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viernes, 3 de julio de 2020

Conexión monástica; Reglas milenarias para el vertiginoso siglo XXI


Estimad@s amig@s

Sinopsis
Todos sabemos que nos movemos en un mundo cada vez más vertiginoso, en el que la velocidad de los cambios y las tecnologías hace que tengamos la sensación de que no somos capaces de dominar nuestra reacción ante los distintos entornos.
Ante este panorama muchos hablan de la necesidad de desconectar, ya sea desconectar de las redes sociales, de la tecnología, o simplemente del trabajo. Por todos lados nos venden la receta maravillosa de la desconexión.
De lo que se trata, sin embargo, no es de desconectar, sino de tener la capacidad de conectar con uno mismo cuando corresponde. El objetivo es poder pasar de una conexión a otra sin problemas.
Lo curioso es que muchas de las soluciones a este mal moderno se pueden encontrar en milenarias reglas monásticas.
En este libro, Albert Riba analiza las reglas utilizadas en distintas órdenes monásticas de distintas religiones y destila los puntos en común que tienen para ayudarnos a conectar con nosotros mismos en el momento adecuado, y poder así conectar con el trabajo y ser más productivos cuando más lo necesitamos.

«Un monasterio es un espacio de preguntas
 en el que aprender de ti mismo»

Introducción
El reto de este libro es entender cinco cosas muy importantes que ayudarán a asimilar el alcance de la «conexión monástica».
• Se trata de conectar y no de desconectar…
• Puedes practicarla en muchos lugares, aunque no seas monje ni tengas creencias religiosas…
• Consiste en aprovechar lo que ya funciona hace siglos…
• Se puede hacer sin el contexto religioso que inspiró está regla y desde el laicismo…
• Conviene aplicar la conexión monástica lo máximo posible…

«Meditar es hacia nuestro interior,
contemplar hacia el exterior
y orientado a la acción»

Conexión monástica nos invita a reflexionar sobre nosotros, nuestro entorno, el legado que queremos dejar, la excelencia, virtudes, valores, mejora continua… mejores personas & mejor sociedad.

La obra está basada en la experiencia del autor conviviendo en varios monasterios, profundizando en sus normas, cambiando hábitos de vida tóxicos por otros que le hacen crecer, aflorar lo mejor de la persona, descubrir cosas desconocidas, construir ese otro yo, el que realmente quieres ser.

Busca tu conexión, mejora, crece, desarróllate, medita, reflexiona, discierne hacia donde quiere encauzar tu vida y legado.

«La humildad es la base del fundamento
 en todas las virtudes
y sin ella no hay ninguna que la sea»
Miguel de Cervantes

(…) la espiritualidad es aquel camino o herramienta que sirve para conocernos y autogestionarnos en un proceso de búsqueda interna de respuestas al mundo caótico e incierto que nos rodea (…)

(…) los monasterios aportan tres cosas básicamente:
1.- Un espacio destinado a preservar los valores humanos…
2.- Un espacio destinado a activar o despertar conciencias sobre quiénes somos, cuál es nuestro propósito y cómo mantenernos lo más equilibrados posible…
3.- Un entorno de culto y cultura…

(…) en entornos monásticos los valores de humildad y serenidad, aunque sean personales, acaban formando parte de un todo, de un colectivo, de una confraternidad.

Lo mismo pasa con la excelencia. No se entiende la excelencia individual si no es al servicio del colectivo (…)

(…) los tres pilares que de definen la conexión monástica son: recogimiento, trascendencia y contemplación en la acción.

Virtudes
1.   Silencio
2.   Soledad
3.   Sencillez
4.   Austeridad
5.   Prudencia
6.   Humildad
7.   Respeto
8.   Perspectiva
9.   Disciplina
10.             Sabiduría
11.             Penumbra
12.             Ritualización
13.             Diálogos
14.             Lectio divina

¿Por qué ahora empiezo a hablar de virtudes en lugar de valores?
1.   Por la acción
2.   Por la concreción
3.   Por el compromiso

(…) austeridad no es escasez ni exceso. Austeridad implica moderación y templanza.

¿Equidad o exageración?
Equidad: lo que necesitas y puedes permitirse.
Exageración: lo que te sobra y te esconde.

¿Puedes tomar decisiones prudentes en medio del caos y la aceleración? (…)
Se puede estar ordenado en medio del caos
Se puede ir despacio en medio de la aceleración
Se puede ser prudente y ser arriesgado a la vez.

¿Te crees humilde o crees que lo deben creer los otros?
No importa lo que creas o lo que crean.
Lo que importa es que actúes como eres.

(…) ¿Sabes que no sabes?
Las personas que identificamos como sabias no son aquellas que saben mucho, son aquellas que saben que no saben, las que saben que deben aprender y que deben ser humildes para seguir siendo sabias ignorantes y que, además, comparten lo poco que dicen que saben.

(…) tomamos muchas decisiones, pero nos olvidamos de la reflexión, de la serenidad y del buen juicio para tomar una decisión buena, justa y equitativa.

(…) debemos aprender a administrar el buen juicio (…) este debe estar acompañado de la capacidad para decidir con serenidad, templanza y reflexión (…) esta decisión debe basarse en la ética y la moral (…)  

«Tu incompetencia (de dejadez)
nunca será mi urgencia»


Link de interés

«Como nadie es capaz de saberlo todo,
no hay más remedio que elegir
y aceptar con humildad 
lo mucho que ignoramos»
Fernando Savater

Recibid un cordial saludo

jueves, 26 de septiembre de 2019

Vivir dos veces; Transformación personal y organizacional basada en el modelo de los jesuitas


Estimad@s amig@s

Sinopsis
Vivir dos veces ofrece las claves para afrontar la transformación personal y organizacional en el siglo XXI tomando como punto de partida la espiritualidad y el liderazgo ignacianos.
Ignacio de Loyola, roto y hundido tras sufrir unas terribles heridas en combate, afrontó una honda transformación espiritual y constituyó una empresa religiosa como la Compañía de Jesús cuyo modelo de gestión ha permitido a los jesuitas alcanzar una proyección formidable durante cinco siglos. Y su pujanza continúa.
La vida es un proceso de cambio y de aprendizaje permanente y a lo largo de la misma todos nos enfrentamos a momentos claves en los que cuestionamos aquello que hemos hecho hasta entonces y en los que nuestras convicciones y certezas pueden tambalearse.
En el caso de Álex Aranzábal, el final de su brillante etapa al frente de la Sociedad Deportiva Éibar le condujo a una profunda reflexión sobre la necesaria transformación de las personas y las organizaciones y sobre cómo llevar a cabo con éxito ese proceso.
A partir de la propia experiencia del autor, inspirándose en la biografía, la espiritualidad y el liderazgo de Ignacio de Loyola, y ahondando en las ideas capitales ignacianas que ha conocido y puesto en práctica a lo largo de sus estudios y desempeño profesional entre los jesuitas, vivir dos veces ofrece las coordenadas imprescindibles para navegar con un rumbo en cualquier proceso transformacional.
Un viaje para el que deberemos contar con un atisbo de conciencia, de autoconocimiento, de lucidez y también con algo de coraje, a fin de convertir cualquier crisis en una buena oportunidad planteándonos desde el punto de vista personal y profesional cuál es nuestra misión y cuál es el mejor modo de proceder para alcanzar los objetivos fijados.

«Si puedes soñar sin que los sueños te dominen;
Si puedes pensar y no hacer de tus pensamientos tu único objetivo;
Si puedes encontrarte con el triunfo y el fracaso,
y tratar a esos dos impostores de la misma manera;
Si puedes soportar la verdad que has dicho,
tergiversada por villanos para engañar a los necios.
O ver cómo se destruye todo aquello por lo has dado la vida,
y remangarte para construirlo con herramientas desgastadas.

Si…»
Rudyard Kipling

Preámbulo
«Cuándo el diablo viene a visitarte en la mitad de la vida»

No te dejes vencer por el mal,
sino sigue venciendo el mal con el bien
San Pablo

Apelo a su voluntad: a la libertad del hombre para elegir entre aceptar o rechazar una oportunidad que la vida le plantea.
Viktor Frankl

No el mucho saber harta y satisface al ánima,
más el sentir y gustar de las cosas internamente.
Ignacio de Loyola

De una derrota profunda comienza a brotar una reflexión radical. Durante el tiempo de postración, ayudado por las lecturas, se interroga sobre lo que hasta ahora habían sido hasta entonces su vida y sus ambiciones, el sentido o el sinsentido de ello, y, en ese proceso, alcanza una suerte de iluminación (…)

(…) quienes hemos vivido estas experiencias de desgaste sabemos que, aunque resistamos y seamos duros, la ansiedad nos irá consumiendo sin darnos cuenta (…)

(…) ocasión para preguntarse: «¿Qué sentido tiene mi existencia?», «¿Qué quiero hacer a partir de ahora?»

Autoexaminarse y autoconocerse con sinceridad ─sin hacer trampas, quitándose las mascaras o caretas― es un ejercicio sumamente valioso (…)

(…) batallas por superar una crisis y alcanzar una regeneración, una transformación. En ese pasaje que cada uno ha recorrer está la clave.

«La pérdida no es otra cosa que transformación.
En eso se regocija la naturaleza universal».
Marco Aurelio

No tenemos siete vidas como los gatos, pero podemos vivir dos veces si tenemos el coraje de transformarnos, de sacar partido de la gestión del cambio, de convertir las debilidades en oportunidades, de trabajar sobre nuestras fortalezas.

Álex Aranzábal, va diseccionando de manera didáctica el espíritu jesuítico y varios de los libros que han marcado el devenir de la compañía de Jesús; Ejercicios espirituales, las constituciones, autobiografía, etc.

Soy un firme defensor de los valores jesuíticos y creo que el modelo que defiende el autor es muy válido, siempre y cuando tengas muy trabajada la filosofía ignaciana.

Es un libro recomendable, para leer despacio, interiorizando, argumentando ―discerniendo las respuestas que das a las preguntas que te vas encontrando a lo largo de sus páginas. Transformarse es posible, hay que tener claro que queremos hacerlo, hacía dónde queremos ir, cómo lo haremos, en cuánto tiempo, quienes serán nuestros compañeros de viaje, y quizás lo más importante por qué queremos hacer ese cambio ¿cuál es el objetivo que perseguimos?

«Para cambiar se precisa convencimiento personal 
y atrevimiento ante el salto vital y social que significa»
Ejercicios [5]

La misión
«¿Para qué existimos?»

Solamente deseando y eligiendo lo que más nos conduce para el fin que somos criados.
Ignacio de Loyola

Hemos olvidado que la vida es una búsqueda de sentido.
Rob Riemen

La pregunta más importante en la vida de toda persona tal vez sea la de «¿Qué sentido tiene mi existencia?» (…)

(…) «¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, sin con ello pierde su alma?»

(…) el primer paso en el camino es pensar sobre nuestras vidas y formularnos estas y otras preguntas semejantes (…) «¿Estoy haciendo lo que realmente quiero?»; «De mis ocupaciones, ¿cuáles me satisfacen y desearía desarrollar?», «A qué estoy esperando para adoptar las decisiones que se corresponden con lo que pienso?».

La indiferencia y la libertad
«Perder para ganar»

Hay que tener coraje para vivir, generosidad para
convivir y prudencia para sobrevivir. Esas son las tres
virtudes fundamentales.
Fernando Savater

Nadie puede hacer que otro se conozca a si mismo, de modo que los lideres tienen que hacerse a si mismos. Solo yo puedo reunir la voluntad, el valor y la honradez para examinarme a mi mismo (…) la función del director es «señalar, como con el dedo la veta de la mina para que cada uno la excave por sí mismo»[i].

La visión y la transformación de la realidad
«El liderazgo heroico»

Que sea asimismo discreto y apto para el gobierno y tenga uso en las cosas ágiles y experiencia en las espirituales.
Ignacio de Loyola

Crear es llegar hasta donde nunca se llega:
Desde donde cada vez se parte otro.
Hugo Mujica

«Elige siempre el camino que parezca mejor, sin importar lo duro que pueda ser. La costumbre pronto lo hará fácil y confortable.[ii]» (…)

Hay que saber romper o renovar ─cuando corresponda o haga falta─ los esquemas u objetivos trazados (…)

Recuperar la virtud
«El liderazgo ético»

La virtud consigue mucho más sin entrañar incentivos de recompensa
ni de castigo; siendo presentada en toda su pureza.
Immanuel Kant

Los lideres exigen acciones, resultados, comportamiento.
El modelo exige un ser, una forma de alma.
Pero al ser le sigue el querer y el obrar.
Max Scheler

Intenta conseguir el dominio sobre ti mismo, pues bajo esta condición te capacitas para poner en práctica los deberes para contigo mismo[iii].

(…) «el resistente no anhela el dominio, ni la colonización, ni el poder. Quiere, ante todo, no perderse a sí mismo, pero, de una manera muy especial, servir a los demás»[iv].

La gestión de la crisis
«En tiempo de desolación,
nunca hacer mudanza»

En el mundo tendréis grandes tribulaciones, pero tened confianza:
yo he vencido al mundo.
San Juan

En las adversidades no te rindas: conserva la esperanza.
Marco Porcio Catón

En tiempo de desolación, nunca hacer mudanza, más estar firme y constante en los propósitos y determinación en que estaba el día antecedente a la tal desolación, o en la determinación en que estaba en la antecedente consolación. Porque así como en la consolación nos guía y aconseja más el buen espíritu, así en la desolación el malo, con cuyos consejos no podemos tomar camino para acertar.[v]

Personas y liderazgo
«Que sea persona cuyo ejemplo en todas las virtudes ayude a los demás»

Dotado de gran entendimiento y juicio, para que ni en las cosas
especulativas ni en las prácticas que ocurriesen le falte este talento.
Ignacio de Loyola

El hombre está abierto a la plenitud del mundo,
y a la vez obligado por su verdad
Romano Guardini

(…) la autoexigencia es una característica y, de hecho, una condición para desplegar la verdadera línea de liderazgo.

Gobernarse y gobernar
«Magnanimidad y fortaleza de ánimo»

Entre otras cualidades, el crédito y autoridad para con
los súbditos; y tener y mostrar amor y cuidado con ellos
Ignacio de Loyola

Depende solo de ti, que dejando de lado los mitos
y los miedos, emprendas esta marcha que te conduzca a esa
meta de liderazgo servidor y a ser plenamente tú mismo.
Dionisio Aranzadi

Uno ha de descubrir quién es uno; con el autodesarrollo adquiere uno la confianza. La autoconfianza nace del conocimiento y de la fe en los propios líderes. El camino del futuro como el del liderazgo no es una autovía. No hay caminos (…) el camino se hace al andar (…) y «el punto de partida es la exploración del territorio interior».[vi]

¿Quién es capaz de ser líder en estos contextos? El que sirve, el humilde, el discreto, el agradecido, el que sabe atender y tratar a todos con humanidad.

La confianza que generes internamente, es tu equipo, con tus colaboradores, con tus clientes, es tu mejor patrimonio: el espejo que en buena medida te devuelve lo que eres y lo que transmites mediante tu actitud, comportamiento, acciones, silencios, disposición, los rasgos que componen tu perfil.

Nuestro decálogo
1.- Buscar el sentido y definir la misión.
2.- Visión y capacidad ejecutiva.
3.- Valores y excelencia.
4.- Generar un relato propio.
5.- Ser heterodoxo y trasgresor (cuando proceda)
6.- Aprovecha las oportunidades de las crisis.
7.- Indiferente y resistente.
8.- Cuidarse y cuidar a tu equipo.
9.- Dar libertad y confianza.
10.- Evaluación y mejora continua.

El examen y la toma de decisiones
«La vida es elección»

El determinar estará en su mano finalmente.
Ignacio de Loyola

La deliberación se abre, también, a un dominio intermedio entre la posibilidad que somos y la realidad que buscamos.
Emilio Lledó

(…) «Mientras no se haya puesto el punto final de la frase o de la vida, el sentido es susceptible de una constante reorganización».[vii]

El examen del día
1.- Un alto cada día.
2.- Ser consciente y agradecer.
3.- «El espíritu» en nuestra vida.
4.- ver la «película del día».
5.- Identificar las emociones y los sentimientos.
6.- Seleccionar lo significativo (para nuestra persona).
7.- Una senda de mejora permanente.
8.- Proyectamos hacia el futuro.

(…) «Nuestra ambición debe ser gobernarnos a nosotros mismos, el verdadero reino de cada uno de nosotros».[viii]

«Nuestra vida es la senda futura y recorrida.
El rigor ha tejido la madeja.
No te arredres»
Jorge Luis Borges


Link de interés
El pescador satisfecho

«La riqueza es como el agua de mar:
cuanto más se beba,
más sed se tendrá.
Lo mismo vale para la fama»
Arthur Schopenhauer

Recibid un cordial saludo


[i] Chris Lowney
[ii] Pitágoras
[iii] Immanuel Kant
[iv] Josep Maria Esquirol, La resistencia intima. Ensayo de una filosofía de la proximidad
[v] San Ignacio de Loyola
[vi] Dionisia Aranzadi, El arte de ser líder empresarial hoy
[vii] Boris Cyrulnik
[viii] Oscar Wilde

sábado, 4 de febrero de 2017

Fidelidad es cambio; La comunicación de Francisco contada de cerca

Estimad@s amig@s

Sinopsis
Romana presenta la obra «Fidelidad es cambio», de Mons. Dario Edoardo Viganò, Prefecto de la Secretaría para la Comunicación de la Santa Sede, que, con el sugestivo subtitulo «La comunicación de Francisco contada de cerca», narra y explica la revolución comunicativa del Papa Francisco desde un punto de vista único: el de quien tiene la responsabilidad de describir e ilustrar su actividad, acompañando al Santo Padre en las ceremonias, en las audiencias, en los viajes. En particular, la obra se desarrolla en torno a la descripción y análisis de la comunicación de Francisco y su impacto en la Iglesia y en la sociedad actual.

«Fortiter in re,
suaviter in modo,
enérgicamente en la sustancia,
suavemente en los modos»
Claudio Acquaviva
Quinto padre general de los jesuitas 

Aquellos niños que tuvimos «la suerte» de estudiar en colegios de los Jesuitas, nunca podremos olvidar la formación ignaciana. En la compañía de Jesús son expertos en infundir las bondades de la persona, y a la vez el empuje de la innovación, el inconformismo, la lucha por tus objetivos, el ser inasequible al desaliento.

¿Dónde están aquellos que tal vez me ayudarán a ser más humilde, a ser un servidor? Otra de las grandes virtudes de la formación Jesuítica, la humildad. Eso no se aprende de hoy para mañana, ni se inocula leyéndose un libro. La humildad se tarda años en cultivar, en entender el gran valor que aporta al directivo y a la persona que hay detrás.

Servir al prójimo desde el ejemplo es una de las grandes virtudes del Papa Francisco. Es como conecta sus mensajes, con sus gestos, con su comunicación verbal y con sus hechos. No hace las cosas cara a la galería, hace lo que hace para servir a los más necesitados.

Su cercanía, humildad, la necesidad de estar en contacto con las personas, de romper barreras que lo alejen de la realidad lo hace más grande, como obispo de Roma y como servidor del prójimo.

Fidelidad es cambio, es un libro que analizando la comunicación del Papa Francisco y la evolución que antes y durante su papado ha sufrido está, te puede ayudar a mejorar como profesional.

«Buscar y hallar»
Expresión jesuítica  

Parte primera
La llegada de Francisco
(…) desde el primer momento todos perciben que se pueden dirigir al Papa con espontaneidad.

(…) vivimos en la época de la información en tiempo real, del reinado de la imagen y de la interconexión: pensemos en la transformación de Internet, que ha permitido la multiplicación de los instrumentos, propiciando el paso del paradigma de uno a muchos (one to many) al paradigma de muchos a muchos (many to many) (…)

(…) para quien trabaja junto a un Pontífice es imposible no albergar una simpatía instintiva por el hombre (…)

Francisco de Asís. Para mí es el hombre de la pobreza, el hombre de la paz, el hombre que ama y custodia la creación (…)

Lo primero que sorprende a todos es el tono (…) e registro de una conversación que busca el diálogo, el uso de un lenguaje familiar. Se trata de una modalidad comunicativa que acorta inmediatamente las distancias (…)

«Como muchos de ustedes no pertenecen a la Iglesia católica, y otros no son creyentes, de corazón doy esta bendición en silencio a cada uno de ustedes, respetando la conciencia de cada uno (…)»
Papa Francisco

(...) tranquilidad, con más lentitud, en voz baja; se toma el tiempo para meditar profundamente cada palabra, sin perder nunca el hilo.

(…) no quiere nunca ser el centro de atención y busca siempre pasar desapercibido (…)

(…) aunque sabe que tiene un gran poder de atracción, no quiere ocupar el centro, porque en el corazón de todo solo debe estar Dios.

(…) «Pensar lo que se siente y se hace, sentir lo que se piensa y se hace, hacer lo que se siente y se piensa» es algo único, porque los tres lenguajes de la fe, «el de la cabeza, el del corazón y el de las manos» están íntimamente unidos entre sí y solo pueden conjugarse juntos (…)

(…) Bergoglio no soporta las barreras y no está dispuesto a renunciar al contacto directo con las personas (…)                            

(…) debe resalta solo el mensaje y no el mensajero (…)

(…) Bergoglio es una persona comunicativamente muy efectiva pero nada televisiva (…)

«Porque soñar abre las puertas de la felicidad, mientras quien no sueña tiene el corazón cerrado»
Papa Francisco

Parte segunda
Un pontificado de opciones y gestos fuertes
(…) es peligroso vivir en el reino de la sola palabra, de la imagen, del sofisma (…) la realidad es superior a la idea (…) evitar diversas formas de ocultar la realidad (…)

«Estamos habituados a la locuacidad, a las habladurías. Y a menudo transformamos nuestras comunidades y también nuestra familia en un infierno donde se manifiesta esta forma de criminalidad que lleva a matar al hermano o la hermana con la lengua»[i]

«Hacedlo todo sin murmuraciones ni discusiones, para ser irreprensibles e inocentes»
San Pablo
(Fil 2, 14-15)

(…) «Haced objeción de conciencia a las habladurías» (…)  las habladurías hacen daño a la cualidad de las personas, hacen daño a la cualidad del trabajo y del ambiente».

(…) los pobres «tienen mucho que enseñarnos en cuanto a humanidad, bondad, sacrificio, solidaridad (…)

«Los bancos de Dios son las manos de los pobres»
San Juan Crisóstomo

(…) Bergoglio no es un hombre de las nuevas tecnologías, es él quien controla y autoriza la publicación de los contenidos (…)

El liderazgo de Bergoglio nace de la armonía entre sus palabras y sus acciones (…)

«No acabar nunca la jornada sin hacer la paz en la familia. Es una familia no se puede acabar la jornada en guerra»
Papa Francisco

Parte tercera
La comunicación de Francisco
Un discurso preparado es aburrido (…) porque es un texto escrito compuesto para ser leído (…)

(…) al hablar a una multitud se debe tener en cuenta que no todos comprenden todas las palabras, sea por problemas de megafonía, sea por las diversas condiciones del lugar que pueden llevar a una distracción momentánea (…)

.(…) el pensamiento está ligado a sistemas de memorización que determinan incluso la sintaxis.[ii]

(…) una palabra que confirma con las obras lo que dice, revela lo que narra, da testimonio de lo que profesa.

(…) «Ponen problemas más que resolverlos, y esto causa efecto en el tiempo actual, inundado de respuestas más que de preguntas (…) pensamiento incompleto, que es combate continuo, búsqueda continua de sentido (…)

(…) la acción de los Jesuitas con tres palabras clave; «participar, discernir, acompañar.

Participar: moverse dentro de los procesos y de las distintas situaciones que se desarrollan en la sociedad y en el ámbito eclesial (…) estar presente.
Discernir: captar, distinguir la acción de Dios en estos mismos procesos y, sobre esta base, ponerse a la escucha y pensar en una respuesta a lo que tal acción requiere del Jesuita según sus facultades y características peculiares.
Acompañar: ponerse al lado y, por tanto, favorecer el crecimiento de cada uno a partir de la situación específica en la que se encuentra, sea intelectual, moral, social, cultural, de status jurídico.[iii]

«Yo no tengo ni la sapientia cordis del Papa Juan ni la preparación y la cultura del Papa Pablo, pero estoy en el lugar y debo tratar de servir a la iglesia»
Papa Luciani



Link de interes

«Cuando caminamos sin la Cruz, cuando edificamos sin la Cruz, cuando confesamos un Cristo sin Cruz, no somos discípulos del Señor; somos mundanos, somos obispos, sacerdotes, cardenales, papas, pero no discípulos de Señor»
Francisco

Recibid un cordial saludo



[i] Papa Francisco, Homilía en Santa Marta, 2 de septiembre de 2013.
[ii] W.J. Ong, Oralità e scrittura, II Mulino, Bologna, 1986, p.69.
[iii] V.V. Alfrieri, II papa jesuita, Mondadori Università, Milano, 2014, p.18.