sábado, 16 de octubre de 2010

DIRIGIR CON TALENTO competencias personales de los directivos


Estimados amig@s:

“Doble victoria tiene aquel quien se conquista a sí mismo."
Jyrus

Sinopsis:
Esta obra de síntesis aborda diez habilidades directivas de modo resumido y sintético. Bucea dentro de la personalidad del directivo –o de cualquier persona- para que, al actuar correctamente, de modo natural y habitual, sea capaz de convertirse en un motor de progreso para quienes le rodean.
El autor parte de una visión consistente de la persona. Cifra los presupuestos del liderazgo en un comportamiento basado en unos buenos conocimientos sobre cómo se debe actuar, una coherencia entre lo que se dice y lo que se hace y un esfuerzo constante por superarse personalmente. Como demuestran las crisis, el éxito a largo plazo de toda organización –desde la familia a una multinacional- está ligado al comportamiento ético y coherente de sus líderes.

“Pues Dios no nos ha dado un espíritu de timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio.”
2 Timoteo 1:7

Introducción:
Como disfruto leyendo –una afición desarrollada a una edad tardía, pero nunca es tarde si la dicha es buena-, he procurado mantenerme al dia en la literatura sobre temas relacionados con el Management. Reconozco que esa tarea me ha superado porque la proliferación de títulos abruma a cualquiera.
Los libros sobre habilidades directivas son muy numerosos. Y algunos me parecen muy buenos. ¿Por qué uno más sobre la misma temática? ¿Qué he procurado aportar a estas páginas?:

1.- Fundamentos de las habilidades directivas: un buen comportamiento directivo tiene algo de técnica y mucho de coherencia en la forma de vida…
2.- Planteamiento ético en los comportamientos: Con cierta frecuencia, detrás de la fachada multicolor de una vida de éxito solo encontramos paja, cartón,… ¡vacío!: como en el escenario falso de una película del Oeste americano…
3.- Concisión: … Se trata de un pacto que hago con el lector: yo procuro robarle el menor tiempo posible, aunque eso exija una mayor concentración durante la lectura…
4.- Coherencia: Las diez habilidades directivas parten de un mismo planteamiento de la persona: un ser inteligente, con voluntad, con un alma llena de aspiraciones vitales y con una necesidad de realizarse y ser feliz dándose…
5.- Enfoque a la mejora personal: Estas páginas aspiran a mover al lector a la acción, a no quedarse en un conocimiento teórico sobre las habilidades propias de los mejores directivos.
Sebastián Cerro Guerrero

"Quien vive sin disciplina muere sin honor."
Proverbio islandés

Dirigir con talento
, nos habla de las competencias personales de los directivos y de cómo estos pueden desarrollarlas. Cuando he dirigido algún programa de desarrollo directivo o de habilidades, me gusta recomendar a los asistentes la lectura de “El hombre en busca de sentido”. Un directivo que no busca sentido a lo que hace, es un directivo vacio, no quiere crecer, no hará progresar su organización y a las personas que tiene bajo su mando, no tiene metas, es un hombre gris.
Dirigir con talento, no es un libro más de habilidades directivas, ni tampoco de autoayuda. Es un libro para el crecimiento interior

Capacidad de aprender:
El directivo anclado en sus conocimientos o en una experiencia pasada, cerrado a los cambios, se convierte en un estorbo para su desarrollo personal y el de su organización. Así lo hemos comprobado en numerosas ocasiones en empresas familiares y de otros tipos que cierran por falta de innovación.
La buena formación en todos los ámbitos antecede a los buenos resultados. La crisis de las instituciones casi siempre son crisis de formación, y las de las personas también.
La capacidad de aprender es más una cuestión de actitud que de técnica. Implica una sincera y dispuesta apertura a los cambios y a la mejora…

Gestión de entrevistas:
En una entrevista, lo importante son las personas no el contenido de la misma. De aquí se derivan las condiciones básicas que deben estar presentes en cualquier encuentro que aspire a ser respetuoso con los participantes y eficaz respeto a su finalidad.
Como ocurre en tantas actividades humanas, las claves del éxito de la entrevista residen en una correcta preparación. Cuanto más importante sea, mejor debemos prepararla.
Tener claro los contenidos, el objeto de la entrevista y el estilo social que más sobresalga en la otra persona nos ayudará, a aprovecharla mejor y a utilizar la información para facilitar el encuentro.

Gestión de reuniones:
Todos los profesionales de la organización formamos parte de un equipo al servicio de una misión y una estrategia. Muchas veces las reuniones son la punta del iceberg del trabajo en equipo…
La buena gestión de una reunión se concreta en que este bien preparada, asista quien deba hacerlo, esté bien coordinada, se desarrolle de modo ágil facilitando la escucha y la intervención de todos, se adopten los acuerdos necesarios y, posteriormente, que esos acuerdos se cumplan.
Un buen gestor de reuniones –incluso no sea el coordinador de la misma- debe procurar facilitar la intervención de todos los asistentes…

Gestión del tiempo:
Podríamos decir que el tiempo es la sucesión del pasado, del presente y del futuro. Pero ni el pasado, ni el futuro son… el primero ya no es y el segundo todavía no es. Solo nos queda el presente, pero este continuamente deja de ser. El presente ocupa el lugar de lo que fue y lo que aún no es: un instante que continuamente desaparece entre dos nadas.
Nos han regalado un tiempo limitado para vivir. Cómo aprovecharlo, depende de nosotros. Nuestra vida, como el humo, tiende a ocupar todo el espacio disponible. La forma de gestionar nuestro tiempo determina la riqueza de nuestra existencia.

Capacidad de negociación:
La negociación se puede definir como la relación que establecen dos o más personas con respecto a un asunto determinado con vista a acercar posiciones y, si fuera posible, llegar a un acuerdo que sea beneficioso para todos ellos. Se busca eliminar las diferencias existentes normalmente acercando las posiciones de forma gradual hasta llegar a un punto aceptable para todas las partes.
Iniciar una negociación exige interes por parte de los afectados en alcanzar un acuerdo. De lo contrario, si el acuerdo no interesa, solo se busca la imposición o el conformismo.
Los factores clave de éxito son: preparación, rigurosidad, respeto hacia la otra parte, empatía, confianza, flexibilidad, creatividad, asertividad y paciencia.

Gestión de conflictos:
Trabajar en equipo supone generar relaciones interpersonales que no siempre son fáciles. Coordinar las tareas y tomar decisiones de forma conjunta puede producir situaciones de especial tensión que, si no son manejadas adecuadamente, desembocan en conflictos personales. Los conflictos restan eficacia al trabajo del equipo y pueden terminar disolviéndolo.

Los conflictos pueden aparecer cuando uno o varios miembros del grupo:
- Tienen expectativas que todavía no se han satisfecho
- Están cansados, estresados o frustrados
- No disponen de toda la información sobre el proyecto
- No se sienten implicados en las discusiones y decisiones del grupo
- Se centran en las discrepancias en cuanto a creencias personales
- Juzgan las intenciones del resto
- Atacan de forma personal a otros miembros del grupo
- No reconocen las ideas de los demás
- Permiten que las diferencias personales interfieran en el grupo
- Intentan controlar las discusiones y decisiones
Allí donde las personas se relacionan durante un periodo de tiempo prolongado, el conflicto aparece más tarde o más temprano porque es inevitable. Si conseguimos reducir su frecuencia, será una muestra de que cada vez lo prevenimos con más eficacia, vamos ganando en inteligencia emocional, lo abordamos con más rapidez, etc.
Con frecuencia, los sentimientos y las pasiones son las fuentes que provocan más conflictos. De ahí la importancia de dominarse a sí mismos y de reconocer los sentimientos de los demás para tenerlos en cuenta.

Habilidades sociales:
Por naturaleza el hombre es un ser social. A su vez, las relaciones entre personas requieren de unas habilidades básicas que eviten las fricciones excesivas. Esas habilidades sociales se consiguen: a) Conociendo bien en qué consisten, b) Mejorando el conocimiento propio y el de los demás y, c) Realizando el esfuerzo necesario para incorporarlas a nuestra vida. Todos podemos mejorar en nuestras relaciones con los demás, y son fuente de felicidad…
Las habilidades sociales consisten en saber manejar con talento las relaciones personales, en saber persuadir e influir en los demás…
Las habilidades sociales, como todas las habilidades directivas, se consiguen con esfuerzo. El éxito de las relaciones personales es el resultado de muchas variables difíciles de controlar en todos sus extremos. Sin embargo, por lo general, las habilidades sociales se basan en el dominio de uno mismo y en el respeto a los demás. Auto-dominarse significa saber poner nuestros sentimientos al servicio de nuestros intereses.

Desarrollo de personas:
… Los puestos directivos pueden resultar atractivos por sus ventajas: mejor sueldo, prestigio, aparente mayor libertad, mayor autonomía para tomar decisiones, etc. Uno de los aspectos más difíciles y, con frecuencia, mas denostados del mando es la dirección de personas. Todos sabemos que el desarrollo de esa función equivale a toparse con problemas serios.

“La labor de dirigir personas en la empresa es, sin ninguna duda, la más difícil y compleja de todas las facetas que el directivo debe asumir.”
Prof. Sandalio Gómez

Para que el colaborador se implique con el proyecto de nuestra organización, no basta con que quiera –primer y principal condición- sino que también necesita nuestra ayuda para conseguirlo.
El comportamiento humano tiende a acomodarse a las consecuencias producidas por su actuación anterior; es decir, el individuo va aprendiendo de su experiencia:
1.- Si de un comportamiento se deriva un beneficio, esa conducta tendera a repetirse.
2.- Si de un comportamiento se deriva un castigo, esa conducta tendera a disminuir
3.- Si de un comportamiento no se derivan consecuencias significativas y supone cierto esfuerzo, esa conducta disminuirá poco a poco.
… El beneficio o el castigo conllevan una conducta determinada.
Decálogo del buen desarrollador de personas:
1.- Ordene sus ideas.
2.- Deje hablar.
3.- Evite las prisas en las entrevistas y el trato con sus colaboradores.
4.- Genere ilusión de mejora.
5.- Dé feedback concreto y constructivo.
6.- Ayude a encontrar objetivos propios de desarrollo.
7.- Ayude a definir y consensuar acciones concretas y objetivos claros.
8.- Interésese por el avance de lo acordado.
9.- Felicite los logros.
10.- Dedique tiempo a formar a sus colaboradores.

Desarrollo de la visión:
Cuando más cerca está una organización de alcanzar su misión mayor es su éxito. Los directivos deben compartir dicha misión o, por coherencia, renunciar al puesto.
A los directivos les corresponde concretar la visión y fijar los medios (estrategia y política) para alcanzarla, cumpliendo los plazos previstos. Como sabemos, la visión siempre debe alinearse con la misión; concreta la misión en el medio plazo de modo ambicioso y, a la vez, alcanzable. Aunque un directivo debe gobernar siempre con la cabeza puesta en el largo plazo sus actuaciones se mueven de modo cotidiano en el corto y medio plazo.
La visión exige una tensión, una predisposición para la acción. Una visión sin acción es un discurso vacío. También la acción sin visión lleva a moverse sin saber a dónde llegar. Una buena visión supone un desafío ilusionante: está dotada de ambición, valores compartidos y un punto de concreción…
Ser capaz de alcanzar una visión excelente (bien sea personal, o sobre la empresa en la que trabajamos, etc.) requiere de unas habilidades básicas. Aquellas que nos permiten:
a.- Disponer de una visión profunda y amplia de la persona y del mundo para fijar una visión ambiciosa
b.- Adquirir un hábito de toma de decisiones acertadas, apoyado en una sistemática científica.
Para alcanzar la visión se necesita hacer un buen planteamiento sobre cómo conseguirlo y, después, ejecutarlo según lo planificado (sabiéndose, a la vez, adaptarse a los cambios imprevistos).

Desarrollo personal:
Nada más importante para un directivo que él mismo… necesitamos conocernos a nosotros mismos, fundamentar nuestra vida, disponer de unos principios éticos. A partir de esos pilares – bien hundidos en nuestra personalidad, como se hunden los cimientos de una gran edificio- podremos construir nuestra vida y liderar la de quienes nos rodean…, liderar equivale a servir.
¿Quién ha influido más sobre nosotros? Las personas que nos han amado, las que nos han servido desde su fuerza interior y sus convicciones solidas.
Para crecer como directivos –como personas- necesitamos partir de una autocritica permanente; desarrollar la capacidad de evaluar con frecuencia y profundidad el propio comportamiento, reconociendo en su justa medida tanto los aciertos como los errores personales. La autocomplacencia no favorece el desarrollo personal. De los errores y defectos se aprende mucho más que de los aciertos.
Sócrates en Apología dejo escrito: “Atenienses, algunos me llaman sabio. Si por sabio se entiende el que sabe acerca del hombre, y trata de llevar a cabo la recomendación del oráculo de Delfos: Conócete a ti mismo, entonces sí lo soy: sabio en lo humano.”
…, la sabiduría del Conócete a ti mismo consiste en vernos tal como somos, sin doblez ni engaño. Siendo sinceros con nosotros mismos. Esto parece más sencillo de los que es. Porque ¡Cuántas veces hemos comprobado que nosotros mismos somos nuestro peor enemigo!, que nos engañamos con todo tipo de auto justificaciones y razonadas sinrazones.

“Quien tiene algo por qué vivir,
es capaz de soportar cualquier cómo.”
Nietzsche


DIRIGIR CON TALENTO
Competencias personales de los directivos
Sebastián Cerro Guerrero
EUNSA


Bibliografía recomendada:
El tiempo y el éxito
Cómo negociar con personas que adoptan posiciones inflexibles
El talento social
Raíces éticas del liderazgo

Octubre, 17

"Humildad y dominio propio.
No hay ley que condene estas cosas."
Gálatas 5:23

Recibid un cordial saludo
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