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viernes, 22 de mayo de 2026

La lógica del mal: Entrevista a Hitler

Estimad@s amig@s

Sinopsis

¿Qué ocurre cuando una ideología anula la conciencia individual?
¿Cuándo el odio deja de parecer extremo y empieza a percibirse como razonable?

En La lógica del mal: Entrevista a Hitler, Javier Fernández Aguado se adentra en una de las mentes más perturbadoras del siglo XX con un propósito claro: comprender el mal para impedir que se repita. Lejos de cualquier enfoque sensacionalista, el libro desvela con lucidez y precisión los mecanismos psicológicos, ideológicos y morales que hacen posible la deshumanización, el fanatismo y el odio sistemático hacia el otro.

A través de una entrevista conceptual, el autor desentraña la lógica interna del totalitarismo nacionalsocialista: cómo se construye el relato que justifica el mal, cómo se legitima el odio y qué ocurre cuando la conciencia se somete a la ideología. Un análisis que trasciende su contexto histórico y revela patrones inquietantemente aplicables a otros sistemas como el comunismo.

Fiel a la metodología única que define su obra —basada en el estudio comparado de líderes, estadistas y pensadores tanto constructivos como destructivos—, el autor extrae lecciones útiles en el presente y pone el foco en desvelar cómo nacen, se legitiman y se consolidan las dinámicas que pueden llegar a erosionar y destruir una sociedad desde dentro.
La lógica del mal no es solo un análisis histórico: es una advertencia.
Una llamada a reconocer la fragilidad de las sociedades libres, la facilidad con la que pueden reaparecer dinámicas de exclusión y la necesidad de detectar a tiempo los discursos que, cuando se debilitan el pensamiento crítico y la responsabilidad ética, pueden volver a hacer aceptable lo intolerable.

 

«Mañana

muchos maldecirán mi nombre»[i]

 

Presentación[ii]

Estudiar a Adolf Hitler continua siendo, muchas décadas después de su ascenso al poder, una tarea incomoda, compleja y, para algunos, innecesaria (…) existe la tentación —comprensible y temeraria— de relegar su figura a los márgenes de la historia, como si el mero paso del tiempo bastara para neutralizar el impacto de su legado (…)

La pregunta (…) por qué no hacerlo. Qué riesgos entraña ignorarlo o simplificarlo hasta convertirlo en una caricatura que tranquiliza, pero no previene (…)

(…) no rehabilita una figura que no admite absolución moral. Tampoco busca provocar mediante un artificio literario (…) entender, en el sentido más profundo del término. Comprender cómo un humano con evidentes carencias profesionales y éticas fue capaz de movilizar a una nación presuntamente culta, industrializada y avanzada; cómo un discurso, la psicología y el contexto social pueden confluir hasta producir una catástrofe de dimensiones inéditas (…) qué nos enseña Hitler sobre nosotros mismos y sobre nuestra sociedad.

 

(…) encontramos a un ser profundamente deformado en lo moral, pero humano, a un directivo que tomó decisiones conscientes y que supo manipular voluntades, a un sujeto que no fue un accidente, sino una laña sanguinaria dentro de la sociedad anhelante y desnortada.

(…) vivimos en una época marcada por la polarización, el descrédito de las instituciones, la simplificación del discurso político y la tentación de soluciones autoritarias ante dilemas complejos (…) los mecanismos que consienten el ascenso de líderes destructivos siguen activos.

Ø  ¿Qué estamos haciendo cada uno de nosotros por frenar el auge de líderes tóxicos?

 

(…) Hitler no triunfó exclusivamente con la violencia física, sino con la palabra; no únicamente por el miedo, sino por una esperanza mal entendida; no solo por la cohesión, sino por la adhesión voluntaria de millones de ciudadanos (…) hasta que punto estamos inmunizados frente a discursos que prometen orden, identidad, orgullo nacionalista y grandeza al precio de la libertad y los principios.

Ø  Líbreme Dios de flautistas, alquimistas y bien hablados que de los bravos ya me libro yo.

 

(…) ¿Cómo se construye el mal?, ¿Qué papel desempeña el liderazgo en su expansión?, ¿Dónde concluye la responsabilidad individual y comienza la colectiva?

 

«Ante Dios y el mundo,

el más fuerte tiene el derecho de hacer prevalecer su voluntad»[iii]

 

Prólogo[iv]

Hay nombre que no necesitan presentación. Basta pronunciarlos para que se desencadene una cascada de imágenes, emociones, temores y juicios. Su sola mención provoca una mezcla de repulsión, asombro y perplejidad (…) no es solo un personaje histórico, es un símbolo; un paradigma del mal (…) de una época, de una deriva política y moral, de un conjunto de mecanismos psicológicos y sociales que, aunque nos repugnen, siguen activos (…) entender a Hitler —en sus contradicciones, en su lógica, en su monstruosidad— es también una forma de entender cómo las sociedades pueden resquebrajarse, cómo una idea puede convertirse en dogma, y el dogma en exterminio.

 

(…) no surgió del vacío. No llego al poder de magia ni por un error del destino. Fue el resultado de una suma de frustraciones colectivas, resentimientos alimentados, miedos cultivados, discursos nacionalistas, mitos históricos y promesas mesiánicas (…) el horror fue compartido (…) el delirio fue colectivo (…) la lógica totalitaria —por más irracional que nos parezca— fue asumida como sentido común por una parte significativa de la sociedad alemana.

Ø  ¿Cómo podemos manipular la frustración de la masa para granjearnos su apoyo?

o   ¿Por qué nos dejamos manipular?

 

(…) esa tensión entre lo trivial y lo atroz, entre lo cotidiano y lo criminal, entre la palabra y la acción, recorre todas las páginas del libro. Y es ahí donde reside su fuerza: en hacernos ver que el mal no siempre grita; a veces, susurra. Y eso es lo verdaderamente peligro.

Ø  ¿Cómo identificamos el mal?

o   ¿Cómo visibilizar lo invisible?

§  ¿Cómo combatirlo?

 

Hitler y su camarilla[v] no encarnaban el ideal que decían defender. Él mismo no era ario: ni su fenotipo ni sus orígenes austriacos encajaban con el modelo nórdico que postulaba como superior (…) desde esas figuras anodinas (…) se construyó un régimen que hizo del culto racial su piedra angular (…) los portavoces del arquetipo no lo representaban en muchos de los casos, pero lo impusieron como norma, como si la fe en el dogma compensara la ausencia de correspondencia física, como si la crueldad sirviera de coartada para la impostura.

(…) lógica de exclusión: definir a un enemigo interno, declararlo inferior o dañino y justificar su persecución en nombre del bien común (…) deshumanización del otro, la institucionalización del odio y la eliminación del discrepante (…)

(…) lo más peligroso no es el discurso en sí, sino su capacidad para volverse sentido común, para presentarse como verdad indiscutible, como lógica inevitable, como necesidad histórica (…) cuando la historia se convierte en necesidad, al ética es la primera en caer (…) podría volver a ocurrir en cualquier parte si no se cultivan unca ciudadanía crítica, una memoria activa y una vigilancia moral.

(…) los fines estuvieron siempre claros: eliminar al diferente, resolver el problema judío, conquistar el este, destruir al marxismo, refundar Alemania sobre una base racial. No fue una deriva, fue un plan (…)

(…) el III Reich (…) fue un hervidero de luchas internas, improvisación, corrupción y duplicidad institucional. Hitler no fue un hábil estratega (…) fue un caudillo arbitrario, desconfiado, incapaz de crear estructuras sólidas, que gobernaba fomentando la competencia entre sus subordinados y delegando sin criterio (…)

 

(…) las ovaciones, los votos, la obediencia ciega y el entusiasmo con el que recibieron muchas de las medidas del régimen no pueden explicarse solo por el miedo (…)  

 

(…) el horror no comienza con campos de concentración, sino con palabras, con frases aparentemente inofensivas, con discursos que apelan al miedo y al orgullo (…)

 

«Que mejor suerte que ser gobernante

de hombres que no piensan»[vi]

 

Introducción

(…) su gestión política y militar, a diferencia de su pericia propagandística, fue mejorable. En lo militar no tomó decisiones tan insensatas como determinados historiadores han deseado hacer creer —sobre todo para absolver al ejército y explicar la derrota ante un enemigo aparentemente menor, los soviéticos— y en lo político caló en esas corrientes que solo algunos son capaces de desentrañar. Tuvo la habilidad de atender a quienes nadie oía y transmitirles lo que querían escuchar y de entregarles, en su contexto, aquello a lo que aspiraban, aunque no fueran conscientes de que estaban conduciéndolos al desastre (…)

Ø  ¿Cuánto peso le dio Hitler a la propaganda?

o   ¿Qué papel principal jugo Goebbels?

§  ¿Cómo fueron capaces de atraer a tantos adeptos para la causa?

 

La incapacidad de Hitler para, una vez en el poder, crear órganos de gobierno estables en los que apoyarse, más allá de un aparato represivo brutal, acabó por sumir a la sociedad en un caos de colosales dimensiones (…) El mito de la eficacia nazi a la hora de gobernar surgió fruto de una falaz propaganda (…)

Ø  ¿En plena irrupción de la inteligencia artificial cómo poner freno a la publicidad engañosa, a la comunicación toxica, a la tergiversación de la verdad?

 

(…) Hitler debía imbricar al Partido y al Estado, por lo que, como pasa con tantos CEO que tratan de decidir todo en sus organizaciones, su labor se hallaba condenada al fracaso (…)

Hitler desconfiaba de la burocracia y de los suyos, aunque sostuviera lo contrario. Su manera de gestionar las labores de los individuos con los que debía colaborar consistía básicamente en dictar unas directrices vagas para que así trabajasen “en la dirección del Führer”. Con frecuencia solicitaba lo mismo a varios para desconcertar y luego decidir él lo que deseaba, sin cortapisas (…)  sin sistemas de control o de contrapeso (…) un sistema imprevisible, arbitrario (…)

Esa forma de gestión implicaba que a Hitler siempre le comunicaban prácticamente lo que quería escuchar (…)

Ø  ¿Qué quiere escuchar la persona vértice? Eso es lo que tengo que contarle, lo demás no interesa…

 

(…)  Si algo salía mal, era culpa de los demás, de quienes no habían seguido fielmente sus resoluciones.

Ø  ¡El Boss nunca se equivoca!, Son los que ejecutan que no saben cumplir órdenes.

 

(…) El final de Hitler estaba anunciado: ¡todo o nada! Siempre fue

coherente con su incongruencia.

El pensamiento de Hitler se articula (…) en torno a tres propósitos irrenunciables que conformaban uno solo: la aniquilación de los judíos, la liquidación de los marxistas y la necesidad de un espacio vital en el este que permitiera a los alemanes disponer de recursos para sobrevivir. Jamás los abandonó. Podía ser flexible siempre que se respetaran esos objetivos (…)

 

(…) . En la Alemania nazi todos trabajaban en “la dirección del Führer». La ferocidad ideológica de las SS era la plasmación perfecta de los despropósitos de Hitler (…)

Ø  ¿Qué papel jugaron las SS en la consolidación del poder de Hitler?

 

Se percibe en Hitler algo extrañamente vacío. Resulta complicado encontrar en él rasgos que lo humanicen, como si todos sus atributos se desdibujaran, sin encontrar asideros (…) En Hitler parece darse un vacío casi absoluto, sea en el trato con sus camaradas o incluso en sus relaciones con las mujeres. Podía ser cordial e incluso afectuoso con sus secretarias, a las que abordaba con condescendencia y un humor tímido, casi risible. También departía amablemente y parecía tolerante con colaboradores como Speer o Goebbels (…)

Como todo hombre implacable, podía ser sentimental y descuidar las estrictas relaciones de clase. Creía en sus dotes artísticas y soltaba opiniones propias de un nesciente sobre temas de los que nada sabía (…)  se erige como una figura voluntariamente catalizadora, consciente de su destino y dispuesto a sacrificarse por un proyecto, que el identificaba con Alemania (…)

 

«No importa la verdad.

Lo que importa es la victoria»[vii]

 

¿Somos manipulables?

Ø  ¿Dónde está el límite?

Ø  ¿Por qué hemos abandonado el pensamiento crítico?


¿Por qué lideres nos dejamos seducir, encandilar?

Ø  ¿Cómo no somos capaces de ver sus contradicciones entre el discurso y la acción?

Ø  ¿Qué nos mueve a auparlos y dejar que el poder los ciegue?


Javier Fernández Aguado vuelve con La lógica del mal a poner en valor la entrevista como modelo para escudriñar en la mente tanto de la persona como del personaje. Libro interesante, que nos debe provocar mucha incomodidad en su lectura, pero a la vez sacar aprendizajes sobre manipulación, comunicación, pensamiento crítico, habilidades, competencias, planes de acción y sobre todo una preguntas:

Ø  ¿Qué estoy haciendo desde mi parcela de poder para que la historia no se vuelva a repetir?

Ø  ¿Estamos haciendo por acción u omisión que la IA piense por nosotros?

o   ¿Dónde quedo aquello de pensar de manera crítica?

Ø  ¿Será la IA el próximo Führer? 


«Si ganas,

no tienes por qué explicar nada...

¡Si pierdes,

no deberías estar allí para explicar nada!»[viii]

 

Epílogo

De Hitler a hoy: pervertir el lenguaje y estrangular la verdad

(…) escudriñar la personalidad de Hitler me ayuda a descubrir que algunos de los seres humanos más siniestros han sido particularmente diestros en la perversión del lenguaje, el estrangulamiento de la verdad, la inflamación de las emociones y la normalización de la mentira [hecha norma].

Como buen totalitario, la comunicación era un medio imprescindible para conseguir sus fines (…)

 

Principios de la propaganda naziactual

• Simplificación y enemigo único (…)

• Método de contagio (…)

• Transposición (…)

• Exageración y desfiguración (…)

• Vulgarización (…)

• Orquestación (…)

• Renovación (…)

• Verosimilitud (…)

• Silenciación (…)

• Transfusión (…)

• Unanimidad (…)

 

(…) pensar es un atrevimiento tan amenazado por el populismo y el totalitarismo como necesitado por los espacios de libertad democrática (…) recordar, porque con frecuencia la clave no está tanto en saber algo nuevo como en recordar lo fundamental ya sabido. Se confirma una vez más que pensar y recordar son verbos ejecutivos.

Ø  ¿Por qué tienen tanto miedo a qué pensemos fuera de la caja?

o   ¿Qué temen que descubramos?

Ø  Si no conocemos, recordamos la historia, estamos condenados a que se repita. Ejercitemos la mente, recordemos los grandes latrocinios que se han cometido, actuemos de manera preventiva o permitiremos que la historia se repita.

 

«¡Qué suerte para los gobernantes

 que los hombres no piensen!»[ix]

 

La lógica del mal

Entrevista a Hitler

Javier Fernández Aguado

LID editorial

 

Link de interés

Qué vale nuestro trabajo 5.000 años de historia de la retribución

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2000 años liderando equipos: Enseñanzas del management más exitoso

Liderar en un mundo imperfecto

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Jesuitas, liderar talento libre

Entrevista a Stalin: La lógica de un dictador

1010 Consejos para emprendedores

La soledad del directivo

El alma de las organizaciones

 

«La fuerza no está en la defensa

sino en el ataque»[x]

 

ABRAZOTES


[i] Hitler

[iii] Hitler

[v] Pp., 14 (…) Goebbels

Pp., 15 (…) Himmler

[vi] Ídem

[vii] Ídem

[viii] Ídem  

[ix] Ídem

[x] Ídem  

lunes, 20 de octubre de 2025

Hijos del pasado, padres del porvenir: Familias y empresas. Psicología de las Empresas Familiares

Estimad@s amig@s

Sinopsis

Es innecesario reiterar la importancia de las empresas familiares para la economía mundial. Justamente es esta importancia la que hace que exista un creciente interés por parte de las mismas familias —y de los profesionales que las asisten—, en saber cómo aumentar su eficiencia y cómo seguir funcionando con el menor desgaste físico y emocional. Este libro aporta conceptos inéditos que se complementan con las dos obras anteriores del autor —Empresas de Familia y Emociones en Empresas de Familia—, adentrándose en la psicología de las Empresas Familiares a través de temas como la comunicación, los cambios, el liderazgo y la gestión de situaciones conflictivas. Incluye además un capítulo con herramientas para las familias y un anexo para consultores —y no consultores— que aportan metodologías dirigidas a los profesionales vinculados a las familias empresarias. La presente obra está dirigida a los miembros de familias empresarias, directivos, consultores y profesionales que trabajan en y con empresas familiares (contadores, licenciados en administración, en recursos humanos, en relaciones del trabajo, psicólogos, abogados, escribanos, etc.), al igual que a alumnos de estas carreras. También resultará de sumo provecho a todo profesional cuyas tareas estén vinculadas con empresas de familia, así como a los interesados en esta temática desde una perspectiva sistémica y latinoamericana.

 

«Tomar decisiones es como hablar en prosa,

 la gente lo hace todo el tiempo,

lo sepa o no (…)»[i]

 

Palabras iniciales

La responsabilidad del consultor es saber [por formación y por experiencia] como delimitar el sistema y los subsistemas sobre los cuales se va a intervenir y qué personas son las que van a estar involucradas en esa intervención (…) el consultor se puede equivocar, pero es su responsabilidad evitar que “todo tenga que ver con todo” y así “nada tiene que ver con nada”.

 

 

 

«No puedo parar de trabajar.

Tendré toda la eternidad para descansar»[ii]

 

¿Somos Hijos del pasado o padres del porvenir?[iii]

Ø  ¿Qué deberíamos ser?

o   ¿Por qué?

 

Eduardo Press nos invita a pensar de manera crítica y constructiva sobre la empresa, familia y el sumatorio la Empresa Familiar. A través de infinidad de preguntas y respuestas podemos debatir con nosotros mismos y /o con la familia sobre el presente y el futuro de la familia empresaria.


¿Qué queremos ser Hijos del pasado o padres del porvenir?

Ø  ¿Nos hemos parado a preguntárnoslo?

o   ¿Dónde aportamos más valor en el rol de hijo o en el de padre?

§  ¿Por qué?

o   ¿Dónde captura más valor la compañía?

§  ¿Por qué?

o   ¿Dónde reparte más valor la familia?

§  ¿Por qué?

 

«Aquello que no escribes,

 no lo puedes compartir ni tampoco discutir»[iv]

 

El 81% de los directivos de Empresas Familiares (…) en España, Portugal y Latinoamérica considera que la comunicación es una herramienta que ayuda a transmitir sus valores, pero el 76% no dispone de un protocolo específico para gestionarla con los medios ni con otros grupos de interés (…)

Ø  ¿Qué estamos haciendo en el seno de nuestra Empresa Familiar para mejorar la comunicación?

Ø  ¿Qué deberíamos estar haciendo?

o   ¿Qué frenos impiden que se haga?

 

(…) hay dos grandes temas en las consultas que hacen las familias empresarias: las discusiones muy fuertes e intensas que no permiten sostener una conversación, y lo que refieren como “no tenemos comunicación” (…) las peleas suelen ser por motivos no muy trascendentes, porque los temas importantes, tanto para la familia como para la empresa, no se conversan, entre otras cosas “para evitar discusiones”. Temas importantes que quedan postergados y sin resolver.

Ø  ¿Cuántos asuntos urgentes, prioritarios postergamos en las reuniones de propiedad, gobierno y gestión en la Empresa Familiar?

o   ¿Por qué?

 

(…) uno de los motivos principales de por qué las reuniones de la familia en las Empresas Familiares suelen ser tan improductivas: se usa demasiado tiempo para pocos y pobres resultados.

Ø  ¿Cómo podemos revertir la situación?

 

(…) los cambios son y serán una de las características principales en las Empresas Familiares. Cambian los negocios, cambian las familias, cambia la distribución de la propiedad (…)

 

(…) ninguna Empresa Familiar sobrevive bajo los efectos de un cambio permanente, como tampoco lo puede hacer bajo los efectos de la inmovilidad absoluta.

 

Ya sean cambios buscados o imprevistos, lo que suceda va a depender de como éste preparada la empresa para afrontarlos[v].

Ø  ¿Dedican las personas de vértice de la compañía tiempo a pensar, preparar, diseñar escenarios?

 

(…) siempre vamos a encontrar personas que van a poner el pie en el acelerador ―promueven los cambios― y personas que ponen el pie en el freno ―imponen reparos―. Todos hacen falta (…) los que avanzan no advierten de las señales de peligro ni los riesgos (…) lo que frenan nos ayudan a prestar atención a estas señales (…)

Ø  ¿Les buscamos acomodo?

Ø  ¿Cómo maximizamos el valor de sus aportaciones al debate?[vi]

 

(…)  pensar “el liderazgo” como un concepto único en las Empresas Familiares suele traer por los menos confusiones (…)

Ø  ¿Cómo vemos el liderazgo en el seno de la Empresa Familiar?

Ø  ¿En la empresa?

Ø  ¿Y en la familia?

o   ¿Qué patrones son coincidentes?

o   ¿Cuáles son divergentes?

§  ¿Por qué?

 

(…) el líder en la familia es quien mantiene la cohesión y transmite los valores, el que enseña a querer a la empresa más allá de los beneficios económicos que esta pudiera generar.

 

(…) escuchar sea la cualidad más importante de un líder, junto con la de saber elegir a sus colaboradores (…)

Ø  ¿Cómo elegimos a los miembros de nuestro equipo?

 

Lo indiscutible es que el liderazgo (…) tiene que ver con el arte de conducir personas. Tarea muy difícil y complicada. Mucho más si, además, está la familia de por medio.

 

(…) los dueños trabajan “de dueños” (…) múltiples funciones no bien definidas, muchas de ellas superpuestas con las de otros, y con la joven generación a cargo de diferentes áreas de la empresa (…)

 

(…) tipos de poder: el poder de la autoridad, el del conocimiento, el del cariño, el de la atracción, el de la experiencia, el de la empatía, el de la persuasión.

 

(…) ningún gran problema nace grande, hay pequeñas situaciones que pueden ser leídas como señales que (…) se pasan por alto y la cuestión sigue, hasta que adquiere la dimensión de “problemón”.

 

(…) los sueldos, ¿Suele haber problemas entre los hermanos?

(…) es un tema problemático. Entre los hermanos (…) surgen las comparaciones respecto del tiempo que llevan en la empresa, de las horas durante las que trabajan, de la duración de las vacaciones, de la distribución de tareas y responsabilidades. Todo es materia de comparación.

La mayoría de las veces, las remuneraciones las decide el padre, o la madre, aquel que esté en la cabeza de la empresa.

Los procedimientos para hacerlo son mayormente caprichosos y no responden a cuestiones objetivas de valores de mercado (…)

Ø  ¿Cómo se fija la retribución de los familiares que trabajan en la Empresa Familiar?

Ø  ¿Qué políticas debemos estar aplicando?

o   ¿Por qué no se aplican?

(…) Quién está cubriendo las necesidades[vii] de los hijos, ¿La familia o la empresa?

Ø  ¿Quién debe hacerlo?

o   ¿Por qué?

 

Los líos se arman por una especie de doble /triple lealtad que padecen los miembros de la familia empresaria; por un lado está la lealtad y fidelidad a su familia de origen (…) la lealtad a la empresa (…) la lealtad y fidelidad a su familia de elección. El equilibrio es una línea muy fina que muchas veces se rompe (…)

Ø  ¿A quién debemos lealtad?

o   ¿Por qué?

Ø  ¿A quién prestamos lealtad?

o   ¿Por qué?

 

¿Qué puede hacer una familia con Empresa Familiar para ayudarse? (…)

(…) tomar conciencia de que necesita ayuda; después pedirla, y después permitirse recibir la ayuda (…)

Ø  Tomar conciencia de la necesidad de ser ayudados, pedir ayuda y dejarnos ser ayudados. Tres tareas difíciles —no lo negaré, pero necesarias si queremos avanzar.

 

A veces manifestar “No sé qué decirte, pero quiero que sepas que contas conmigo”, o “Gracias por contármelo”, vale más que cualquier consejo o sugerencia. “¿Qué puedo hacer por vos?” suele ser una frases mágica para alguien en un determinado momento.

Ø  Una llamada a la acción que me funciona después de dar un paseo peripatético[viii] con un “cliente” es preguntar directamente llegados a este punto ¿En qué te puedo ayudar?

 

(…) se trata de transformar una “familia tradicional” en una “familia empresaria”. La familia tradicional está unida por una historia, un pasado en común; la familia empresaria está unida por un futuro, un proyecto común.

 

¿Cómo hago lo que hago?

(…) la primera etapa consiste en una evaluación o diagnóstico que me permita entender qué está sucediendo, para poder explicárselo a la familia y proponer un plan de trabajo (…)

Ø  ¿Cómo podemos trabajar /hacer nuestro trabajo sin un buen diagnóstico?

Ø  ¿Cómo explicar a la familia el alcance del encargo si no tenemos una idea de arranque de los retos que tiene por delante la Empresa Familiar?

o   ¿Cómo lo hacéis vosotros?  

 

«Aconsejar

es casi ayudar»[ix]

 

Palabras finales

No podemos dejar de lado la incertidumbre, el azar y la imposibilidad de predecir el futuro. Debemos reconocer con humildad que podemos ser experto en Empresas Familiares, pero que los mejores expertos en sí mismo son las propias familias. Nadie conoce mejor que ellos lo que sucede en la familia y en la empresa… aunque no acierten en cómo resolver los problemas.

 

(…) la eficacia máxima del conocimiento y de la estrategia consiste en que intervenir sea totalmente innecesario[x]. La eficiencia de desarmar problemas antes de que sucedan (…) evitar que algo ocurra es una acción que no se (…)

Ø  Un indicador de lo bien o mal que hacemos nuestro trabajo de acompañamiento a las Empresas familiares ¿Podría ser que fuésemos invisibles? Si trabajamos más como asesores (modo predictivo) que como consultores (modo curativo) podríamos pasar más inadvertidos. El foco debe estar en la Empresa Familiar y en cómo hacer trascender el legado, no en los profesionales externos.  

 

«Un escultor no se define por el cincel que empuña,

sino por la sensibilidad y el propósito con que lo maneja»[xi]

 

Hijos del pasado, padres del porvenir

Familias y empresas

Psicología de las Empresas Familiares

Eduardo Press

Granica


Link de interés

Empresas de familia: Del conflicto a la eficiencia

Emociones en Empresas de Familia

• Cómo trabajar con la Empresa Familiar: Guía para el asesor profesional

• Claves en la consultoría de Empresa Familiar: Libro de casos

• Manual del consultor de dirección

Personas Vértice

El diseño de escenarios en el ámbito empresarial

Liderazgo en la Empresa Familiar

• El director general externo en la Empresa Familiar: Una guía para propietarios y directivos

• El poder en la empresa

Las 50 leyes del poder en El Padrino

La mediación en la Empresa Familiar: Reflexiones de un mediador

• Trabajando el Consejo de la Empresa Familiar

• El Consejo de Familia y su función de Gobierno en la Empresa Familiar

El protocolo familiar: La experiencia de una década

El régimen jurídico del protocolo familiar

 

«Para andar por el mundo

 se necesita más crédito que dinero»[xii]

 

ABRAZOTES


[i] D. Kahneman

[ii] Madre Teresa de Calcuta

[iii] “Procuremos más ser padres de nuestro porvenir que hijos de nuestro pasado”, Miguel de Unamuno

[iv] Xavier Martí

[v] Pp., 65 (…) cuando se propone un cambio, se debe tener cuidado con la forma en que se presenta o se expone (…)

[vi] Pp., 82 (…) transformar esa energía negativa en actitudes y gestos que estén al servicio de la gestión.

[vii] Pp., 112 (…) “Si tengo que cambiar la heladera le tengo que pedir la plata a mi papá; él me da pero yo no puedo disponer de mi propio dinero bien ganado para hacerlo”.

[viii] Un "paseo peripatético" se refiere a la enseñanza o reflexión filosófica que se realiza caminando, un método originado por Aristóteles y sus seguidores en la antigua Grecia.

[ix] Plauto

[x] Sun Tzu

[xi] Josep Tapies

[xii] Goethe