Mostrando entradas con la etiqueta aportar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta aportar. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de noviembre de 2024

Management del sentido común: Para sofisticar sirve cualquiera

Estimad@s amig@s

Sinopsis

El sentido común nace de nuestra capacidad de pensar, de observar, de acumular experiencias y de contrastarlas con datos. El management sin sentido común es simplemente una colección de tendencias y PowerPoint. Contrariamente, el management del sentido común es hacer las cosas con la autenticidad y la flexibilidad necesarias en las organizaciones, las cuales no son relojes, sino ecosistemas vivos. En este libro, Xavier Marcet nos da las claves para liderar con sentido común y, así, afrontar con éxito aquellos retos a los que toda empresa moderna debe enfrentarse. Sus reflexiones surgen del deseo de transformar las organizaciones, aportando nuevo valor a través del aprendizaje constante, la innovación y la creatividad, y sin descuidar el capital humano.

 

«Las empresas crecen mejor como un árbol,

en equilibrio»[i]

 

Prólogo[ii]

¿Qué pinta un entrenador de baloncesto profesional en el prólogo de un libro enfocado sobre todo al mundo empresarial (…)

 

Trabajar contento o hacerlo a disgusto, ¿somos conscientes de la diferencia que produce una u otra opción en el rendimiento? (…)

 

Como gestor de grupos humanos, debes rodearte de gente que te mejore, que te enriquezca en áreas en las que tú no te preparaste específicamente, en aspectos novedosos que puedan dotar los proyectos que tú lideras de una mayor eficacia (…)

Xavier reivindica preguntar y pedir opinión a personas de a pie, empleados, directivos y hasta retirados, a quienes su erudición no los ha abandonado por el hecho de cumplir años, y lo hace en una etapa de la gestión humana en la que parece que, por el mero hecho de preguntar, eres más débil, estás menos preparado (…) preguntar y saber escuchar nos mejora (…) estimula y empodera a nuestros interlocutores al hacerles participes de nuestro reto (…)

 

(…) quienes me contratan saben que (…) mejoraré a los jugadores de los que dispondré, hasta el punto de que muchos de ellos volarán al poco tiempo de estar con mi staff y conmigo. Es una satisfacción ver como alcanzan niveles impensables en su juventud (…) el mérito es compartido con otros entrenadores que tuvieron antes y después que yo (…) s debe a su perseverancia y buena educación para trabajar (…)

 

(…) debemos hacerlo de modo que consigamos contagiar sin aleccionar (…)

(…) nuestra labor como entrenadores es sacar la mejor versión de cada uno de nuestros jugadores, para que de ello surja la consecución de un objetivo común, dejando al lado nuestra egolatría por el bien de un equipo, de un ecosistema que favorezca el crecimiento colectivo, sin que ello impida el crecimiento personal de cada uno de los integrantes que componen el grupo.

 

«Dudar es estar a salvo»[iii]

 

Pórtico

(…) me interesa que nuestras empresas sean más consistentes, funcionen mejor y con más sentido. Y eso tiene que ver con que se produzcan con más sentido común y con más sencillez. Para sofisticar, sirve cualquiera, para alcanzar la sencillez está en manos de pocos (…) escribo de la sencillez y el sentido común. Para evitar organizaciones que se pierdan en sus propios vericuetos (…) y desde este sentido común, desde donde se deben afrontar los básicos de una empresa. Sin entrar en matices (…)

Ø  Mantener una tesorería positiva que es como respirar.

Ø  Presentar más resultados que excusas.

Ø   Ser consistente (…) evolucionar con los clientes

Ø  Innovar, crear valor (…)

Ø  Ser diferentes (…)

Ø  Ser eficientes, con un nivel de costes contenido que aspire a estar por debajo de la media del sector.

Ø  Tener una marca reconocida que sea espejo de austeridad.

Ø  Tener liderazgos ambiciosos corporativamente y humildes personalmente.

Ø  Poner a las personas en el centro para crear un perímetro de aprendizaje, respeto y compromiso.

(…) crecer haciendo crecer a los demás: a los clientes[iv], a los colaboradores[v], a los accionistas[vi] y a la sociedad (…) no hay empresas sanas en sociedades insanas[vii] (…)

« Cualquier organización es válida

siempre que sea respetuosa con ella»[viii]

 

¿Tiene cualquiera sentido común? Debería pero desgraciadamente no siempre es así.

 

Xavier Marcet nos trae un recopilatorio de artículos en Management del sentido común, donde nos invita a leer, reflexionar, ayudar a nuestro equipo… Hace pocos días leyendo a Samuel Pimentel nos invitaba a —disponer de un tiempo en silencio de reflexiónaprovechemos ese espacio para leer un capítulo del libro que comentamos hoy.

 

Leer para creer, pensar, reflexionar, mejorar, con la mente abierta. Una vez leído lo ideal sería coger un papel en blanco y ser capaces de escribir una breve conclusión —llamada a la acción.

Ø  ¿Qué puedo hacer con lo que he leído hoy?

Ø  ¿Cómo lo puedo concretar?

 

El papel en blanco nos da miedo, pero hay que concretar, tenemos que ser capaces de buscar sentido a las cosas que hacemos por pequeñas que sean. Humanizar las organizaciones es un gran reto en la era de la inteligencia artificial, pero no es menos cierto que en las aguas bravas es donde se forjan los grandes marineros, para las aguas calmas cualquiera sirve.

 

«Para progresar hay que poder afrontar los problemas

y satisfacer las aspiraciones con sentido común»[ix]

 

Management del sentido común

Hay un management del sentido común. Navega entre criterios naturales. Huye de la pirotecnia conceptual. Usa palabras corrientes. Acostumbra a madrugar. Sabe de la complejidad y por ello trata de no incrementarla. Evita enjuiciar el pasado sin negar por ello la gran metamorfosis que vivimos. Sabe que las personas son quienes decantan la balanza. Se sacude el escepticismo desde un compromiso practico (…) el management del sentido común se preocupa por (…) ¿Qué necesita mi cliente que no sepa expresar?, ¿Qué aspiraciones, problemas o necesidades tiene mi cliente que las tecnologías emergentes puedan solucionar?, ¿Mis clientes están preparados para esta innovación?, ¿Cómo vamos a identificar lo que hay que aprender primero?, ¿Quién y mil veces quién puede desplegar las ideas, los planes, las estrategias?, ¿Cómo ayudar a los demás a sacar su mejor versión?, ¿Qué vamos a dejar como legado[x]? (…)

 

(…) cosas de sentido común.

Ø  Su foco es el cliente[xi].

Ø  Son eficientes.

Ø  Cuidan su tesorería.

Ø  Tienen equipos de gente adecuada.

Ø  Intentan equilibrar presente y futuro.

Ø  Aprenden.

Ø  Tienen líderes que no solamente piensan en ellos y en el corto plazo.

Ø  Hay respeto.

Ø  Son socialmente positivas.

 

«Hay que leer para pensar»[xii]

 

Trabajadores del pensamiento

(…) evolucionemos de trabajadores del conocimiento a trabajadores del pensamiento (…) trabajadores que tienen como principal competencia su capacidad de pensar para decidir, para operar, para impactar (…) decantarán la relación de la inteligencia artificial y de la humana hacia las personas (…)

 

(…) los trabajadores del pensamiento serán capaces de poner la tecnología a su disposición y no al revés (…) las máquinas darán algunas respuestas, pero la estrategia, la singularidad, los valores nacerán de las preguntas. Y hacer preguntas requiere pensar. Y pensar es tener capacidad propia de analizar, de dibujar escenarios, de introducir, de deducir, de perimetrar problemas, de definir dilemas, de hacer las preguntas clave que nos permitan tomar decisiones y enhebrar soluciones (…)

 

(…) necesitamos a lideres que piensen, concreten y compartan oportunidades que nos habiliten para crecer haciendo crecer a los demás (…)

 

«Liderar es influir»[xiii]

 

La gestión de uno mismo

¿Hasta que punto podemos influir en nuestra carrera profesional o empresarial? (…)

 

«Los trabajadores de conocimiento

deben aprender a ser CEO de sí mismos»[xiv]

 

Sembrar concentración

(…) los equipos y las reuniones funcionan bien si la gente piensa sola y razona en equipo. La sensación es que mucha gente no piensa. Improvisa siempre el pensamiento. Piensa mientras habla, mimetiza, se adhiere a lo que piensan otros, que probablemente, a su vez, tampoco hayan pensado desde la concentración. La poca calidad del pensamiento debilita nuestras empresas (…) pensar es analizar datos e información, descuartizar la complejidad, evaluar escenarios, construir argumentarios, hilvanar soluciones, y hacerlo en un tiempo suficiente (…) la falta de concentración conlleva un pensamiento superficial, a menudo mediocre, y la falta de escritura redunda en ello. ¿Se puede ser directivo de una organización sin pensar ni escribir? (…)

 

«El hombre solitario o es una bestia

o es un dios»[xv]

 

Alcanzar la sencillez

(…) la sencillez es hacer que parezca fácil lo que en realidad es muy difícil (…)

 

«Todo es muy difícil

antes de ser sencillo»[xvi]

 

Escalar la sencillez

(…) lo sencillo se alimenta de una suma de profundidad y autenticidad. Lo simple, en cambio, se nutre de superficialidad y mediocridad (…)

 

«La perfección se alcanza,

no cuando no hay nada más que añadir,

sino cuando no queda nada más que quitar»[xvii]

 

Liderazgos sencillos

 

«Uno empieza a liderar el día en que su verbo influir

pesa más que su verbo mandar»[xviii]

 

Disparar PowerPoint a discreción

(...) saturar una organización con planes no acostumbra a suponer ningún cambio real (…) confundir la planificación estratégica tampoco. Si un equipo directivo quiere que las cosas pasen, debe sembrar confianza (…)

 

«Con los clientes solamente hay una apuesta sensata

y se llama calidad»[xix]

 

La fatiga del cambio

Para algunos gestionar una organización es solamente innovar y cambiar (…) querer hacer muchos cambios a la vez indefectiblemente a cambios ejecutados desde la mediocridad. Cambiarlo todo y constantemente es como la música sin silencios: puro ruido, sin más (…)

 

(…) necesitamos estar concentrados en pocos cambios de alto impacto (…)

 

(…) el cambio es transformación culminada, constatable (…)

 

(…) sin constancia, la organización se convierte en un puzle de cambios a medio hacer que solamente genera frustración (…)

 

«Cambiar es cambiarnos»[xx]

 

Pluscuamperfectos del management

(…) seguro que si existe la excelencia no la podemos separar ni de la humildad, ni de la autenticidad. Lo excelente no puede ser arrogante, porque la arrogancia lo tiñe todo de mediocridad (…)

 

«Las redes sociales han potenciado al líder narcisista,

 que se recrea en él mismo.

Su proyección es una forma más de ostentación.

Necesitamos a lideres más humildes,

menos exhibicionistas.

Lideres que sepan combinar ambición y humildad»[xxi]

 

Construir legado

¿Qué dejamos después de pasar por un trabajo, por una responsabilidad, por una organización? ¿Cuál es nuestra huella? (…) pensar en términos de legado (…) es la capacidad de mirar desde el futuro que presente que perdurará. ¿Qué recordaremos de nuestras agendas saturadas dentro de unos años? ¿Qué recodarán de nuestra aportación? (…)

 

(…) ¿Cuál es el legado que dejaremos a nuestros clientes? ¿Les dejamos algo más que un producto o un servicio, les transmitimos algo que vaya más allá? ¿Les transmitimos un pequeño legado en nuestra manera de hacer? (…)

 

«Caminamos mucho, pero

 ¿vamos a alguna parte?»[xxii]

 

En serio

(…) ir en serio es escoger a las personas adecuadas. Sembrar confianza. Ir en serio es cuidar la fluidez, asaltar los cuellos de botella. Es pensar en abatir objetivos más que en coleccionar indicadores. Cuando se va en serio, hay claridad sobre responsables y resultados (…) exigir desde la autoexigencia (…)

(…) contratar a gente hasta conseguir no ser el más inteligente de la sala (…)

 

«Nadie está libre de decir estupideces,

lo malo es decirlas con énfasis»[xxiii]

 

Diseñadores de excusas

¿Quién no ha pedido excusas? (…)

 

(…) los directivos no presentan excusas, sino que proponen o toman decisiones ágiles para corregir una disfunción, un enfrentamiento interno entre profesionales, o para superar un error o aprender de un fracaso (…)

 

«los directivos no está para sumar,

están para multiplicar»[xxiv]

 

El orgullo de tener sustitutos

Tener a alguien que te pueda sustituir (…) es un orgullo. No una amenaza. Es el resultado de a ver hecho las cosas bien. Además, es una oportunidad que tienes de continuar creciendo (…) que haya gente corriendo en la banda con ganas de entrar en el partido nunca es malo. Nuestro trabajo es cuidar el futuro dando resultados en el presente (…) nuestra responsabilidad es crear nuevos lideres (…) nuestras escuelas de management deberían formar más a la gente para el servicio que para la ostentación (…) los contrapuntos son esa gente que desde la lealtad nos pone en nuestro sitio si un día perdemos la humildad (…) exorcistas del egocentrismo (…)

(…) la gente que no sabe reconocer a aquellos que les hicieron crecer, difícilmente verá como un orgullo tener a un sustituto: lo vera (…) como una amenaza. La generosidad nos hace crecer, mientras que la arrogancia nos vuelve mediocres (…)

 

«El día que sentimos el orgullo

 y no la amenaza de tener a un sucesor,

ese día,  hemos subido un peldaño»[xxv]

 

Solidaridad directiva

(…) un comité de dirección debe ser un espacio para la solidaridad más que el campo de batalla de intereses que, si no se concilian, llevan al desastre compartido (…) en cambio hay demasiado comité autosecuestrado por el micromanagement, con reuniones infinitas y poco resolutivas, sin tiempo para la estrategia y con un confidente de solidaridad directiva bajo (…)

(…) para ser competitivo y diferenciarse hay que estar en tensión y con hambre, sin locuras, pero con tensión (…) liderar es corregir esta situación. Es saber tener conversaciones difíciles en el comité de dirección y hacer cumplir los acuerdos (…)

 

«Las empresas son frágiles.

Necesitamos a personas que aguanten»[xxvi]

 

Vaciar las agendas

(…) ¿Cómo vamos a inspirar si nunca tenemos tiempo de aprender? (…) liderar es servir y para servir hay que poner tiempo a disposición de la comunidad. Los lideres ausentes (…) no contagian desde el ejemplo.

 

«La salud de una empresa es inversamente proporcional

al número de reuniones que hace»[xxvii]

 

A otro nivel

(…) un líder está a otro nivel cuando ya no necesita darse tanta importancia a sí mismo y empieza a considerar la importancia del legado; cuando es consciente de que sin sus equipos vale menos de la mitad: estos son los lideres que no quieren ser recordados solamente por los excels de buen ver, sino por empresas distintas, genuinas, competitivas al máximo nivel y al mismo tiempo, humanistas al máximo nivel (…)

 

(…) pensar solos y razonar en equipo. Pensar es dudar. Razonar es compartir dudas. Y sentir el privilegio y la responsabilidad de decidir.

 

«La mediocridad

es una decisión personal»[xxviii]

 

Una pizca de caos

(…) siempre les recuerdo a los participantes que la clave es el avión de vuelta (…) la inspiración puede ser global, pero la concreción siempre es local (…)

 

«Un defensor debe cambiar siempre durante el ataque;

tan pronto como haya ganado la ventaja de la defensa»[xxix]

 

Humanismo no es buenismo

(…) una empresa debe ser un espacio donde crecer haciendo crecer, no para crecer a costa de los demás (…) el management humanista promueve el equilibrio entre personas y maquinas para alcanzar una competitividad inclusiva (…) una competitividad real compatible con equilibrar la ecuación personas-máquinas a favor de las personas (…) defiende la competitividad sin límites (…)

(…) el humanismo es entender el liderazgo más como servicio que como compañerismo campechano (…)

 

«El humanismo,

 más que el buenismo,

 es lo que nos ayuda a esquivar la mediocridad»[xxx]

 

Management humanista, una nueva mirada

(…) el management humanista propone algo muy difícil. Ser competitivos sin orillar a las personas. Dar resultados, pero no de cualquier modo (…)

(…) apostar por la inteligencia de las personas haciendo apología de la capacidad de pensar y de aprender como algo radicalmente humano (…) el management humanista es el que se entiende la gestión de la complejidad como el privilegio de servir a los demás (…)

 

«Nuestro éxito es crear legado.

 Dejar algo que nos trascienda»[xxxi]

 

Management del sentido común

Para sofisticar sirve cualquiera

Xavier Marcet

Plataforma editorial

 

Link de interés

Aprende a pensar como un gurú: Las 10 fuerzas del pensamiento crítico

• Pensar estratégicamente: Modelos, conceptos y reflexiones

Iacocca: Autobiografía de un triunfador

Net positive Netamente positivo: Cómo las empresas valientes prosperan dando más de lo que reciben

El príncipe

La buena suerte: Claves de la prosperidad

La soledad del directivo

El poder de la pasión

La quinta disciplina: El arte y la práctica de la organización abierta al aprendizaje

Bichos rojos en navidad

Memorias de Adriano

Reglas de San Benito

Management humanista: La estrategia son las personas

Crecer haciendo crecer: El secreto de las empresas consistentes

• Esquivar la mediocridad Notas sobre management: Complejidad, estrategia e innovación

• Cosas que aprendemos después: Bloggiana sobre management, innovación y estrategia

 

«Nadie está libre de decir estupideces,

lo malo es decirlas con énfasis»[xxxii]

 

ABRAZOTES


[i] Xavier Marcet

[ii] Joan Plaza

[iii] Michel de Montaigne

[iv] Nuestra razón de ser

[v] Que no son recursos, sino personas

[vi] Que han puesto el riesgo

[vii] Peter F. Drucker

[ix] José María Arizmendiarrieta

[x] Es muy difícil que haya legado sin propósito

Ø  (…) construir legado consiste en haber sabido crear, concretar y compartir oportunidades con sentido y con impacto. Creamos, concretamos, compartimos oportunidades porque queremos alcanzar el futuro y no solo gesticularlo (…)

[xi] O aquellos a los que quieren servir

[xii] Xavier Marcet

[xiii]  Ídem

[xiv] Peter F Drucker

[xv] Aristóteles

[xvi] Thomas Fuller

[xvii] El principito, Antoine de Saint-Exupéry

[xviii] Xavier Marcet

[xix] Ídem

[xx] Ídem

[xxi] Ídem

[xxii] Ídem

[xxiii] Michel de Montaigne

[xxiv] Xavier Marcet

[xxv] Ídem

[xxvi] Ídem

[xxvii] Peter F. Drucker

[xxviii] Jorge Wagensberg

[xxx] Xavier Marcet

[xxxi] Ídem

[xxxii] Michel de Montaigne

viernes, 12 de abril de 2024

La segunda carrera: Todo lo que un directivo debe hacer tras finalizar su etapa ejecutiva

Estimad@s amig@s

Sinopsis

Guía para planificar el día después y disfrutar de una fructífera prolongación de la vida profesional. Consejero, senior advisor, business angel y otras posibilidades muy satisfactorias para aportar valor, sabiduría, prestigio y experiencia.

La vida ejecutiva es finita, por lo que algún día terminará. Es justo en ese momento cuando el directivo se enfrenta a la disyuntiva de «no hacer nada» o seguir con «algún tipo de actividad profesional». En ese momento, podrá aproximarse al mercado de la «segunda carrera» donde encontrará figuras como la de ser consejero, interim manager, miembro de un consejo asesor, senior manager de un fondo o convertirse en docente, entre otras.

En este innovador libro, el autor nos ofrece una guía completa para planificar y disfrutar de una prolongación fructífera de nuestra vida profesional en la que descubrirá la forma de aportar valor, sabiduría, prestigio y experiencia en esta nueva fase de tu trayectoria.

Con un enfoque dinámico y cercano, nos ofrece una brújula inspiradora que señala el abanico de oportunidades en el emprendimiento, la consultoría, la educación o la filantropía. Para ello, nos guía desde el «día de después» analizando las características, ventajas e inconvenientes de cada una de las opciones, así como las actividades más adecuadas en cada caso y en función de las características personales.

Con talento y experiencia acumulada en el mundo empresarial, Alfonso Jiménez nos guía con precisión y cercanía, convirtiendo cada página en una fuente de motivación y descubrimiento. Prepárate para una travesía transformadora donde el pasado es solo el prólogo y cada día es una oportunidad para reinventarse. ¡Bienvenidos a un viaje hacia nuevas y emocionantes oportunidades!

 

«Todos somos trocitos de lo vivido»[i]

 

Prólogo[ii]

El gran reto para el directivo es cómo seguir haciéndolo cuando llega el final de su etapa activa (…) la carrera de un directivo suele estar definida por años de dedicación, liderazgo y toma de decisiones ¿Qué sucede cuando llega el momento de despedirse de la cúspide ejecutiva? (…)

(…) en el ámbito directivo, la experiencia acumulada durante décadas se revela como un activo incalculable, capaz de transformarse en una fuente inagotable de aprendizaje y mentoría. La riqueza de conocimientos y habilidades adquiridos a lo largo de una carrera exitosa no se desvanece de la noche a la mañana. El tiempo, ese maestro implacable, deja tras de sí una estela de experiencias que se convierten en la esencia misma de la sabiduría (…) la experiencia acumulada brinda a los directivos una perspectiva única, permitiéndoles anticipar las consecuencias de sus decisiones y proporcionar un marco reflexivo para las generaciones venideras (…)

(…) en la actualidad, se habla mucho de propósito y demasiado poco de legado (…) en un mundo cada vez más interconectado, la diversidad de pensamiento resulta de la colaboración intergeneracional se convierte en un factor clave para la competitividad.

(…) emprendimiento, consultoría, educación o la filantropía (…) cualquier directivo encontrará la faceta en la que su personalidad mejor pueda encajar en esa segunda etapa de vida profesional, una etapa que puede estar repleta de descubrimientos y contribuciones significativas.

 

«La trama nunca termina,

solo se reinventa…»[iii]

 

Alfonso Jiménez nos propone en La segunda carrera profesional reflexionar, trabajar una hoja de ruta a corto ―medio plazo ¿Qué hacemos si la compañía para la que trabajamos mañana pone encima de la mesa un plan de prejubilaciones?  

 

A mí no me va a pasar, soy imprescindible en la compañía, ¿estás seguro? Abdicar el día después no debería ser una opción que se nos pase por la cabeza. Debemos dedicar tiempo a planificar, diagnosticar, ir diseñando escenarios, hacernos preguntas:

Ø  ¿A qué me quiero dedicar una vez finalizada mi etapa ejecutiva?

Ø  ¿Encajan mis conocimientos en las necesidades que tienen los emprendedores?

    o   ¿Puedo ser un mentor que capture valor para los mentees?

Ø  ¿Encaja en tus planes ser senior advisor de compañía?

    o   ¿Qué les puedes aportar?

Ø  Has dejado de ser un ejecutivo pero tienes un gran expertis en un campo concreto (pongamos por caso sostenibilidad) ¿te planteas dar el paso a formar parte como consultor?


Podríamos pasar horas formulando hipótesis, lo importante es empezar a planificar ―sin prisa, pero sin pausa―, debemos ir trabajando los cambios que se avecinan, las nuevas necesidades que tendremos, cómo las cubriremos y sobre todo dar respuesta al dónde podemos ser más útiles con nuestra agenda, conocimientos, habilidades, competencias…

 

«Todo directivo por mucho éxito o poder que tenga,

 algún día dejará de serlo…»[iv]

 

¿Qué es eso de la segunda carrera del directivo?

La carrera profesional es un proceso evolutivo que tiene sus etapas. Primero hay una etapa en la que un joven se forma para desempeñar un trabajo que aporta valor a través de una actividad en el mercado. La primera etapa profesional es de “formación”. En dicha etapa, que dura muchos años, su labor consiste en adquirir conocimientos genéricos algunos, especializados otros.

A esa etapa le sigue (…) los primeros pasos de acceso al mercado laboral, “los primeros empleos” (…)

(…) una siguiente etapa de “desarrollo” en la que el profesional adquiere nuevos conocimientos, pero también diversas “experiencias” (…)

En función de la capacidad de desarrollo, algunos profesionales podrán pasar a la siguiente etapa, por la que un profesional se convierte en un directivo (…) en esta etapa tendrán que trabajar duro, ser un ejemplo como persona y profesional, colaborar o establecer la estrategia, tener capacidad de implantación, pero, sobre todo, tendrá que dedicar gran parte de su agenda a la gestión de las personas y los equipos. Y tendrá que seguir creciendo en la estructura directiva de su empresa o de otras (…)

(…) todo directivo tiene que saber que, por mucho éxito o poder que tenga, algún día dejará de serlo, bien por razones personales o, más frecuentemente, porque alguien considerará que otro profesional lo puede hacer mejor.

 

Y en ese momento inicia un proceso, más o menos largo, de adaptarse a la nueva situación. La de ser un profesional que ha sido directivo, pero que ya no lo es.

 

El primer paso de esa segunda carrera debe ser hacer un autodiagnóstico riguroso del valor que puede aportar como profesional con base en cuatro elementos; los conocimientos, las experiencias, la marca personal y las relaciones, además de un análisis patrimonial (…)

 

Un alto ejecutivo en su segunda carrera tiene activos muy interesantes que puede aportar para un órgano de gobierno cuyas principales responsabilidades son la definición de la estrategia, la supervisión del negocio y aprobación de las cuentas, la identificación del los riesgoso la definición del la cultura y la política de sostenibilidad de la sociedad, ya que puede poner a disposición de dicho órgano los conocimientos y experiencias que ha acumulado durante años en su primera carrera. Adicionalmente, también pone al servicio (…) su reputación personal y su agenda de contactos.

(…) no todos los ejecutivos pueden ser buenos consejeros, ya que al tratarse de una función distinta requiere competencias también propias (…)

 

(…) formación en gobierno corporativo (…) tiene que formarse como profesional de Consejos y no presuponer que como directivo ya se sabe de buen gobierno (…)

 

(…) no existen tantas oportunidades para formar parte de Consejos de Administración. Hay mucha más oferta de profesionales que demanda (…)

(…) si bien el ser consejero es posiblemente la opción de “segunda carrera” más natural para un directivo, hay que ser conscientes de que el mercado es estrecho y los riesgos que se asumen son elevados (…)

 

Cuando un directivo (…) se plantea diversas alternativas de aportación de valor a un proyecto empresarial, una de las más interesantes es la de formar parte de un consejo asesor.

 

Es importante formalizar el marco de la colaboración con los profesionales, antes de iniciar su participación en el consejo asesor, y definir temas como: la política de no competencia, la no existencia de conflicto de interés, la confidencialidad, el modelo retributivo o la política de comunicación.

No todos los consejos asesores son iguales (…)

Ø  Consultivo

Ø  Técnico

Ø  Reputacional

Ø  Facilitador

 

(…) hay tipos de empresas para las que resultan especialmente útiles:

Ø  Startup

Ø  Empresas familiares

Ø  Empresas internacionales que aterrizan en un mercado

Ø  Grandes empresas

 

Un senior advisor es un profesional, normalmente en su segunda carrera, que posee conocimientos, experiencias, marca personal o contactos y relaciones de valor, que quiere seguir activo y, por tanto, ofrece sus activos al servicio de otros proyectos (…) a tiempo parcial y sin exclusividad (…)

 

El senior advisor puede tener también ciertas similitudes con el rol del consultor (…) el senior advisor trabaja solo, sin equipo (…) habitualmente no genera documentación detallada sobre los tema, sus ideas son más orales o con documentos, informes o presentaciones generales (…) es una figura que está a caballo entre la de un consejero asesor y la de un consultor, aunque tiene características propias que lo hacen diferente.

 

Entre las alternativas (…) es muy interesante siempre que se encuentre en condiciones de aportar valor en la cadena de operaciones de los fondos, desde la facilidad para identificar operaciones hasta participar en el proceso de due diligence, valoración, negociación e incluso en el proceso de supervisión de la propia operación.

 

Es complicado reclutar a un buen directivo que está en carrera para hacer un proyecto sin tener claro el siguiente paso y por ello nació la formula del interim manager.

 

(…) ser interim manager es una opción muy razonable para ser considerada (…) aunque el profesional deberá asumir el riesgo de los periodos de inactividad en los que además no es aconsejable asumir otras responsabilidades que posiblemente serian incompatibles con su nuevo contrato (…)

 

Cuando llega el día D y el profesional que ha ejercido la función directiva durante años se despide de ella, tiene diversas alternativas que tendrá que valorar en función de tres variables: el riesgo que quiere asumir, la dedicación que quiere tener a la actividad profesional en el nuevo periodo y su situación financiera, tanto en términos patrimoniales como de necesidades de renta para dicha etapa.

 

Una de las claves del modelo es establecer el nivel de inversión, pero también el nivel de dedicación. Puede llegar a ser tan envolvente y motivador que el profesional que el profesional que ha elegido está vía se vuelque en ella y viva los proyectos como si fuera el emprendedor (…) deberá entender que el protagonismo no deberá ser suyo, el business angels está para ayudar financieramente, y para ayudar con sus activos, pero no es su proyecto (…)

 

El emprendimiento “senior” es una opción que implica riesgo, una muy alta dedicación, cierta inversión y el retorno económico dependerá del resultado del proyecto emprendido.

 

Sería deseable que hubiera más directivos que tomaran este camino al finalizar su carrera ejecutiva por cuenta ajena, lo cual generaría más riqueza (…) es una opción de riesgo (…) unas competencias de emprendimiento que no todo directivo posee. La oportunidad está ahí y un pequeño porcentaje de los directivos hacen este transito (…)

 

Dos activos muy valiosos que posee el directivo cuando finaliza su función ejecutiva (…) son los conocimientos y las experiencias que ha ido adquiriendo durante toda su vida profesional.

 

El docente tiene diversas denominaciones, dependiendo del contexto, profesor, maestro, formador, instructor, pero todas ellas hacen referencia al hecho de enseñar, es decir, a facilitar el aprendizaje de conocimientos y experiencias a otros.  

 

Uno de los beneficios que el directivo obtiene en estas posiciones, tanto en fundaciones como en asociaciones, es que son espacios de relación profesional y personal a través de múltiples canales (grupos de trabajo, comisiones, seminarios, etc.), lo que le proporcionará el enriquecimiento de su red de contactos y que, en muchas ocasiones, serán de gran calidad.

 

La marca personal del directivo es la que posee en el momento de finalización de su carrera ejecutiva. Esa es su marca y tendrá que hacer un gran esfuerzo para mantenerla en el futuro (…) el directivo que quiera emprender una actividad de conferenciante en su segunda carrera tendrá que hacer un gran esfuerzo de gestión de su marca personal.

 

(…) en el porfolio de actividades de segunda carrera podemos incorporar actividades no lucrativas, lo importante es:

Ø  Tener un propósito que nos anime a levantarnos cada dia con ilusión.

Ø  Hacer actividades preferentemente sociales y que permitan establecer relaciones, evitando al máximo la soledad.

Ø  Aprender cosas nuevas.

Ø  Disfrutar con lo que se hace.

Ø  Ejecutar el cuerpo y el cerebro.

Ø  Y si además podemos ayudar a los demás con aquello que hacemos, mucho mejor.

 

«Quien tiene algo por qué vivir,

es capaz de soportar cualquier cómo»[v]

 

Epilogo[vi]

El autor nos guía a través de las diferentes facetas de esta etapa de reinvención, explorando la posibilidad de convertirse en miembro de un consejo asesor, profundizando en los roles del Senior Advisor y de Interim Manager en el mundo empresarial actual, y examinando de cerca el emprendimiento senior y las actividades académicas como alternativas valiosas en esta nueva fase profesional.

Nos sumerge, también, en el mundo de las asociaciones y fundaciones destacando el potencial de contribución y crecimiento personal que estas organizaciones ofrecen a los ejecutivos (…) la figura del gurú, del influencer, emerge como una oportunidad para compartir conocimientos y experiencias de manera significativa y enriquecedora.

 

Que este libro sea el comienzo de un viaje transformador hacia una segunda carrera llena de significado, logros y realización (…)

 

«Doble victoria tiene aquel quien se conquista

 a sí mismo»[vii]

 

La segunda carrera

Todo lo que un directivo debe hacer tras finalizar su etapa ejecutiva

Alfonso Jiménez

Almuzara

 

Link de interés

Reinventarse: tu segunda oportunidad

El arte de liderar: La dirección de empresas a través de quince conversaciones con líderes inspiradores

Silver Surfer: El futuro laboral es para los mayores de 40

Jubilado ¿Y ahora qué? Emprender en la jubilación

 

«Quien vive sin disciplina

muere sin honor»[viii]

 

ABRAZOTES


[ii] Ídem

[iii] Ídem

[v] Nietzsche

[vii] Jyrus

[viii] Proverbio islandés