domingo, 2 de abril de 2017

El libro de los hábitos productivos; 8 hábitos para gestionar mejor tu tiempo y ser más eficiente

Estimad@s amig@s

Sinopsis
El libro de los hábitos productivos te ayudará a ser mucho más provechoso, tanto en casa como en el trabajo, casi sin esfuerzo. A través de 8 sencillos hábitos convertirás la procrastinación en productividad y aprenderás a gestionar mejor tu tiempo y tus tareas. Verás como por fin podrás terminar con tu lista de cosas por hacer y toda esa sobrecarga que te suponía no poder con todo, se convertirá en placer por haberlo logrado y por tener más tiempo para ti. El secreto para desarrollar cada uno de esos hábitos se explica de forma sencilla y atractiva para que puedas aplicarlo a la perfección en tu día a día, reforzando la teoría con pequeños consejos, diagramas e ilustraciones.

«La gente habla con frecuencia de la sobrecarga de información. Pero esa no es la cuestión. Si así fuera, morirías al entrar en una biblioteca»
David Allen

Introducción
La productividad no consiste en la cantidad de tareas que seas capaz de realizar, la capacidad que tengas de trabajar o tu habilidad para hacer malabarismos girando los platos. Tampoco se trata de tu habilidad para triunfar en un trabajo que odias. Es más bien una cuestión de dominio y perspectiva. Dominio sobre ti mismo y tus recursos y perspectiva para decidir qué es realmente importante y qué merece tu atención.

(…) esquema para crear nuevos hábitos:
● ¿Cuál es el comportamiento que deseas introducir?
● ¿Qué te aportará?
● ¿Con qué frecuencia deberías ponerlo en práctica?
● ¿En qué contexto?
● ¿Qué pistas podrían iniciar la rutina?
●¿Qué impulsos sientes sobre esa pista? Por ejemplo, distracción, progreso, orden, terminación.
● ¿Qué recompensa te proporcionará la rutina que satisfará ese impulso?

«Escribo no para enseñar,
sino para instruirme»
Jean Dolent

Los hábitos cuesta trabajo asumirlos como propios, pero una vez conseguido, no sin esfuerzo, todo fluye mejor. Hablamos siempre de los hábitos positivos, de los otros mejor no hablar.

El hábito hace al monje, algunas veces los tenemos tan interiorizados en nuestro interior que no valoramos el esfuerzos que nos supone alimentarlos. Por ejemplo, para mí es ya un hábito desde hace años escribir, hay días que me cuesta poco trabajo y otro que por el contrario mantener entrenados mis hábitos me supone un gran esfuerzo, porque estoy cansado, no tengo ganas o vengo de pelearme con el mundo.

La mejor manera de ser más productivo es crear, alimentar, cimentar nuestros hábitos productivos, ¿Y tú que haces para mantenerlos ejercitados?

«No queremos conocimiento (…)
(…) nuestros cálculos han superado toda concepción; hemos ingerido más de lo que podemos digerir»
Percy Bysshe Shelley

Hábito 1. Recopilar  
La recopilación de la información te permite mantener en lugar seguro los resultados de tu conciencia. De esta manera, reduces en gran medida el riesgo de olvidar aquellos detalles que te permitirán dejar ir las ideas y empezaras a confiar en el cerebro que llevas en el bolsillo. Así no tendrás que volver a reinventar o pensar en algo que ya habías conseguido.

Hábito 2. Procesar
La mejor manera es utilizar una serie de verbos simples a la hora de procesar las tareas recopiladas. Estos verbos son aplicables a cualquier tarea:
● Eliminar
● Archivar
● Hacer
● Delegar
● Aplazar

Hábito 3. Elegir las herramientas
La creatividad en modo abierto es estupenda para resolver un determinado problema o cuestión. Incluso puedes convertir tu capacidad para soñar despierto en una herramienta de resolución de problemas.

Hábito 4. Poner en situación
Tu situación requiere de, al menos, un contexto; es decir, un entorno que te permita hacer determinadas cosas.

El triángulo del contexto
Espacio
Atención
Pensamiento
Creatividad
Tiempo
Disponibilidad

Hábito 5. Trabajar la memoria
El flujo creativo es el sentimiento de satisfacción que te invade cuando terminas algo; el sentimiento de impulso y progreso que estimula un enfoque muy profundo. El flujo se siente al instante y puede darse tanto en modo abierto como en modo cerrado. Se trata de momentos en los que ejercitas el dominio de ti mismo y del mundo que te rodea: ¡es estimulante, potente y bastante divertido!

Hábito 6. El árbol de la importancia
Puedes hacerte funcionalmente productivo pero no significará nada si no trabajas en algo que te importe.

Hábito 7. Archivar
Piensa en el hábito de procesar: una lista de tareas no realizadas todavía y una serie de verbos muy sencillos para aplicárselos:
● Eliminar
● Archivar
● Hacer
● Demorar

Hábito 8. Repasar y terminar
Trabajar en círculos
Recopilar
Exteriorizar
Redactar
Revisar
Detonante

«Con sus tendones de hierro nos aprisiona el hábito día»
Alphonse de Lamartine



«El hábito puede llegar a ser el o el mejor de los sirvientes o el peor de los amos»
Nathaniel Emmons

Recibid un cordial saludo
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