domingo, 28 de mayo de 2017

Ser digital: Hacia una relación consciente con la tecnología

Estimad@s amig@s

Sinopsis
Manuel Ruiz del Corral aporta una novedosa visión de la tecnología y de la profunda transformación que esta trae consigo desde una perspectiva humanista, reivindicando un papel menos superficial y más reflexivo sobre la importancia de las personas y sus valores más esenciales, ante una revolución tecnológica que ha alcanzado ya a todas las esferas de la vida cotidiana del ser humano.

« (…) solo estando despierto, el ser humano evitará despojarse de aspectos esenciales de su vida y entregarlos gratuitamente a las redes de lo impuesto por las nuevas relaciones de poder»

Prefacio
(…)  el buen uso de la tecnología es un gran paso para la humanidad, pero que su mal uso puede conllevar el empobrecimiento de nuestra esencia más humana.

(…) tratado humanista sobre como la tecnología puede ser nuestro principio o nuestro fin (…) está en nuestras manos elegir el futuro de nuestras creaciones (…)

« (…) siempre admiro a la gente que cree que lo extraordinario no está en conseguir la utopía sino en atreverse a alcanzarla»

Ser analógico, ser digital, ser tecnológico (…) ¿Qué queremos ser? La pregunta no tiene una respuesta fácil si te paras a pensarla, por el contrario si no te paras la respuesta de la mayoría seria ser digital.

Ahí reside parte de la parte negativa de la irrupción digital, no estamos siendo conscientes de lo individualistas que nos estamos volviendo. Nos comunicamos a través de la tecnología, antes lo hubiésemos hecho levantando un teléfono, abriendo la puerta de al lado de la oficina, o tomándonos un café con un compañero, ahora es más teki utilizar la tecnología.

Quiero pensar que ser digital no se volverá en mi contra, que me volveré un ser antisocial. La disrupción digital nos ha traído muchas cosas positivas, pero intentemos minimizar las negativas.

Que lo digital no impida ser ante todo personas. No perdamos nuestros hábitos, nuestras costumbres, no permitamos que el uso intensivo de las tecnologías nos convierta en personas sin sentimientos, frías, distantes. Parece que para hablar con alguien o es con un dispositivo por medio o no somos capaces de darnos ni los buenos días. Apaga el móvil, dale los buenos días, invítalo a un café, o lo que creas conveniente pero nunca dejes de ser humano.

«Al hombre puedes arrebatarle todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas ─la elección de la actitud personal que debe adoptar frente al destino─ para decidir su propio camino»
Viktor Frankl

En el trabajo, vemos jefes y colaboradores que utilizan de forma compulsiva sus gadgets tecnológicos, descuidando la atención a las personas de su equipo, compañeros que pasan largos minutos repasando sus tareas comunes en mensajes en el móvil, separados físicamente por dos o tres mamparas de distancia…

Recibimos largas horas de formación sobre técnicas de liderazgo y gestión que fracasan estrepitosamente cuando vibra un móvil encima de la mesa. Cada vez son más habituales los horarios indefinidos y la disponibilidad permanente (…) encontrar personas con crecientes dificultades para concentrarse en tareas abstractas, hacer una lectura en profundidad o prestar atención de forma sostenida a una conversación

¿Qué nos está ocurriendo? ¿Realmente se cumple la promesa que esperábamos de la tecnología? ¿(…) tenemos oportunidad de ser más libres? (…)

(…) aprender la relación causa-efecto por condicionamiento y por repetición, sin necesidad alguna de entender las leyes que rigen dicha relación.  

(…) aumentar de forma significativa la producción de galletas y su distribución en aquellos centros amenazados de forma inminente por un huracán (…) modelos predictivos (…) ante la amenaza de estos fenómenos meteorológicos, sus clientes comprarían muchas más galletas de lo normal (…)

(…) cada producto tuviera un sensor electrónico incorporado en su envase, y que todos estuvieran integrados entre sí, diseñados para saber cuándo se abren, cuando se consumen, como se maridan, o cuando se deterioran o caducan.

El horizonte de la cuarta revolución industrial es apasionante para la ciencia y para la sociedad pero, como toda gran revolución, acusara, extremos constates.

La paradoja emocional entre la felicidad y la era digital se antoja sinuosa (…)

Sea por decisión propia o no, las personas que sufren o practican la abstinencia digital incurren en un riesgo creciente de exclusión y desprestigio social (…)

(…) la transformación digital está destinada a cambiar profundamente los patrones de comportamiento, consumo y producción de forma global.

En una sociedad en la que el prestigio, el currículum o la confianza serán cada vez más dependientes de nuestra huella digital, es necesario interiorizar el hecho de que cada una de nuestras publicaciones puede condicionar nuestro futuro.

«Tan solo necesitamos estar despiertos y levantar siempre la mirada ante los demás»



Link de interes

« (…) ciencia y ética conviven una vez más en la ficción y nos avisan de lo que puede estar por llegar»

Recibid un cordial saludo
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