Estimad@s amig@s
Sinopsis
La nueva realidad por la
que estamos atravesando requiere de nuevos tipos de empresas, por eso el autor analiza los sistemas de gestión que ya no sirven y los que están siendo
utilizados por las empresas pioneras
para adaptarse a la nueva economía
global y digital.
Un libro que pone patas para arriba muchos de los principios del management hasta ahora explicados por las Escuelas de Negocios, y se propone acabar con la vieja forma de gestionar empresas para dar paso a una nueva gestión.
Un libro que pone patas para arriba muchos de los principios del management hasta ahora explicados por las Escuelas de Negocios, y se propone acabar con la vieja forma de gestionar empresas para dar paso a una nueva gestión.
«Los grandes líderes no innovan en
el producto,
innovan en las fábricas»
Dane Arkinson
David Burkus pone en valor las nuevas palancas que los
directivos están empezando a introducir en la gestión de empresas.
Bajo la nueva gestión va desgranando hasta trece teorías que el autor considera deben ser abrazadas por
aquellos managers que apuesten
por los estándares de gestión del siglo XXI.
Ilustrado
con ejemplos e historias es una lectura interesante, aunque creo personalmente
que queda mucho por andar y no todas las teorías que preconiza bajo la nueva gestión son asumibles por
todas las empresas ni personas.
«No creo que la
riqueza de los accionistas sea sostenible si no creáis riqueza para las
personas que hacen el trabajo»
Schultz[i]
Prohibid el correo electrónico
Los líderes corporativos
de todo el mundo están descubriendo que prohibir o limitar el acceso de sus
empleados al correo electrónico aumenta su productividad en lugar de reducirla.
Sus experiencias coinciden con los resultados de los últimos estudios, que
afirman que el correo electrónico puede ser más perjudicial que beneficioso.
El empleado siempre tiene la razón
Algunos líderes
corporativos han descubierto que para servir mejor a sus clientes deben pensar primero
en sus empleados. Lo que han hecho básicamente es invertir la jerarquía e
introducir en sus compañías un modelo de satisfacción del cliente muy bien
documentado que se genera a través de la felicidad del empleado.
Adiós a la política de vacaciones estándar
Muchos líderes empiezan a
cuestionarse por qué en oficinas que no se registran las horas trabajadas,
necesitan contabilizar los días no trabajados. Empresas que han cambiado a una
política de vacaciones ilimitadas han descubierto que sus antiguos
planteamientos limitan a menudo el compromiso y rendimiento de sus
empleados.
Despide y paga una indemnización
Ayudar a los empleados a
que se vayan y pagar su indemnización por despido puede parecer una locura,
pero para muchos líderes merece la pena. Los estudios indican que los
incentivos pueden tener efectos positivos en el rendimiento de la compañía e
incluso en los empleados que permanecen en sus puestos.
Transparencia de salarios
Algunos líderes han
descubierto que, aunque hacer públicos los salarios puede generar inquietudes
respecto a la privacidad, mantenerlos en secreto podría hacer más daño incluso.
Los estudios indican que ocultar los salarios en realidad disminuye el
rendimiento total de la plantilla y produce más tensiones y desencuentros en el
entorno laboral.
No al pacto de no concurrencia
Imponer cláusulas de no
concurrencia en los contratos de trabajo es una práctica antigua. No obstante,
las pruebas demuestran que estos pactos no solo perjudican al empleado
saliente, sino también a la propia compañía y a los que permanecen en ella. Por
ello cada vez hay más líderes que intentan generar entornos en los que no
exista el conflicto de competencias y se comparta libremente la información,
incluso con las personas ajenas a la empresa.
Acaba con las evaluaciones del desempeño
Hace mucho tiempo que se
da por sentado que las evaluaciones de rendimiento son de vital importancia en
el trabajo de gestión. Pero muchas empresas han descubierto que cuando las
estructuras de gestión del rendimiento son rígidas los empleados son incapaces
de mejorar, de modo que algunos líderes inteligentes han empezado a eliminarlas
en favor de nuevas medidas que puedan llevar a una mejora real del rendimiento.
Contrata en equipo
La mayoría de los jefes contrata
a los empleados tras una revisión del currículo y la realización de varias
entrevistas personales con los candidatos. Más tarde, muchos de esos jefes descubren que un alto
porcentaje de esos nuevos contratos no ofrecen el rendimiento que se entreveía en las entrevistas. Los
mejores líderes hacen que todo el equipo contribuya en el proceso de selección
para que les ayuden a tomar la mejor decisión para la empresa.
Escribe el organigrama a lápiz
Crear jerarquías rígidas y
hacer que se cumplan mediante una estructura fija pudo funcionar en industrias
antiguas como la del ferrocarril, pero la naturaleza del trabajo actual exige
un organigrama que pueda responder al cambio. Los mejores líderes escriben su
organigrama a lápiz y permiten que se formen los mejores equipos dependiendo de
los problemas o productos a tratar, en lugar de delinear estructuras rígidas
con tinta indeleble.
Cierra las oficinas de planta abierta
Aunque la reciente moda de
las oficinas diáfanas suele explicarse como algo indispensable para inspirar la
colaboración, los estudios y la experiencia nos muestran que los beneficios del
diseño de oficina de planta abierta no suelen compensar la multitud de
distracciones que genera. Los mejores líderes tienen la respuesta diferente a
la dicotomía entre oficinas cerradas y abiertas.
Tomate un periodo sabático
A pesar de la tentación de
permanecer siempre activo, los mejores líderes se conceden a sí mismos y a sus empleados un
buen descanso de vez en cuando, un periodo sabático. Estos líderes han
descubierto que la mejor forma de mantener la productividad es pasar una buena
parte del tiempo siendo improductivos deliberadamente.
Despide a los jefes
Algunas de las compañías
más exitosas han optado por despedir a sus jefes. Otros han encontrado la forma
de que las funciones de dirección pasen a los empleados subalternos. Los
estudios sugieren que los empleados son más productivos y muestran mayor
implicación cuando son ellos los que controlan su destino, y no los jefes.
Celebra las despedidas
A medida que la estancia
en las empresas se hace más corta, los líderes tienen que despedirse con más
frecuencia incluso de sus mejores trabajadores. La forma en que lo hacen, si
celebran la partida o los tratan como proscritos, afecta tanto a los que se
marchan como a aquellos que se quedan, así como al rendimiento de la empresa de
origen y la de destino.
«Solo trabajando bajo
una nueva gestión podremos mejorar»
David Burkus
«En el pasado, el hombre ha sido primero,
en el futuro, el sistema debe ser primero...
El primer objetivo de todo buen sistema debe ser
el de desarrollar los hombres de primera clase»
Frederick W. Taylor
Recibid
un cordial saludo
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