencia y transparencia.

 

(…) ¿Cómo sabe una organización qué debe abandonar? (…) detectar qué iniciativas ya no conversan con el futuro. Todo aquello que consume más valor del que crea, todo aquello que genera más fricción que oportunidad, todo aquello que se sostiene por inercia y no por convicción, todo aquello que ya no encuentra su lugar en la estrategia emergente de la empresa (…)

 

(…) el encuadre es la lente desde la que miramos aquello que intentamos comprender (…) límites, preguntas, omisiones y sesgos que determina qué vemos y que dejamos fuera (…) si el marco está torcido, el camino también lo estará.

 

(…) ¿Estamos realmente encuadrando el desafío o estamos construyendo un relato cómodo para evitar mirar de frente al elefante? (…)

 

La estrategia no se diseña, se prueba

(…) la estrategia ya no puede pensarse como un plano cerrado, sino como una hipótesis que se contrasta en la realidad (…)

 

(…) no basta con crear valor hoy; la cuestión (…) cuánto tiempo puede mantenerse antes de que las dinámicas del mercado erosionen[xi] esa ventaja.

(…) cómo está jugando hoy la organización su juego competitivo. ¿Qué capacidades ha cultivado? ¿Qué decisiones han configurado su posición actual? ¿Qué contradicciones atraviesan su funcionamiento? ¿Qué tensiones con el entorno anticipan futuros posibles? (…)

 

(…) ¿Cómo estás midiendo hoy el valor que creas? ¿En qué dimensiones se expresa? ¿A qué ritmo se desvanece tu ventaja? ¿Estás conversando con el futuro o atrapado en la inercia del pasado?

 

Pensar estratégicamente implica aceptar que la organización, la competencia, los mercados y hasta la propia noción de valor están en permanente transformación (…)

 

(…) una organización sin propósito compartido se fragmenta: cada departamento juega su propio juego, persigue sus propios objetivos, y el conjunto pierde fuerza.

 

El estratega no trabaja con certezas , sino con probabilidades (…) se guía (…) por la búsqueda de enfoque y resultados (…) unir visión y acción, pensamiento y movimiento, dirección y coordinación (…)

 

(…) la estrategia es un proceso dinámico que exige una vigilancia constante sobre el presente y una sensibilidad fina para detectar desplazamientos, tensiones y oportunidades emergentes (…)

(…) la estrategia (…) no es solo el arte de elegir; es el arte de leer (…) la situación (…) la dinámica del mercado (…) las capacidades internas (…) la cultura (…) los movimientos de los competidores (…) los limites del sistema y leer las zonas de oportunidad que aún no tienen forma clara.

 

(…) planificar consiste en definir criterios de decisión, rangos de manos, umbrales de riesgos. No se planifica el resultado, se planifica la forma de decidir ante distintos escenarios (…)

 

(…) renunciar no es perder; es preservar recursos para futuras apuestas (…)

 

(…) el líder estratégico no es quien promete certezas, sino quien es capaz de sostener la ambigüedad sin paralizarse (…) diseña procesos de decisión robustos (…) aprende de las jugadas mal resueltas sin caer en la culpa retrospectiva.

 

(…) donde hay armonía prematura, suele haber superficialidad. Donde hay ausencia de fricción, suele haber ceguera. Donde hay acuerdo rápido, suele haber renuncia intelectual.

 

(…) un consenso tóxico surge cuando el acuerdo llega sin preguntas incomodas, sin desafíos al encuadre inicial, sin exposición de riesgos y sin revisar lo que no se quiere mirar (…)

 

La estrategia no se construye evitando el conflicto, sino integrándolo (…) la verdadera tarea estratégica consiste en sostener conversaciones duras sin romper la cohesión, y en llegar a acuerdos sólidos, no a cómodos (…)

 

(…) crear valor exige tomar decisiones incomodas, abandonar la ilusión de que todo es prioritario y aceptar que la estrategia no consiste en hacer muchas cosas bien, sino en hacer muy pocas cosas extraordinariamente bien allí donde importa (…)

 

(…) formular preguntas incomodas (…) ¿Por qué seguimos midiendo el éxito con indicadores que no guardan relación directa con la creación de valor? ¿Qué decisiones del pasado seguimos protegiendo aunque ya no contribuyan al objetivo del sistema? ¿Qué conflictos no resueltos estamos gestionando mediante parches operativos?

 

(…) ¿Qué está limitando hoy nuestra capacidad de convertir esfuerzo en resultados significativos? (…)

 

(…) lo que hoy es diferencial mañana es estándar. Gestionar valor exige anticipar su envejecimiento y construir opciones antes de que se agote.

 

La mayoría de los fracasos (…) no empiezan por una mala ejecución. Empiezan con una mala pregunta (…)

Ø  ¿Qué preguntamos?

o   ¿Qué repreguntamos?

 

(…) la disciplina consiste en reconocer qué tipo de desafío tenemos delante sin dejar que la narrativa deseada sustituya al diagnóstico.

Ø  ¿Somos buenos diagnosticadores?

o   ¿Qué puntos de mejora detectamos en nuestras diagnosis?

 

Las coordenadas del problema

¿En qué consiste el problema? [Descripción técnica del problema].

¿Dónde se manifiesta? [Contextos específicos].

¿Cuándo aparece? [Dinámica temporal y frecuencia].

¿A quién involucra? [Actores y sistema relacional].

¿Cómo funciona? [La mecánica de su persistencia].

 

«Cuando una organización habla de estrategia sin hablar de poder,

está hablando de una abstracción»[xii]

 

Epílogo

El movimiento que queda por hacer

Este libro no ha sido escrito para ofrecer recetas, ni siquiera marcos cerrados. Ha sido escrito para erosionar ciertas comodidades intelectuales que las organizaciones utilizan para protegerse de la incomodidad (…)

 

(…) el fracaso se atribuye a la ejecución, al mercado, a la resistencia cultural. Rara vez se reconoce que el problema estaba en el encuadre inicial, en la incapacidad de alterar el statu quo, en la renuncia implícita a tocar los equilibrios de poder existentes. La organización se mueve, pero no se desplaza. Cambia el discurso, pero no el comportamiento (…)  

 

(…) las organizaciones acumulan líneas de negocio, proyectos y compromisos no porque generen valor, sino porque representan decisiones pasadas que nadie quiere cuestionar. El coste hundido se convierte en argumento estratégico, y el miedo a reconocer errores paraliza cualquier movimiento real.

 

(…) qué estamos dispuestos a dejar de hacer para que algo distinto pueda emerger (…)

 

(…) la organizaciones no fracasan por falta de ideas, sino por falta de coraje para actuar en coherencia con ellas.

(…) la única ventaja sostenible es la capacidad de pensar con honestidad, decidir con criterio y renunciar a tiempo. Todo lo demás es ruido.

Ø  ¿Qué estamos aportando a la compañía?

Ø  ¿Qué aportación necesita?

o   ¿Cómo tapamos el gap?

 

«La estrategia no se diseña,

 se prueba»[xiii]

 

Más allá de los modelos de negocio

Reflexiones sobre estrategia, valor y poder en la empresa

José Antonio de Miguel


Link de interés

Modelos de negocio: Enfrentarse a los desafíos con una creación de valor

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Inteligencia antifrágil: Claves para transformar el error, la incertidumbre y los obstáculos en ventajas estratégicas

La IA en los negocios: Liderando, compitiendo y prosperando en la era de la inteligencia artificial

En busca de la organización ambidiestra

El método Lean Startup: Cómo crear empresas de éxito utilizando la innovación continua

El camino hacia el Lean Startup: Cómo aprovechar la visión emprendedora para transformar la cultura de tu empresa e impulsar el crecimiento a largo plazo

Los Outsiders: Ocho CEOs inconformistas y sus métodos radicalmente racionales para tener éxito

 

«Renunciar no es fracasar (…) es

(…)

 un acto de lucidez estratégica»[xiv]

 

ABRAZOTES


[i] Pp., 87

[ii] Javier Martínez Romero

[iv] Walter Lippmann

[v] Pp., 39 (…) cuando una empresa no puede transferir al precio la innovación de su producto, tiene un problema (…)

Pp., 41 (…) No toda innovación está diseñada para ser transferida al precio (…)

Pp., 42 (…) se innova más que nunca (…) se captura menos valor que antes (…)

[vi] Pp., 47 (…) valor real que somos capaces de capturar (…)

[vii] Si no lo podemos identificar difícilmente lo podremos diseñar

[viii] Pp., 93 (…) ¿Cómo de viejo es nuestro portafolio actual?

(…) ¿Cuánto hace que no revisamos a fondo la propuesta de valor de este producto? ¿Cuánto hace que no escuchamos de verdad a los clientes que lo utilizan? ¿Cuánto hace que no nos preguntamos si sigue resolviendo el mismo problema que resolvía cuándo se creó?

[ix] Pp., 91 (…) la inercia es mala consejera

[x] Pp., 168 (…) la ventaja competitiva no es solo una fotografía del presente, es una historia en el tiempo que debe protegerse, reinventarse o reconfigurarse (…)

Pp., 169 (…) la ventaja competitiva (…) es (…) una práctica (…) que exige reflexión, disciplina y una sensibilidad estratégica afinada.

[xi] Pp., 168 (…) erosión no es accidental: es una tendencia sistémica. Todo moat se derrite si no se alimenta activamente (…)

[xii] José Antonio de Miguel

[xiii] Pp., 155 (…) la estrategia ya no puede pensarse como un plano cerrado, sino como una hipótesis que se contrasta en la realidad  

[xiv] José Antonio de Miguel