domingo, 23 de mayo de 2010

CÓMO GANAR UNA GUERRA


Estimados amig@s:

“Que guarden silencio los que solo son sabios a posteriori.”
Winston Churchill

Sinopsis
¿Qué tienen en común Steve Jobs y sir Winston Churchill? ¿No aplican las empresas hoy en día tácticas propias de Blitzkrieg, guerra relámpago, para conquistarnos? ¿Y no se equivocan los directivos al medir sus fuerzas fracasando en retiradas comerciales cuando estaban a punto de conseguirlo? ¿Qué haces cuando tu compañía se cruza con una competencia Kamikaze?

Cómo ganar una guerra nos descubre que no hay tantas diferencias entre el escenario de la II Guerra Mundial y nuestro dia a dia profesional y ofrece valiosas lecciones sobre las decisiones tomadas en el campo de batalla por los generales de ejércitos tan poderosos como Coca Cola, Microsoft, Sony, JVC, GlaxoSmithKline, Proter&Gamble o Unilever.

“En la guerra sólo promete éxito lo sencillo.”
Paul Von Hindenburg

Capítulo 1. La obra se inicia con el hecho histórico que dio comienzo a la II Guerra Mundial cuando el 1 de septiembre de 1939 a las 04:45h Hitler invade Polonia. Para protegerse, la estrategia de los polacos fue defender los 1.800 km de frontera. Tal y como una empresa nacional que se empeña en mantenerse sin renunciar a nada ante la llegada de una multinacional de gran envergadura, Polonia se vio abocada al desastre.

Nunca se peca de exceso de fuerza en el punto decisivo, Cuando se plantea una estrategia resulta conveniente escoger un punto de máximo esfuerzo, de gravedad, un pivote sobre el cual lanzar nuestros recursos, desde donde podamos dislocar a placer las defensas del enemigo.”

“Una cadena resiste el tiempo que aguanta su eslabón más débil.”
Proverbio alemán


Capítulo 2. Las razones para que una empresa líder en su país decida lanzarse a por nuevos mercados son simple y llanamente dos motivos: por un lado la ambición de su presidente; y por otro la creencia errónea de que las dificultadas de los demás son la mejor de las garantías de su triunfo. Éste fue el caso de Benito Mussolini y de Italia durante la Segunda Guerra Mundial. ¿Su error? No reconocer la realidad y cegarse ante la ambición.

Rommel era, ciertamente un magnifico estratega, capaz de encontrar nuevos caminos en cada situación imprimiendo a sus movimientos capacidad de maniobra y velocidad, y además era alguien que sabia reponerse de adversidades y fracasos. A nivel personal, disponía de una gran nobleza de carácter y elevados sentimientos tanto para con sus hombres como para los prisioneros y civiles.”

“… lo son porque no luchan por ser los primeros, sino porque son los primeros en luchar, y lo hacen en circunstancias que no son fáciles.”
Dr. Mario Alonso Puig
, Madera de líder

Capítulo 3. Los actuales libros de empresa se empeñan en demostrar la importancia de delegar para liderar acertadamente, pero hay personas que no saben hacerlo porque no soportan que las cosas no se hagan como ellas las harían. La contienda entre Alemania y la Unión Soviética no sólo suponía la lucha entre dos ideologías y dos hombres (el comunismo y el nacionalsocialismo; Adolf Hitler y Josef Stalin), sino entre dos estilos de dirección.

“El positivismo, el ser ambiciosos, el esperar poder hacerlo mejor de lo que las circunstancias parecen indicar, son valores que hay que exigir a un buen gerente. Esa autoexigencia lleva a alcanzar grandes gestas, a cumplir objetivos potencialmente inalcanzables.”

“Un plan no es para que se cumpla, sino para actuar cuando no se cumple.”
Peter F. Drucker

Capítulo 4. Nos situamos ahora en 1942, la guerra contra la Unión Soviética había fracasado, Gran Bretaña ya no se encontraba aislada y los norteamericanos habían entrado en liza con lo que los alemanes se habían implicado en una guerra larga y en dos frentes. La victoria sería del que menos errores cometiesen y mejor optimizase sus recursos…

“… Esta pérdida de concentración y de la visión tendrá consecuencias nefastas para el Ejército alemán, que no tomara ninguno de los objetivos previstos. Quien mucho abarca….”

“Es difícil mantener el rumbo y no caer en la tentación de recoger el guante del competidor y aceptar el desafío. Esto requiere un autocontrol firme, ya que las presiones para cambiar son enormes. Nuestro ego desea probar que podemos batirle en su propio terreno.”
Gary Kasparov
, Cómo la vida imita al ajedrez

Capítulo 5. Como pasa a menudo en las empresas, Churchill decidió que para afrontar el nuevo reto, además de proporcionar los recursos necesarios, era un imperativo fundamental empezar con un gesto en lo más alto del organigrama. A principios de los años ochenta, Coca Cola nombró un nuevo director general y las primeras medidas que tomó fueron: concentrar recursos, eliminar líneas de negocio no rentables y dar la batalla en los puntos de venta y en las mentes de los consumidores. Sin embargo, algo no funcionó como debía…

“A finales de 1985 Pepsi había superado en cuota de marcado a Coca-Cola y los directivos de la marca de Atlanta estaban desolados…”

“la mayor desgracia de un ser humano es no encontrar a nadie que le ayude a descubrir lo que realmente puede llegar a ser”
Dr. Mario Alonso Puig

Capítulo 6. La Gran Alianza formada por Gran Bretaña, Unión Soviética y Estados Unidos, desembocó en una coalición invencible que culminó con la derrota alemana y japonesa. Los tres aliados habían creado una empresa conjunta [joint venture] cuyo objetivo era la destrucción de la Alemania nazi. En la guerra como en la empresa, no existe un líder perfecto y sí diferentes estilos de dirección exitosos aplicables a cada momento.

“Cuando diseñamos nuestros planes estratégicos para los próximos años, pensamos en montar una empresa por nuestra cuenta, o el plan de comercialización y ventas pensamos en una bala de plata: un producto o servicio talismán, una solución definitiva, arrolladora e innovadora que incline la balanza….”

"Nunca en la historia de los conflictos humanos tantos debieron tanto a tan pocos".
Winston Churchill

Capítulo 7. «Liderar es decidir y tomar decisiones. A veces equivocarse y otras muchas acertar». El día 3 de junio de 1944 todo estaba preparado para la invasión que debía efectuarse el día 5. Sin embargo, preocupantes informes sobre la situación meteorológica llegaron al despacho de Eisenhower, quien decidió retrasar toda la operación «al menos 24 horas».

“En un mundo que cambia de forma cada vez más rápida y que está totalmente interconectado, tener recursos humanos dispuestos a luchar y autoorganizarse se traduce en una ventaja competitiva que incrementa exponencialmente las posibilidades de éxito de nuestra organización.”

“En la guerra solo hay un momento de optimo; el talento para la misma consiste en acertar cuál es.”
Napoleón

Capítulo 8. Durante el movimiento ruso a Rostov, Von Manstein cuenta en sus memorias dos curiosas anécdotas que tienen un paralelismo claro en el mundo de la empresa. Una de ellas, es lo que llama el «miedo al hombre ruso». Este miedo no era sino la idealización del contrario, al que se visualiza como una especie de superhombre invencible capaz de realizar gestas increíbles y por el que se profesa un desmedido respeto. Sin ninguna duda, en muchos casos, ese miedo al hombre ruso existe en las organizaciones.

“… Cómo ocurre a veces en el mundo de la empresa, Hitler no tenía consejeros dispuestos a criticar la idea de su director general. La labor de estos consejeros (…) es esforzarse en decir lo que su jefe quiere oír, aunque esto contraiga frontalmente lo que se debe decir.”

“A veces hay que someterse a la causa común por terrible y humillante que parezca.”
Winston Churchill

Capítulo: 9. ¿Qué motivación movía a los soldados en medio de situaciones tan precarias y de desesperación como las que hay en una guerra? Estudios psicológicos de combatientes en situaciones bélicas demuestran que, en la guerra, éstos aceptan sacrificios que van más allá del deber. En nuestras empresas hay millones de casos de empleados que trabajan por desesperación o por disciplina en lugar de motivación.

Los equipos bien engrasados, orgullosos de su sentimiento de pertenencia, lucharán más tiempo, lo harán mejor y conseguirán mas resultados. Se enfrentan juntos a problemas nuevos y apremiantes, lo que reforzara la confianza mutua y, a su vez, redundara en iniciativa individual a favor del grupo. ¿Qué necesitamos potenciar? Lealtad, ética, honestidad y un poco de motivación. A cambio conseguiremos….”

"Solo puedo prometeros sangre, sudor y lagrimas"
Winston Churchill

Capítulo 10. «En las empresas se habla mucho de escuchar al cliente, del enfoque cliente, de hacer lo que el cliente pide… Pero de nada sirve escuchar si no se tiene la perspectiva de las cosas. Si Roosevelt hubiera tenido un departamento de atención al cliente, éste le hubiera dicho que sus clientes, o sea sus votantes, exigían dar prioridad a Japón. El cliente siempre tiene razón, pero no siempre sabe qué razones tiene».

“… Los japoneses eran extremadamente disciplinados y celosos de las jerarquías. Les costaba mucho hacer cualquier critica a quien estuviera por encima en el escalafón, aunque esta fuese constructiva….”

“El único arte de la guerra es el que permite contemplarse a uno mismo a través de los ojos del enemigo.”
Robert McNamara

Capitulo 11. En este último capítulo el autor hace una reflexión final a modo de resumen tanto a nivel histórico como empresarial destacando los aspectos más importante que se han tratado anteriormente e invitando al lector a salir al campo de batalla

Sal al campo de batalla, rodéate de algunos innovadores, escucha a los expertos y evita a incompetentes y castigadores. Lucha con decisión, no pierdas de vista nunca tu verdadero objetivo y prepárate para alcanzarlo mediante una aproximación indirecta. Fomenta el sentimiento de pertenencia, delega y comparte la responsabilidad.”

“No se puede hacer… Esto no es una guerra.”
General Británico

Estamos ante un libro de divulgación, ameno, rico en contenidos, documentado y con símiles que nos pueden enseñan donde fallaron otros.


COMO GANAR UNA GUERRA
Ignacio González-Posada
LID Editorial


Invitación:
XI edición “The Monday Reading Club”

Mayo, 23

“Lucha con decisión, no pierdas de vista nunca tu verdadero objetivo y prepárate para alcanzarlo mediante una aproximación indirecta. Fomenta el sentimiento de pertenencia, delega y comparte la responsabilidad.”
Ignacio González-Posada

Recibid un cordial saludo
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