miércoles, 3 de mayo de 2017

La enseñanza de la dirección y el método del caso

Estimad@s amig@s

Sinopsis
«En determinados momentos y circunstancias, nuestro principal problema como empresarios no suele ser el de saber más, el de tener más conocimientos, sino el de ser capaces de hacer más y mejores cosas… Lo que nos interesa es que el director de nuestra empresa sea capaz de hacer más y mejores cosasno que sepa más. De poco nos sirve que conozcamos todas las herramientas de control presupuestario si no sabemos aplicarlas, ni sabemos si nos son útiles y como lo son en nuestra empresa en este momento. Hay en nuestros directores errores más graves que el de ser ignorante: el error más grave desde mi humilde punto de vista es el de no ser realista, dicho de otra forma, no ser capaz de aplicar lo que se sabe».

«Es mucho más importante que te conozcas a ti mismo que darte a conocer a los demás»
Séneca

Prólogo
(…) aprender es algo que yace dentro de cada persona; el ser humano es un ser dispuesto para el aprendizaje como un fin (…) el método del caso resulta así no como un método de enseñanza, sino de aprendizaje; es aprendizaje dirigido (…) poner especial atención al proceso de interacción que se establece con los alumnos en el aula (…) no es posible en semejante pedagogía adoptar una postura de observador pasivo.

(…) la pedagogía del método del caso precisamente busca conseguir que quien aprende con ella logre sistematizar, en la medida en que ello es posible, la información requerida para identificar, formular y resolver los problemas a los que esa «escuela de la vida» nos enfrenta de continuo.

(…) para adquirir experiencia es preciso ir más allá de la mera acumulación de horas de trabajo (…) es fundamental que el interesado ponga en ejercicio dos actitudes y la disposición para fortalecerlas y acrecentarlas: apertura de mente y firmeza de criterio.

La apertura de mente (…) se deriva de la disposición para aprender, en la medida en que se tenga también capacidad para observar la actuación y la forma de pensar de los demás. La firmeza de criterio (…) capacidad de emitir juicios de valor equilibrados (…) permite al individuo distinguir entre lo que sirve y lo que no, entre lo urgente y lo importante, entre lo esencial y lo accesorio, entre lo que interesa a sus propósitos y lo que es ajeno a ellos (…)

El método del caso (…) es un ejercicio de observación y de juicio que convierte la experiencia en un factor educativo (…)

(…) los objetivos educativos del método del caso han de centrarse en cualidades intelectuales (curiosidad, juicio, sabiduría) y personales (carácter, sensibilidad, integridad, capacidad de compromiso, responsabilidad)…

(...) no sólo es posible aprender del error, sino que es preciso también hacerlo a partir del éxito (…)

(…) crear espacios de apertura y confianza en un aula, de formular las preguntas apropiadas, de manejar la incertidumbre, etc., son verdaderas lecciones sobre el modo de conseguir que el intercambio de puntos de vista sea una invaluable y excitante experiencia de aprendizaje (…)
Sergio Raimond-kedilhac Navarro

«El sabio quiere siempre aquello que está obligado a hacer»
Séneca

El mundo de la enseñanza es apasionante, si tú como profesional te dejas todo lo que llevas dentro por aportar en tus sesiones. Por trabajar para que los participantes crezcan, trabajen en equipo, sean capaces de visualizar a través de éste o aquel escenario situaciones reales y «vivirlas» en primera persona.

Despertar la curiosidad, alentar la reflexión, escuchar, rebatir lo que aportan otros participantes, visualizar los diferentes escenarios empresariales a los que se puede ver abocada una empresa por una toma de decisiones, son situaciones a las que se somete a los participantes en una sesión del método del caso.

El método del caso, es una forma más de enseñar a directivos a evaluar situaciones de negocio, indistintamente si la solución que tomó la organización fue la adecuada o no. Es un método que necesita de un director de caso muy fajado en esta metodología,  no todos los profesores están preparados para impartir sesiones con este método.

Se necesita entrenar mucho el caso a impartir, conocer muy bien la metodología tanto en el ámbito teórico como en la puesta en escena. Es necesario un profesor que sea capaz de provocar la participación, hacer dudar a los participantes, un conductor que en todo momento provoque a los asistentes la reflexión, controle el aula de manera «no dirigista», sea capaz de hacerles ver que van en una buena senda y en un momento determinado llevarlos hacia el descubrimiento de todo lo contrario.

En resumen, un director de caso es un profesor con muchas horas de rodaje, comprometido con el crecimiento profesional ─personal, de los participantes, que se ha preparado concienzudamente la sesión, que lleva años practicando la metodología, y que sabe que el éxito de la sesión es gracias a los participantes y no a su labor como conductor de la misma. Sabe o debe saber guardarse el ego y dejar que sean los participantes los que brillen.

«Tan complicado como la realidad, sólo la realidad»
Miguel de Cervantes y Saavedra



LA ENSEÑANZA DE LA DIRECCIÓN
Y el método del caso
Carlos Llano Cifuentes
IPADE

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 « (…) la verdad sólo se aprende a costa de sufrirla»
Esquilo

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