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miércoles, 1 de noviembre de 2023

No salgas de tu (zona de confort): Ideas transgresoras para el nuevo liderazgo

Estimad@s amig@s

Sinopsis

¿Por qué hay que salir de la zona de confort? ¿Es lo mismo confort que conformismo? ¿Es posible liderar sin resistencia al cambio? ¿Deben ir las empresas más allá de la felicidad de sus empleados? ¿La supervivencia de una empresa depende todavía de la adaptación?

Estas y otras preguntas son analizadas, retadas y cuestionadas por el autor, que busca hacer pensar y descubrir juntos. Estamos acostumbrados a asumir pensamientos o filosofías de manera automática, sin cuestionarlas; nos hemos convertido en repetidores, no en pensadores. Y esto tiene enormes consecuencias.
El libro recoge ideas transgresoras como: «No existe la resistencia al cambio per se» o «Todos deben ser líderes en una organización». No es una técnica marketiniana, sino la síntesis de un profundo y contrastado análisis para retar creencias tradicionalmente aceptadas.
El objetivo es mirar con diferentes perspectivas conceptos que condicionan la visión, nuestros comportamientos y cómo afrontamos el mundo en el que vivimos. ¿A quién va dirigido? A toda persona que desee ser retada a pensar y mejorar su liderazgo hacia sí mismo y hacia los demás.

¿Estás dispuesto a dejar atrás las viejas formas de pensar y liderar?

 

«Si lees algo que coincide con lo que piensas,

no estás aprendiendo nada»[i]

 

Prólogo[ii]

«Todos hemos oído o leído la frase “tienes que salir de tu zona de confort” aconsejada por psicólogos, coaches, gurús, directivos, compañeros o hasta familiares fruto de una sabiduría popular forjada en asumir frases y pensamientos sin la debida reflexión (…) ¿Por qué́? ¿Por qué debemos salir de la zona de confort? (…) cuestiona algo que asumimos, repetimos y aconsejamos sin tal vez haber profundizado mucho en su significado».

 

(…) ¿Es lo mismo tener empleados felices que tener empleados implicados? No siempre (…)

 

El sentido más usual de la palabra rutina se refiere a la desanimada reiteración de obligaciones que acaba conduciendo al hastío (…) ¡podemos vivir con la motivación intrínseca consistente en hacernos mejores personas! Y con otra trascendente: crear las condiciones de posibilidad para que quienes interactúan con nosotros disfruten de experiencias diferenciales y nunca sean recolectores de nuestras amarguras (…)

 

(…) gestionar es hacer que una organización funcione. Liderar es hacer que una empresa evolucione (…) ¿Qué es liderar? (…) mover, movilizar, avanzar, evolucionar (…) impulsar el cambio. Si no hay cambio, no hay liderazgo, hay gestión (…) gestión sin liderazgo genera estancamiento, y un liderazgo sin gestión origina caos (…) la diferencia es que en el liderazgo se inspira para el cambio, se exige para el cambio, se reta para el cambio, se acompaña para el cambio.

 

«Leer un libro es una conversación donde

tú estás callado»[iii]

 

Introducción

(…) la persona sabia nunca se negaría a cuestionarse; más bien al contrario: su deseo de evolucionar y descubrir la invita a escuchar creencias contrarias y pensamientos que sacudan, afiancen o renueven su forma de ver el mundo.

 

(…) cuestionar, profundizar, desechar o descubrir nuevas perspectivas de palabras, ideas y conceptos que forman parte de nuestro día a día.

 

«El problema no es el problema,

 sino que no se ve el problema»[iv]

 

¿Cuántas paginas son necesarias para provocarnos? Depende quien las haya escrito, si lo hace Juan Ferrer como queda claro en No salgas de tu (zona de confort) me vale con un breve ensayo.

 

¿Hay que ser transgresor?

¿Por qué?

Desde el conformismo poco se avanza. Necesitamos estar despiertos, dispuestos a evolucionar, ampliar nuestra zona de confort. Trabajar más sobre nuestras fortalezas, ser inconformistas.

 

A veces es necesario que alguien nos espolee, que un libro nos provoque a hacernos preguntas, que una película nos haga reflexionar, o que una sesión de auto-mentoring haga que tomemos las riendas de nuestro desarrollo, el conformismo no debe impedirnos la evolución.

 

«Vivimos en un momento de la historia en el que el cambio

 es tan acelerado que empezamos a ver el presente

 solo cuando ya está desapareciendo»[v]

 

Cuando encontramos esta zona donde se mezclan disfrute y evolución, placer y enriquecimiento, flujo y superación, logro y recompensa, es aconsejable cultivarla y ella sola crecerá (…)

 

La pasión generará la actitud para el éxito; el talento será el medio.  

 

¿Debería ser la felicidad de los empleados uno de los objetivos de las organizaciones? Empleados “felices” no es lo mismo que trabajadores “apasionados”, pero los empleados apasionados serán felices en el camino de lograr sus retos y sueños si la empresa se lo permite.

 

Si fichamos talento, dejémosle jugar y creemos las condiciones y las reglas básicas para que fluya en armonía y dé respuesta a los cambios radicales que nos esperan.

 

(…) ¿Cuánto tiempo dedicamos a reconocer, escuchar, retar y hacer crecer a quienes están bajo nuestra dirección? (…)

(…) ¿Cuánto tiempo se invierte en la formación para liderar, dar feedback adecuado o actuar con inteligencia emocional en los conflictos?

 

Antes de motivar, deberíamos descubrir y subsanar lo que desmotiva. Seria mas barato, efectivo y realista.

 

Misión, visión, valores: si lo que debe apasionar está en un documento y no en el alma de las personas, estaremos fallando.

 

(…) si lo que debe darle sentido a trabajar en una organización tiene más de una línea para describirlo, no apasionará. Si lo que nos haría superarnos está en un documento y no en nuestra alma, de nada servirá.

 

(…) de la rutina, al reto. ¿Podemos definir variables que añadan complejidad, motivación y afán de superación en una tarea metódica y rutinaria? (…)

 

Para resolver problemas: detén tu organización para diagnosticar y resolverlos con inteligencia y liderazgo colectivo (jidoka) y crea y fomentar la cultura de la sinceridad (Netflix[vi]).

 

Necesitamos los pequeños golpes, las pequeñas crisis, pues nos mantienen despiertos, hábiles y listos para evolucionar. Constituyen el entrenamiento que mantiene en forma nuestra capacidad de reaccionar (…)

 

(…) el gran problema de liderar no es saber qué es liderar (…)

(…) ¿Quién es líder y quién no lo es en la organización? ¿Cómo formamos a un líder si ya las propias definiciones son contradictorias? ¿Podemos trabajar en un concepto cuando todo el mundo piensa en una idea diferente? (…) “La enorme obsolescencia de los programas de liderazgo se basan en un mundo que era, no en un mundo que es o será”[vii].

 

Gestionar es hacer que una organización funcione. Liderar es hacer que una organización evolucione.

 

¿Podemos liderar a otras personas cuando no estamos siendo líderes de nosotros mismos? (…)  

 

Ser líder de nosotros mismos requiere tener un propósito, que será la estrella polar que garantice que no nos apartamos del camino (…)

 

¿Cuántos líderes durmientes tiene tu organización?

¿Por qué?

 

«El secreto del éxito no es prever el futuro,

 sino crear una organización que prospere en un futuro

 que no puede ser previsto»[viii]

 

No salgas de tu (zona de confort)

Ideas transgresoras para el nuevo liderazgo

Juan Ferrer

LID editorial


Link de interés

Gestión del cambio

Cambiemos las organizaciones: Cómo activar la inteligencia, la responsabilidad y el liderazgo colectivo en las organizaciones

El cisne negro: El impacto de lo altamente improbable

Dirección por misiones: Conectando a las personas con la estrategia a través del propósito

Aquí no hay reglas: Netflix y la cultura de la reinvención

Antifrágil: Las cosas que se benefician del desorden

 

« El cambio es una puerta

 que se abre desde dentro»[ix]

 

ABRAZOTES


[ii] Javier Fernández Aguado

[iii] Juan Ferrer

[iv]

[v] Ronald Laing

[vi] “En Netflix, no hablar cuando se discrepa con un compañero o se tiene una crítica que podría resultar útil se interpreta como deslealtad.

[vii] Roselinde Torres

[viii] Michael Hammel

[ix] Terry Neill

viernes, 17 de mayo de 2019

La dirección de las organizaciones; Remando contracorriente


Estimad@s amig@s

Sinopsis
Dirigir organizaciones es una tarea compleja y ardua, como lo sería remar a contracorriente. Pero también es cierto que puede resultar enriquecedora.
Este
libro aborda la dirección de las organizaciones desde la perspectiva del gobernante, del que tiene el poder soberano de decisión. Por este motivo el hilo conductor de la obra es el gobernante y su búsqueda para responder a preguntas como: ¿dónde estamos?, ¿cuáles son las principales características del contexto actual, global y complejo en el que me desempeño? y, ¿qué capacidades y habilidades se requieren desarrollar para lograr un buen gobierno?
En el desarrollo de los capítulos del libro, el lector encontrará una amplia y sólida fundamentación teórica basada no solo en autores provenientes del área de la administración sino de otras disciplinas como la filosofía política, la antropología, la sociología y la psicología social.
Además de la extensa experiencia académica y empresaria de la autora, lo que distingue esta obra es su conexión con la práctica de la dirección de organizaciones, principalmente empresariales, que torna su lectura ágil y amena, en el denso mar de la teoría por la que navega.
El último capítulo le reserva al lector el desafío de integrar todos los conceptos de la práctica de la gestión con la dimensión ética, que en la carrera del exitismo, a veces es olvidada.

«Para pensar críticamente,
 hay que perder el miedo»

Introducción
(…) la idea de remar en un mar contra la corriente ciertamente remite a una situación de atasco, de la que cuesta salir, a una tarea ardua y difícil, todo un desafío… como dirigir organizaciones.

(…) un buen gobierno que conduzca la sustentabilidad de las organizaciones en el largo plazo es una cuestión que excede la elección de la estrategia exitosa. Lo que importa es el proceso (…) como se lleva a cabo la estrategia (…)
Raquel Sastre

«La lógica del gobierno
condiciona el estilo de dirección»

La dirección de las organizaciones necesita de personas con grandes capacidadeshabilidades, dispuestas a ir contracorriente cuando sea necesario. Con el foco claro en la supervivencia de la empresa, la generación de riqueza para todos los grupos de interés, comprometidos con la ética, el desarrollo integral de las personas, y el dejar a las siguientes generaciones una empresa más sólida que la que nos dejaron a nosotros.

Remar contracorriente, puede llegar a suponer un esfuerzo muy desgastante para el directivo y la organización. No es fácil huir de las modas, el dinero fácil, la picaresca, los objetivos a corto plazo (para ganar mi bonus), aunque destrocemos el largo plazo de la compañía.

Remar contracorriente es dirigir ―gobernar de manera meditada, con las luces largas, dando pasitos de manera sólida, con una estrategia y unos objetivos claros, transparentes, alcanzables, con un equipo humano altamente comprometido.

Dejar que nos lleve la corriente nos puede resultar cómodo, contratar directivos ―consejeros, que nos den siempre la razón, es dirigir una compañía con las anteojeras puestas, no vemos más allá de lo que queremos ver, no permitimos que nadie nos lleve la contra, no accedemos a que aporte ideas en una toma de decisiones.

Mi recomendación es, ¡huye!, saca a la empresa de su zona de confort, busca personas inconformistas, capaces de llevarte la contra, que se atreven a discutir en un comité de dirección con datos, pero que después aceptaran una toma de decisiones colegiada.  


«El trabajo del pensamiento
 se parece a la perforación de un pozo:
 el agua es turbia al principio,
más luego se clarifica»
Proverbio chino

(…) el gobierno otorga sentido hacia algo amplio, mientras que la dirección marca el rumbo hacia algo específico (…)

La confianza no es otorgada por las medidas propuestas sino por un sentimiento de pertenencia y de identificación con una organización.

(…) la carencia de valores «comunicables» es observable en el interior de las organizaciones (…)

(…) ¿dirigir o gobernar? (…) la principal diferencia reside en la amplitud de las funciones de cada uno. El arte de gobernar requiere una visión amplia por parte del gobernante que elegirá la forma de gobierno más adecuada al tipo y las circunstancias que viva la organización (…)

El líder debe interesarse por su propio desarrollo y debe ser capaz de compartir los conocimientos (…) «los grandes líderes tendrán el valor de ser consecuentes con sus propios valores esenciales e inspirarán a otros con sus acciones».

(…) Drucker propone cinco fases distintas para entender mejor el proceso de toma de decisiones:
(i)                Definición del problema.
(ii)              Análisis del problema.
(iii)             Búsqueda de soluciones alternativas.
(iv)             Decisión sobre cuál es la mejor solución.
(v)              Conversión de la decisión en acción efectiva.

(…) ¿Qué decisiones se relacionan con la configuración institucional?
(i)                Tipo de sociedad que se va a construir.
(ii)              Quienes son los socios o los accionistas
(iii)             Cómo será el aporte e integración del capital para su funcionamiento
(iv)             Cómo se articulará el funcionamiento del negocio en términos de grupo económico

«La conjetura del sabio
 es más sólida que
la certeza del ignorante»
Proverbio árabe


Link de interés

«Las malas teorías del management,
están destruyendo
 las buenas prácticas del management»
Ghoshal

Recibid un cordial saludo