jueves, 12 de abril de 2018

Número uno; Secretos para ser el mejor en lo que nos propongamos

Estimad@s amig@s

Sinopsis
¿Por qué hay algunas personas que son increíblemente buenas en lo que hacen? En el deporte, la música, la ciencia o los negocios siempre ha habido figuras excepcionales. «Tiene un auténtico don», decimos asombrados. Pero ¿existe realmente el talento innato?
Anders Ericsson ha descubierto ese don en atletas, músicos, médicos o ajedrecistas entre otros, pero también asegura que en realidad todos nacemos con algún don y que tenemos la capacidad de crear habilidades, mediante el entrenamiento y la práctica, gracias a la increíble adaptabilidad del cerebro y del cuerpo humanos.
También nos asegura que los principios de la práctica deliberada que aplican los «números uno» de las más variadas disciplinas ofrecen también excelentes resultados a todas aquellas personas o empresas que desean mejorar. ¿Queremos mejorar en tenis? ¿Nuestra escritura? ¿Las dotes de vendedor? Necesitamos práctica deliberada, y he aquí una buena forma de concebirla: Imaginemos que queremos subir una montaña. Podemos simplemente tomar un camino que parezca prometedor, aunque probablemente no lleguemos muy lejos, o confiar en un guía que conoce el mejor camino y alcanzar la cima de forma mucho más eficiente y efectiva.
Esta forma mejor es la práctica deliberada y este libro es el guía que nos mostrará el camino hasta la cumbre. Luego, cada uno decide hasta dónde quiere llegar.
El talento innato es un mito y todos podemos ser números uno gracias a nuestro potencial y a la práctica deliberada, un principio revolucionario para mejorar las habilidades y alcanzar la excelencia.

«Para Alcanzar la maestría en una actividad
(…) hacen falta diez mil horas»
Malcom Gladwell

Prólogo
(…) lo que permite alcanzar la maestría —la expertise— es la practica deliberada. No cualquier tipo de práctica, porque miles de horas de práctica, porque miles de horas de experiencia pueden no producir ninguna mejora, sino un entrenamiento, bien dirigido (…)

El talento —la expertise, la excelencia— se demuestra en la acción (…) mejorar continuamente el desempeño (…)

¿Significa lo que dice Ericsson que todo el mundo puede ser un genio? No. Lo que dice es que el talento está al final, no al principio (…)

Ericsson es uno de los protagonistas de lo que se empieza a denominar la «era del aprendizaje». Confía en el poder de la educación y piensa en la transformación que experimentaría el mundo si todos en nuestra profesión o en la vida diaria aprovecháramos la posibilidad de alcanzar la excelencia.

«El talento es más barato que la sal de mesa.
Lo que separa el individuo talentoso del éxito
es un montón de trabajo duro»
Stephen King

Ser número uno es un aspiracional que a muchos nos puede mover a la acción. Consigue movilizar recursos, fuerza de voluntad, y coraje suficiente para conseguir nuestro objetivo marcado.

No creo que a lo largo de mi desempeño profesional haya sido número uno en muchas cosas, tampoco me preocupa. Si me preocupa y me ocupa ser cada día mejor que ayer, superarme, buscar la excelencia, entrenar duro, pero con cabeza, teniendo claro los objetivos que quiero conseguir de ese entrenamiento, buscando a un entrenador —mentor, tutor— que me ayude a conseguirlo, o convirtiéndome en entrenador y entrenado a la vez.

Alcanzar la maestría, humildemente creo que nunca la conseguiré. Seré siempre un alumno, una persona en beta permanente, con ganas de aprender, queriendo siempre mejorar. Ser-considerarme maestro, me puede provocar acomodamiento, y el acomodamiento me puede llevar a la desidia, a bajar la guardia, dejar de entrenar, engañarme creyéndome que ya soy el ansiado número uno.  

«No hay tal cosa como un gran talento
sin gran fuerza de voluntad»
Honoré de Balzac

(…) la importancia de permanecer justo ligeramente fuera de nuestra zona de confort: tenemos que forzar constantemente al cuerpo para que no deje de producir cambios compensatorios, pero si nos forzamos a ir demasiado lejos de nuestra zona de confort, corremos el riesgo de lesionarnos y, de hecho, de retroceder.

«El esfuerzo sin talento es una situación deprimente,
pero el talento sin esfuerzo es una tragedia»
Mike Ditka


Link de interés

«El talento es barato;
la dedicación es cara»
Irving Stone

ABRAZOTES
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