viernes, 8 de junio de 2018

El libro del discípulo; El acompañamiento espiritual


Estimad@s amig@s

Sinopsis
Una forma práctica y existencial de explicar en qué consiste el acompañamiento espiritual. Para ello el autor se sitúa en el punto de vista de la persona acompañada (el discípulo o la discípula) que desea seguir su propio camino espiritual con la ayuda de otra persona. Desde esta perspectiva responde a las preguntas principales que se plantea quien empieza un acompañamiento espiritual, como, por ejemplo, de qué temas conviene tratar, cómo hablar en la entrevista y qué hacer para llevar a la vida lo que se ha hablado.
La persona acompañada es la principal responsable de su propio proceso, tanto para iniciar ese camino espiritual como para relacionarse con Dios y comprometerse con los demás; lo cual incluye discernir y decidir cada día sobre muchas opciones vitales, grandes y pequeñas, incluida su vocación cristiana particular.
El acompañante trata de ayudar en ese generoso esfuerzo. La perspectiva manejada en el libro es predominantemente ignaciana, aunque la universalidad de los procesos implicados en un acompañamiento espiritual queda de manifiesto en las alusiones a Santa Teresa de Jesús y a la Sagrada Escritura.
Luis Mª García Domínguez (Oviedo, 1950) es jesuita y tiene formación en Filosofía y Letras, Teología y Psicología (Universidad Gregoriana, Roma). Ha trabajado como pastoralista juvenil, formador de jesuitas y profesor de teología espiritual. Actualmente colabora en el Centro de Espiritualidad “San Ignacio” de Salamanca, especialmente en la dirección espiritual, la formación de formadores, la espiritualidad ignaciana y la práctica de los Ejercicios Espirituales. También ofrece ocasionalmente conferencias y cursillos de formación sobre estos temas, de los que ha publicado algunos libros y artículos.

«Quien ignora su historia
está condenado a repetirla»

Presentación
(…) conversaciones y la realización de acompañamiento.

(…) cuestiones que suele plantearse una persona que desea ser acompañada (…) qué se entiende por acompañamiento (…) qué objetivos pretende y que medios utiliza (…)

(…) atención muy personalizada basada en la escucha, el respeto, la propuesta de discernimiento evangélico y la mirada al mundo (…) 

«La vocación,
que es una llamada,
pide una respuesta
y ponerse en movimiento»

Casi siempre había mirado disciplinas como el mentoring, coaching, etc., desde el lado del profesional que la imparte: mentor, coach, tutor; Pero para tener una perspectiva más completa de la labor que desarrollamos decidí volver a leer el libro del discípulo, pero está vez quería hacerlo con un objetivo de mejora claro.

La mejora partía de entender qué espera una persona que decide ponerse en manos de un mentor, cuáles son sus dudas, miedos, fobias, qué puede esperar de las sesiones, cómo fijar los objetivos, abordar con un extraño problemas complejos, hasta cuando mantener está relación.

El libro del discípulo, personalmente me ha servido, a ti no tiene por qué hacerlo, te puede ayudar a resolver dudas de como relacionarte con tu acompañante, a encontrar ese quién soy, qué busco, cuáles son mis objetivos, conocerte mejor, ser capaz de esbozar tu plan de mejora personal.

«Quién no confía en sí mismo
no se propondrá muchas metas»

(…) Qué es el acompañamiento (…)

(…) buscamos orientación, aunque no deseamos soluciones hechas (…) nos sinceramos con nuestro acompañante, sin esperar que el nos corresponda con sus propias confidencia o nos hable de sus preocupaciones (…)

(…) no es una conversación entre iguales o entre amigos; la confianza que se genera es grande (…) relación cercana pero asimétrica.

(…) tenemos que conocernos mínimamente antes de luchar contra nuestros defectos (…) aprender a conocerse un poco pueden ser objetivos parciales que se proponga un acompañamiento (…)

(…) la relación de acompañamiento (…) se establece para un periodo de tiempo determinado (…) pues es preferible establecer un acuerdo temporal que se puede revisar posteriormente, antes que dejar el compromiso en un acuerdo absolutamente abierto y sin una fecha final.

(…) la discreción y el secreto forman parte sustancial del acompañamiento (…)

(…) la relación es asimétrica porque son distintas las funciones de uno y de otro (…) uno habla y el otro escucha (…) el acompañante puede preguntar, y el acompañado trata de responder (…) el acompañante sugiere pistas para el camino, y el acompañado es quien trata de recorrer el camino sugerido (…)

(…) No debemos acudir al acompañamiento con determinadas actitudes por nuestra parte que no facilitarán la relación adecuada (…)

(…) son importantes los fracasos en nuestra historia, por que ellos nos hacen más realistas y nos estimulan, aunque otras veces nos hacen sentir que no valemos para mucho (…)

(…) la conversación de acompañamiento consiste en hablar acerca de cómo somos, cómo nos vemos, cómo desearíamos ser, cómo nos proyectamos en el futuro, cómo nos ven los demás (…)

El dialogo franco y la conversación confiada son los materiales con los que se edifica la ayuda (…) en el acompañamiento, de modo que tanto la exposición de los problemas como su discernimiento entre los dos interlocutores requieren esa comunicación libre y diáfana.

¿Cuánto tiempo duran las entrevistas? ¿Cada cuánto tiempo nos veremos? ¿De qué tengo que hablar? ¿Le interesará lo que le cuento? ¿No se aburrirá con mis historias? ¿Podré fiarme de esa persona que tengo delante? ¿Tengo que decir todo lo que pienso? (…)

(…) callar no es mentir. El silencio es, paradójicamente, un modo de comunicación, pues deja espacio a otras palabras y permite un cambio de dirección en nuestra conversación.

«La abundancia de comunicación
(…) enmascara y esconde el problema»

(…) el discurso del acompañante es necesario para enseñar, para proporcionar formación o consejos, y la instrucción es conveniente algunas veces (…)

La conversación del acompañamiento es más provechosa cuando de nuestra parte hablamos con cierta concreción en la presentación de los hechos, más que con demasiadas ideas o resúmenes generales (…)

«Si consigues que tu equipo acompañe
 todas sus críticas con la auto-reflexión de:
¿qué hago yo para mejorarlo o cambiarlo?
Tendrás el tesoro»


Link de interés

«Si no sabes te enseñote enseño
Si no puedeste ayudo
Pero si no quieres
Nada puedo hacer por ti»

Recibid un cordial saludo
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