miércoles, 21 de marzo de 2018

La universidad de la utopía


Estimad@s amig@s

Sinopsis
El proceso de búsqueda de la «universidad ideal» (la que se encuentra solamente en Utopía, el lugar que no existe) invita a replantearse los fines de esa centenaria institución. Robert M. Hutchins, que durante 22 años fue President de la Universidad de Chicago, entendía que la tarea de la universidad no debía ser la resolución de lo urgente, sino el estudio y reflexión de lo profundo. En ella no se trata de formar técnicos expertos, sino a intelectuales, a personas capaces de pensar, que puedan sostener una conversación interesante y sean capaces de seguir educándose a sí mismos a lo largo de sus vidas. Su diagnóstico, unido a su fracasado intento práctico de formar un grado en Grandes Libros, se convierte en un fino análisis de la crisis intelectual de nuestra sociedad. La propuesta de Hutchins tiene el sabor de los clásicos, pues vale para el presente, a pesar de que La Universidad de Utopía fuera redactado en 1953. La amplia introducción sirve para poner en contexto al tema y al autor. Con esta traducción y estudio se acerca a la lengua española a uno de los más grandes y admirados universitarios norteamericanos del Siglo XX.
Robert M. Hutchins (1899/1977) fue Decano de Derecho en Yale a los 28 años, y President de la Universidad de Chicago (1929/1951). Autor de diversas obras sobre la identidad universitaria, fue uno de los grandes reformadores de la educación en EEUU. Su obra es casi desconocida en lengua española.
Javier Aranguren (1969) es Doctor en Filosofía por la Universidad de Navarra. Entre otras, ha sido profesor en esta universidad y en Strathmore University (Nairobi, Kenia). Actualmente trabaja en el Centro Universitario Villanueva de Madrid. Su investigación se centra en la Antropología Filosófica. Ha publicado trece libros, además de múltiples artículos.

«Muchos han imaginado principados o republicas que no se han visto jamás, ni se ha conocido ser verdaderos, porque hay tanta distancia de cómo se vive a cómo se debiera vivir, que aquel que deja lo que se hace por lo que debiera hacer, antes se procura su ruina que su conversación»[i]
Maquiavelo

La universidad de utopía, ¡que buen libro para leer despacio!, repensado los párrafos, meditando afirmaciones, poniendo en dudas algunos temas, proponiéndote a ti mismo cómo mejorar cómo profesor, cómo luchar contra el sistema, palancas que podrías activar para mejorar la calidad de los profesionales que salen de tus programas, etc.

En algunos momentos me llegue a ver identificado en la figura de Robert M. Hutchins. De manera consciente o no, todos llevamos alguna utopía encima.

No es un libro para todos los públicos, pero si una lectura obligada para los profesionales que estamos en el mundo de la formación.



«Sin teología o metafísica no puede existir una universidad»

¿Qué es un hombre cabal?, ¿qué es un buen ciudadano? ¿Cómo lograr que aquellos que nos guían y gobiernan sean realmente personas de peso, con fondo, y no ligeros sofistas que se adaptan a las corrientes del deseo de la masa o de los clamores del mundo?

(…) el hecho de que algo no pueda hacerse no significa que no se deba intentar. «Es indigno de un varón no buscar la ciencia a él proporcionada»[ii]

«La universidad ya no se preocupa por la cultura de los universitarios son incultos, no poseen un sistema vital de ideas sobre el mundo[iii]». El nuevo bárbaro, como el lagadiano, es mejor profesional que nuca, pero absolutamente carente de cultura. Vive en el profesionalismo, en el especialísimo, y ―a la postre en la estupidez.


¿Qué es la universidad? Un mecanismo que lleva a cabo procesos capaces de producir determinados resultados, que se mantiene unido por reglas administrativas y que se engrasa con dinero.

(…) dado que cualquier conocimiento es válido, cualquier alumno acabará por encontrar su propio camino.

(…) cualquier saber es interesante y debería por tanto ser enseñado (…)[iv]

(…) el profesor universitario se irá convirtiendo paso a paso en un personaje de laboratorio o biblioteca, molesto por tener que interactuar con alumnos, centrado en aspectos puntuales (…) dominado por el principio de «publicar o morir» y los índices de impacto, limitado a la enseñanza de su propio curso sin poder dar un paso más allá de ese terreno de especialización[v].

«La tarea del gigante nunca es una tarea feliz (…) el administrador tiene muchas maneras de perder y ninguna de ganar (…)»

La universidad crece no por los profesores, sino por administradores expertos, y el nuevo tipo de presidente que necesita la universidad será más un coordinador que un líder creativo, un ejecutivo experto, un moderador lleno de tacto (…)

(…) no es que no importen los alumnos: tampoco lo hacen los profesores. Cada vez son más los que están contratados a tiempo parcial y tienen que correr de campus a campus para dar las clases que les permitan llegar a fin de mes [¿investigación, estudio, preparación de clases, durante el tiempo de trabajo?, ¿qué significa eso?] (…)

Leer, escribir, hablar, gramática, retorica, lógica. ¿No son esas las raíces, las viejas herramientas del aprendizaje? Y si los son, ¿por qué solo raramente aparecen en el proceso educativo? (…)

(…) Hutchins se da a sí mismo el nombre de administrador, no de líder, pues sabe que tiene que responder ante el consejo de administración por arriba y ante los profesores por abajo (…)

(…) los alumni son peligrosos (…) donando poco tratan de controlar cosas de las que no saben y que nos les importan (…)

(…) critica que se confunda «ser un buen profesor con ser un profesor popular» (…)

«Educar es enseñar;
enseñar es conocer»

(…) muchos no habrán leído los libros que tienen que enseñar (…)

¿Cuáles deben ser las virtudes de un buen administrador?

«Cuatro. Valor, fortaleza, justicia y prudencia o sabiduría practica (…)

«Ahora debemos educar a nuestros amos»
Lord Sherbrooke


Link de interés

«No es necesaria la esperanza para ponerse a actuar,
ni tener éxito para perseverar»
Hutchins

Recibid un cordial saludo


[i] El príncipe
[ii] Aristoteles, Metafísica  
[iii] J. Ortega y Gasset, Misión de la universidad, Obras completas
[iv] Charles W. Eliot
[v] «La especialización significa que los especialistas no pueden pensar juntos porque su preparación y su trabajo los ha separado del resto de los hombres». (R. M. Hutchins, The University, o. c., p. 35.
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