domingo, 2 de octubre de 2011

EL TALKING MANAGER cómo dirigir personas a través de conversaciones

Estimad@s amig@s

“A ese problema le falta una conversación.”
Emilio Iturmendi

Sinopsis
La calidad de tu liderazgo depende de la calidad de tus conversaciones. Pero, en la última década, la tendencia a reemplazar conversaciones cara a cara por e-mails se ha convertido en una epidemia que deteriora las relaciones entre profesionales y crea ineficiencias estructurales en las empresas.
Si quieres inspirar a tu equipo y a tus colegas y conquistar su entusiasmo, El Talking Manager te ofrece claves y herramientas para mejorar el impacto de tus conversaciones.

“La calidad de tu liderazgo depende de la calidad de tus conversaciones.”

Prólogo
Somos seres dialógicos. Ésa es esencia y condición. Y para realizar nuestro mejor destino, para aprender y crecer intelectual, moral y emocionalmente necesitamos salir al encuentro del otro sea quien sea nuestro interlocutor. La palabra, el silencio, el gesto y la escucha se convierten en poderosos instrumentos de autoconocimiento, de relación y de convivencia. Pero, lamentablemente, pese a que conversar es una actividad connatural a la persona, gratis y al alcance de todos, resulta un bien escaso y carísimo.
En la sociedad de la información, con todos los medios y las posibilidades que tenemos a nuestro alcance, el arte de conversar se torna esquivo y excepcional

“… las personas que no escuchan adoran hablar por teléfono.
Deben pensar que es el micro para un monólogo.”
Eva Sanagustín

Recuerdo un libro del profesor José Ramón Pin, Dirigir es educar, en este caso, hablamos de dirigir personas a través de la conversación.
El buen líder educa, conversa, crece y hace crecer a las personas que tiene a su alrededor, y otras muchas cosas más, que serian motivo de un largo y profundo debate.
En un pasaje de Talking Manager Álvaro deja una pregunta ¿cuántas conversaciones tenemos pendientes? Uf, creo que demasiadas, la vorágine de trabajo del día a día que nos asfixia nos impide parar el reloj. Proponer a esa persona que hace tiempo que no tomamos un café con ella, preguntarle por sus problemas, le hacemos participes de los nuestros, compartimos unas risas o unas cañas.
Conversemos, seamos capaces de parar el reloj imaginario que muchas veces nos impide ver más allá. La conversación nos enriquece y conversar con las personas nos hace ser mejores

“Una conversación con un hombre inteligente es más provechosa que el estudio de muchos libros.”

A veces se nos escapa algo tan obvio como que nos jugamos la vida en las conversaciones que tenemos. Y también en las que no. Las conversaciones son encrucijadas que nos abren o cierran caminos y posibilidades, determinando en ocasiones el resto de nuestra biografía. Y también la de otros.
Echa un vistazo a tu vida ¿Tienes conversaciones pendientes? Con un hermano al que no hablas desde hace muchos años. Con un buen amigo del que te has distanciado o del que sabes anda metido en problemas. Con un colega al que trituras interiormente. Con una persona de tu equipo que está desmotivada. Con un jefe al que desprecias. Con alguien a quien hiciste daño. Con la persona a la que amaste y de la que ahora no esperas más que una soportable convivencia...
“El que esté libre de pecado que tire la primera piedra.”
hace falta una oleada de conversaciones que restaure relaciones entre profesionales, que alinee equipos en torno a estrategias prometedoras, que conquiste el entusiasmo de los colaboradores y que despliegue su creatividad.
“… detrás de las grandes ideas, hay ideas buenas que han sido conversadas.”
rasgos que caracterizan la no-conversación:
• Hablar sin escuchar, como un charlatán.
• Suponer el punto de vista del otro o sus intenciones, sin darle la oportunidad de expresarse.
• Acusar, acorralar, atacar.
• Pedir consejo habiendo tomado una decisión definitiva.
• No atreverse a afrontar un problema directamente, sino a través de indirectas.
• Subir el tono con gestos, palabras y decibelios, intimidando al interlocutor e impidiendo un diálogo sereno.
“La tendencia a reemplazar conversaciones por mensajes escritos
se ha convertido en una epidemia…”
En un contexto de sobrecarga informativa y en el que las redes sociales multiplican el impacto de la frivolidad –que llevan a pronunciarse inmediatamente sobre cualquier tema-, se cotiza al alza el silencio, el escenario de los que saben hablar con los hechos. Como esa serena presencia con la que se acompañan los viejos amigos, sentados en un banco, viendo caer las últimas tardes de la vida.

Tarde o temprano, a todos nos toca afrontar conversaciones difíciles. Y las considero tales por tres razones: 1) requieren esfuerzo intelectual y emocional, 2) nos jugamos algo importante en ellas, 3) pueden salir mal.
“… para lograr que una persona cambie,
la vía más prometedora es inspirarle,
después de haberle aceptado tal como es…”
Álvaro González-Alorda
De todas las variables que intervienen en una conversación, hay dos que determinan notablemente su impacto: la fuerza de la argumentación y el grado de empatía. La argumentación tiene que ver principalmente con qué se dice y cómo se dice se diseña el mensaje, y la empatía con quién conversa y cómo es su actitud.

Para construir una argumentación convincente es necesario enfriar la realidad –despojando a los hechos de las emociones- y diseñar los peldaños lógicos que ayudan a subir juntos a cotas superiores, desde donde se observan los acontecimientos con más perspectiva y profundidad. O, en términos aristotélicos, con más sabiduría.
“… el impacto de una conversación depende más de la empatía que de la calidad de la argumentación…”

Rasgos del Talking Manager es capaz de conquistar el entusiasmo de su equipo… sus conversaciones son de largo alcance porque inspiran hacer las cosas mejor y también a ser mejor.
• Conoce bien a las personas con las que trabaja y les tiene afecto
• Dedica tiempo a conversar con las personas de su equipo tanto en contextos formales como en contextos informales.
• No improvisa las conversaciones importantes. Las prepara.
• Es empático y capta el estado de ánimo de su interlocutor.
• …
… el Talking Manager, en su trabajo de dirigir a personas, logra crecer haciendo crecer a las personas de su equipo, tanto profesional como personalmente.

“Todos quiere cambiar el mundo pero nadie quiere bajar la basura.”

Epílogo
Dirigir a través de conversaciones es lo que han hecho los mejores líderes a lo largo de la historia: la mayéutica socrática (el trabajo de la comadrona), el diálogo de Alejandro Magno y Julio César con sus tropas, las veladas entre Erasmo, Tomás Moro o Luis Vives, las tertulias ilustradas, el café Gijón, las propuestas integradoras de Nelson Mandela o la utilización de las nuevas tecnologías para cohesionar por el presidente Obama. Ellos conversaron para aprender, construir y superarse. ¿Qué te detiene a ti para hacerlo?
Conviértete en un Talking Manager, en un líder que conversa, para ampliar tu conocimiento y el de quienes te rodean, para crecer conjuntamente en sabiduría. No te cabe otra, si no quieres despreciar-y despreciar- tu talento. Como bien sabes, la civilización siempre se ha servido de las conversaciones, más que de ninguna otra cosa, para avanzar como merecía.

“Habla para que yo te conozca.”

ALIENTA editorial

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Presentación en Sevilla

“La mirada del que ama no es realista.
Es una mirada de proyección”
Josef Pieper

Recibid un cordial saludo







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