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miércoles, 28 de octubre de 2026

De pescar más a pescar mejor

Estimad@s amig@s

Introducción

¿Nuestro objetivo es pescar atunes o sardinas? A partir de una metáfora pesquera, el artículo presenta una herramienta que permite orientar la estrategia competitiva hacia una captura de clientes rentable. Y es que muchas veces el crecimiento, más que por volumen, pasa por pescar mejor.

Ø  ¿Qué estoy pescando?

o   ¿Por qué?

Ø  ¿Qué quiero pescar?

o   ¿Por qué?

o   ¿Estoy preparado para pescar otras piezas de mayor valor?

Ø  ¿Qué pescado captura mi competencia?

o   ¿Cómo lo hacen?

o   ¿Qué puedo aprender de ellos?

o   ¿Dónde se localizan esos esos caladeros?

Ø  ¿Qué demanda el cliente?

Ø  ¿Cuándo?

Ø  ¿Cómo?

Ø  ¿Cuánto quiere pagar?

 

(…) si nos imaginamos la empresa como un pesquero, hay que tener en cuenta que para pescar bien no basta con lanzar una red (…) conocer nuestras capacidades, elegir radar y sonar, preparar los aparejos, decidir qué cardumen se aspira a capturar de forma rentable e identificar si hay otros pesqueros en la zona (…) ¿Sabemos qué pesquero somos, qué radar y sonar debemos usar, qué aparejos podemos sostener y qué cardumen queremos capturar?

 

«La planificación a largo plazo no es pensar en decisiones futuras,

sino en el futuro de las decisiones presentes»[i]

 

Equilibrio es la palabra clave que hay detrás de la estrategia que nos proponen los autores del artículo que analizamos hoy. Sin una adecuada ponderación entre clientes, medios y rentabilidad, difícilmente podamos sobrevivir una campaña más.


El símil de la pesca de volumen vs la pesca de un producto de mayor valor y las herramientas a utilizar que se van desgranando a lo largo del documento, nos debe llevar a reflexionar sobre nuestra estrategia competitiva y preguntarnos:

Ø  ¿Sobre qué pilares descansa?

Ø  ¿Cuán solidos son?

Ø  Estos pilares, ¿Serán de utilidad mañana?

Ø  Si los debo de cambiar, ¿Cuáles debo utilizar?


Os animo a descargaros De pescar más a pescar mejor de Miguel Ángel Llano y Charo Campos en la web de Harvard Deusto —si no sois suscriptores—, tenéis gratuitamente un artículo al mes.

 

«No hay viento favorable

para quien no sabe a qué puerto se dirige»[ii]

 

El pesquero desde el que competimos

Toda estrategia empieza por una pregunta (…) ¿Qué tipo de pesquero somos realmente?  (…)

 

El error es diseñar la propuesta de valor sin tener en cuenta la embarcación que debe sostenerla (…) Antes de preguntarnos qué cliente queremos capturar, conviene preguntarse qué podemos prometer de forma creíble, sostenible y rentable.

Ø  ¿Por qué no miramos hacia dentro antes que hacia afuera?

o   ¿Qué barco tengo?

o   ¿Cuál necesito?

o   ¿Qué tripulación?

o   ¿Qué artes de pesca?

Ø  ¿Tengo capacidad para poder entregar al cliente lo que quiere de manera sostenida y generando impacto positivo en nuestra cuenta de resultados?

o   Si no la tengo y fuerzo la maquinaria para atender al cliente, ¿Qué puedo provocar?


Radar y sonar: herramientas para localizar el cardumen

(…) el radar localiza las grandes coordenadas del mercado: los ejes de valor que orientan la elección del cliente —servicio, calidad, precio, rapidez (…) la posición propia, la de los competidores y los caladeros donde se concentra la demanda (…) el sonar profundiza en esas coordenadas: identifica que subtítulos valora el cliente, que mínimos exige y qué combinación hace que caiga en una red en lugar de otra.

 

(…) el radar orienta y el sonar afina.

Ø  ¿Cómo nos orientamos?

Ø  ¿Cómo afinamos las propuestas comerciales?

Ø  ¿Cómo hacemos para que radar y sonar trabajen al unísono?

 

Los aparejos de una propuesta viable

(…) los aparejos (…) equivaldrían a las capacidades internas que permiten sostener la propuesta de valor: recursos[iii], procesos[iv], personas[v], cultura, tecnología[vi], costes[vii], cadena de valor[viii] y proveedores.

 

Ø  ¿Tenemos que parar las máquinas y hacernos preguntas?

(…) qué tipo de calidad y servicio se proporciona, con que intensidad, para qué cardumen y frente a qué pesqueros (…) en qué atributos queremos ser superiores y en cuáles basta con cumplir el mínimo requerido.

(…) Competir por precio y rapidez exige una red distinta de la que busca ganar por calidad y servicio (…)

Ø  ¿Cuál es nuestra promesa?

Ø  ¿Cuál debería ser?

Ø  ¿Qué deberíamos dejar de prometer?

Ø  ¿Qué deberíamos empezar a prometer?

 

Es viable tener una red universal. No (…) cada atributo consume recursos y cada subatributo exige capacidades (…) ese sobrecoste ¿Se lo puedo imputar al cliente?, ¿Nos lo va a pagar?, ¿Por qué?, ¿Hasta cuándo?

¿A qué estamos dispuestos a renunciar para tener un determinado tipo de red?

 

La elección del cardumen

(…) qué clientes[ix] queremos capturar y con qué rentabilidad (…) qué valora, qué compara, qué exige, qué está dispuesto a pagar, qué le hace repetir y qué lo lleva a cambiar de proveedor.

 

¿Tenemos una buena estrategia de pesca?[x]

(…) La mala estrategia se hace patente cuando se intenta pescar atunes con aparejos para sardinas, o sardinas con costes de un atunero (…)

Ø  ¿Qué redes estamos lanzando al mar?

Ø  ¿Desde que barco?

Ø  ¿Es coherente nuestra estrategia con los medios técnicos y humanos que tenemos disponibles?

 

La competencia desde la lógica de la elección

Ø  ¿Qué competidores tenemos cerca?

Ø  ¿Qué redes están lanzando al mar?

Ø  ¿Qué posición ocupan en la mente [radar] del consumidor?

Ø  ¿Qué sustitutivos tenemos identificados?

Ø  ¿Qué “actores” podrían disrumpir el mercado a medio plazo?

 

¿Conocemos a nuestros competidores? (…) El análisis competitivo sirve para entender qué coordenadas ocupa cada rival, qué subatributos explota, qué especie intenta capturar y qué aparejos le permiten sostener su propuesta (…)

Ø  Ya sabemos cómo actúan nuestros competidores, ahora toca definir:

o   ¿Dónde lanzar nuestras redes?

o   ¿A qué tipo de clientes nos dirigimos?

o   ¿Con qué ticket medio?

 

La captura rentable: Atraer, dimensionar y ajustar

(…) la ejecución: atraer al cliente adecuado y capturarlo de forma rentable.

Ø  ¿Sómos buenos ejecutando?

o   ¿Qué fortalezas identificamos?

o   ¿Qué oportunidades de mejora?

 

(…) La estrategia se completa cuando la empresa demuestra que puede atraer, servir y rentabilizar al cliente elegido.

Ø  ¿Podemos hacerlo?

o   ¿Cómo?

 

(…) ¿Atraemos la especie buscada?, ¿El cliente entra por los atributos y subatributos ganadores?, ¿La red supera la de otros pesqueros?, ¿Los aparejos sostienen la promesa?, ¿Capturamos margen o solo volumen?

 

«Hay muchas cosas que cambiarán,

pero lo importante es concentrarse en aquellas que no cambiaran»[xi]

 

De pescar más a pescar mejor

Miguel Ángel Llano Irusta

Charo Campos Pérez

Harvard Deusto Business Review

 

«La esencia de la estrategia consiste en elegir ser diferente,

 no simplemente ser mejor»[xii]

Ø  ¿Qué nos hace diferentes?

o   ¿Qué valora el cliente de nuestra propuesta de valor?

 

ABRAZOTES


[i] Peter F. Drucker

[ii] Séneca

[iii] Pp., 29 Recursos: Activos, infraestructuras, proveedores.

[iv] Pp., 29 Procesos: Métodos, estándares, organización

[v] Pp., 29 Personas: Talento, cultura, formación

[vi] Pp., 29 Tecnología: Herramientas, datos, sistemas

[vii] Pp., 29 Costes: Eficiencia, estructura, rentabilidad

[viii] Pp., 29 Cadena de valor: Abastecimiento, distribución, entrega

[ix] Pp., 28 Las sardinas representarían clientes numerosos, de bajo tique y alta sensibilidad al precio, donde la rentabilidad depende del volumen, la rotación y la eficiencia. Los atunes equivaldrían a clientes de mayor valor unitario, más exigentes y dispuestos a pagar por calidad, servicio, confianza o experiencia (…)

Ø  En la migración que hagamos de dejar de pescar sardinas y empezar la pesca del atún quizás sea recomendable estar un tiempo dedicado a la pesca de especies intermedias y no dar un salto tan disruptivo, que nos pueda ocasionar perdidas por una mala adaptación al cambio de cardumen.

[x] “Las mejores estrategias empiezan con las mejores preguntas”, Miquel Lladó

[xi] Jeff Bezos

[xii]

martes, 20 de junio de 2017

Big Data; Atrapando al consumidor

Estimad@s amig@s

Sinopsis
Gracias a los grandes y pequeños datos –analíticas, algoritmos–, somos capaces de conocer fielmente las necesidades y aspiraciones de los consumidores. Si sabemos utilizar bien estos datos, podremos entender cómo debemos establecer una buena relación con nuestro cliente/ consumidor.
La empresa del futuro acompaña al cliente en su recorrido de compra –antes, durante y después-, e interviene en cada una de estas fases creando cuantos puntos de contacto sean necesarios para facilitarle un buen proceso de compra.
Los pasos siguientes de las empresas pasan por la preparación de la propuesta de valor, mejorar nuestro producto, oferta, precio y otras ventajas competitivas para conseguir fidelizar al cliente/ consumidor.
De este modo, las empresas del futuro, sea cual sea su nivel de robotización, solo serán sostenibles si se convierten en centros de innovación que acompañan a los clientes en su recorrido de compra. Desaparecerán las fronteras entre las marcas de fabricantes y las de los distribuidores, buscando cada una la mejor posición en la cadena de valor. Y aunque perderán una parte del poder de negociación actual, los nuevos modelos de ingresos les permitirán obtener más beneficios participando en muchos más negocios.

«Disponer de los datos de los clientes
es la base del éxito de la empresa del futuro»
Josep-Francesc Valls

Para mejorar el acompañamiento que queremos hacer a lo largo del recorrido de compra del cliente (antes, durante y después) del acto propiamente dicho, es necesario «capturar» mucha información.

Esa información una vez puesta en valor nos ayudara a personalizar la ruta y propuesta de valor que le ofreceremos al cliente. Como da vez más, éste quiere ser parte de la construcción del producto―servicio y las empresas necesitamos innovar de manera sostenida para poder seguir siendo útiles, seamos «inclusivos» y demos entrada a todos los stakeholders en los laboratorios de co-innovación.

Poner a trabajar al cliente es lo que muchas empresas persiguen, pero pocas a día de hoy lo consiguen. Del ejemplo de Mercadona, y su centro de co-innovación podemos sacar enseñanzas que poder trasladar a nuestras empresas.

Dejar de innovar no es una opción al igual que no dejar de extraer información de valor de la ingente cantidad de datos que manejamos de nuestros usuarios, hay que seguir trabajando duro para poder seguir ocupando un lugar destacado en la mente del consumidor.

«Me gustaría vivir eternamente, por lo menos para ver cómo en cien años las personas comenten los mismos errores que yo»
Winston Churchill

(…) los centros de co-innovación, donde Mercadona se ha puesto el delantal para consumir, cocinar, limpiar y cuidar a las mascotas conjuntamente con los clientes, lo que le ha permitido innovar conjuntamente con ellos, introducir mejoras y lanzar nuevas referencias (…)

(…) el R21 (…) es una metodología interna que garantiza el cumplimiento de la fecha de consumo preferente. Leyendo este código, el consumidor conoce exactamente el margen del que dispone para consumir uno u otro producto (…)

NH está trabajando en habitaciones piloto en España y Alemania, donde el huésped puede adaptar la temperatura, la iluminación y música de la habitación y la ducha, a su estado de ánimo o de actividad (…)

Las cinco “v” de los big data:

● El volumen
● La velocidad
● La variedad
● La veracidad
● El valor

El futuro de los big data no está en las empresas que manejen más datos, sino en aquellas que son capaces de captar y tratar los datos suficientes para un fin concreto.

«Tened el valor de equivocaros»
Georg W. F. Hegel



Link de interés

«Hay un pasado que se fue para siempre,
pero hay un futuro que todavía es nuestro»
F. William Robertson


Recibid un cordial saludo