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viernes, 24 de julio de 2026

Cultura organizacional, liderazgo y gobierno corporativo: El sistema que construye valor en las empresas

Estimad@s amig@s

Prólogo

La hoja de cálculo nos ha mentido. Durante décadas, asumimos que si la estrategia era brillante y los números cuadraban, el éxito era inevitable. La eficiencia operativa, el crecimiento y la rentabilidad dominaron la conversación en las salas del Consejo y en los comités ejecutivos.

La realidad corporativa reciente ha destrozado esa ilusión. Crisis de liderazgo, escándalos de gobernanza y ética, culturas organizacionales tóxicas, fallas en la sucesión y decisiones estratégicas desconectadas de la realidad operativa han puesto en evidencia una verdad incómoda: el valor sostenible no se explica únicamente por lo que es visible en los números.

(…) punto ciego en la sala del Consejo (…) que actúa como habilitadora o saboteadora silenciosa del desempeño organizacional, de la creación de valor (…) la tríada invisible: la interacción entre la cultura organizacional, el liderazgo y el gobierno corporativo (…) elementos que rara vez se analizan de manera integrada (…) la práctica, operan como un sistema indivisible.

(…) cuando estos tres elementos se alinean, el valor se multiplica; cuando están fragmentados el valor se erosiona (…)

(…) Organizaciones con culturas coherentes, liderazgo consistente y consejos efectivos tienden a sostener el valor en el tiempo; aquellas donde estas dimensiones se contradicen, lo destruyen de manera silenciosa y progresiva.

La cultura organizacional define cómo se toman realmente las decisiones, qué conductas se toleran y qué se premia más allá de los discursos formales. El liderazgo actúa como el mecanismo que traduce principios en acción cotidiana, o como el factor que los distorsiona cuando carece de coherencia. El gobierno corporativo establece los marcos de supervisión y dirección, pero también —aunque no siempre (…) moldea las prioridades e incentivos.

 

(…) Consejos que supervisan sin comprender la cultura que gobiernan; líderes que impulsan relatos de corto plazo a costa de la confianza; organizaciones con valores declarados que no se traducen en decisiones reales (…) la creación de valor sostenible exige coherencia entre lo que se dice, lo que se decide y lo que se hace.

(…) gobernar y liderar hoy (…) Supone interpretar contextos complejos, anticipar riesgos conductuales y asumir que la cultura y el liderazgo no son temas «blandos», sino factores duros de desempeño, de reputación y de supervivencia organizacional.

 

«La cultura es

la sombra del líder»[i]

Ø  ¿Qué nos da sombra como líder?

Ø  ¿Qué nos impide ver esa oscuridad?

 

Introducción

Cuando la estrategia, por sí sola, ya no es suficiente

Consejos de Administración que cumplen con las mejores prácticas formales de gobierno corporativo siguen siendo sorprendidos por escándalos éticos, fallas culturales o decisiones que, aunque correctas en el papel, resultan destructivas en la práctica. Líderes con trayectorias sólidas y probada capacidad técnica fracasan no por incompetencia, sino por su incapacidad para leer el contexto organizacional, interpretar señales culturales o alinear comportamientos con el propósito declarado. Organizaciones con valores explícitos y sistemas formales de control descubren (…) que aquello que realmente guía las decisiones cotidianas ocurre fuera de los manuales, los códigos y los reportes.

El error más común no es estratégico; es sistémico

(…) la creación de valor sostenible es el resultado de la coherencia entre cómo se comporta, cómo es liderada y cómo decide una organización (…)

 

(…) ¿Cómo ejercemos el gobierno?, ¿Qué comportamientos estamos premiando realmente?, ¿Qué silencios estamos normalizando?, ¿Es coherente nuestro liderazgo con la cultura que decimos defender?

 

«La única cosa verdaderamente importante que hacen los líderes

es crear y gestionar la cultura»[ii]

Ø  ¿Como líder qué haces?

Ø  ¿Qué espera el equipo que hagas?

 

Cultura organizacional, liderazgo y gobierno corporativo de Milton Rosario y Magdalena Santos nos proponen que nos hagamos preguntas y busquemos respuestas en torno a la construcción de valor en nuestra empresa.


¿Cómo unimos cultura, liderazgo y gobierno corporativo?

Ø  ¿Cómo ponemos a trabajar la triada para capturar mayor valor para todos los grupos de interés?

 

«(…) los líderes “enseñan” cultura menos con discursos

y más con sus patrones sistemáticos de atención,

 reacción y asignación de consecuencias»[iii]

Ø  ¿Qué estamos aprendiendo de nuestros lideres?

Ø  ¿Qué ejemplo estamos interiorizando?

 

La tríada de la creación de valor

Las organizaciones no fracasan únicamente por las malas estrategias. Tampoco prosperan solo por el contar con estructuras formales sólidas o con líderes técnicamente competentes. La evidencia (…) los resultados sostenidos (…) emergen de un entramado más profundo, menos visible y rara vez gestionado de manera integrada (…)

(…) la cultura organizacional, el liderazgo y el gobierno corporativo no operan como elementos independientes, sino como un sistema articulado. Su alineación genera coherencia, confianza y resiliencia; lo contrario produce fricción, riesgo conductual y erosión de valor (…)

 

● La cultura no solo refleja valores compartidos (…) decisiones históricas legitimadas por el liderazgo y el gobierno.

● El liderazgo no solo ejecuta la estrategia, sino que activa —o distorsiona— el sistema completo con cada decisión.

● El gobierno corporativo no solo supervisa los resultados, sino que también envía señales conductuales que moldean la cultura.

 

Los tres componentes

-     Cultura organizacional: el sistema operativo real (…)

-     Liderazgo: el mecanismo de activación del sistema (…)

-     Gobierno corporativo: el marco de decisiones y prioridades (…)

 

(…) ninguno de los elementos anteriores puede compensar la debilidad o ausencia de otro (…)

 

(…) cada vez es más frecuente que las organizaciones sean evaluadas por (…)

● La coherencia entre propósito y conducta

● La integridad de sus procesos de decisión

● La congruencia entre incentivos y valores

● La forma en que se gestionan dilemas, conflictos y crisis

 

Hablar de cultura organizacional sin hablar de liderazgo —o viceversa— es una de las simplificaciones más persistentes y costosas en la gestión (…) muchas organizaciones continúan tratando ambos conceptos como dominios separados: la cultura como un atributo colectivo y el liderazgo como una capacidad individual (…)

(…) la cultura determina qué tipo de liderazgo es posible, legitimo y sostenible dentro de una organización (…)

 

(…) Cuando el entorno cambia y el liderazgo no evoluciona, la cultura deja de ser un activo adaptativo y se convierte en una fuente de rigidez, de disonancia estratégica y de resistencia al cambio.

 

(…) cuando los líderes intentan impulsar cambios que contradicen la cultura existente sin intervenir en los supuestos subyacentes, el sistema responde con cinismo, resistencia pasiva o simulación. El discurso cambia, pero el comportamiento no. La brecha entre lo declarado y lo practicado se amplía, erosionando la confianza y debilitando la credibilidad del liderazgo.

 

El gobierno corporativo efectivo requiere observar cómo interactúan el liderazgo y la cultura en los “momentos que importan”: decisiones bajo presión, manejo de dilemas, respuestas ante la crisis y tratamiento de la disidencia (…)

(…) ¿Qué tipo de liderazgo está produciendo nuestra cultura y qué cultura están reforzando nuestros líderes? (…)

 

Gobernar en los “momentos que importan” exige más que competencia técnica o conocimiento financiero. Requiere capacidad de lectura sistémica (…)

● ¿Qué comportamientos se refuerzan con esta decisión?

● ¿Qué mensaje recibe el liderazgo?

● ¿Qué precedentes se crean?

● ¿Qué riesgos se normalizan?

 

(…) el valor organizacional se construye —y se destruye— en dimensiones que exceden ampliamente la estructura formal (…) el mandato del Consejo se expande inevitablemente: ya no basta con controlar la estructura; es imprescindible gobernar el propósito y la conducta.

 

(…) gobernar con propósito implica incorporar de manera sistémica preguntas (…)

● ¿Esta decisión es consistente con la razón de ser de la organización?

● ¿Qué tipo de organización se construye con esta elección?

● ¿Qué impacto tendrá esta decisión en la confianza de nuestros stakeholders?

 

Cultura organizacional en profundidad

(…) la cultura es el sistema operativo de la organización. Es el código invisible que decide qué se castiga y qué se perdona cuando nadie mira (…)

 

● ¿Qué conductas se están reforzando realmente en el sistema?

● ¿Qué mensajes implícitos se transmiten cuando hay tensión entre valores y resultados?

● ¿Qué decisiones pasadas siguen moldeando las expectativas actuales?

 

(…) la gestión cultural efectiva comienza con preguntas incómodas:

● ¿Qué comportamientos son realmente premiados aquí?

● ¿Qué se castiga, aunque no se diga?

● ¿Qué creencias siguen intactas a pesar de múltiples iniciativas de cambio?

 

(…) Consejos que ignoran la cultura tienden a sorprenderse ante crisis que, en retrospectiva, resultan previsibles (…)

● Preguntar no solo qué resultados se lograron, sino también cómo se alcanzaron.

● observar patrones de conducta, no solo indicadores.

● Exigir coherencia entre la estrategia, los incentivos y los comportamientos.

 

● ¿Qué ocurre cuando alguien detiene una iniciativa por razones éticas?

● ¿Cómo se trata a quién trae malas noticias?

● ¿Qué se prioriza cuando hay un conflicto entre cumplimiento y rentabilidad?

 

Los momentos de mayor impacto cultural no ocurren en contextos de estabilidad, sino bajo presión (…) el liderazgo enfrenta elecciones que revelan las prioridades reales del sistema (…)

● ¿Se protege a las personas que alzan la voz?

● ¿Se privilegia el corto plazo sobre los principios?

● ¿Se aprende del error o se busca un culpable?

 

(…) evaluar al CEO y al equipo directivo no puede limitarse a los resultados financieros; debe incluir la lectura de los patrones culturales que están generando (…)

● ¿Qué tipo de liderazgo prospera en la organización?

● ¿Qué comportamientos se repiten en los niveles superiores?

● ¿Qué señales culturales emite la alta dirección al resto del sistema?

 

El Consejo como arquitecto y guardián de la cultura

(…) las personas no escuchan lo que el liderazgo dice; observan con lupa lo que el liderazgo hace (…)

(…) la cultura no se impone ni se comunica; se aprende (…)

 

(…) la cultura no es lo que se escribe en las paredes, sino lo que el liderazgo tolera en los pasillos.

 

(…) órganos de gobierno que formulan preguntas incomodas, exigen explicaciones sobre el cómo, además del qué, y respaldan decisiones consistentes con el propósito organizacional, refuerzan una cultura de integridad y responsabilidad sistémica.

 

Liderazgo que crea, refuerza o destruye cultura

La cultura no se sostiene con declaraciones aspiracionales ni con campañas internas, sino con conductas repetidas y con los sistemas de toma de decisiones que la vuelven inevitable (…) el liderazgo no es un “factor” más dentro del ecosistema cultural: es el principal mecanismo de diseño y refuerzo. Lo que los lideres atienden, miden, premian y toleran se convierte (…) en el verdadero marco de referencia del comportamiento organizacional (…)  

 

La cultura organizacional no se impulsa, se aprende observando con atención quirúrgica cómo actúan quienes tienen poder real para decidir (…)

 

Cambio cultural y ejecución estratégica

(…) no existe alineación cultural real si la estrategia no se traduce en un modelo operativo coherente, y si la cultura no se manifiesta en comportamientos observables dentro de ese modelo. La cultura no acompaña a la estrategia, sino que la ejecuta o sabotea.

(…) la alineación entre cultura, estrategia y modelo operativo no ocurre de manera espontánea, ni simultanea; se construye a través de (…) componentes independientes que (…) determinan si la estrategia se ejecuta de forma consistente o se diluye en la operación cotidiana.

● La claridad estratégica (…)

● El diseño del modelo operativo (…)

● La cultura en acción

● El rol del liderazgo (…)

● La gobernanza y los incentivos (…)

 

(…) la cultura responde preguntas críticas que la estrategia no puede detallar:

● ¿Quién decide cuando hay ambigüedad?

● ¿Qué se prioriza cuando los recursos son limitados?

● ¿Qué riesgos son aceptables y cuáles no?

● ¿Qué pasa cuando una iniciativa estratégica falla?

 

¿Qué distingue la disciplina del cambio de la improvisación?

● El cambio cultural no es lineal (…)

● El comportamiento precede a la creencia (…)

● La cultura cambia cuando el sistema cambia (…)

● El liderazgo colectivo es determinante (…)

 

(…) errores en el cambio cultural

● Sustituir el sistema por el discurso [la falacia del marketing o comunicación interna]

● Falta de mecanismos de seguimiento [el cambio que se diluye]

● Gobernanza simbólica de la cultura [el límite del tone at the top]

 

Medición rigurosa de la cultura: Blue Organizational Culture Survey[iv]

(…) existe una diferencia sustancial entre comprender la cultura como concepto y contar con los medios para observarla con rigor (…) medir la cultura exige un cambio de paradigma (…) la cultura no se manifiesta de forma directa; se expresa a través de patrones colectivos de creencias, normas no escritas y supuestos compartidos que guían la conducta incluso cuando no existen reglas explicitas (…)

 

Arquitectura sistémica del BOCS

● Comportamiento observable

- Lo que se une y se mide en la práctica

● Discurso operativo [normas implícitas]

- Lo que se declara y lo que realmente se espera

● Supuestos cognitivos [compartidos]

- Cómo se interpreta la realidad y el entorno

● Supuestos emocionales [subyacentes]

- Miedos, lealtades, identidad colectiva

 

Medir la cultura exige principios (…)

● Principio de visión sistémica: la cultura se lee como un todo integrado

● Principio de patrón sobre promedio: lo relevante es la regularidad, no la media

● Principio de inferencia responsable: lo profundo no se observa, se interpreta

● Principio de contexto estratégico: no hay cultura “ideal” fuera de la estrategia

● Principio de orientación a decisiones: medir para gobernar

- ¿Qué riesgos culturales deben atenderse?

- ¿Qué patrones refuerzan o bloquean la estrategia?

- ¿Dónde están las principales palancas de cambio cultural?

● Principio de repetibilidad y seguimiento: la cultura se gobierna en el tiempo

 

«La humildad abrirá más puertas

de las que jamás abrirá la arrogancia»[v]

 

Epílogo

El liderazgo del futuro ya no puede decir “no sabía”, “la cultura es un tema del Área de Recursos Humanos” o “mientras los números den, el cómo no importa”.

El imperativo del nuevo liderazgo es asumir una verdad incómoda: eres el arquitecto del sistema.

 

La cultura organizacional es hoy el terreno donde se decide, en la práctica, si una estrategia vive o muere.

 

(…) liderar y gobernar una cultura no es un ejercicio de perfección; es un ejercicio de consistencia y disciplina (…)

Las organizaciones que dominarán el futuro no serán las que tengan la mejor tecnología o el producto más barato, sino aquellas que hayan construido un sistema operativo humano basado en la verdad, la confianza y la capacidad de aprender más rápido que el entorno.

 

«El hombre sensato se adapta al mundo

 y el insensato se empeña en intentar

que el mundo se adapte a él»[vi]

 

Cultura organizacional, liderazgo y gobierno corporativo

El sistema que construye valor en las empresas

Milton Rosario

Magdalena Santos

LID editorial


Link de interés

• Cultura en Empresa Familiar

• Las personas primero: Chief Emotions Officers

• Lidera: Comparte tu visión

• Lecciones de liderazgo: Las 10 estrategias de Shackleton en su gran expedición antártica

• El liderazgo al estilo de los Jesuitas: las mejores prácticas de una compañía de 450 años que cambió el mundo

• Liderazgo ético: La sabiduría de decidir bien

• Liderazgo ético: Cómo influir con el ejemplo

● Guía del buen gobierno corporativo

• Buen Gobierno Corporativo: Bases conceptuales y aplicaciones prácticas

• Guía práctica para el buen gobierno de las Empresas Familiares

● Mala sangre: Secretos y mentiras de una startups en Silicon Valley

 

«Podemos traer y echar gente.

La empresa es lo que importa»[vii]

 

ABRAZOTES


[i] Pp., 101

[ii] Edgar Schein

[iii] Pp., 135

[iv] Pp., 209 BOCS

[v] Zig Ziglar

[vi] George Bernard Shaw

[vii] Elizabeth Holmes 

lunes, 26 de mayo de 2025

Gestionar a largo plazo: La ventaja competitiva de las mayores Empresas Familiares

Estimad@s amig@s

Sinopsis

Basado en un estudio profundo de muchos años, este libro se nutre de las experiencias de empresas gestionadas por sus familias propietarias (Hallmark, Timken, L.L. Bean, New York Times Company e IKEA) para revelar cuatro prioridades empresariales poco ortodoxas que cualquier empresa, familiar o no, puede usar para aplicar estrategias exitosas:

• Llevar el mando: actuar como un administrador sin trabas en lugar de sirviente de los accionistas.

• Asegurar la continuidad: seguir una misión duradera de sustancia, no una estrategia impulsada por el dinero.

• Crear una comunidad: fomentar un colectivo considerado, no una competición despiadada.

• Establecer conexiones: asegurar relaciones generosas con el entorno exterior en lugar de realizar negocios aislados.

Este revelador libro cambia nuestra perspectiva sobre la competitividad de las empresas familiares y comparte lecciones que cualquier empresa puede aprovechar para realizar una gestión duradera.

 

«Las empresas tenían éxito

a pesar de ser empresas familiares»[i]

 

Prólogo[ii]

En el mundo de hoy, el de las grandes corporaciones multinacionales que pertenecen a un gran número de propietarios, la empresa familiar, esas empresas “con cara y ojos”, son todavía vistas como entidades pequeñas, poco profesionales y demasiado tradicionales. Algunos incluso las consideran responsables de las económicas poco preparadas para afrontar los retos de la globalización y la innovación permanente.

 

(…) la auténtica riqueza de este libro no reside en una teoría sobre “las cuatro prioridades, o cuatro C” que proponen como esencia común de las empresas escogidas: Continuidad, Comunidad, Conexiones y Command[iii]. Su mayor aportación es invitar al lector a reflexionar, a parar por un instante y mirar a las empresas familiares desde oro punto de vista. Ayuda a despojarse por un momento del filtro negativo y restrictivo que suele llevar puesto, y a colocar uno nuevo, optimista y reconfortante, que transmite un claro mensaje: ¡Mirad bien, pues de las empresas familiares hay mucho que aprender!

 

«¡La codicia es buena!»[iv]

 

Prólogo[v]

(…) a las empresas les cuesta mucho mantener su éxito pues los mismos elementos que lo promueven pueden acelerar su fracaso (…)

 

(…) la continuidad de la empresa familiar requiere gestionar constructiva y simultáneamente las diferentes exigencias que tienen tanto la empresa familiar como la familia empresaria (…) la familia que es propietaria de la empresa familiar. la base del éxito en una empresa familiar pasa por considerar simultáneamente los aspectos familiares y empresariales (…) la mayor parte de los problemas que sufren las compañías familiares están más relacionados con las relaciones de la familia y la superposición que se produce entre familia y empresa, que propiamente a los problemas de carácter empresarial.

  

(…) los factores de higiene, como gobierno familiar, sucesión y resolución de conflictos, deben gestionarse con eficacia para asegurar la continuidad (…) dentro de las cuestiones de estrategia destacan por su relevancia aquellas estrategias específicas que han permitido mantener la ventaja competitiva: marca, artesanía, excelencia operativa, innovación y negociación respectivamente y de cómo nuestras empresas supieron mantener una ventaja competitiva en estos campos adaptando y combinando las cuatro C.

El contraste entre las empresas familiares duraderas y el resto de empresas está en factores cualitativos y casi intangibles: su gobierno, su pasión por hacer una contribución sustancial, la transmisión de generación en generación de un legado de la generación anterior y el compromiso y la dedicación de la familia a cuidar el negocio en apoyo de las generaciones siguientes. Todos estos factores empujan a los miembros de la familia a pensar en el largo plazo. Otra de las prioridades de estas empresas es construir una comunidad cohesiva y entusiasta de las personas que trabajan en la empresa (…) a nivel de gestión (…) actuar con rapidez, valentía y originalidad, y seguir renovándose permanentemente (…)

(…) el énfasis se ponga en la ejecución, en hacer las cosas, en cumplir la misión; que colaborar es más importante que competir, o que la diversificación sea escasa y selectiva.

 

«A las empresas

les cuesta mucho mantener su éxito»[vi]

 

Introducción

A la búsqueda de ganadores de larga duración

Resulta paradójico que algunas de las empresas más conocidas fueran las más perjudicadas. Se les consideraba modelo de buenas prácticas: ABB, Nortel, Vivendi, incluso Enron. Los expertos habían destacado la energía emprendedora y la disciplina de resultados finales de los consejeros delegados, cuyas retribuciones basadas en el precio de las acciones “aumentaban la responsabilidad”. Los estudiosos de la estrategia alababan el rápido crecimiento conseguido mediante adquisiciones complementarias y los niveles de eficiencia obtenidos mediante operaciones de “reingeniería” (...) parecía que estas empresas todo lo hacían bien. De pronto comenzaron a acercarse a lose excesos: demasiados riesgos, demasiada atención al corto plazo[vii], poco tiempo para digerir oportunidades, demasiados juegos malabares. Las responsabilidades, estratégicas e incentivos (…) no habían evitado que estás empresas se metieran en problemas (…) sus directivos se fueron centrando excesivamente en modelar las cifras para ganarse las bonificaciones en lugar de construir competencias principales y producir valor (…)

(…) los sistemas que dieron lugar a grandes empresas a menudo trabajaron para destruirlas, así que nos pusimos a buscar la respuesta a una pregunta compuesta:

Quién, si es que existe, gestiona para mantener el éxito y como lo hace?

Ø  ¿Quién está pensado en nuestras compañías en el largo plazo?

 

(…) las empresas familiares que han sabido triunfar durante largo tiempo tienen algo que enseñarnos y en eso nos concentráremos: cómo gestionar no para conseguir beneficios a corto plazo sino para tener un éxito de mercado muy duradero en beneficio de todas las partes interesadas.

 

«Hay pocas cosas con tanta fuerza como

 los legados de nuestros antepasados

 y el futuro de nuestros hijos»[viii]

 

“Hay pocas cosas con tanta fuerza como los legados de nuestros antepasados y el futuro de nuestros hijos” ¿Somos conscientes del peso y la responsabilidad que tiene el legado en una Empresa Familiar? 

 Ø Qué va primero ¿ser empresa, ser Empresa Familiar o ser familia empresaria?

        o  ¿Por qué?


“El hombre se mide no sólo por su riqueza o poder, sino por la calidad de su trabajo”[ix] ¿Cómo estamos midiendo el trabajo de los familiares que están en él Consejo de Administración, el comité de dirección u otros puestos de responsabilidad?

 

¿Nos avergüenza la chapuza, el descuido, la indiferencia, la falta de disciplina?

Ø  ¿Qué está en juego? ¿Por qué?

o   ¿Cuánto pesa para la familia su reputación[x]? “Este negocio es una familia y usted es miembro de la familia; no solo tiene el derecho sino la obligación de hablar para tratar de hacer mejor las cosas”[xi]

 (…) la cultura proclama “que usted forma parte de nuestra familia; por favor, aporte sus mejores ideas para hacer que las cosas sean mejores para todos”[xii]. ¡No lo olvidemos! Trabajemos por el bien común.


¿Nos enorgullecemos del éxito de aquellos familiares implicados en la gobernanza y/o dirección o caemos en la rutina e indiferencia ante los logros de nuestra propia familia? 


Gestionar el largo plazo exige sacrificar determinados beneficios en el corto plazo, y eso como ya se han encargado muchos autores en demostrar destruye valor. Es apostar por la sostenibilidad y frente a ésta encontramos el cortoplacismo y la gobernanza sin principios ni valores inherentes al legado familiar. Cuando la retribución del equipo de dirección y la del primer ejecutivo se centra demasiado en el aquí y ahora a medio plazo empobrecemos la compañía.

 

Cuantos CEOs han sido destituidos en los últimos cinco años por no ser capaces de mejorar las cifras del siguiente trimestre, no diré que esto no pasa en las Empresas Familiares, pero si es verdad que al ser mandatos amplios y usar un pensamiento más en modo legado, se persigue el éxito a largo, aumentar las plusvalías. Se trata de un capital paciente, como tal actúa y deja actuar a sus gestores.

 

«Si alguna cosa fija había en mi mente,

era que debíamos seguir mejorando nuestro producto cada vez más,

 era la idea que llevaba el nombre de la familia»[xiii]

 

(…) “Todo el mundo mira por el extremo equivocado del telescopio, como si los beneficios movieran al negocio. Los informes financieros no reflejan la materia verdadera: moral de los empleados, rotación, satisfacción del cliente, entregas puntuales, actitudes de los consumidores, percepciones de marca (…)”

Ø  ¿Estamos capturando valor para nuestra Empresa Familiar o lo estamos destruyendo?

o   ¿Estamos midiendo los indicadores no financieros? 

 

—   Un liderazgo independiente y valiente en lugar de una dirección prisionera de alcanzar objetivos financieros trimestrales.

—   Estrategias centradas y orquestadas para las capacidades de larga duración, en lugar de derivadas por oportunidades tangenciales.

—   Culturas cohesivas, solícitas y sinceras en lugar de individualistas y burocráticas.

—   Relaciones duraderas con el entorno exterior en lugar de fugaces transacciones con él.

 

El primer paso en la creación de una marca es la estrategia, formada por las decisiones de posicionamiento competitivo y las capacidades diferenciadoras que una empresa adopta para:

—   Crear una marca que sobresalga por diferente y atractiva.

—   Seguir construyendo cuota de mercado para añadir a la masa crítica y las economías de escala de la marca.

—   Proteger la integridad de la marca.

—   Potenciar la marca para explotar la fuerza.

 

Los líderes empresariales son faros empresariales que sirven de modelo para los que están dentro de la empresa y de representantes de la marca para los que están fuera (…)

 

(…) deterioro en el máximo equipo directivo (…) tenía la maña costumbre de dar una severa reprimenda a quien le traía malas noticias (…) “Casi todos los vicepresidentes tenían miedo de molestar al presidente del Consejo (…) si había un problema, sencillamente se le barría debajo de la alfombra”.

Ø ¿Cuánta información está dejando de llegar a la persona de vértice por el miedo a su reacción? Las malas formas ahuyentan el talento,  sesgan la información —toma de decisiones, y pueden hacernos perder la ventaja competitiva, saquemos de la ecuación las malas formas o no habrá largo plazo que gestionar.


Para realizar una gestión duradera hace falta que los miembros del Consejo resistan la tentación de conseguir resultados como sea (…) deben supervisar el progreso marcado por varios indicadores “provisionales” y buscar los hechos detrás de las cifras (…) ¿Cómo es la calidad? (…)  ¿Qué piensan los clientes y empleados de la empresa y de sus productos? ¿Cuáles son las tendencias en cuota de mercado, aceptación de nuevos productos, rotación de empleados? El Consejo o sus comités también deberían examinar los sutiles indicadores de la gestión de futuro que está haciendo la empresa. ¿Cuánto se está invirtiendo considerando horizontes temporales de dos, cinco o más de diez años? ¿Qué parte de ese dinero se dedica a formación, infraestructura, investigación de productos y procesos, investigación pura, creación de alianzas, etc.? ¿Cómo se puede comparar esto con los objetivos de la empresa y con el comportamiento de sus rivales?

 

«Controla los gastos en la cúspide.

La gente está mirando»[xiv]

 

Gestionar a largo plazo

La ventaja competitiva de las mayores Empresas Familiares

Danny Miller

Isabelle Le Breton-Miller

DEUSTO


Link de interés

• La planificación estratégica de la familia empresaria: Cómo planificar para unir a la familia y asegurar la continuidad de la Empresa Familiar

• Transformarse o desaparecer: Estrategia de la Empresa Familiar para competir en el siglo XXI

• El Consejo de Familia y su función de gobierno en la Empresa Familiar

• Trabajando el consejo de la Empresa Familiar

• La sucesión en la Empresa Familiar

• Sucesor no designado: La sucesión en la Empresa Familiar

• Empresas que perduran (Built to Last)

• Empresas que caen y por qué otras sobreviven

 

«Si lo podemos comprar,

lo podemos dirigir»[xv]

 

ABRAZOTES


[i]

[iii] Mandó

[iv] Gordon Gecko

[v] José Wahnon

[vi] H.H. Timken

[vii] Michelin sacrifica constantemente las preocupaciones a corto plazo en favor de dos objetivos: calidad y cuota de mercado.

[viii] Danny Miller

Isabelle Le Breton-Miller

[ix] Adolph Coors

[x] “Nunca, bajo ninguna circunstancia, hagas una acción que pudiera cuestionarse si fuera de conocimiento público”, Junios Morgan

[xi] Kamprad

[xii] IKEA

[xiii]

[xiv]

[xv] Don Tyson