lunes, 29 de enero de 2018

Esquivar la mediocridad Notas sobre management: complejidad, estrategia e innovación

Estimad@s amig@s

Sinopsis
Hay muchos factores que pueden llevar a una empresa a la mediocridad: la pérdida de atractivo, la incapacidad de satisfacer al cliente, de inspirar o de innovar, o la imposibilidad de gestionar el talento de sus trabajadores. La rápida tecnologización de la sociedad, junto con la aparición de nuevos modelos de negocio y agilidad estrategica, fuerzan a las organizaciones y a sus líderes a desplegar un nuevo management capaz de enfrentar la complejidad
Consciente de los retos que afrontan las empresas hoy en día, Xavier Marcet presenta en esta obra reflexiones nacidas de muchas horas de entrevistas, reuniones, sesiones de trabajo con empresas y universidades. Es la crónica de un esfuerzo por llenar de sentido y autenticidad las agendas profesionales. Esto permite percibir desde una óptica distinta la innovación, la gestión de la complejidad, la transformación cultural o la comunicación.
Este libro ofrece pensamientos inspiradores que surgen del deseo de transformar organizaciones y convertirlas en algo que valga la pena, algo que esquive la mediocridad.

«Una empresa es mediocre cuando
sus líderes son mediocres»

Introducción
(…) debemos saber gestionar los problemas de lo complicado y enfrentar los dilemas y las paradojas de un mundo complejo

(…) esquivar la mediocridad es un reto cotidiano.

(…) respetar a la gente que nos ayuda a desaprender. Para poder aprender hay que desaprender.

(…) autocomplacencia vive en él y del pasado. La humildad nos prepara mejor para el futuro, es más inteligente.

(…) aportar valor a mis clientes es muy difícil, uno tiene delante a personas con talento y equipos muy preparados. Ayudarlos es difícil, implica pensar mucho, y la única forma de saber si pensamos y qué pensamos es escribirlo (…)

«Aprender es no desfallecer.
La vida profesional la escogemos nosotros»

El entorno VUCA en el que estamos inmersos lo vuelve todo de una gran complejidad. La estrategia está viva, los planes estratégicos no aguantan a la velocidad que van las empresas, la necesidad de innovar es más palpable que nunca.

Necesitamos aprender cosas nuevas, pero para ello es necesario desaprender lo que ya no nos sirve, y ello ocasiona fricciones no solo con nuestro equipo, sino con nosotros mismos. No nos atrevemos a juzgar esa falta de nuevo aprendizaje, la soberbia nos ciega, nos vuelve mediocres.

¿Qué me van a enseñar éstos, que yo no haya vivido ya a lo largo de mi carrera profesional? Es una respuesta de un directivo prepotente, falto de empatía, lejos de la realidad. No pasa nada por ser humildes, pero ser humildes de verdad, no de escaparate. Cualquier persona puede aprender de otra, solo es cuestión de voluntad.

«Liderar sin empatía
es liderar sin sustancia,
es carisma fatuo»

(…) la meritocracia desempeña un papel fundamental en las organizaciones y, una vez más, la meritocracia empieza en nosotros mismos.

(…) un líder que predique una cosa y haga otra, por bien que hable, tiene un déficit de autenticidad que lo disminuye: es un mediocre.

(…) para que la gente aprenda de los lideres estos deben mantener la humildad y la disciplina de aprender y de desaprender. Liderar es servir (…)

(…) ya no es suficiente la planificación estrategica porque el mundo cambia más rápido que nuestra capacidad de planificar (…)

«Ahora toca ejecutar y aprender al mismo tiempo,
no dejar de pensar, de cuestionar, de innovar»

Los jefes menguan porque no desaprenden (…) no les hacía falta aprender nada. ¿Quién podría enseñarles nada?

(…) lo sensato es aprender a innovar cuando las cosas permiten equivocarse y aprender (…) tomar riesgos cuando es posible asumir fracasos.

El director de innovación debe pensar en grande para no matar las ideas cuando son todavía pequeñas (…)

Lo difícil no es aprender. Lo difícil es desaprender (…)

(…) para desaprender hace falta humildad, desterrar la arrogancia de los éxitos pasados (…)

Desaprender exige apertura, sensibilidad hacia las nuevas hibridaciones, atención a las innovaciones (…) aceptar que hay nuevos agentes  de los que podemos aprender (…)

«Se quiere innovar,
pero no se quiere arriesgar»

«Las personas no son recordadas
por el número de veces que fracasan,
sino por el número de veces que tienen éxito»
Edison


Link de interés

«Hay que aprender a compatibilizar calidad y agilidad.
Hay que saber ser ambidiestro:
explotar y explorar»

Recibid un cordial saludo
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