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viernes, 25 de agosto de 2023

Monte Sinaí

Estimad@s amig@s

Sinopsis

Con tono poético y tenuemente melancólico, Monte Sinaí narra el periodo que el autor pasó en un hospital neoyorquino a causa de una dolencia cardíaca.

Una obra de lenguaje vivo y sutil que reflexiona sobre la fragilidad de la condición humana y la cercana proximidad de la muerte, sin caer en el pesimismo y la afectación, antes bien con un mensaje optimista que permite conocer la trayectoria vital más reciente de Jose Luis Sampedro.

 

«Uno escribe a base de ser un minero

 de sí mismo»[i]

 

José Luis Sanpedro aporta una visión muy interior de cómo vivir una enfermedad que te puede ocasionar la muerte.  

¿Estamos preparados para la muerte?

― ¿Cómo hacerlo?

― ¿Cuándo?

― ¿Para qué?

― ¿Cómo preparar a nuestros seres queridos?

 

En un relato corto se puede decir mucho o poco, depende no solo de la extensión del texto, tambien entra en juego lo que el autor quiera hacer pensar al lector. Creo que Sanpedro nos invita a reflexionar no sólo sobre la muerte, tambien sobre nuestro comportamiento como enfermos ―pacientes:

¿Cómo somos?

¿Cómo deberíamos de comportarnos ante los profesionales de la salud?

 

Todos los libros tienen mensaje, solo tenemos que entender que quiere decirnos su autor, buscar como bajar a tierra esas reflexiones, cómo poder convertirlas en acciones de mejora… nos debemos de preparar para la muerte, ya que al final es un entrenamiento para la vida.

 

«Al amanecer mueren muchos enfermos;

 a esa hora caen las hojas»[ii]

 

Vivir ¿para qué? Hay muchas respuestas y muchos ni se plantean la pregunta: están vivos y, y por tanto, viven. Respiran mejor o peor, se ganan la vida, acatan los ritos desde el bautismo al funeral (…)

 

¿Para que vivir? Es una buena pregunta y mi respuesta es vivir para hacerse, pues hacerse es vivirse y no sólo estar vivo ni, menos aún, vegetar. Pero aún importa más otra pregunta: ¿Para quién vivir? Pues ni se hace uno solo ni se vive a solas (…)

 

(…) la muerte, como tantas veces pienso, no es importante para uno sino para quien nos quiere. Para ellos hay que vivir, por ellos no está aún la vida cumplida (…) por ellos hay que seguir viviendo aunque, no nos engañemos, en estado muriente. La muerte es la corona de hierro final, el toque último de hacerse (…)

 

Será lo que sea. Corto o largo, facil o doloroso, hay que vivir el sendero con dignidad. Os daré lo que me gusta de lo que soy. Dadme la mano y adelante (…)

 

«Este mundo está traicionando a la vida»[iii]

 

Monte Sinaí

José Luis Sanpedro

Plaza&Janes


Link de interés

• Aprender a morir para poder vivir

• Tiempo de morir: Los últimos días de la vida de los monjes

• El viaje es la recompensa: Mi lucha por la vida

• Cinco litros de sangre: Memorias de un cirujano y empresario de la medicina privada

• Ante todo no hagas daño

• Confesiones

• Al final, asuntos de vida o muerte

• La enfermedad del olvido: El mal del Alzheimer y la persona

 

«Siempre se puede,

cuando se quiere»[iv]

 

ABRAZOTES


[i] José Luis Sanpedro

[ii] Mariano …

[iii] José Luis Sanpedro

[iv] Ídem

viernes, 3 de marzo de 2023

Dirigiendo con valores

Estimad@s amig@s

Sinopsis

En la actualidad, los valores parecen ser una moneda escasa. En su lugar, las pautas de comportamiento son sustituidas por leyes y regulaciones que muchas veces pasan por alto el espíritu de una empresa o de su forma de dirección.

 Dirigiendo con valores es un libro sobre la importancia de los valores en el liderazgo. Tanto las personas como las empresas y la sociedad deben alinearse con una gestión en la que la prioridad sea el bien común y el hacer las cosas con corrección y eficacia.

Como bien apunta Pedro Nueno, directivo y autor con una dilatada trayectoria en administración de empresas: Mi intención es mostrar cómo los valores son importantes para la acción en la práctica empresarial y ejemplificarlo. Las empresas son, al fin y al cabo, grupos de seres humanos que se unen con la finalidad última de “crear valor”. Cuanto mejores personas seamos, cuanto más nos esforcemos por desempeñarnos bien, más nos desarrollaremos como personas y profesionales y contribuiremos al progreso de la sociedad.

En este libro descubrirás como practicar con valores la dirección de empresas es el ingrediente que le falta a muchas organizaciones para alcanzar la excelencia.

 

«La humildad abrirá más puertas

de las que jamás abrirá la arrogancia»[i]

 

Introducción

(…) cuando hablo de valores hago referencia al “bien”. Los valores, desde mi punto de vista, son bienes que nos disponen a actuar con una determinada manera (bien), perfeccionándonos como personas.

 

«El mayor desafío después del éxito

 es callarlo»[ii]

 

• ¿Cuáles son tus valores principales?

• ¿Y los de tú empresa?

• ¿Los utilizas para dirigir al equipo?

• ¿Qué te aporta dirigir con valores?

•¿De qué manera contribuyen esos valores a tu forma de dirigir, desarrollar, mentorizar el talento de la organización?

 

Una de las crisis en la que estamos inmersos tiene que ver con los valores. ¿En qué momento los olvidamos?, ¿Por qué hemos decidido apostar por prácticas no éticas?

 

Se nos llena la boca diciendo aquí y allá la persona en el centro, pero sin la persona. Necesitamos dar al botón de reset, poner la dirección con valores en el centro. Valores para ser mejores personas, directivos, gobernantes, sociedad… ¿Podemos vivir —convivir, en una sociedad sin valores? No somos así, el egoísmo dominante que algunos seudo líderes nos tratan de imponer diciéndonos que los valores son caspa. Pues siento deciros que si querer dirigir con valores es caspa, soy un casposo y lo llevo con orgullo.

 

«Un verdadero genio admite

que no sabe nada»[iii]

 

El valor de la humildad

Hay que hacer una reflexión, con humildad sobre cómo mejorar y participar en un programa de formación es una oportunidad de pensar y cultivarse, abordando el evento con ese objetivo: aprender de los profesores y de los compañeros del programa.

 

Cuando la alta dirección de una empresa está más cerca de la arrogancia y lejos de la humildad, se produce un cierto temor en su entorno, sobre todo si se consigue con esfuerzo un gran resultado del que la dirección se apropia sin agradecerlo. Se da a entender que lo que se ha conseguido es el resultado de lo que había que hacer y ellos sí se apropian del éxito, pero vigilando que nadie quiera apuntárselo y saltándoselos en su informe a directivos por encima de ellos (…) aquellos directivos o mandos intermedios a quienes se les “quitan” sus éxitos busquen la forma de cambiar de trabajo, con lo que puede perder a los mejores.

Es importante estimular el valor de la humildad, pero la mejor forma de conseguirlo es practicándola desde la alta dirección, valorándola y agradeciéndola en los niveles inferiores.

 

(…) ¿Cómo era posible que aquel presidente hubiese creado una cultura de no escuchar, de autoengañarse, de no reconocer que otras empresas podían tener innovaciones con futuro? (…)

(…) entre una gran humildad y una gran soberbia hay un gran espacio para practicar el valor de la humildad o entrar en el terreno opuesto. Si se tiene humildad, se escucha a las personas y estas te dicen lo que piensan (…) si hay soberbia, las personas tratan de decir lo que creen que los van a escuchar y que reforzará su imagen y evitan decir lo que les pueda crear problemas, dudas sobre la marcha de su empresa o sugerencias para mejorar su gestión.

(…) seamos humildes es un gran valor que se aprecia y agradece.

 

El valor de la diligencia

La diligencia implica rapidez en hacer las cosas bien. La gestión empresarial requiere hacer las cosas bien y esto, a su vez, implica cierta reflexión (…)

 

(…) diligencia para conseguir velocidad es un valor. No cabe duda de que esta velocidad crea empleos y requiere formar con rapidez a las personas (…) el crecimiento rápido necesita también una prudente y eficaz financiación la cual exige un buen plan con adecuadas previsiones.

 

El valor de la generosidad

(…) la generosidad puede ser económica, puede ser con la disponibilidad de tiempo y esfuerzo, puede ser con un buen trabajo de equipo apoyando a otros miembros del grupo, puede tener muchos formatos en la empresa. Es más difícil encontrar un nombre para el contravalor de la generosidad. Puede ser tacañería, puede ser hipercontrol, puede ser estrechez, pero claramente hablamos de un comportamiento opuesto a la generosidad.

 

El valor de la honradez

(…) la honradez implica decir la verdad, aunque tenemos muchos casos en los que se ha optado por no decirla e incluso acordar a nivel de la alta dirección dar una información incorrecta sobre algún tema importante de la empresa (…)

 

(…) un Consejo ha de repasar las auditorias de la empresa, ha de conocer a sus más altos ejecutivos, tener una idea de quienes son sus clientes y proveedores. No es suficiente tener una reunión una tarde cada dos meses en un hotel de lujo con una cena después en el mejor restaurante de la zona, y dedicar el Consejo a hablar de política y de la economía global.

En los Consejos se ha de profundizar en la realidad de la empresa, asegurar con auditorias (…) que los datos de los que se dispone corresponden a la realidad (...)

 

(…) hay muchas empresas que han sido capaces de organizar un buen gobierno corporativo, con algunos miembros independientes, exigiendo una completa y correcta información de la empresa, bien auditada y conociendo también las perspectivas de muchos directivos (…)

 

El valor de la felicidad

En algunas empresas, el éxito de la alta dirección (el presidente o el consejero delegado) se ve como un logro de todo el equipo; eso suele ser la realidad, pero no se valora la capacidad de la alta dirección para conseguirlo gestionando bien a todo el equipo. Aparece un contravalor que, quizás podríamos denominar envidia porque no se acaba de ver que el buen resultado no se debe solo a las ideas, propuestas y esfuerzo de uno, sino a la acertada elección de un equipo y a su buena gestión dentro de un planteamiento estratégico.

 

El valor del agradecimiento  

(…) dedicar tiempo con generosidad a los antiguos alumnos y ayudarles si es necesario (…)

 

¿Qué podríamos colocar como el contravalor del agradecimiento? Es fácil, lo llamamos ingratitud. No dar las gracias.

 

El valor de la profesionalidad

(…) la profesionalidad de estos altos directivos los llevaba a rodearse de un equipo directivo también muy profesional y, en la medida que podían influir en el tema, conseguir un Consejo también de alto nivel.

La profesionalidad empieza con la base de la formación (…)

(…) los profesores debemos vivir la realidad empresarial de forma completa y que una buena manera de conseguirlo era formar parte del Consejo de alguna empresa (…)

 

Un buen Consejo debe estar bien informado. Si la dirección de la empresa es “profesional” será capaz de tener una correcta información (…)

 

(…) las cosas hay que hacerlas profesionalmente bien, en equipo con las personas clave en la dirección y de forma totalmente abierta al Consejo (…) la alta dirección y el Consejo deben evaluarse regularmente y esa evaluación ha de tener en cuenta la profesionalidad de las personas que forman los equipos directivos y la puesta al dia de esa profesionalidad con la formación adecuada (…) es importante incluir en la cultura de la empresa que un criterio fundamental en la incorporación de personas (…) es su profesionalidad, fruto de su formación y su experiencia (…)

 

El valor del optimismo

El optimismo es un motor del emprendimiento (…)

 

Hay que distinguir el optimismo del pesimismo. Es bueno estudiar qué cosas pueden salir mal y estar seguro de incluir en el análisis de un proyecto todas aquellas variables que pueden impactar negativamente en él. Ser optimista no implica autoengañarse e ignorar todo lo que puede dificultar el proyecto. Implica conocer bien el proyecto, tener un buen equipo y estar dispuesto a trabajar intensamente, valorar la colaboración de los demás, modificar aquellos aspectos de la gestión que requieran algún cambio, pero, sobre todo, conocer bien la actividad de la empresa y su sector.

Ser pesimista implica ver solo los aspectos negativos del proyecto y considerar que es muy posible que el proyecto no pueda tener éxito (…)

 

(…) ¿Cuántos valores podemos tener?, ¿Cuánto de cada uno de ellos? (…) los valores son importantísimos, pero no tenemos sistemas para comprobar si los practicamos; tampoco tenemos medidas para saber si los practicamos bien o si estamos en negativo recurriendo a los contravalores (…)

 

La evaluación no es lo más agradable para los directivos, miembros del Consejo, ni para los profesores es las escuelas de dirección de empresas. Pero una buena y completa valoración puede ayudar muchísimo a mejorar (…)

 

(…) un buen trabajo en equipo implica manejarse con cierta humildad, escuchando y valorando lo que otros aportan y aceptando colaborar con los demás miembros del equipo.

 

La velocidad es cada vez más importante en los negocios y esto requiere un cambio a todos los niveles, es muchos casos aportando ideas para realizar cambios (…) la velocidad requiere que se acepte a todos los niveles el valor de la diligencia con todas sus consecuencias (…)

 

(…) una tranquilidad sobre nuestro trabajo nos facilita pensar en los valores para hacerlo todo muy bien.

 

No cabe duda que una cultura de valores puede llevar a potenciar la actividad de la empresa en todos los sectores: innovación, ventas, operaciones, financiación, motivación y retención de las personas. Si la alta dirección tiene valores, es posible pasarlos a la organización y crear este tipo de cultura (…)  

 

«La dificultad de obtener el valor de la profesionalidad

 se resuelve con el valor de la humildad»[iv]

 

Dirigiendo con valores

Pedro Nueno

Plataforma editorial


Link de interés

• Liderazgo ético: La sabiduría de decidir bien

• Creados para la grandeza

• El reino de la humildad: Una fábula sobre los valores fundamentales

• Liderar con humildad: 12 lecciones de liderazgo del Papa Francisco

• El liderazgo al estilo de los Jesuitas: Las mejores prácticas de una compañía de 450 años que cambió el mundo

• Misión y valores: La empresa en busca de su sentido

• ¿Hay que ser un cabrón para llegar a director general? Ser o no ser, esa es la cuestión

• Valores humanos en la empresa

• Autenticidad ¿Por qué unos líderes facilitan la cultura de la innovación y otros la limitan?

• Manual de supervivencia para la Empresa Familiar

• Mayores dirigiendo bien: En forma más allá de los 80 años

• Dirigiendo con velocidad

• Jubilado ¿Y ahora qué? Emprender en la jubilación

• Gracias, China

• Autoengaño y empresa

• El Consejo 2020: El futuro de los Consejos de Administración

• Cartas a un joven emprendedor

 

«Un gran hombre siempre está dispuesto

 a ser pequeño»[v]

 

ABRAZOTES


[i] Zig Ziglar

[ii] Criss Jami

[iii] Albert Einstein

[iv] Pedro Nueno

[v] Ralf Waldo Emerson  

jueves, 22 de noviembre de 2018

Hazte la cama y otros pequeños hábitos que cambiarán tu vida y el mundo


Estimad@s amig@s

Sinopsis
Tomar la iniciativa, aceptar que la vida no es justa, respetar a todo el mundo, nunca darse por vencido… El comandante William H. McRaven nos descubre en este libro las profundas lecciones de vida que aprendió durante su entrenamiento en los SEAL, una de las unidades militares más altamente cualificadas del planeta, y su larga vida militar, aprendizajes que le han ayudado a superar terribles desafíos.
Contado con gran humildad y optimismo, este libro intemporal ofrece una sabiduría esencial, consejos prácticos y palabras de aliento que inspirarán a los lectores a ganar determinación, compasión, honor y coraje para lograr más y llegar más lejos, incluso en los momentos más oscuros de la vida.
Lo que comienza aquí cambia el mundo, porque las metas más importantes están hechas de pequeños pasos.

«Por cada fracaso y cada error,
hubo cientos de éxitos»

¿Qué encontré en hazte la cama? autoayuda, metas, optimismo, superación, valores, equipo, coaching, humildad, trabajo, duro, determinación, compasión, esfuerzo, honor, coraje, amor propio, disciplina, perseverancia, valentía, talento, etc.  

¿Os parece poco? Al final estamos hablando de pequeños hábitos, rutinas, que forjan el carácter de la persona, que sacan lo mejor que llevamos dentro, que nos hace descubrir quienes somos realmente, lo lejos que podemos de llegar.

No soy quizás el prototipo de lector de libros de autoayuda, pero de vez en cuando es bueno leer alguno, eso sí previa selección, no vale todo lo que se publica. Extrae aprendizajes, reflexiona sobre dónde nos quiere llevar el autor, como extrapolarlo a nuestro día a día.

«Quien arriesga gana»[i]

Si quieres cambiar el mundo…,
hazte la cama.
Hacerse la cama de la manera correcta no era un motivo de elogio, sino algo que se esperaba de mí. Constituía la primera tarea del día y llevarla a cabo correctamente era importante. Era una demostración de disciplina. Denotaba atención a los detalles y, al final del día, sería un recordatorio de que había hecho algo bien, una tarea de la que podía enorgullecerme, sin importar lo pequeña que fuera.

Si quieres cambiar el mundo…,
encuentra a alguien que te ayude a remar.
Durante mi tiempo en los equipos SEAL sufrí numerosos reveses y en todas las ocasiones alguien se ofreció para ayudarme: alguien tuvo fe en mis capacidades, alguien que vio en mi un potencial que otros no habían vislumbrado, alguien que arriesgó su propia reputación para ayudarme a progresar (…)

(…) se necesita de un equipo de buenos elementos para llegar al destino que se tiene en la vida, no puedes remar tú solo (…) jamás olvides que tu éxito depende de los demás.

Si quieres cambiar el mundo…,
mide a las personas según el tamaño de su corazón.
—¡Demuéstrame que estoy equivocado!
(…) la determinación y la tenacidad siempre son más esenciales que el talento (…)

Si quieres cambiar el mundo…,
olvida que fuiste una galleta azucarada y sigue con tu vida.
Es fácil responsabilizar a alguna fuerza externa por lo que te toca en la vida y dejar de esforzarte porque crees que el destino está en tu contra (…) los hombres y mujeres extraordinarios, se definen por la manera en que lidian con las injusticias de la vida (…)

(…) no te quejes. No culpes a tu mala suerte. Levanta la cabeza, mira hacia el futuro y ¡sigue adelante!

Si quieres cambiar el mundo…,
No temas al circo.
En la vida encontrarás a una variedad de circos. Tendrás que pagar por tus fracasos. Pero si perseveras, si permites que esos fracasos te sirvan de lección y te fortalezcan, estarás en mejores condiciones para enfrentarte a los momentos más difíciles de tu vida.

(…) utilice mi fracaso anterior como motivación para trabajar más y mejor que cualquier otro elemento del pelotón. No siempre logré ser el mejor, pero jamás dejé de esforzarme al máximo.

Si quieres cambiar el mundo…,
deslízate de cabeza por el obstáculo.
La vida es una contienda y el fracaso siempre es una posibilidad, pero aquellos que viven con temor con temor al fracaso, a las dificultades o a la vergüenza, jamás alcanzarán su máximo potencial (…)

Si quieres cambiar el mundo…,
no temas a los tiburones.
(…) los abusones se hacen fuertes a expensas de quienes son timoratos y cobardes, como tiburones que detectan el miedo en el agua. Nadarán en círculos para ver si la presa desfallece (…) si no encuentras el valor de mantenerte firme, te atacarán (…)

Si quieres cambiar el mundo…,
Sé la mejor versión de ti mismo en los momentos más oscuros.
(…) sobreponerse a sus temores, a sus dudas y a su fatiga. Sin importar la oscuridad con la que se topen, deben completar la misión. Esto es lo que les distingue de todos los demás.

Si quieres cambiar el mundo…,
Empieza a cantar cuando el lodo te llegue al cuello.
(…) el poder de una sola persona para unir al grupo, el poder de una sola persona para inspirar a aquellos que lo rodeaban, para darles esperanzas. Si esa persona podía cantar incluso con el lodo hasta el cuello, nosotros podíamos hacerlo. Si esa persona podía tolerar el frio helado, nosotros también. Si esa persona podía aguantar, los demás podíamos lograrlo.

Si quieres cambiar el mundo…,
Nunca, pero nunca, toques la campana.
Si se rinden, se arrepentirán de ello el resto de sus vidas.
Rendirse jamás facilita nada.
(…) si llenas tus días de autocompasión, de tristeza por la manera en la que la suerte te ha tratado, y responsabilizas de tus circunstancias a otra persona u otra cosa, tu vida va a ser larga y muy difícil (…)

«¡Lo que aquí empieza
cambia el mundo!»[ii]

Son seis meses de hostigamiento constante por parte de guerreros profesionales que quieren identificar a los débiles de mente y cuerpo para impedir que formen parte de los SEAL de la Marina. Pero el entrenamiento también busca encontrar a aquellos que pueden liderar equipos en un ambiente de estrés constante, caos, fracaso y sufrimiento (…)


Link de interés

«Si no tienes valor,
otros pueden definir tu destino
y estás a merced de las tentaciones de la vida»

Recibid un cordial saludo


[i] Lema del SAS
[ii] Lema oficial de la Universidad de Texas

viernes, 14 de abril de 2017

175 ideas para alcanzar tus metas

Estimad@s amig@s

Sinopsis
#175Ideas
A través de 175 ideas el autor nos propone activar nuestro talento paso a paso, pulgada a pulgada, con el fin de alcanzar todas las metas que nos propongamos en la vida. Por si esto fuera poco nos invita a darnos un paseo por ese territorio al que no siempre vamos y sin embargo es el único que importa: nosotros mismos.
A lo largo de sus páginas encontrarás las respuestas (o nuevas preguntas que hacerte) a si las creencias nos limitan o nos potencian, verás cómo el optimismo nos ayuda como un trampolín desde donde saltar a nuevos retos, recordarás que no hay mejor compañía que la de las emociones y, sobre todo, te desafiarás a ti mismo.
En definitiva el libro de Álvaro Merino nos impulsa a detenernos y cuestionarnos todo antes de abrazar las ideas ya que sin una profunda atención es complicado calibrar alternativas y tomar decisiones acertadas.

«Si no estás ocupando naciendo,
estás ocupado muriendo»
Bob Dylan

Prólogo
(…) en un entorno socioeconómico tan cambiante y acelerado como el actual, la pausa nos permite distanciarnos de la presión del día a día para evaluar las distintas opciones antes de adoptar una decisión o, simplemente, para sentir saborear el presente. Porque en el futbol, como en la vida, los pequeños detalles, los matices, establecen las grandes diferencias. Se trata de gestos finos que necesitan de un disciplinado sosiego para llevarse a cabo.
Emilio Butragueño
Director de Relaciones Institucionales del Real Madrid y Director de la Escuela Universitaria Real Madrid

«Cuando las cosas suceden con tal rapidez, nadie puede estar seguro de nada. De nada en absoluto, ni siquiera de sí mismo»
Milan Kundera

Las personas tenemos que tener metas unas impuestas y otras autoimpuestas, nos ayudaran a crecer, mejorar, superarnos (…)  la autocomplacencia, el conformismo empieza cuando perdemos el norte y olvidamos las metas, de ahí la importancia de éstas.

Alcanzar las metas, llegar a la cima, coronar el Everest como nos contaba hace unos días el amigo José Ignacio Berdún, Para ello es necesario planificar la ruta, entrenar la escalada, planificar las acampadas, rodearte de personas que les guste lo que haces, que compartan tu idea, y que tengan claro que quieren alcanzar sus metas.

Si quieres realmente alcanzar tus metas, lucha, trabaja duro para conseguirlo, no te rindas nunca, se inasequible al desaliento, se generoso con las personas que te presten su apoyo y a su vez presta apoyo a personas que al igual que tu quieren alcanzar su sueño.

«Siempre que enseñes,
enseña a la vez a dudar de lo que enseñas»
Ortega y Gasset

1 Las leyes del deporte
Se vive como se entrena
Entrenar no es adiestrar (…) el entrenamiento nos pone como protagonistas de la acción. Solo cuando decidimos entrenar es cuando los resultados aparecen (…)

«Nunca es tarde para ser lo que deberías haber sido»

2 Creencias. La frontera entre lo posible y lo imposible
¿Quieres tener razón o cambiar las cosas?
Si tú cambias, todo cambia, y ser generador de cambios implica aceptar responsabilidades.

«El riesgo de fractura es mayor cuando más seguro te sientes de que no se romperá»

3 Pisar el freno
Coach Epicteto: un manual de vida
Primero descubre lo que quieres ser; despues haz lo que tengas que hacer. Piensa y actúa. Reflexiona, escucha y descubre. Solo cuando uno descubre por sí mismo, es capaz de ponerse en marcha con un alto compromiso y motivación (…)

«Las grandes leyes de la naturaleza son: no corras, no seas impaciente y confía en el ritmo eterno»
Nikos Kazantzakis

4 Perseguir metas
Cómo alimentar un sueño
Soñar nos da la posibilidad de poner el foco en la dirección a donde queremos mirar, de visualizar el futuro que deseamos pese a que, en muchas ocasiones, sea muy difuso. Sin duda una característica de los sueños es que pocas veces son nítidos, tienen muchos huecos vacíos.

Si el sueño no se aterriza, nos puede confundir. Es verdad que el sueño es difuso y no podemos vivir en un sueño de forma permanente. Por este motivo un sueño debe transformarse en una visión (…)

«Es curioso que la vida, cuanto más vacía, más pesa»
León Daudí

5 Optimismo inteligente
Buen humor, mal humor
La carencia de un correcto sentido crítico y de una correcta autorregulación nos conduce en muchas ocasiones a ser poco fiables en nuestros comportamientos y toma de decisiones.

«La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días»
Benjamin Franklin

6 Emociones a flor de piel
¿De qué nos hablan las emociones?
Las emociones son fundamentales para generar aprendizajes, así como para tomar decisiones. El cerebro es incapaz de recordar el 100% de todo lo que vive, pero gracias a las emociones es capaz de recordar unos sucesos antes que otros.

Los líderes de los equipos no deben tratar de motivar a los suyos, sino que tienen que ser capaces de generar los contextos donde cada persona descubra su motivo para moverse, su razón para romper la inercia y correr a por lo que desea.

«La madurez del hombre es haber vuelto a encontrar la seriedad con la que jugaba cuando era niño»
Friedrich Nietzsche

7 Entrena tu talento
Descubrir tu pasión lo cambia todo
(…) no debemos cerrar las puertas a la búsqueda y hallazgo de más de un talento. Cuando nos decimos que ya hemos encontrado nuestro talento, cerramos la oportunidad a que afloren otros tantos.

«El trabajo duro gana la batalla al talento cuando el talento no trabaja duro»

8 Desafiando los límites
Tres razones para abandonar el victimismo
1.   No existe libertad sin responsabilidad.
2.   No te creas aquello que te contaron por el simple hecho de que te lo contaran.
3.   El victimismo tiene corto recorrido; la libertad es una carrera de fondo.

«Si te parece que tienes todo bajo control […], tal vez se debe a que no estás corriendo todo lo que podrías»
Mario Andretti

9 Somos lo que aprendemos
Quiero ser vulnerable
La sociedad nos impregna de la creencia errónea de que hay que ser fuertes, que no debemos de mostrar debilidad porque nos harán daño (…)

La vulnerabilidad es la puerta de entrada del aprendizaje. Solo cuando nos reconocemos vulnerables, admitimos todo el camino que nos queda por recorrer, toda la senda de nuestro aprendizaje.

La gran diferencia entre los llamados expertos y los maestros reside en que los maestros siempre se perciben como principiantes.

«No hay que llorar cuando se pierde,
hay que llorar cuando se traiciona el compromiso»
César Luis Menotti

10 Liderar es regalar contextos
Los líderes y el compromiso
Una de las grandes preguntas que el mundo del management trata de resolver es la manera en la que podemos conseguir que las personas y los equipos se comprometan.

Las especies que sobreviven nunca son ni las más fuertes ni las más rápidas, sino las que mejor saben leer los cambios y adaptarse con facilidad.

« ¿Queréis que haya cambio? ¿Queréis que vuestra gente cambie? ¿Les conocéis? ¿Les amáis? Si no conocéis profundamente a vuestra gente, no habrá entendimiento entre vosotros, y sin entendimiento, no habrá confianza. ¿Amáis a vuestra gente? ¿Hay amor en lo que hacéis? Si no hay amor en vosotros, no habrá poder ni fortaleza en vuestra gente. Si no hay fortaleza, no hay pasión. Sin fortaleza ni pasión, nadie se arriesgará. Y sin asumir riesgos, nada cambiará»
Madre Teresa de Calcuta

11 No somos islas. El poder del equipo
Todos mis hermanos
Si queremos reforzar esa cadena, todos los esfuerzos deben orientarse a reforzar el eslabón más débil (…)

Al trabajar sobre ese eslabón llegara un momento que dejara de ser el más débil y aparecerá otro que tome su lugar (…)

«Era un gran jugador,
un grandísimo jugador,
pero me faltaba la excelencia: el altruismo»

«Mis compañeros sufrían los mismo que yo,
y de este modo aprendí a verme débil como ellos»
Manel Estiarte

12 Educar es enseñar a dudar
Prefiero alentar que elogiar
Alentar tiene que ver mucho con animar, con infundir aliento sostenido en el tiempo, con nutrir los comportamientos que nos enfocan hacia le mejora.

Alentar es animar a generar expectativas sobre uno mismo y a comportarse consecuentemente con ellas. Alentar es dar protagonismo al aprendiz por delante del maestro para que un día sea un maestro capaz de alentar a nuevos aprendices.

«Todos nacemos originales y morimos copias»
Carl Jung

«La educación ha producido muchos individuos capaces de leer, pero muy pocos capaces de decidir qué merece la pena leer»
G. M. Trevelyan

(…) la comodidad para esperar que otros nos den las soluciones nos incapacita a un ritmo vertiginoso.

Si quiero un adulto responsable ¿no es más inteligente estimular cuanto antes la responsabilidad de un niño?

«Aprender es aceptarla inseguridad y la duda razonable. Solo así mejoramos gracias al aprendizaje profundo y riguroso»

Si de la certeza nacen la soberbia y la arrogancia mientras que la duda nos hace más humildes, ¿por qué no somos más humildes?

«La verdadera ciencia enseña,  
por encima de todo,
a dudar y a ser ignorante»
Miguel de Unamuno



Link de interes

«He cometido el peor pecado que uno puede cometer:
no he sido feliz»
Jorge Luis Borges

Recibid un cordial saludo